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Cuando el parque albergó a los monstruos

BOMARZO. EL PARQUE DE LOS MONSTRUOS.

Localización

A mediados del Renacimiento, Pier Francesco Orsini (1523-1585), también llamado Vicino, construyó en Bomarzo un laberinto de símbolos, donde los visitantes pudiesen ir buscando lo que deseaban hasta perderse. El parque se denominó “Sacro Bosco”, aunque posteriormente se conocería también por el “Parque de los Monstruos”, un jardín de fantasía único en su estilo. Según las últimas investigaciones, el jardín fue realizado en tres fases constructivas. Un primer periodo comprendido entre 1548 y 1552 (conjunto del Teatro, Casa inclinada…), una segunda fase a partir de 1558, que se prolongaron hasta 1564 (Fuente de Pegaso, estanque…), y una fase final que se inició en 1580 (conjunto de Proserpina, Vasos, Templete…).

La primera fase se inició, por tanto, cuatro años después de que Orsini contrajera matrimonio con Giulia Farnese, hija de Galeazzo, y poco tiempo después del regreso de su participación en la Guerra de Esmalcalda (Orsini fue liberado en 1547, tras un año de haber sido hecho prisionero). Posteriormente, Orsini también participó en la campaña militar de Carlos V contra Francia, como en el asedio de Hesdin (1553), donde fue apresado por los franceses y hecho prisionero junto con Torquato Conti (duqe de Poli) por casi dos años. Tras la paz de Cateau-Cambrésis, Orsini fue liberado y pudo regresar a Bomarzo en 1556.

A finales de 1557, Orsini abandonará su carrera militar y se retira a Bomarzo, donde retomará su proyecto del “Sacro Bosco”, comenzando la segunda fase de su construcción. Durante esta segunda fase de construcción se produjo la muerte de su esposa, Giulia Farnese (año 1560), que influirá en la concepción de la tercera fase del parque. Vicino Orsini ideó el jardín de Bomarzo junto con el arquitecto Pirro Logorio, con la intención de crear un sistema laberíntico donde la arquitectura fantasiosa y esculturas de monstruos se imponen para crear un reino del absurdo. El conjunto refleja las características manieristas del momento como la omisión consciente de las escalas, la deformación de las proporciones humanas y el desplazamiento de los elementos arquitectónicos para crear la ilusión de un conjunto distorsionado y cuestionarse la imagen ordenada y equilibrada del mundo existente.

El parque, con sus monstruos, sus arquitecturas absurdas, sus referencias literarias y sus muchas inscripciones crípticas, debía ser un lugar de ilusión óptica y asombro. Orsini, que era un aristócrata instruido, pretendía crear un mundo misterioso lleno de gestas mitológicas. El uso de perspectivas distorsionadas y su naturaleza laberíntica hace que el visitante no pueda confiar en sus sentidos ni en la razón. Se genera un universo que se opone a la concepción racionalista del mundo, característica de la época.

Orsini dedicó su “sacro bosco” a su mujer, Giulia Farnese, que falleció siendo aún muy joven. Probablemente, todo el parque esté ideado para la juventud, capaz de creer en la magia, y como homenaje al amor, pues todo el conjunto parece querer probar que la vida y el amor triunfan siempre.

En cuanto a las referencias literarias del parque, es probable que el itinerario aluda al “Sueño de Polifilo” (Hypnerotomachia Poliphili), de Francesco Colonna. El libro narra como Polifilo, tras una noche desvelado por el rechazo de su amada Polia, es transportado a un bosque salvaje donde se pierde. En este paraje, Polifilo se encontrará con dragones, lobos, doncellas, arquitecturas de todo tipo…

Sin embargo, otro recorrido del parque parece estar inspirado en el poema épico “Jerusalén liberada”, de Torquato Tasso, donde se narra el asedio de Jerusalén durante la Primera Cruzada. Las figuras referentes al inframundo como Plutón, Cerbero, el Ogro con las fauces abiertas representando la puerta del Infierno, la Furia, etc… podrían ser un eco de la obra de Torquato.

Tras la muerte de Vicino Orsini en 1585, los herederos no se interesaron por el parque, por lo que se abandonó durante siglos. En la década de 1930, Salvador Dalí quedó deslumbrado por las ruinas del parque y consiguió contagiar su entusiasmo a distintos artistas como Jean Cocteau o André Breton. Tras casi 400 años de abandono, el parque fue finalmente adquirido por la familia Bettini que comenzó una serie de obras de restauración y mantenimiento del jardín.

