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Cuando se tienen fantasías cristalinas

BRUNO TAUT. ARQUITECTURA ALPINA

CIRCULO BELLAS ARTES
Del 26 de abril al 17 julio 2011

Bruno Taut (1880-1938)  es uno de los arquitectos expresionistas alemanes más destacados del siglo XX. Portador de ideas de marcado carácter utópico, Taut fue todo un visionario y cinceló propuestas definitivas para la vanguardia expresionista de la arquitectura de la época.

Bruno Taut, compuso Arquitectura Alpina, entre 1917 y 1919, movido por un profundo anhelo utópico y visionario en el que tuvieron un peso decisivo sus lecturas de Nietzsche y su colaboración con el escritor y dibujante Paul Scheerbart, creador de la emblemática Arquitectura de cristal. El resultado supone un doble acercamiento: por un lado, la revisión historiográfica de un momento fundacional y al cabo malogrado de la modernidad; por otro, la reflexión sobre la vida que muchas de las ideas plasmadas en él tienen en distintas prácticas materiales actuales, tanto arquitectónicas como paisajísticas. El raro y conmovedor encanto de la propuesta de Taut pudo quedarse en un principio en el dominio de los sue- ños irrealizables, pero ha terminado abriendo líneas de fuga que permiten repensar, a otra luz, el trabajo arquitectónico.

Arquitectura Alpina está considerada como la principal obra teórico-arquitectónica de Bruno Taut. La historia de su origen ha sido analizada casi hasta la extenuación. Bruno Taut fue un personaje con rasgos estructurales de personalidad divergentes. Se crió en Königsberg en condiciones de pobreza, por lo que ya desde niño tuvo que contribuir al sustento familiar. Sus contemporáneos lo describen como un joven sensible, meditabundo y dado a la fantasía, que procuraba justificar todo cuanto creaba mediante manifiestos, y cuyas teorías solían tener una proyección universal. Taut se sentía estrechamente vinculado a la naturaleza y, durante su juventud, se movió entre amigos pintores y poetas con sus mismas inclinaciones en el denominado «Círculo de Chorin», al que también pertenecía Adolf Behne (1884-1948), quien escribía sobre arquitectura. Del modernismo heredó el conocimiento de la influencia recíproca entre naturaleza y espacio, conocimiento que al principio le sirvió de modelo para la creación de formas constructivas nuevas que no se basaban en las estructuras arquitectónicas clásicas. En 1904, Bruno Taut escribió algo que parece un anticipo de su idea sobre la arquitectura alpina:

“Se trata de una percepción sumamente sensible de las configuraciones espaciales, tal y como las muestra únicamente la naturaleza. […] Pensemos en el bosque con sus miles de variantes del espacio, en el cielo estrellado, en la montaña y en cosas similares.”

El Pabellón de Cristal, diseñado en 1914 por los hermanos Max y Bruno Taut, junto con Hubert Hoffmann, para la exposición de la Werkbund en Colonia, se ha convertido en un icono de la arquitectura de principios del siglo XX. Y fue justamente la empresa que participó en la decoración del pabellón, la de pintura al vidrio y arte del mosaico Puhl & Wagner, Gottfried Heinersdorff, de Berlín, la que propició el encuentro de Bruno Taut con el poeta utópico Paul Scheerbart.

El primer encuentro con Scheerbart, que tanto influiría en la evolución de Bruno Taut, se produjo el 30 de julio de 1913 en el estudio que tenía Taut en el número 20 de la Linkstrasse de Berlín. Para Scheerbart, adepto de ciertas ideas místicas sobre el universo, únicamente la arquitectura del cristal era capaz de elevar la letárgica y terrenal alma humana a un plano cósmico. Ya en 1887, en una novela sobre el futuro de la arquitectura del cristal, soñaba lo siguiente: «Precisamente el vidrio, el material de construcción más brillante de la Tierra, debería desempeñar el papel principal en las casas del futuro».

El Pabellón de Cristal, de planta circular, estaba coronado por una doble cúpula de cristal apuntada. Desde la planta superior podía verse a través de un hueco circular una cascada de vidrio amarillento sobre la que corría el agua. Una inscripción de P. Sheerbart servía de introducción al edificio, que el propio poeta entendía como el origen de una nueva arquitectura: la “Arquitectura de Cristal”, título, además, de una obra suya publicada también en 1914.

