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Cuando el arte es sensorial

LYGIA PAPE. ESPACIO IMANTADO

MUSEO NACIONAL CENTRO DE ARTE REINA SOFÍA
Del 24 de mayo al 3 de octubre del 2011

Lygia Pape (Nova Friburgo, 1927 – Río de Janeiro, 2004), es uno de los principales nombres de arte contemporáneo de Brasil junto a otros como Hélio Oiticica y Lygia Clark, con quienes estuvo muy relacionada. Su gran importancia se debe al grado de experimentación alcanzado en su singular producción y la constante mutación de sus obras. Inició su carrera integrada en el concretismo brasileño del Grupo Frente. Junto a artistas como Hélio Oiticica y Lygia Clark, abandona este grupo en 1959 inaugurando el arte neoconcreto, cuyo manifiesto está considerado el inicio del arte contemporáneo brasileño.

La característica principal de la obra de Pape es la de integrar las esferas estética, ética y política. Durante la época neoconcreta realizó una investigación sobre el dualismo entre materia y forma con obras como Ballet Neoconcreto y Tecelares. Poco a poco, la aproximación de su obra a la vida la llevó a la inserción de la temporalidad y a una transformación constante de los medios.

Un valor importante de los artistas brasileños como Pape es el hecho de tomar la abstracción europea como punto de partida, pero sin hacer una mera versión de ésta. Por el contrario, la afrontaron con una actitud de rebeldía y respeto, y se valieron de la situación local para realizar un discurso internacional. Tras la reflexión sobre la forma, Pape pasó a trabajar en sus Livros, teniendo en cuenta la luz y los efectos de la visión del espectador. Ese interés en la percepción de la obra desembocó de manera natural en las acciones performáticas de los años 60, en ocasiones basadas en la participación de otro individuo, vídeos sobre las diferentes visiones de un mismo espacio o su influencia en su propia obra. A finales de esa década, cuando la represión política en Brasil es más fuerte, realiza sus cajas como una crítica ácida de los valores y repertorios de las élites e instituciones culturales.

En sus últimas obras volvió a trabajar sobre el objeto y la instalación, entendidos como la representación de sensaciones, el intento de crear una manifestación eventual cuyo carácter no es permanente y que contiene una narratividad subyacente. Como Hélio Oiticica describió, la obra de Lygia Pape es una semilla permanentemente abierta.

Para entender la trayectoria de Lygia Pape es necesario conocer el contexto artístico y político de la segunda mitad del siglo XX en Brasil. En los años 50, el país experimentó un proceso de modernización que pasó por novedosas iniciativas en la literatura, el urbanismo y la arquitectura, y que en el arte supuso la apertura de los Museos de Arte Moderno en Sao Paulo y Río, además del inicio de la Bienal de Sao Paulo, entre otros acontecimientos. Lygia Pape tuvo un papel protagonista en esta modernización, participando de dos corrientes no figurativas. Primero, de la facción carioca del concretismo como miembro del Grupo Frente, para quienes el lenguaje geométrico era un campo abierto a la experimentación, y emprendiendo después el neconcretismo, que propiciaría una participación cada vez más activa del espectador en la obra, dando un paso decisivo en la integración del arte con la vida.

. De los inicios a la madurez. Concretismo y Grupo Frente.

Los inicios de Lygia Pape fueron a través de lienzos en la línea de la abstracción de tendencia orgánica, dando paso después a la abstracción geométrica mediante una serie de pinturas y relieves que la artista ya hizo formando parte del Grupo Frente. Realizados entre 1953 y 1955, y de escasa difusión en su momento, algunos ejemplos de estas pinturas son Jogos Vectorais, lienzos dinamizados con líneas y cuadrados, y de los relieves o Jogos Matemáticos que, basados en la repetición de formas regulares, juegan con el negativo y el positivo, el color y la profundidad.

En 1955, Pape comienza a experimentar con xilografías, una técnica que le sirve de medio de exploración para conseguir los postulados más avanzados de la época. Un ejemplo de ello es la serie Tecelares, un conjunto excepcional con el que inicia su obra de madurez, pues con ella evoluciona en complejidad espacial y técnica, y conforma un sólido corpus que será objeto de reelaboración constante a lo largo de su carrera. Los Tecelares fueron presentados en las cuatro exposiciones realizadas por el Grupo Frente entre 1954 y 1956, y en la histórica I Exposición de Arte Concreto Nacional (que tuvo lugar primero en el MAM de Sao Paulo en 1956 y luego en el MAM de Río de Janeiro en 1957).