Bomarzo - Plano

1. Esfinges

Tras franquear una puerta con un arco de medio punto en piedra que señaliza el inicio del parque, el visitante se encuentra con dos esfinges griegas que parecen vigilar la entrada del jardín. Bajo cada una de ellas aparece una inscripción: “Chi con ciglia inarcate et labbra strette non va per questo loco manco ammira le famose del mondo moli sette” (Quien no va por este lugar con las cejas arqueadas y los labios apretados, tampoco sabrá admirar las famosas siete maravillas del mundo) “Tu ch’entri qua pon mente parte a parte e dimmi poi se tante meraviglie sien fatte per inganno o pur per arte” (Tú que entras aquí, pon tu mente aparte y dime luego si tantas maravillas fueron hechas para el engaño o bien para el arte)

Bomarzo - Esfinge Bomarzo - Esfinge

En la mitología griega, la Esfinge (Σφίγξ, “estrangular”) era un animal fantástico con rostro de mujer, cuerpo de león y alas de ave, que fue enviada por Hera a la ciudad de Tebas. El monstruo, repetía un enigma a todos los viajeros que encontraba, devorándolos en caso de no ser resuelto. El enigma “¿Qué ser provisto de voz tiene cuatro patas, dos y tres?”, solo fue resuelto por Edipo que contestó el hombre, pues de bebé gatea utilizando las cuatro extremidades, después consigue andar sobre dos, y en su senectud se apoya sobre un bastón como un tercer pie.

2. Proteo-Glauco

La figura que se yergue en el extremo occidental del parque puede representar a Proteo o a Glauco, divinidades marinas de la mitología griega. En la mitología griega, Proteo o Proteus es un antiguo dios del mar, hijo de Océano y de una náyade. Se caracterizaba por predecir el futuro aunque cambiaba de forma en cada momento para evitar tener que hacerlo, pues sólo contestaba a quien era capaz de capturarlo.

Bomarzo - Proteo

Glauco, es una divinidad griega del mar, hijo de Poseidón y de una náyade. Según la leyenda, Glauco nació humano y trabajó como pescador en la región de Beocia. Además de ser generoso y de buen corazón, Glauco era de gran belleza, por lo que las nereidas, las sirenas y las ninfas del agua venían de todas partes para conocerle y admirarle. Entre todas ellas, se encontraba la hermosa ninfa Escila, que era demasiado tímida para declarar su amor a Glauco.

Sin embargo, cuando Glauco comió de unas plantas mágicas, se convirtió en inmortal y se metamorfoseó de forma que su melena y su barba se volvieron de verde oscuro, del color de las algas marinas, y sus piernas cambiaron a una cola enroscada como la de un enorme pez. Cuando Escila vio el nuevo aspecto de Glauco, ésta lo rechazó asustada.

La vida comienza en el agua, y Proteo, hijo de Neptuno es un dios que nace del agua para asumir todas las formas vitales. Transformación que todo iniciado debe realizar, como Glauco, de un pobre pescador a un dios marino inmortal. En la escultura del parque aparece la divinidad sosteniendo un globo, posible alusión a la Tierra, y un castillo que podría representar el castillo de los Orsini en Bomarzo, gente iniciada que dominan la vida y guían el recorrido de quienes deben afrontar la purificación del agua.

3. Lucha entre gigantes

El gran conjunto escultórico de la “Lucha entre gigantes” representa a Hércules luchando contra Caco. En la mitología griega, Caco era un gigante mitad hombre y mitad sátiro que vomitaba torbellinos de llamas y humo. Vivía en una cueva en el monte Aventino, en el Lacio. Según la Eneida, Hércules condujo los rebaños de bueyes de Gerión tras haberle derrotado en las orillas del Tíber, cerca de la morada de Caco. Mientras pastaban, Hércules se durmió y Caco aprovechó para robar cuatro parejas de bueyes que escondió en su gruta. Cuando despertó, Heracles descubrió el hurto y corrió furioso hacia la cueva donde se enfrentó a Caco y le mató.

Bomarzo - Lucha entre gigantes

Además de estos dos personajes, a sus espaldas también aparecen representados un elefante y un guerrero con coraza, todos ellos dominados por la gran presencia de Hércules. Todo el conjunto es una representación de la dualidad entre el bien y el mal, y el triunfo del bien. Su situación, junto a un riachuelo, indica la necesidad de la purificación del agua tras el contacto con el mal. El camino iniciático ha conducido al profano a visitar las fuerzas oscuras del mal que se encuentran dentro de lo más profundo de su ser. La sufrida superación de las pruebas condujo al héroe mitológico de Hércules a la inmortalidad.

