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Cuando el sonido de los pájaros crea colores

CONFERENCIA SOBRE SAINT FRANÇOIS D’ASSISE DE OLIVIER MESSIAEN

SALA GAYARRE DEL TEATRO REAL

Santiago Martín Bermúdez

“Mi fe es el gran drama de mi vida. Soy creyente, y por ello canto palabras de Dios a los que no tienen fe. Doy cantos de pájaros a los que están sumergidos en las ciudades y nunca los han oído, hago ritmos para aquellos que sólo conocen marchas militares o jazz, y pinto colores para aquellos que no los ven.” Olivier Messiaen.

En la obra de Messiaen tienen una gran importancia dos temas: la religión y los cantos de pájaros. Existen pocas creaciones en las que no esté presente la alusión a la religión y/o los pájaros. El propio autor dejó material suficiente para explicar cómo había construido sus obras, a través de escritos como Technique de mon langage musical, publicado en plena guerra mundial (1944). En este libro expone ya muchos de los aspectos que van a caracterizar toda su obra: los ritmos hindúes y griegos, ritmos irregulares, polirritmia, técnicas melódicas, armonía, acordes y modos. Sorprende que un compositor de 36 años tuviera tan claros los fundamentos de su estilo como para publicarlos a esa edad. En este libro sólo dedica media página al canto de los pájaros, que todavía era sólo una mera anécdota en su música. No será así en su magna obra teórica, el Traité de rythme, de couleur, et d’ornithologie, la suma de sus escritos entre 1949 y 1992 reunida, ordenada y publicada por su segunda mujer e intérprete de toda su música pianística, Yvonne Loriod, entre 1994 y 2002, que consta de 7 tomos en 8 volúmenes.

Su ópera Saint-François d’Assise se le puede considerar como su culminación artística, simbólica y espiritual, donde aúna precisamente religión y canto de los pájaros.

Esta ópera, gigantesco monumento de más de cuatro horas de duración, que le llevó ocho años de trabajo (desde 1975 hasta 1983), utiliza cantos de pájaros procedentes de Australia, Europa, Japón, África y Nueva Caledonia. Sólo en la escena VI, Predicación a los pájaros, se escuchan 36 cantos diferentes.

En la década de 1950 aparecen los cantos de pájaros en la música de Messiaen. El gusto de Messiaen por estos cantos le llevará a convertirse en un auténtico ornitólogo. Realizó estudios y observaciones científicas para después transcribir su timbre a los sonidos de la orquesta. Para Messiaen, los pájaros eran los auténticos músicos de la tierra.

En Saint-François d’Assise, los pájaros están presentes en todos los cuadros en mayor o menor medida. Cada personaje está asociado a uno o varios pájaros y a un tema concreto.

El Ángel Viajero, cuyo leitmotiv está asociado a los violines, está representado por el canto de la fauvette (curruca cristalina), y del cernícalo común. Este personaje es interpretado por una soprano, y que es tratado angelicalmente. Es la voz de la verdad, la luz, la sabiduría suprema emanada de Dios, y enviado por Él para poner orden en el mundo de la carne. Personaje resplandeciente, limpio, con una parte canora elevada y blanca, casi infantil. Es el portador de la música, el elemento salvador que conduce directemente a Dios.

San Francisco de Asís, interpretado por un barítono, es el personaje central. Messiaen nos muestra al santo como lo conoce la imaginería clásica: sobrio, pobre, naturalista empedernido y rendido al Señor, pero mucho más filósofo e iluminado de lo común. De alguna manera en San Francisco se refeleja el propio superego personal de un Messiaen católico hasta la terquedad.

El leproso, interpretado por un tenor, aparece como un hombre agobiado y descreído que tras el milagro de su cura, se muestra como un converso predestinado a ver a Dios.

Aparte de estos tres personajes, en la ópera aparecen los Hermanos, compañeros de Saint François, y que cada uno simbolizan distintas cualidades como el miedo, el conformismo, la intelectualidad, etc…

El Hermano Léon, de tesitura de barítono, representa el miedo constante, la inseguridad más angustiosa. El Hermano Massée (tenor), representa el conformismo, el fraile práctico que se encarga de la intendencia. El Hermano Élie (tenor) es el intelectual, permanentemente ocupado en asuntos teológicos, y que no advierte en el Ángel al enviado de Dios, equivocándose. El Hermano Bernard (bajo) es el más dócil, que cree en el mensaje del Ángel, y que por tanto acierta.

La ópera se desarrolla en ocho cuadros.

Acto I:

Cuadro 1: La Cruz.
Cuadro 2: Los himnos
Cuadro 3: El Beso del Leproso

Acto II:

Cuadro 4: El Ángel Viajero
Cuadro 5: El Ángel cultiva la música
Cuadro 6: El Sermón de los pájaros

Acto III:

Cuadro 7: Los estigmas
Cuadro 8: La muerte y nueva vida

Mientras que en el Cuadro 1, San Francisco alecciona a los Hermanos para vivir con alegría, en el Cuadro 2 San Francisco reclama ser capaz de amar a un leproso. El cuadro El Beso del Leproso, presenta dos milagros. Por un lado la curación del leproso y por otro la conversión de San Francisco en San Francisco. El principio del cuadro es un retrato violento, pero al final, la alegría se apodera de la música. El baile de la alegría del leproso está asociado al mirlo azul de Venecia o Roquero solitario.