El Pabellón de Cristal se hallaba meticulosamente diseñado como una cúpula de dos capas, con una estructura de rejilla que gradualmente iba adoptando una forma cónica y que estaba revestida de dos capas de cristal: la exterior, de cristal transparente, y la interior, de vidrio acanalado de colores. La interacción entre la estructura y la doble capa no sólo transmitía «afectos» de conicidad y de celosía, sino también una gradación cromática que iba del verde musgo hasta el amarillo y casi transparente de la cúspide. Más que transmitir unos significados predeterminados, el Pabellón de Cristal producía afectos únicos entre quienes lo visitaban.

Tras la muerte de Scheerbart en octubre de 1915, Taut trasladó apasionadamente las visiones de su amigo sobre un mundo cristalino a sus propias fantasías arquitectónicas.

El estallido de la I Guerra Mundial se convirtió en una pesadilla para el pacifista Bruno Taut. Primero se libró del servicio militar trabajando como maestro de obras en una fábrica de pólvora cercana a Brandenburgo. Tras la pérdida de su amigo Scheerbart, estrechó aún más su amistad con Adolf Behne. Los intervalos entre las cartas –algunas de ellas muy emotivas– en las que intercambiaban ideas se fueron acortando. Estas cartas de la guerra, hasta ahora desconocidas, son las que más amplían los conocimientos en torno al nacimiento de Arquitectura Alpina. Sin duda, el manuscrito de Taut sobre La Corona de la Ciudad, asimismo un manifiesto por la paz, fue la piedra angular de Arquitectura Alpina.

Para Taut el pensamiento social se convirtió en la base de la construcción para la comunidad del pueblo, cuya coronación debía ser la Casa de Cristal. La casa de cristal consta de bloques cúbicos escalonados cuyas enormes dimensiones debían avivar el espíritu humano y la idea de la comunidad social. En opinión de Taut, construir al servicio del pensamiento social para una comunidad popular no se contradecía en modo alguno con la grandeza creadora del arquitecto.

Al primero al que comunicó la idea de su nuevo proyecto fue a su amigo y mentor Adolf Behne, a quien el 17 de julio de 1917 le escribió: «¡Toma arquitectura alpina!». A partir de entonces, este proyecto determinó sus pensamientos, acompañados de dudas emocionales, y le distrajo de su odiada rutina diaria. Las dudas de Taut sobre si sacar a la luz pública sus osadas visiones arquitectónicas para que fueran juzgadas o condenadas por sus colegas, hizo que un principio planeara una edición anónima.

Desde enero de 1917, Taut, por mediación de Bernhard Kampffmeyer, estuvo trabajando en una fábrica de hornos en Bergisch Gladbach. Empleado durante un año como ingeniero en la Fábrica Stella, logró evadirse otra vez del servicio militar. La esposa de Taut, Hedwig, que se había quedado en Berlín con dos hijos, estaba gravemente enferma. Taut se mantenía en contacto con ellos por carta. Sin embargo, pronto se enamoró de la hija de su posterior casero: Erica Wittich.

A la que se convirtió en compañera de por vida de Taut, Erica Wittich, Taut la llama, en comparación con su esposa, «la fuerte Erica», la que le hace bien, la que está siempre alegre, le escucha y le asiste. Le hablaba a su mujer de Erica Wittich como de su «amiga», pero le ocultaba su relación amorosa.

A la vez que concibió la idea de Arquitectura Alpina, relativizó sus tesis sobre «la Corona de la Ciudad» antes de que pudiera publicarlas:

“Ayer por la mañana [1 de noviembre de 1917] lo vi con toda claridad: La Corona de la Ciudad está superada; construir hermosas ciudades y coronarlas no aporta demasiado a los hombres: hay que aportarles algo que sea grande, sublime y aislado e involucrarles en unas tareas tan ingentes, que todo quede supeditado exclusivamente a ellas.”

Pese a este cambio de actitud, publicó La Corona de la Ciudad antes que Arquitectura Alpina.