También podría ser la representación de un episodio de “Orlando furioso”, cuando el héroe, atacado por la muchedumbre debido a su pasión por Angélica, escapa al campo donde se encuentra con un pastor que le bloquea el paso. Orlando decide descuartizarlo cogiéndole por los pies.

4. Tortuga y Ballena

Próximos a la “Lucha de gigantes” se dispone un curioso conjunto formado por una tortuga y una ballena. La tortuga es una gigantesca figura que sostiene en su espalda una figura femenina sobre una esfera, que representa la victoria alada, Nike. Los ojos de la tortuga se fijan en las fauces abiertas de par en par de un animal que emerge enfrente del foso, preparado para engullir a su presa.

Bomarzo - Ballena Bomarzo - Tortuga

La Ballena, símbolo de un monstruo marino prehistórico como el Leviatán, corresponde al rito de iniciación de muerte y renacimiento… entrar en el vientre del monstruo para salir indemne significa haber superado la prueba de la introspección. La figura de la tortuga se dispone en una piedra elevada sobre el torrente. Según los primero Padres de la Iglesia, la tortuga era el símbolo del apego a la tierra. En este contexto, la tortuga se podría interpretar como la tierra elevando la victoria. Pero además, la tortuga también es símbolo de estabilidad y longevidad, con su caparazón convexo en su parte superior y plano en su vientre, representa la unión entre la tierra y el cielo. El grupo escultórico es en realidad el pasaje hacia la purificación y la mujer alada es la cumbre de esta transformación hacia la inmortalidad.

5. Fuente de Pegaso

Una gran fuente circular muestra en su centro la figura de un caballo alado, Pegaso, que intenta volar para anunciar la victoria a los dioses. Pegaso, el primer caballo que llegó a estar entre los dioses, servía a Zeus, el dios soberano, amo del Cielo y la Tierra. Aparece en numerosas leyendas, especialmente junto con el héroe Belerofonte, quien a lomos del équido alado logró dar muerte a la Quimera, bestia de múltiple cabezas que asolaba los territorios de Licia.

Bomarzo - Fuente de Pegaso

La estatua del Sacro Bosco alude a la necesidad de abandonar el reclamo terrenal para dirigirse hacia posiciones más elevadas.

6. Árbol – escultura 

Sobre un bloque de piedra aparece esculpido el arranque de un árbol, y frente a él, una escultura en forma de rueda de molino o un resto de una columna. No existe ninguna explicación o interpretación por parte de los estudiosos sobre este conjunto. El hecho de encontrarse cerca de la Fuente de Pegaso, el caballo que era capaz de provocar terremotos con la fuerza de sus pezuñas, podría ser interpretado como si estas ruinas fuesen vestigios de uno de ellos.

Bomarzo - Árbol escultura

7. Asientos y Ninfeo

En la parte central del Ninfeo están representadas las Tres Gracias, que también forman parte de la mitología griega. Las Tres Gracias. también denominadas Cárites, aparecen representadas abrazadas entre sí, como suele ser habitual. Hijas de Zeus y Eurínome, las Cárites eran las diosas del encanto, la belleza, la naturaleza, la creatividad humana y la fertilidad: Aglaya (“Belleza”), Eufrósine (“Júbilo”) y Talia (“Floreciente”).

Bomarzo - Asientos y Ninfeo

El Ninfeo podría formar parte del itinerario inspirado por el “Sueño de Polifilo”, en el que se describe un edificio termal donde Polifilo se entretiene con cinco ninfas, aún hoy visibles en los nichos dispuestos en la estancia junto al conjunto de las Tres Gracias, también nombradas por Colonna en su obra. Bajo estos nichos se encuentran los restos de una inscripción de difícil interpretación: L’ANTRO, LA FONTE IL LI…… ET …… D’OGNI OSCURO PENSIERO ME GL …… (“La cueva, la fuente … de todo pensamiento oscuro…”)

8. Fuente de los Delfines

Frente al Ninfeo se dispone una fuente con delfines, animales ligados al agua y que simbolizan la pureza, la transformación y la salvación. Según la mitología griega, los delfines trasportaron a Arión hasta la costa de Laconia, salvándole de ser asesinado por unos marineros.

Bomarzo - Fuente de los Delfines

9. Fuente con Ninfa (Venus)

El arquitecto Pirro Ligorio definió esta figura como una “Venus viril”, amiga de Marte, guardiana de la castidad, la Patria y la Virtud. La figura de Venus sobre una concha puede estar relacionada con el “Sueño de Polifilo”, que al final de la narración, el protagonista llega a Citera, la isla del amor, donde se encontrará con el Santuario de Venus y un teatro, tal y como se dispone en Bomarzo.

