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Cuando se baila con la muerte

UN BALLO IN MASCHERA
Giuseppe Verdi (1813 – 1901)

Teatro Real:
Septiembre 2008: 28 y 30
Octubre 2008: 1, 3, 4, 7, 9, 10, 12, 13, 15, 16, 18 y 19

Ficha artística:

Director musical ……………….. Jesús López Cobos
Director de escena ……………. Mario Martone
Director del coro ………………. Peter Burian

Reparto del día 30-09-2008:
Riccardo ………………………… Francesco Hong
Amelia …………………………… Indra Thomas
Renato ………………………….. Marco Vratogna
Ulrica ……………………………. Malgorzata Walewska
Oscar ……………………………. Sabina Puértolas
Silvano ………………………….. Borja Quiza
Samuel ………………………….. Miguel Sola

Orquesta Titular del Teatro Real.
Producción del Teatro Real, en coproducción con la Royal Opera House, Covent Garden, Londres.

Un baile de máscaras (Un ballo in maschera), ópera en 3 actos con música de Giuseppe Verdi y libreto de Antonio Somma, basado en el libreto de la obra Gustave III (1833) de Eugène Scribe. Fue estrenada en 1859 en el Teatro Apollo de Roma.

Preludio:

El breve preludio presenta las tres ideas musico-dramáticas de la escena inicial: el esperanzador tema del himno coral que cantan los siervos leales, el lúgubre tema punteado del coro que cantan los conjurados y el apasionado tema de amor del aria inicial de Riccardo.

Acto I.
Cuadro I. Residencia de Riccardo, conde de Warwick y gobernador de Boston.

Se escucha al comienzo la yuxtaposición musical de los dos primeros temas del preludio, entre los oficiales y gentilhombres, fieles al gobernador, y los conjurados comandados por Samuel y Tom, que planean matarlo. Despreocupado de toda conspiración, Riccardo prepara junto con su paje Oscar la lista de invitados al baile de máscaras que está organizando. Riccardo se conmueve al ver el nombre de Amelia entre los invitados, a quien ama en secreto a pesar de ser la esposa de Renato, su fiel secretario. Canta aparte sus apasionados sentimientos en la breve cavatina «La rivedrà nell’estasi», de aire cromático e inspirada en una melodía de Meyerbeer. Todos los cortesanos y el paje se alejan y entra Renato para advertir a Riccardo el complot contra su vida, cantando la cavatina «Alla vita che t’arride» Riccardo le prohíbe revelarle la información porque no teme por su vida. A continuación entra un juez pidiendo el exilio de Ulrica, una adivina negra que es sospechosa de dar consejos inmorales. Oscar defiende a Ulrica en la encantadora balada «Volta la terrea».Tras ello, Riccardo decide ir de incógnito junto con parte de su corte para comprobar personalmente si la acusada merece algún castigo. Termina el cuadro con la stretta «Ogni cura si doni al diletto», donde se combina la diversión vital con los murmullos de los conjurados.

Cuadro II. Morada de la adivina Ulrica.

Tras una intensa introducción orquestal, Ulrica canta su misteriosa invocación satánica «Re dell’abisso». Entra el marinero Silvano para conocer su futuro y Ulrica le predice riqueza y ascenso; Riccardo se divierte haciéndolo realidad colocando oro y un nombramiento en el bolsillo del marinero. Tras el regocijo popular, llega un sirviente de Amelia pidiendo una consulta para su señora. En un apasionado arioso, Amelia confiesa a Ulrica que ansía liberarse de un amor ilícito. La adivina le indica que vaya a medianoche al campo de ejecuciones para arrancar una hierba y hacer una poción que hará que abandone esos sentimientos. La escena culmina en un breve trío al que se suma Riccardo, que ha escuchado oculto la conversación. Sale Amelia y entra de nuevo la comitiva disfrazada. Haciéndose pasar por marinero, Riccardo pide a Ulrica que prediga su futuro, cantando la canción estrófica «Di’ tu se fedele».La adivina predice que la próxima persona que estreche sus manos lo asesinará. Incrédulo, el conde ofrece su mano a los presentes, en paradójico quinteto, «È scherzo od è follia», ante el enfado de Ulrica, la sorpresa de Oscar y el coro o el siniestro parloteo de los conjurados Samuel y Tom. En estos momentos llega Renato, que inocentemente saluda al rey dándole las manos. Riccardo revela su identidad y decide dejar en paz a la hechicera a quien considera una inofensiva farsante, porque su mejor amigo jamás le haría daño. El acto se cierra con un marcial himno de alabanza, «O filglio d’Inghilterra», que se combina con reiteradas voces discordantes de los conjurados y Ulrica.

Acto II. Campo de Ejecuciones, a media noche.