A comienzos del año 1918 se percibe en sus cartas el miedo creciente a tener que ir al frente. Su amigo Adolf Behne, que prestaba servicio militar como enfermero auxiliar en un hospital militar de Oranienburg, estaba seriamente preocupado por el –al parecer, notorio– anuncio del suicidio de Bruno, quien le escribió para tranquilizarle:

“Estando el domingo por la mañana en la cama, de repente tuve un destello: ventisca, glaciares, nieve, palacios de cristal, valles, montañas: todo arquitectura. Y sentí la arquitectura alpina en mis venas. Entonces percibí con claridad que [si me suicidaba] mataría algo que está brotando en mí y que pertenece a este mundo nuestro. A cambio he de aceptar todos los sufrimientos. Si entonces me derrumbo, no será por culpa mía. Padeceré a los militares, y la separación… […] Pero querido Adolf, puesto que eres infinitamente bueno, ¿conoces fotos sobre los Alpes, libros de viaje o algo parecido? Me gustaría echarles un vistazo. Poco a poco irá floreciendo en mí la idea, y mientras tanto, durante años, me rendiré ante la inmundicia. Pero al menos tengo que esparcir la semilla. Un saludo eterno de Bruno.”

 

Esta carta permite ver el profundo desgarramiento anímico del artista y del hombre. Su amor a Erica, la vergüenza por su mujer y su amigo, la inseguridad de la situación bélica, el no poder construir y una fantasía casi dolorosamente perentoria, hacían que el arquitecto sobrepasara todos los convencionalismos.

Al año siguiente, elaboró la idea sobre una «arquitectura alpina» de forma casi obsesiva. Ya el 5 de marzo de 1918 envió a su amigo un primer índice:

“Adolf, ya tengo hecho el principio. La casa de cristal en las montañas ya tiene vida. Ahora trabajo por las noches. […] Los proyectos son bonitos, pero haz el favor de no decepcionarte cuando luego los veas hechos. No es cosa mía; desde hace tiempo sé que lo realizado se queda siempre muy por detrás de lo ideado. […] Mi arquitectura alpina será una sinfonía de 5 movimientos: la casa de cristal en las montañas en cuatro imágenes (1ª: ascenso, 2ª: barranco en el camino, 3ª: casa de cristal, 4ª: interior (quizá con planta)); arquitectura de montaña en general – unas 5 imágenes (arquitectura de la cúspide de la montaña, remodelación de la montaña, configuración del valle); proyecto para determinado terreno de los Alpes; reestructuración de la superficie terrestre; arquitectura astral.
Me llevará mucho tiempo. Quizá acabe esta primavera los movimientos 1º y 2º. Pero para el movimiento 3º quiero ver los Alpes.”

Sus emociones y, sobre todo, su amor por Erica Wittich hallan un claro reflejo, en parte, en los dibujos. En el segundo capítulo de Arquitectura Alpina, en especial, unos símbolos cargados de erotismo forman el escenario de sus formaciones montañosas.

Taut volvió a visitar a Hedwig en la Pascua de 1918. Obviamente, para entonces ya estaba confirmada la ruptura matrimonial. Después de que Behne le transmitiera con claridad su enfado por el romance de su amigo, Taut estaba desesperado. Sin embargo, siguió trabajando en Arquitectura Alpina tan infatigablemente como siguió aferrado a su relación amorosa con Erica Wittich.

Como muy tarde a finales de junio de 1918, el proyecto de Arquitectura Alpina ya estaba terminado. Taut abandonó Bergisch Gladbach para volver a trabajar como arquitecto en Kattowitz. Aunque todavía en plena guerra, buscó un editor y mecenas que le publicara ese volumen tan caro y lleno de láminas. Su amistad con Behne se había reducido a una relación de trabajo. Pese a la decepción humana que Bruno Taut le causó a Behne, este siguió trabajando también en el campo de la «arquitectura del cristal». En una publicación que apareció en 1919 bajo el título «El retorno del ar te» y que enlaza con las teorías arquitectónicas anteriores a la guerra, le dedica al material de construcción del cristal unas tesis que, a través de la educación social, desembocan en una nueva humanidad.