En un primer momento, predominan los Tecelares claros, realizados por la incisión de sutiles líneas de la madera, pero con el tiempo van oscureciéndose mediante superficies negras más amplias que dejan entrever las cualidades del material.

La serie supone para la artista el primer intento satisfactorio de identificación del fondo y la forma, aspecto determinante en la creación de un espacio calificado por Pape como “desdoblado, invertido, ambivalente”.

El espacio como elemento visual y semántico, tiene su prolongación en los Desenhos (1957-1959), donde la trama se interrumpe en ocasiones para proyectar geometrías ligeramente desplazadas o en negativo. Realizados en su mayoría en tinta sobre papel japonés, con ellos consigue una levedad que nos remite a los grabados nipones.

. Neoconcretismo. Ballets, Poemas y Livros.

En 1959, junto a artistas como Hélio Oiticica y Lygia Clark, Pape abandona el Grupo Frente e inicia uno de los movimientos más significativos del arte brasileño, el neoconcreto, con el que comienza a desarrollar una obra encaminada hacia su inclusión en la vida real. En este contexto, aparecen los Ballet Neoconcreto I y Ballet Neoconcreto II. El primero de ellos, traducía visual y musicalmente un poema a través del movimiento de unas formas geométricas impulsadas por bailarines escondidos en su interior. El segundo, trazaba el recorrido frontal de dos planos que se acercaban y distanciaban en la oscuridad hasta lograr la máxima ambivalencia entre fondo y figura. Fruto de la colaboración de Lygia Pape con el poeta Reinaldo Jardim y el bailarín Gilberto Motta, los Ballets incorporan el tiempo subjetivo a la obra de arte, un aspecto clave del neoconcretismo que preludia la participación del espectador para disminuir la distancia entre la obra de arte y la vida.

Pape comparte muchos procedimientos con los principales poetas y teóricos del momento, pero en algunos casos no tiene parangón con sus coetáneos. En este sentido, fue la primera de los neoconcretos en aplicar el mismo principio artístico que se acaba de citar, a su creación poética: la participación del lector en la construcción del libro. En una de sus últimas declaraciones, resume toda su práctica artística: “quiero trabajar en un estado poético intensamente. Estoy en busca del poema”. El punto de partida de esta actitud estuvo en Poemas luz y Poemas objeto (realizados entre 1956 y 1957). Estos son el antecedente directo del Livro da criaçao (1959-60), un origami poético en el que no hace uso de la palabra, sino que construye una narrativa mediante la imagen. En sus 14 páginas o unidades, la artista hace uso de cortes y colores, conformando formas tridimensionales montables y desmontables, que pueden ser desdobladas por el espectador y que narran la creación del mundo.

El Livro da Arquitectura (1959-60) incide nuevamente en el acto performativo, en este caso para explorar la creación de espacios para habitar el mundo y el significado de las formas arquitectónicas. A diferencia del anterior, en éste el espectador puede realizar la lectura en sentido inverso, desmontando la forma y volviendo al estado plano del objeto, si quiere.

 

Finalmente, el Livro do Tempo (1961-1965) es un gran lienzo geométrico constituido por 365 unidades en madera pintada, equivalentes a los días del año.

. Actividad cinematográfica. Cinema Novo.

La disolución del grupo neoconcreto en 1963 marcó un punto de inflexión en la trayectoria de Lygia Pape, que irrumpirá en el medio del cine para dar inicio a su actividad como cineasta y a sus colaboraciones con el Cinema Novo. Su primer filme, La Nouvelle Creation (1967), rodado en 35 mm., manipula imágenes preexistentes de la NASA para sugerir el nacimiento de un hombre nuevo, procedimiento al que recurrirá nuevamente en Our Parents “Fossilis” (1974), un collage de retratos de población indígena entresacados de postales. La atracción por esta temática y por la cultura popular se hace patente en los filmes A mão do Povo y Carnival in Rio (1974), más ligados al documental. En A mão do Povo, Lygia Pape explora la pérdida de la creatividad de los hombres que emigran desde zonas rurales a las grandes ciudades, rodada en 35 mm. y con 10 minutos de duración, mientras que Carnival in Rio (1974), está enfocado como un carnaval de personas solitarias por las calles de Rio, rodada en Super 8.