En el Cuadro 5, el Ángel es anunciado por el cernícalo común. A través de su música, San Francisco se ha convertido, entra en éxtasis y es capaz de entender a los pájaros (Cuadro 6). Finalmente, San Francisco recibirá la aprobación divina mediante los estigmas.

Saint-François d’Assise supondría la culminación de distintos fundamentos del estilo de Messiaen:

I- Eclosión del color: El timbre es el protagonista sonoro. A lo largo de la ópera, el tutti orquestal aparecen en muy pocas ocasiones, favoreciendo las formaciones camerísticas que crean distintos colores y texturas. La importancia del color está ligada a la sinestesia que Messiaen experimentaba, lo que le hacía percibir colores cuando escuchaba o imaginaba música (aunque él dijo que no percibía visualmente los colores). Messiaen pensaba que términos como «tonal», «modal» o «serial» son comodidades analíticas engañosas. Para él no había composiciones modales, tonales o seriales, solamente música con color y música sin color. Para Messiaen Monteverdi, Mozart, Chopin, Wagner, Mussorgsky y Stravinsky, todos ellos escribieron música fuertemente coloreada.

II- Modos de transposiciones limitadas: Estos modos musicales fueron creados por Messiaen basándose en la escala cromática occidental de doce notas. Los modos de transposición limitada se componen de varios grupos de notas que se generan a partir de una cierta secuencia de intervalos (módulos generadores), donde la última nota de cada grupo es la primera nota del siguiente. Tras cierto número de transposiciones cromáticas cada modo no se puede continuar transponiendo, por ello se llama “transposición limitada”. La simetría inherente a estos modos (que significa que ninguna nota se puede percibir como la tónica), junto con ciertos recursos rítmicos, tales como el uso de ritmos no retrogradables, los describe Messiaen como lo que contiene «el encanto de las imposibilidades». Messiaen encontró maneras de emplear todos estos modos tanto armónica como melódicamente, generando 7 modos distintos.

. Modo I: se divide en dos grupos de cuatro notas cada uno. El módulo generador contiene 1 tono. Existen dos transposiciones posibles. Ésta es la escala de tonos enteros, bastante empleada desde Debussy:

. Modo II (también llamado escala octatónica): se divide en cuatro grupos de tres notas cada uno. El módulo generador contiene ½-1 tonos. Existen tres trasposiciones posibles, como el acorde de séptima disminuida:

. Modo III: se divide en tres grupos de cuatro notas cada uno. El módulo generador contiene 1-½-½ tonos. Existen cuatro transposiciones posibles, como la tríada aumentada:

. Modo IV. se dividen en dos grupos de cuatro, cinco o seis notas cada uno. Existen seis transposiciones posibles, como el intervalo de cuarta aumentada. El módulo generador contiene ½-½-1½-½ tonos:

. Modo V: el módulo generador es ½-2-½ tonos

. Modo VI: el módulo generador es 1-1-½-½ tonos:

. Modo VII: el módulo generador es ½-½-½-2-½ tonos:

III- Ritmo: Messiaen utiliza ritmos indios (décî´tâlas), griegos, simétricos, no retrogradables… extraídos del canto de los pájaros. Messiaen es rítmico, pero su ritmo va cambiando, no se repite.

“Son los pájaros los que me han conducido a las superposiciones de tempi. Cuando se asiste al despertar de los pájaros en primavera, hacia las cuatro de la mañana, se escucha a nuestros grandes solistas, el zorzal común, la oropéndola, el ruiseñor, el mirlo negro, y cada uno canta con su propio tempo. Se pueden superponer cinco voces en tempos diferentes. El resultado es un revoltijo absolutamente impenetrable, una prodigiosa algarabía, que sin embargo seimpre es armoniosa. Eso es lo que he querido traducir en mi música”. Olivier Messiaen

Mientras que los modos actúan de manera “vertical”, los ritmos actúan en sentido “horizontal”.

IV- Teatro: Para la ópera Saint-François d’Assise sigue el modelo occidental del teatro. La trama presenta una crisis y se camina hacia la catástrofe. Existen dos momentos de confrontación, el cuadro El beso del leproso y Los estigmas. El horror del mundo vencido por la santidad.

V- Metáfora de la música como palabra de Dios. Saint-François d’Assise tiene un poco de auto sacramental, un poco tableaux vivants, siempre con evocaciones líricas y dramáticas que apelan a la vocación cristiana sin necesidad de escribir una vida de santo, el libreto y la línea musical se transforman, se transfiguran, en virtud del tratamiento orquestal. La orquesta, en Messiaen, encierra el espíritu, el sentido; es el sagrario, el altar en que tiene lugar el sacrificio, mientras que cada concierto sería trasunto de una misa.

VI- Dramatización de la experiencia religiosa: En los cuadros de Los estigmas y en El tránsito de Saint-François, Messiaen culmina la dramatización de la experiencia religiosa, algo que ya había intentado a través de sus obras Le banquet céleste (1926-1928), Méditations sur le mystère de la Sainte Trinité (1969)…

Messiaen admiraba el trabajo anónimo y gremial de la Edad Media, y en especial del canto gregoriano. Para él, la música puede sugerir, ampliar capacidades oníricas, inspirar sentimientos… pero no puede decir o informar algo directamente. ¿Cómo se puede expresar la eternidad? No se puede, sólo se puede insinuar mediante una prosodia muy lenta.

~ by lostonsite on 29 junio, 2011.

Arte, Conferencias

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