 

Tanto Scheerbart como, más tarde, Taut y Behne propagaron la idea de que una arquitectura mejor serviría para formar hombres mejores. La transparencia del cristal podría asimismo contribuir a la claridad de ideas, puesto que, junto con la fantasía, el color y la luz, habría de iluminar la vida. Las fantasías «cristalinas» de Scheerbart fueron retomadas después de la guerra, sobre todo, por Taut cuando trabajó para el «Arbeitsrat für Kunst», y fueron propagadas por los otros miembros de la asociación, que en 1919 sumaban ya más de cien personas. Incluso está demostrado que las ideas del poeta utópico Scheerbart hallaron cabida en el manifiesto de inauguración de la Bauhaus.

Taut nunca buscó una forma arquitectónica única y con una validez general. Todo lo concebido por él tenía algo de vago y nebuloso, y nunca le satisfacía por mucho tiempo. Con su Arquitectura Alpina, ¿quería realmente mostrar a la humanidad que con la ingente tarea de la reconstrucción de una montaña se podía contrarrestar la guerra, que en su opinión había estallado por culpa del aburrimiento de los pueblos? ¿Creía de verdad que «la industria podía crear en adelante monumentos visibles de la paz, una vez que se haya decidido dejar de producir la destrucción»?.

Más probable parece que Bruno Taut dejara esta gigantesca misión pacificadora a las siguientes generaciones de arquitectos como un cometido moral y espiritual.

I. CASA DE CRISTAL (1-4)

La primera parte, La Casa de Cristal, es una entrada en escena desde un fondo de un valle con agua y con construcciones fantasiosas y que supone el principio de una ascensión, que es a la vez una ascensión mística y una ascensión hacia las montañas y la verdad de la arquitectura.

. Ascenso hacia la casa de cristal. Torre junto al lago de montaña. A su lado, atracadero y subida escalonada (en la parte opuesta). Chapitel de cobre dorado y brillante. Estacas plateadas y brillantes. Desde la plataforma situada junto a la torre, unas escaleras empinadas suben hasta la casa de cristal. Difícil ascenso acompañado de una empalizada de estacas puntiagudas brillantes y de colores.

. El camino hacia la casa de cristal por la quebrada. El barranco es atravesado por arcos de cristal macizo y de colores. Los arcos se van estrechando a medida que el valle se va haciendo más angosto y el torrente más impetuoso y más brillante, hasta llegar a lo alto, donde la garganta más estrecha del valle es cerrada por una verja de arcos de cristal. EN ESTA VERJA SE HAN COLOCADO UNAS ARPAS EÓLICAS ARMÓNICAMENTE AFINADAS.

. Casa de cristal en las montañas. Construida enteramente a base de cristal de colores, en la región de glaciares y nieves perpetuas. Devoción del silencio inefable. Templo del silencio. Camino que sube desde el valle. Los postes de cristal bordean el camino y lanzan destellos bajo el sol, especialmente los más grandes, que a la luz parecen estandartes de cristal triturado. Plataformas para aterrizajes. Esta casa de cristal no es ninguna «corona». ¿Quién puede querer coronar el universo? Tampoco es una «corona de la ciudad». Bruno Taut no podría colocar lo supremo, lo vacío, por encima de una ciudad. La arquitectura y el humo de la ciudad serán siempre enemigos inconciliables. La arquitectura no se puede «aplicar». ni siquiera a ideales. Cualquier pensamiento humano desafina cuando habla el supremo placer de la construcción, cuando habla el arte… lejos de bloques y envolturas. SUPERFICIES BORDES BÓVEDAS ESPACIO.