El espíritu del Cinema Novo está muy presente en los filmes Wampirou (1974), sobre un Vampiro que se devora a sí mismo, Catiti Catiti (1978) sobre la deconstrucción del proceso de caníbales de las diferentes culturas (en 16mm y de 20 minutos), y Arenas Calientes (1974), sobre la saga de palestinos en las dunas de Río. Otra cuestión recurrente en su cinematografía será la dimensión erótica. O homem e sua bahinha (1968) evoca el espacio como un continuo ambiguo interior-exterior, mientras Eat me (1976) será el germen de una obra sobre la explotación de la imagen de la mujer en la sociedad de consumo.

 

Por otro lado, están presentes los diseños de los carteles y títulos de crédito que hizo para las películas de los miembros de este movimiento del cine experimental brasileño, como Carlos Diegues, Joaquim Pedro de Andrade y Walter Lima Jr., entre otros. No falta su colaboración como diseñadora de los carteles de películas como Deus o Diabo na Terra do Sol (1964) de Glauber Rocha y Vidas Secas (1963) de Nelson Pereira.

. Nova Objetividade Brasileira

En 1964 irrumpe la dictadura militar en Brasil, pero no cesa el ansia de renovación en todos los ámbitos culturales brasileños. En este contexto se fragua el tropicalismo, cuyo nombre deriva de la obra Tropicalia (1967) de Helio Oiticica, realizada con motivo de la muestra Nova Objetividade Brasileira.

Nova Objetividade marcó el retorno de Lygia Pape a la actividad plástica. Sus Caixa de baratas (1967) y Caixa de formigas (1967) no representan sólo una crítica explícita al arte momificado de los museos, sino también a la condición marginal de la población y a la voracidad con que la dictadura se ceba en sus víctimas. Se trata, en el primer caso, de una colección bien escogida y perfectamente alineada de cucarachas muertas, mientras que Caixa de formigas consiste en el ir y venir de las hormigas sobre un pedazo de carne cruda sobre la leyenda “a gula ou a luxuria”, escrita sobre el fondo de la caja.

 

Durante 1968 la actividad de Lygia fue intensa, advirtiéndose un giro hacia la experimentación sensorial y participativa en consonancia con el trabajo realizado por otros artistas. En el marco de la manifestación Apocalipopótese, la artista presenta la acción O Ovo (1968), en la que tres personas salen del interior de tres formas cúbicas tras desgarrar la cáscara en un gesto a la vez trasgresor y liberador.

Ese mismo año lleva a cabo Divisor (1968), su primera experiencia colectiva y una de las más importantes de la época por su dimensión coral y poética. En ella, los participantes asoman sus cabezas por un paño horadado de grandes dimensiones que los une entre ellos y separa de sus cuerpos. El carácter lúdico de la experiencia transforma el impulso individual en un pretexto para la movilización colectiva.

Roda dos Prazeres (1968) muestra, al igual que las dos experiencias citadas, el especial interés de Lygia por llevar a cabo una obra sin autor que se pudiera repetir sin que la artista estuviera presente y así será, pues se podrá ver coincidiendo con la exposición. De este modo se provoca una toma de conciencia de los sentidos, incitando al público a servirse unas gotas de agua con colorante alimenticio de distintos sabores para teñirse la lengua de distintos colores.

Por último, Espacios imantados (1968) comprende un amplio registro fotográfico de acciones que funcionan como campos magnéticos para la interacción social espontánea.

. Ttéias

Las obras conocidas con el nombre de Ttéia adoptan diversas formalizaciones a partir de 1977 y hasta el año 2000. La primera se remonta al proyecto Ttéias-Redes desarrollado en el Parque Lage con sus estudiantes en 1977. La serie de piezas elaborada con el distintivo filamento admite variantes en función del espacio (esquina / exenta), del tipo de luz (natural / artificial) y del hilo (cobre / plateado / transparente), así como de la estructura elegida de entre las diversas proyectadas por la artista.

En estas obras reside la clave para comprender la progresión gradual de Lygia hacia la total abstracción del espacio poético. Resultado último de sus experiencias dentro del constructivismo brasileño, las Ttéias son un eslabón más en la incorporación a la obra de arte del tiempo subjetivo y la participación del espectador. Se trata, según Pape, de “una red donde las arañas tejen planos de vida o muerte”.

~ by lostonsite on 16 junio, 2011.

Arte, Exposiciones

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