Bomarzo - Fuente con Ninfa

10. Teatro

El Teatro, junto con la representación de Venus en la vecina Fuente, formaría parte del itinerario narrado por Francesco Colonna en el “Sueño de Polifilo”. En el basamento de la pared que conforma el escenario del teatro se encuentra una inscripción incompleta: PER SIMIL VANITA’ MI SON AC….. PARMI CORTO. Probablemente en su origen fuese: Per simil vanità mi sono acorto/ che il tempo fugge e il viver parmi corto (“Por tal vanidad me he dado cuenta que el tiempo pasa y el vivir me parece corto”). Tal vez, el término de “vanidad” se refiere al hecho de que los siete nichos que se encuentran en la pared estuviesen ocupados por espejos, símbolo de la vanidad y reflejo del paso del tiempo.

Bomarzo - Teatro

11. Casa inclinada

Se trata de uno de los elementos del parque más sorprendente: una casa inclinada expresamente construida sobre un bloque de piedra escorado, generando en el visitante un extraño sentido de desequilibrio físico. Probablemente fue mandada construir por Giulia Farnese en 1555 cuando Vicino Orsini estaba prisionero por las tropas francesas durante la campaña militar del asedio de Hesdín. Así pues, puede que su verdadero significado fuese una alegoría del  riesgo de que la familia se viniese abajo por motivo de la prisión del cónyuge. Bajo los golpes de la fortuna, la “casa” de Orsini amenaza con la ruina pero finalmente resiste y no cae.

Bomarzo - Casa inclinada

A los pies de la casa existen dos inscripciones. La primera, “CRIST MADRUTIO PRINCIPI TRIDENTINI DICATUM”, está dedicada a Madruzzo, obispo de Trento desde 1539 y amigo de la familia que posiblemente intercedió junto con los españoles para conseguir la liberación de Vicino. La segunda inscripción, “ANIMUS FIT QUIESCENDO PRUDENTIOR ERGO”, seguramente fue posterior y se encuadra en la filosofía del Parque, siendo una invitación al visitante para realizar una pausa en su visita (“Con el descanso, el espíritu se hace más sabio).

11a. Tumba

En los límites del jardín se encuentra una tumba abierta, esculpida sobre la roca. Su significado iniciático podría ser como un recordatorio de lo efímero de la vida, en el que cada paso que se da es un paso más hacia la propia muerte.

Bomarzo - Tumba

12. Vasos

Dos largas filas de vasos delimitan el camino que conduce a la gran fuente de Plutón. Entre estos vasos que enmarcan una plaza, se disponen dos vasos, interpretados como urnas incendiarias, y con dos inscripciones: “FONTE NON FU TRA…./A GUARDIA SIA DELLE PIU’ STRANE BELVE” (Fuente no fue entre… / a guardia sea de las más extrañas criaturas),  y “NOTTE ET GIORNO NOI SIAM QUI VIGILI ET PRONTE/ A GUARDAR D’OGNI INGIURIA QUESTA FONTE” (Noche y día nosotros estamos aquí vigilantes y listos a salvaguardar de cualquier injuria esta fuente). que hacen referencia a los monstruos de guardia en la fuente de Plutón (el dragón, el elefante, el orco, los osos).

Bomarzo - Vasos

13. Neptuno / Plutón

Al final del camino trazado por los vasos se encuentra un gigantesco personaje barbudo en posición sedente. Mientras que para algunos estudiosos se trataría de la representación de Neptuno, dios del mar, por la existencia a su derecha de un monstruo marino, otros creen que en realidad es el dios del infierno, Plutón, basándose en la vistosa cornucopia con la que está adornado, la cercanía del gran Orco con las fauces abiertas que alude el ingreso del Infierno, del can Cerbero que custodia el inframundo, la escultura de su mujer Proserpina y la de Ceres.

Bomarzo - Neptuno

Según la mitología romana, el palacio de Plutón se ubicaba en mitad del Tártaro, donde como soberano vela por la administración de su estado y dicta sus inflexibles leyes. Sus súbditos, sombras ligeras y miserables, son numerosos e incapaces de infringir sus órdenes. De los tres dioses soberanos que controlan el mundo, él es el único que nunca ha de temer la insubordinación o desobediencia y cuya autoridad se reconoce universalmente.