. En la casa de cristal. “En los templos no se puede hablar; entrar, en cambio, siempre se puede, incluso por la noche. Pero aquí no hay nada que se corresponde con nuestro oficio divino. Estos templos únicamente impresionan por su arquitectura grandiosa y por un gran silencio que sólo de vez en cuando es interrumpido por una delicada música de órgano y orquesta. En ocasiones pueden verse magníficas pinturas y esculturas cósmicas… pero lo visible debe mostrarse cada vez menos porque es incompatible con los sublimes sentimientos de veneración del mundo, sobre todo cuando alude a lo individual y concreto, como sucede con demasiada frecuencia” (Scheerbart en Munchhausen y Clarissa).
El único material de construcción es el cristal. Entre la piel de cristal del interior y la piel de cristal del exterior hay un gran espacio intermedio que sirve para calentar y regular el aire. Ambas pieles no coinciden entre sí. No es en absoluto necesario. Tampoco desde fuera del cuerpo humano se reconocen las entrañas. Las “paredes superiores están abombadas; bajo ellas, una tribuna para la música y el acceso a la torre y a los balcones con vistas. Todas las instalaciones útiles están en el piso del zócalo y debajo de las plataformas: alojamientos, bares, hangares, calefacción, etc. Lo útil solamente tiene que funcionar y ha de verse lo menos posible.

II. ARQUITECTURA DE LAS MONTAÑAS (5-11)

En la Arquitectura de las montañas, el movimiento ascendente se finaliza, y crea un catálogo de las distintas posibilidades de construir en sintonía con las montañas o con los Alpes. En función de la geometría que tienen las montañas, se pueden distinguir entre las que están basadas en el principio femenino o en el principio masculino, al igual que los valles que se generan entre las montañas. Así pues, unos tienen la posibilidad de construcciones aterrazadas, rectilíneas que siempre están referidas al principio masculino, mientras que otros valles se presentan como flores abiertas que están referidos al principio femenino. En alguna medida, establece un catálogo tipológico de cómo se podrían encontrar nuevas leyes compositivas para una arquitectura de las montañas.

. Entre un mar de nubes, destacan pilares y arcos de cristal verde esmeralda por encima de la cumbre nevada de una alta montaña. Arquitectura del armazón, del espacio abierto al universo. Arquitectura y Casa no son conceptos inseparables.

. El valle como flor. Subiendo por las pendientes se han dispuesto unas mamparas de cristal coloreado con marcos resistentes. La luz que las baña produce múltiples efectos tornasolados, tanto para los que pasean por el valle como para los que van en avión. La mirada desde el aire cambiará mucho la arquitectura, y también a los arquitectos.
En las profundidades, un lago con adornos de cristal en forma de flor dentro del agua. Estos adornos y mamparas brillan por la noche. También brillan las cimas de las montañas, adornadas con unos pináculos de cristal bruñido. Unos proyectores en las montañas hacen que estos pináculos lancen destellos luminosos por la noche.

. La montaña de cristal. Por encima de la zona de vegetación, la roca ha sido tallada y pulida hasta adquirir diversas formas cristalinas. En las cumbres nevadas del fondo se ha construido una arquitectura de arcos de cristal. Delante, pirámides de agujas de cristal. Encima del precipicio, una cancela de cristal a modo de puente.

. PARAJE GROTESCO CON CUMBRES TRANSFORMADAS

. Valle con riqueza arquitectónica. Columnatas por encima y entre las cascadas, con columnas de cristal rojo rubí. Muchos balcones, terrazas y galerías columnadas hasta lo alto de las montañas, para estudiar el juego del agua y del vapor, así como la formación de nubes y la variada iluminación nocturna. Mucho cristal para columnas, cubiertas y balaustradas entre la roca tallada.

. NIEVE GLACIAR CRISTAL. Cimas cubiertas de hielo y nieve perpetua, coronadas y adornadas con superficies y bloques de cristal coloreado. Flores de montaña. Sin duda, la realización es enormemente difícil y sacrificada, pero no imposible. “Con qué poca frecuencia se exige de los hombre lo imposible” (Goethe).

. En lo hondo del valle, entre montañas que han sido transformadas hasta adoptar la forma angulosa del cristla. Desde arriba, a través de la bóveda de cristal transparente, se ve el interior con sus columnas que sirven de soporte de la bóveda. Las naves laterales de la catedral se encuentran dentro de la roca excavada y aprovechan cuevas y grutas. En el interior de la montaña resplandecen las joyas de la arquitectura de cristal, artificialmente iluminada. La catedral y sus naves laterales están bañadas por la fresca luz del día. De noche, sin embargo, es la catedral la que irradia su luz hacia las montañas y el firmamento. ¿Finalidad de la catedral? Ninguna… para quien no se conforme con el recogimiento en la belleza. LA CATEDRAL DE ROCA.