Amelia busca la planta que le permita olvidar su amor ilícito por Riccardo. Tras el recitativo inicial, Amelia canta sobreponiéndose al miedo la romanza «Ma dall’arido stelo divulsa».Llega Riccardo y tiene su lugar una intensa escena a dúo crucial para la trama amorosa de la ópera; la escena culmina con la brillante cabaletta «Oh qual soave brivido», donde escuchamos una bellísima declaración de amor mutuo. Los amantes se sobresaltan al notar que alguien llega; es Renato que advierte a Riccardo de la proximidad de los conjurados. Amelia se cubre con un velo para no ser reconocida por su esposo, y el conde, antes de huir, se encarga que Renato le preste su capa y acompañe a su misteriosa acompañante hasta las puertas de la ciudad, culminando la escena con un inquietante trío, «Odi tu come fremono cupi». Aparecen los conjurados cantando su lúgubre melodía y, al ver que se trata de Renato, optan por distraerse descubriendo la cara de la misteriosa acompañante femenina del conde. Amelia se quita el velo ante la confusión de su marido. Se inicia en ese momento un coro muy particular que combina las burlas de los conjurados, las acusaciones de Renato y las peticiones de clemencia de Amelia. Renato, furioso con el conde, decide fijar un encuentro a la mañana siguiente en su casa con los cabecillas de los conjurados Samuel y Tom.

Acto III.
Cuadro I. Despacho de la casa de Renato.

Tras una tormentosa introducción de la orquesta, el secretario del conde se dispone a matar a su esposa, a pesar de que ella insiste en que no lo ha traicionado. Introducida por el lamento del violonchelo, Amelia le suplica poder ver a su hijo por última vez en el aria «Morrò ma prima in grazia». Renato se apiada de ella y a solas arremete con furia contra el retrato de Riccardo, cantando la tremenda romanza «Eri tu», donde también lamenta haber perdido el amor de su esposa. Suena el tema lúgubre de los conjurados y aparecen Samuel y Tom. Renato, tras destruir todas las pruebas contra ellos, se une al complot contra Riccardo iniciando el trío marcial «Dunque l’onta di tutti sol una». Echan a suertes quién debe matar al conde y la mano inocente de Amelia saca el nombre de Renato de una urna, algo que le permite descubrir el siniestro complot al que se ha unido su marido. La música cambia de repente con la llegada de Oscar para invitarles al baile de máscaras de esa noche y el cuadro culmina con la stretta «Di che fulgor», que combina el desenfado de Oscar con el terror de Amelia y el ansia de venganza de Renato y los dos conjurados.

Cuadro II. Gabinete del palacio del conde Riccardo.

Suena el tema del amor de Riccardo, mientras en su lujoso gabinete firma la orden para enviar a Renato y Amelia de vuelta a Inglaterra. En la romanza «Ma se m’è forza perderti» reflexiona sobre el sacrificio de su amor, presagia su fatal destino y ansía volver a ver a Amelia. Suena música de fiesta entre bastidores y Oscar entrega a Riccardo una nota donde se avisa del riesgo de ser asesinado durante el baile. Sin embargo, el conde hace caso omiso de la amenaza.

Cuadro III. Salón de celebración del baile de máscaras.

Sigue la música de la fiesta ahora convertida en el coro «Fervono amori e danze». Aparecen Renato, Samuel y Tom junto a los conjurados en busca del conde. Renato reconoce a Oscar y le pregunta por la indumentaria de Riccardo, y el paje responde con la canción con couplets «Saper vorreste». Resuena el coro inicial y Renato consigue finalmente de Oscar la información que buscaba. Suena la delicada mazurca que sirve de fondo para la intensa conversación del reencuentro entre Amelia y Riccardo; ella le ruega que huya y él reitera su amor y le anuncia la inminente vuelta a Inglaterra con su esposo.

Aparece Renato que se lanza sobre el conde y le apuñala. En medio de la confusión, Oscar desenmascara a Renato y el coro expresa su furia en un desenfrenado Prestissimo. Vuelve a sonar la mazurca, pues la pequeña orquesta entre bastidores desconoce lo que ha sucedido, mientras Riccardo pide que dejen a Renato ya que quiere decirle algo. Se inicia entonces el concertato final «Ella è pura» donde Riccardo jura a Renato que Amelia no lo traicionó y le muestra la orden de partida que había firmado. Renato y los conjurados se arrepienten mientres el conde ordena el perdón para todos antes de morir. La ópera termina con la terrorífica stretta «Notte d’orror!».

La obra de Scribe original está basada en el asesinato de Gustavo III de Suecia el 16 de marzo de 1792 en un baile de máscaras, como parte de una conspiración política. Jacob Anckarström fuel el asesino, que en la obra aparece como un estrecho amigo del rey.

Sobre el libreto de Scribe, Verdi compuso la ópera que inicialmente se tituló Gustavo III. Sin embargo la censura italiana prohibió que se representase el asesinato de un rey, por lo que Verdi tuvo que trasladar la acción a Boston, y sustituir el rey por un gobernador.

«Un ballo in maschera» es una de las obras sobresalientes del «segundo período» verdiano. Verdi consiguió mezclar, por primera vez, elementos cómicos y trágicos, aunque estos últimos predominaban. La obra presenta una concisión y un equilibrio estructural que el compositor no logró repetir hasta Aida. Desde una perspectiva musical, es una composición variadísima y que demuestra hasta qué punto Verdi había asimiliado completamente determinadas técnicas francesas en su propio idioma, como en las canciones de Oscar, el paje; o el dueto de amor del segundo acto, donde las frases expansivas italianizan el famoso efecto del dueto de Valentina y Raúl en Les Huguenots; o en el último acto, donde un subrepticio diálogo contrasta con el ritmo de un baile cortesano.

~ by lostonsite on 30 septiembre, 2008.

Música, Ópera

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