Quizás Vicino quiso aludir a la Jerusalén Liberada en esta parte del Jardín, representando la parte más “infernal”. En la obra de Tasso, Plutón llama a sus seguidores y los incita a moverse contra el ejército cristiano “con la fuerza o con el engaño”. La maga Armida (también rerpresentada en el Jardín de Bomarzo, cerca de Plutón, como una joven desnuda dormida), es una de las que acoge tal invitación.

14. Delfín

A la derecha de la representación de Neptuno o de Plutón, un monstruo marino abre sus fauces que podría tratarse de un delfín. Este animal, en la mitología también está vinculado con Apolo, quien adoptó la apariencia de un delfín para conducir a los cretenses a Delfos, donde edificaron un templo en su nombre.

Bomarzo - Delfin

El delfín es un mamífero marino inteligente y benévolo para el hombre. Criaturas que conocen bien el mar (y que representan también el más allá), fueron representados por los etruscos como los guías de las almas de los muertos a la Islas de los Beatos.

15. Mujer dormida, Armida

Esta gran escultura de una mujer dormida, a un lado de la gran fuente con Plutón y el Delfín, podría representar a Armida, un personaje de Jersulén Liberada. Se trata de una pérfida maga que con sus artes pretendía frustrar las intenciones del ejército cruzado bajo el mando de Goffredo di Buglione. Sin embargo, tras haber convertido algunos soldados en animales, se enamora de Rinaldo quien es retenido por sus encantos en su palacio hasta que consigue liberarse. Armida, sintiéndose abandonada, cae al suelo perdiendo el sentido.

Bomarzo - Mujer dormida

16. Dragón

Algunos creen ver en esta escultura una referencia al Extremo Oriente y a la fascinación que la cultura oriental ejercía sobre Vicino Orsini. La escultura es un dragón atacado por un perro, un león y un lobo, que simbolizan el presente, el pasado y el futuro. Es un combate por la conquista de la conciencia, más allá del tiempo: el recuerdo perdurable y la imaginación creadora.

Bomarzo - Dragón

La figura del Dragón está muy presente en la mitología griega y también en la tradición cristiana (San Jorge clavó su lanza a la criatura que lanzaba fuego). Existe un grabado de Lucantonio delgi Uberti, aprovechada por un diseño de Leonardo da Vinci, que representa el mismo tema que en Bomarzo, un Dragón que lucha con leones. Para la tradición griega, el mito del Dragón, procedía de un disfraz que utilizó Zeus para huir del padre Cronos, que quería devorarlo. El futuro rey de los dioses se transformó de hecho en la constelación del Dragón y se salvó.

17. Elefante

Se trata de un batalla en disposición de ataque, en cuya trompa transporta el cuerpo moribundo de un soldado enemigo, quizás un centurión romano. Esta escultura recuerda la campaña militar llevada a cabo por Aníbal contra el Imperio Romano durante la Segunda Guerra Púnica. Aníbal realizó las hazañas militares más audaces de la época. Con un ejército en el que se incluían elefantes de guerra, partieron de Hispania, atravesaron los Pirineos y los Alpes con el objetivo de conquistar el norte de Italia, derrotando a los romanos en grandes batallas como la del lago Trasimeno o la de Cannas.

Bomarzo - Elefante Bomarzo - Elefante

18. Ceres

Según la mitología clásica, Ceres es la diosa de los meses y de la agricultura. El mito más recurrente tiene orígenes sicilianos y narra como esta divinidad consiguió defender el cultivo del grano en occidente. En Ceres, con el tiempo, confluyeron muchas de las características de la diosa griega Deméter, protectora del campo, la agricultura, los cereales y la civilización. De hecho, en la mitología romana se asociaba a Deméter con Ceres. La tradición considera a Deméter como la madre de Proserpina, y fue gracias a ella que los hombres aprendieron el arte de cultivar la tierra.

Bomarzo - Ceres

Cuando Plutón raptó a su hija Proserpina para casarse con ella, la diosa de la tierra comenzó una intensa búsqueda para recuperarla, desatendiendo las cosechas. La vida se paralizó y Júpiter, no pudiendo aguantar más la agonía de la tierra obligó a Plutón que durante al menos seis meses Proserpina pudiese estar con su madre. Durante el tiempo que hija y madre estaban juntas, la tierra florecía de vegetación, mientras que durante los seis meses del año que Proserpina volvía al inframundo, la tierra se convertía de nuevo en un erial estéril.