III. LA CONSTRUCCIÓN ALPINA (12-21)

Para la realización de esta tercera parte, Bruno Taut se inspiró mucho en documentación que pedía a sus amigos suizos sobre los Alpes, que principalmente se basaba en postales. Por eso, La construcción alpina, posee cierto carácter de tarjeta postal. En esta serie, Bruno grafía los principales picos y visuales de los Alpes, e intenta generar un plan de acción concreto y específico, frente a la abstracción de las dos primeras partes.

. LA NATURALEZA ES GRANDIOSA. Eternamente bella… una eterna creadora, tanto en el átomo como en la montaña imponente. Todo es una eterna CREACIÓN. También nosotros somos sus átomos y acatamos su ley… en la creación. Admirarla ociosamente es sentimental. ¡ADORÉMOSLA CREANDO EN ELLA Y CON ELLA!. 2331 m. El Vorderglärnisch en Glarus, Suiza. Roca pelada y gris por encima del verdor de la vegetación. Sus formas casuales han de volverse lisas y angulosas a base de incrustar en él cristales blancos que lancen destellos desde su duro engarce. También ha de haber cristales similares en las profundidades de los bosques. Piz Chalchagn, 3154 m. La ciudad de Glarus. Valle de Roseg. Glaciar de Roseg. Pontresina, en Suiza. Paredes lanceoladas con engarce de hormigón emergen de los bosques. De vidrio blanco opalino, con los refuerzos y las puntas de un rojo rubí. Estos alumbran la noche, iluminados desde dentro. Las puntas superiores y las que se hallan delante del glaciar son de un rojo bermellón.

. LAS ROCAS ESTÁN VIVAS, HABLAN: Nosotras somos órganos de la divinidad tierra. Pero vosotros, gusanos, también lo sois. Vosotros, artistas constructores de cabañas, ¡convertíos antes en artistas! ¡Construid, construidnos! no queremos ser sólo grotescas; queremos ser bellas gracias al espíritu humano. ¡Construid la arquitectura del mundo!. Pala di San Martino 2996 m Cima di roda, 2775 m, con arcos de cristal Kl. hallspitze, transformada en una superficie bruñida y angulosa. Grupo de Pala visto desde la rasetta, en el Tirol Puntas de metal: el fuego de San Telmo es iluminado por ellas en la tempestad. Arpas eólicas colocadas entre un lado y otro del barranco. Iglesia mortuoria construida adicionalmente Totensessel Wetterhorn, 3703 m Wallhorn Glaciar del Grindewald superior hinterbärenbad en el Kassertal del Tirol Grindewald en el Tirol. rosengarten 2931 m Cristales a modo de flores en las gargantas faldas de la montaña llenas de espinas de hierro encima del Wetterhorn, una bola de cristal. Dimpi de Larsec, 1786 m fassatal en el Tirol.

. El Monte resgone, 1876 m, junto a Lecco, en el lago de Como. Construcciones añadidas principalmente de cristal. Monte formado por capas horizontales, junto al Garda. CRISTAL. El Monte San Salvatore, en la bahía de Lugano. Se le han añadido construcciones de roca y rocas esparcidas alrededor de la «forma natural». Plataformas para el aterrizaje y para contemplar exhibiciones de vuelo en avión y en globo, así como espectáculos acuáticos y luminosos. Correcciones en el horizonte.

. LAS ESTRIBACIONES DE LOS ALPES JUNTO A LA RIVIERA. Catedral de cristal en Pontofino. Galerías abiertas con distintas vistas al mar. Construida enteramente con cristal macizo. Pilares de cristal y estribos de cristal Bóveda de cristal mate Por la noche, luz de colores bajo la bóveda. Comarca de Porto Venese.Playa empinada adornada con cristales macizos que brillan como piedras preciosas. Península delantera con construcciones de cristal mate que descienden hasta el mar.

