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Cuando la combinación y variación se hace temporal

MERCADO TEMPORAL BARCELÓ

Proyecto: Mercado temporal Barceló, Madrid
Dirección: Calle Barceló, calle Churruca
Tipología: Mercado
Autor: Nieto & Sobejano
Año del proyecto / Construcción: 2010
Bibliografía: AV Monografías 141-142 “España 2010”, pág: 126-132
Localización

El proyecto es la suma de varias actuaciones diferentes: un conjunto urbano de piezas de distinta escala y programa que han de transformar notablemente un área densa y central de Madrid. La propuesta ganadora en el concurso se genera a partir de la definición de nuevos vacíos urbanos que conectan y se relacionan entre sí los diferentes volúmenes y usos previstos que habrán de coexistir: mercado, centro comercial, polideportivo, biblioteca pública, aparcamientos y áreas al aire libre.

 

Durante el periodo de ejecución de las obras del edificio definitivo era necesaria la construcción de un mercado temporal que estará en funcionamiento hasta que se inauguren las nuevas instalaciones. El edificio se concibe así como una construcción reciclable que, pese a su condición de temporalidad, es capaz de inducir una nueva percepción de su entorno urbano. Ubicado en la plaza del Arquitecto Ribera, sobre un aparcamiento subterráneo, el proyecto evoca en su concepción los mercados tradicionales en las plazas públicas, formados por pabellones independientes en una única planta, susceptibles de ser utilizados de diferentes modos.

 

Ante la necesidad de albergar los numerosos puestos de venta del antiguo mercado, el conjunto se fragmenta en seis cuerpos de planta pentagonal, de diferentes alturas y dimensiones, evitando de este modo la presencia de un volumen excesivo respecto a los edificios que lo circundan. Una construcción lineal de dos alturas alberga las zonas de carga y descarga, almacenes, cámaras frigoríficas e instalaciones.

La arquitectura de los pabellones se concibe como puro ejercicio combinatorio: una única planta pentagonal, con dos escalas diferentes, repetidas res veces cada una, con distintos ángulos de rotación da lugar a un conjunto aparentemente aleatorio, pero en realidad simple y directo a partir de variaciones y combinaciones de un mismo elemento original. Se evita de este modo la monotonía de un programa eminentemente repetitivo, al tiempo que se rompe la escala del edificio con respecto a los edificios que lo rodean.

 

La ausencia de aristas en los volúmenes, y el material ligero y traslúcido que los envuelve -policarbonato blanco opal- contribuyen a la percepción liviana y temporal de la intervención. Cuando finalicen las obras del edificio definitivo, los cilindros pentagonales que conforman el mercado temporal serán desmontados y podrán ser reubicados en algún otro lugar de la ciudad, de modo que la plaza donde ahora se asientan retornará a su uso primitivo, como espacio público que completará la transformación llevada a cabo en esta área de Madrid.

 

~ by lostonsite on 8 julio, 2011.

Arquitectura, Edificios

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