Habiltualmente Ceres es representada con el aspecto de una mujer hermosa, de estatura majestuosa, con la mirada lánguida y el cabello cayendo en desorden sobre sus hombros. Además de una corona de espigas de trigo, llevaba una diadema muy alta, o estaba coronada con una guirnalda de espigas o amapolas, símbolo de la fecundidad. También se le personificaba con pechos grandes, portando un haz de espigas en la mano derecha y una antorcha encendida en la izquierda. Era cubierta con una túnica y a menudo con un velo. A veces llevaba consigo un cetro o una hoz: dos pequeños niños, pegados a su seno y llevando cada uno un cuerno de la abundancia, caracterizando a la nodriza del género humano. La Ceres de Bomarzo carga en su cabeza un gran cesto que seguramente alude al colector de los granos, de la abundancia.

19. Ogro

Esta gran escultura, también denominada “El Orco”, representa un gran rostro con la boca abierta, como si sostuviera un grito de dolor, y la mirada terrorífica, de espanto. Es el símbolo del Parque de los Monstruos de Bomarzo y encierra varios significados del “jardín del encantado”. Su escalinata que tiene por base invita a entrar por su boca. Esas fauces abiertas son simbólicamente la entrada al infierno, a ese mundo subterráneo que todos temen. En su interior, una mesa de piedra parece convocar al visitante a un banquete.

Bomarzo - Ogro 01

En el labio superior se puede leer la inscripción “OGNI PENSIERO VOLA” (Todo pensamiento vuela). Sin embargo, probablemente no sea la inscripción original puesto que un diseño de Giovanni Guerra del año 1598 que reproduce el Ogro de Bomarzo, lleva otra inscripción: “LASCIATE OGNI PENSIERO VOI CH’INTRATE” (Dejad todo pensamiento, ustedes que entran), una clara referencia al Infierno de Dante.

Bomarzo - Ogro

En el interior, las paredes de roca reverberan cualquier sonido, creando un efecto de eco mágico, dando un tinte de ultratumba al espacio. El oscuro interior permite ver a través de la entrada, a contraluz, el ambiente boscoso.

20. Vaso monumental 

Se trata de un enorme vaso cuyo significado es controvertido y podría haberse realizado como elemento típico de la iconografía manierista, llevado hasta el extremo, como es habitual en el Jardín. Existe una interpretación que asocia esta escultura al vaso que Baco llevó consigo en su descenso a los Infiernos. El tema del Hades aparece sugerido en varias ocasiones en esta parte del Jardín (el Orco, Plutón, Cerbero…) por lo que podría ser una hipótesis plausible.

Bomarzo - Vaso Monumental

21. Banqueta etrusca

Se desconoce si el apelativo de “Banqueta Etrusca” fue asignado por el propio Vicino Orsini o del artista que realizó la obra. Quizás es sólo un tributo a la cultura que se asentó en estas tierras: los etruscos.

En ella se puede leer una inscripción: “VOI CHE PEL MONDO GITE ERRANDO, VAGHI/ DI VEDER MERAVIGLIE ALTE E STUPENDE, / VENITE QUA DOVE SON FACCE ORRENDE / ELEFANTI, LEONI, ORSI, ORCHI E DRAGHI” (Ustedes que por el mundo vienen errando, cansados( de ver las altas y estupendas maravillas,/ venid acá donde hay rostros horrendos / elefantes, leones, osos, orcos y dragones).

Bomarzo - Banqueta Etrusca

22. Cerbero

Cerbero, en la mitología griega,era el perro monstruoso y fiero, de ojos ensangrentados, guardián de la entrada al infierno, hades o averno. Habitualmente fue descrito con tres cabezas y una cola de dragón, aunque en algunas citas poéticas Cerbero tiene incluso hasta cien cabezas. Para algunos, la cabeza central de Cerbero era como la de un león y las otras dos correspondían a la de un perro y un lobo.

Esta escultura en el jardín sagrado, se encuentra a un lado de Proserpina y unas escaleras que conducen al templo dedicado a Giulia Farnsese, la esposa de Orsini. La figura de Cerbero cuenta con tres cabezas de perro y parece un guardián al pie de la escalinata para que “ningún muerto” salga o “ningún vivo” entre, puesto que el templo es la parte final del recorrido de este jardín.

Bomarzo - Cerbero

Cerbero impedía salir a los espíritus, una vez que habían penetrado en el infierno, y destrozaba a dentelladas, con su fiereza, a los mortales que pretendían entrar.