. ¡PUEBLOS DE EUROPA! ¡CREAD LOS BIENES SAGRADOS… CONSTRUID! ¡SED UNA IDEA DE VUESTRO ASTRO, LA TIERRA, QUE QUIERE SER ADORNADA… POR VOSOTROS!. Mapa esquemático del terreno de construcción. Comencemos por un plan establecido que sea modesto y limitado: Donde destaca por encima de la llanura italiana la más alta cadena alpina procedente del Mont Blanc, en el Monte Rosa, en la curva interior de la cordillera, ahí ha de resplandecer la belleza. El Monte Rosa y sus estribaciones hasta llegar a la llanura verde, han de ser transformados con edificaciones. ¡Nada práctico, ninguna utilidad! Pero ¿acaso lo útil nos ha hecho felices? Se habla una y otra vez de utilidad, de confort, de comodidad, de buena comida, de educación –cuchillo y tenedor–, de ferrocarriles, de retretes y, naturalmente, también de cañones, bombas y otros pertrechos homicidas. Querer simplemente lo útil y lo cómodo sin una idea superior equivale al aburrimiento. Y el aburrimiento acarrea la disputa, la querella y la guerra: mentiras, robos, asesinatos, miseria, litros y litros de sangre derramada. Predicad: ¡Sed amantes de la paz! Predicad la idea social: «Todos vosotros sois hermanos, organizaos, todos podéis vivir bien, tener una buena educación y vivir en paz.» vuestra predicación no se oirá mientras falten cometidos que requieran un esfuerzo supremo, un esfuerzo que haga sangrar. Involucrad a las masas en una gran tarea que satisfaga a todos, del primero al último. Que requiera enormes sacrificios de valor, fuerza y sangre, y de miles de millones. Pero cuyo cumplimiento sea claro y evidente para todos. En una gran tarea común, cada uno ve claramente la obra de sus manos: todos construyen, en el verdadero sentido de la palabra. Todos están al servicio de la idea, de la belleza entendida como símbolo de la tierra, que es quien la sustenta. Desaparece el aburrimiento, y con él, la disputa, la política y el atroz fantasma de la guerra. La industria se adaptará rápidamente a las grandes tareas que se originan en ella. La técnica siempre es sólo una servidora, y ahora ya no ha de servir a instintos infames, a los disparatados engendros del aburrimiento, sino a las aspiraciones del género humano verdaderamente activo. nadie tiene necesidad de hablar de la paz cuando ya no hay guerra. YA SÓLO QUEDA TRABAJAR CON ÁNIMO Y SIN DESCANSO AL SERVICIO DE LA BELLEZA, SOMETIÉNDOSE A LO SUPERIOR.

. EL TERRENO DE CONSTRUCCIÓN VISTO DESDE EL MONTE GENEROSO. Coronamientos y transformaciones de las montañas. Valles con construcciones añadidas. En la meseta situada junto al lago de Lugano se ha edificado una arquitectura de cristal escalonada que desde arriba parece un mosaico. Los aviones y los aeróstatos llevan a bordo pasajeros felices que se alegran de sentirse libres de la enfermedad y el sufrimiento gracias a la contemplación de su obra. ¡Qué dichosos momentos! viajar… y durante el viaje, ver cómo surge y se consuma la obra en la que, de un modo u otro, desde un país lejano, se ha colaborado como trabajador. Que nuestra tierra, hasta ahora una mala vivienda, se convierta en una buena vivienda.

. MONTE ROSA. MATTERHORN. LYSKAMM. BREITHORN. LA CADENA DE NIEVE Y HIELO DEL MONTE ROSA, DESDE EL CORNERGRAT. Los gastos son enormes, ¡y cuántos sacrificios! Pero no a cambio del homicidio, la miseria y el afán de poder.

. EDIFICACIÓN DEL MONTEROSA. Campana de vidrio rodeada de cris tales y estribos y arcos de cristal

. EL PEÑASCO MATTERHORN < < <

. LA NOCHE EN LA MONTAÑA. PROYECTORES Y CONSTRUCCIONES LUMINOSAS. ¡FIN DE LA 3 PARTE! Pero hay que tener conocimiento de lo superior. La obra más grandiosa no es nada sin lo superior. Cuando se trata de conseguir lo alcanzable, tenemos que conocer y desear siempre lo inalcanzable. Sólo somos huéspedes en esta tierra, y nuestra patria está en lo superior, en asimilarnos y someternos a ello.

IV. CONSTRUCCIÓN EN LA CORTEZA TERRESTRE (22-25)

Se trata de la serie más esotérica ya que se ubica en unas islas asiáticas en las que en alguna medida habla de la cultura asiática. Bruno Taut habla de la corteza terrestre como sometida a la dualidad del día y de la noche, de las culturas orientales y de las culturas occidentales. Domina el globo terráqueo como totalidad a la que va destinada su arquitectura.

. Grupos de Islas de Ratak y Ralik, en Oceanía

. La Cordillera de los Andes, una franja luminosa de cráteres, catedrales de montaña y construcciones en los valles, Orla del Océano Pacífico. EL AMOR ES IMAGINACIÓN. EL AMOR A LA TIERRA ES LA IMAGEN QUE TENEMOS DE ELLA.

. RÜGEN

. EUROPA: lo claro. – ASIA: lo más claro en la oscuridad de la noche de colores.

V. CONSTRUCCIÓN EN LAS ESTRELLAS (26-30)

Con esta última serie, Bruno Taut muestra la capacidad de la arquitectura para establecer vínculos con los movimientos astrales y con el cosmos como un concepto de unidad y totalidad. La serie no está exenta de una cierta ironía y de un cierto juego casi infantil en sus representaciones. Finalmente, Bruno Taut acaba hablando de los sistemas de sistemas, la forma de organizar a través de la fantasía una totalidad coherente, dedicando todo este viaje iniciático a la gran nada, al absurdo absoluto de una espiritualidad que no tendría otro fin que de celebrar la propia condición humana.

. ESTRELLA – CATEDRAL.

. ESTRELLA – GRUTA con Arquitectura Suspendida.

. ¡LAS ESFERAS! ¡LOS CÍRCULOS! ¡LAS RUEDAS!

. SISTEMA DE SISTEMAS – MUNDOS – NEBULOSAS

. Estrellas. Mundos. Sueño. Muerte. LA GRAN NADA. LO ANÓNIMO. Fin.

La publicación original de Alpine Architektur corrió a cargo de la Editorial Folkwang (Hagen, Renania del Norte-Westfalia, 1919) y estuvo al cuidado de Adolf Behne, amigo y compañero de viaje intelectual de Bruno Taut. En la primavera de 1919, Bruno Taut envió a Behne el índice y la portada del libro junto con una dedicatoria que Taut quería anteponer a Arquitectura Alpina y que estaba destinada a Guillermo II, Emperador de Alemania y Rey de Prusia. No hay constancia de que Behne corrigiera este texto ni que mantuviera correspondencia con Taut sobre su contenido. En cualquier caso, quedó fuera de la edición original.

“A Su Majestad, poderoso paladín de las artes, adalid de la paz entre los hombres y representante del Idealismo Alemán, con sumo respeto me permito presentarle la idea que he forjado para contribuir a la Paz Eterna. Mi corazón ha padecido todas las penurias de esta guerra, que lleva ya cuatro años afligiendo al mundo y que, al igual que Arnold Winkelried, se ha erizado de lanzas y ahora clama por que se abra camino la paz y reine en la tierra. ¡Pero no una paz política, que al fin y al cabo no deja de ser un armisticio!.

¿Cuáles son las causas más profundas de la guerra? ¡El aburrimiento! Los niños desocupados empiezan a discutir y a pelearse y al final acaban pegándose. Es cierto que todos hemos trabajado aplicadamente antes de la guerra… pero nuestras cabezas seguían vacías. Todo estaba exclusivamente orientado hacia la utilidad, pero como faltaba la Idea Superior, todo lo artístico ha tenido que permanecer aislado o en un bochornoso estado vegetativo. Todo aquello que se considera una «ocupación» en realidad no es más que aburrimiento, si no va acompa- ñada de una voluntad extra-política y puramente humana más profunda, así como de una voluntad cósmico-religiosa. De lo contrario, a los hombres se les ocurren las ideas más disparatadas, hasta que finalmente se infligen un daño tan desmesurado como el que está provocando esta matanza que escapa a toda medida […]”.

~ by lostonsite on 10 julio, 2011.

Arte, Exposiciones

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