23. Proserpina

La bella y joven hija de Deméter o Ceres, era la mujer de Hades o Plutón. Su naturaleza era mucho más humana y piadosa que su inflexible esposo: por ejemplo fue ella quien consintió que Orfeo descendiese al Averno, tras haber dormido a Cerbero con la divina melodía de su cítara, para que devolviese al mundo de los vivos a su esposa Eurídice, muerta por la mordedura de una serpiente.

Bomarzo - Proserpina

En el Jardín de Bomarzo, la escultura que rerpresenta a Proserpina está puesta en el centro de una vía delimitada por numerosas bellotas y piñas, está realizada sobre una banca con los brazos alargados a modo de respaldo. El rostro sonríe de manera solemne con el misterio de la inmortalidad, enfatizando que de este lugar infernal ya no se escapa.

24. Bellotas y piñas

Todo el camino que conduce de Proserpina a unas esculturas con unos osos que portan unos emblemas heráldicos, está delimitado por una secuencia de bellotas y piñas. Dispuestas alternativamente, forman parte de la iconografía decorativa renacentista, pero que además es una referencia al Oso heráldico, metáfora de la familia Orsini, puesto que los osos se nutren también de bellotas y de piñas.

Bomarzo - Bellotas y piñas

25. Oso heráldico

Al final de la plaza delimitada por bellotas y piñas, dando su espalda a tres figuras terroríficas, se disponen dos osos sobre un pedestal que sostienen entre sus brazos anteriores las insignias de la familia Orsini. En italiano la palabra “orso” significa “oso”, y el plural diminutivo es “orsini“, “ositos”. Quizás por ello el juego metafórico de los osos con el símbolo de la rosa, que era representativo para la familia del príncipe Vicino Orsini.

Bomarzo - Oso heráldico

26. Sirena equidna

Equidna, con el cuerpo de mujer y la parte inferior en forma de serpiente, se presenta enigmática e imponente a los ojos, quizás precisamente porque se dice que era una bellísima mujer dotada de cola de serpiente que vivía junto a su marido el titán Tifón en una caverna del Peloponeso.

En la mitología griega, Equidna (en griego antiguo Ἔχιδνα, “víbora”) era una figura primordial por pertenecer al mundo oscuro. Equidna y Tifón atacaron el monte Olimpo, siendo derrotados por Zeus, quien les permitió seguir viviendo, así como a sus hijos. Desde entonces moraron en una cueva en un lugar desértico situado en Asia Central. Entre su descendencia se encontraba Cerbero, la Esfinge, la Hidra de Lerma, el León de Nemea o la Quimera.

Bomarzo - Sirena equidna

Equidna, Tifón y su progenie representaban los obstáculos a la instauración del orden cósmico. Varios héroes griegos consiguieron ir destruyendo a los hijos de esta pareja como Hércules, Edipo o Belerofonte.

Finalmente, Equidna fue muerta por Argos para dar fin a sus sangrientos festines que consistían en comerse a los hombres que cruzaban la comarca donde habitaba.

27. Leones

Junto a la escultura de Equidna aparecen dos leones. Posiblemente uno de ellos represente a uno de sus hijos (León de Nemea). Se ubica en uno de los caminos que va directamente hacia la entrada, donde están las esfinges. León de Nemea fue asesinado por Hércules, quien utilizó su piel como capa, la cual le caracterizaría en multitud de representaciones.

Bomarzo - Leones

28. Furia

Frente a la figura de Equidna, otra escultura representa la Furia alada. Las Furias, también conocidas como Erinias o Euménides, nacieron de la Noche y se encargaban de vigilar la puerta hacia el mundo inferior, castigando a aquellos cuyos crímenes no habían sido expiados en el mundo de los mortales. Trataban así de restablecer el orden perdido. En ocasiones también subían a la superficie y allí perseguían a aquellos que pretendían salir impunes de algún delito.

Bomarzo - Furia

Las Furias, que en sus orígenes contaban con un número incierto, terminaron siendo tan sólo tres: Tísifone, Alecto y Megera, y tenían cabeza de perro, alas de vampiro y, en vez de cabellos, serpientes. Para cumplir su misión llevaban consigo látigos de cuero y temibles anillos de bronce. Tísifone era la encargada de castigar a los que osaban traspasar los límites de la buena conducta y era conocida como la Furia Vengadora. Megera se encargaba de hacer nacer el odio, la discordia entre los mortales. Alecto los perseguía sin descanso hasta conseguir que murieran de locura o que fueran incapaces de volver a cometer un crimen semejante.

La Furia presente en Bomarzo, caracterizada por tener una cabeza humana, alas como murciélago y cuerpo de serpiente, se puede pensar que es Tísifone, que representaba la venganza y castigaba los delitos cometidos por asesinato: parricidio, fraticidio y homicidio. Incluso esta escultura podría pasar como una arpía, ya que tiene garras y alas como son descritas en los mitos.

29. Asiento

Cerca del Mausoleo se dispone un asiento en cuyo respaldo se disponen dos emblemas. Un lugar que invita al visitante a tomar un descanso en su camino que ya está terminando por este Jardín.

Bomarzo - Asiento

30 . Mausoleo

Del terreno emerge un conjunto de bloques de piedra partidos y destrozados. En un resto de frontón, aparecen representadas unas figuras que podrían recordar una tumba etrusca (como la cercana “Tumba de la Sirena” en Sovana). Sobre el frontón, se disponen un altorrelieve con la representación de una sirena que agarra entre sus dos extremidades a dos jóvenes. También es posible apreciar una ninfa marina que sostiene una granada, un engañoso símbolo de fertilidad. Es un fruto prohibido al iniciado, porque alude a los placeres carnales, al gusto por la vida terrenal. A Proserpina, morder una granada le costó la pérdida de la luz del sol y la condena a las sombras del Hades.

Esta tumba recuerda al visitante que el Sacro Bosco es un lugar que está en contacto con los muertos y por tanto un lugar peligroso. Su aspecto en un estado de ruina, con el tímpano caído y roto por una parte, podría tener un nexo con  el “Templo destruido” que contenía las tumbas de los enamorados, descrito por Francesco Colonna en el “Sueño de Polifilo”.

Bomarzo - Mausoleo

31. Templete

El templo, dedicado a la amada Giulia Farnese (probablemente su mausoleo), fue realizado al final de los trabajos de restauración. Se trata de un pequeño templo, de estilo dórico y de forma octagonal con un portal. El techo dentro del templo es una cúpula, mientras que por fuera está decorado por relieves de rosas que simbolizan a la familia Orsini, y por flores de lis que representaban a la familia de su esposa, Giulia Farnese.

Bomarzo - Templete

En un principio, el templo presentaba un zócalo decorado con medallones en relieve con los doce signos del zodiaco. Podría representar, con relación al “Sueño de Polifilo”, el lugar donde Polia se le aparece a Polifilo.

32. Rotonda

Se trata de una fuente circular situada a la izquierda de la plaza delimitada por piñas y bellotas, en la escalinata que conduce al templete dedicado a Giulia Farnese. Sobre el muro de la parte inferior se puede apreciar la inscripción: “CEDAN ET MEMPHI E OGNI ALTRA MARAVIGLIA/CH EBBE GIA L MONDO IN PREGIO AL SACRO BOSCHO/ CHE SOL SE STESSO ET NULL ALTRO SOMIGLIA” (Memphis, y cualquier otra maravilla que pueda existir en el mundo, se rindan ante el valor del Sacro Bosco, que no tiene a quien parecerse sino a sí mismo).

Bomarzo - Rotonda

TIRANDO DEL HILO… 

– El Jardín de Bomarzo se construyó entre 1548 y 1580 por deseo de Pier Francesco Orsini (1523-1585), también llamado Vicino.

– Conocido como “Sacro Bosco” o el “Parque de los Monstruos”, el Jardín refleja las características típicas del manierismo: arquitecturas fantásticas, omisión de escalas, deformación de las proporciones… Se crea la ilusión de un conjunto distorsionado, laberíntico, un reino de lo absurdo.

– Lleno de símbolos y de inscripciones crípticas, es posible que el conjunto aluda a la obra literaria de Francesco Colonna “Sueño de Polifilo” (Ninfeo, Teatro, Mausoleo, Templete), o al poema épico de Torquato Tasso “Jerusalén liberada” (con todas las figuras referentes al inframundo como Plutón, Cerbero, el Ogro, Proserpina, la Furia…).

– Tras la muerte de Vicino Orsini en 1585, el parque fue abandonado durante siglos, hasta que fue redescubierto a principios del siglo XX, influyendo en artistas como Dalí, Jean Cocteau o André Breton.

BIBLIOGRAFÍA:

– KLUCKERT, Ehrenfried. Grandes jardines de Europa. Ediciones Könemann. Alemania. 2000.
– MARROQUÍN FUENTES, Denice. Los monstruos petrificados de Bomarzo. Revista Entreverando. Universidad Veracruzana Intercultural. 2009.
– MANZO, Luigi. Il bosco di Bomarzo. 2007

~ by lostonsite on 18 Julio, 2011.

Italia, Viajes

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