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Cuando música y arquitectura suenan a barroco

CICLO DE CONCIERTOS EN EL CRISTO DEL OLIVAR

CORELLI TRANSALPINO
Música para violines en Italia y el Sacro Imperio en torno a 1700

IGLESIA DEL CRISTO DEL OLIVAR
C/ Cañizares, 4

PARTE I.

. ARCANGELO CORELLI
– Trio Sonata Op. 3 nº1. (Roma 1689)
Grave – Allegro
Vivace – Allegro

. JOHANN JOSEPH FUX
– Sonata a 3 K379 (Nüremberg 1701)
Andante
Largo
Presto

. ANTONIO CALDARA
– Trio Sonata Op. 1 nº2 (Venecia 1693)
Grave – Allegro
Grave – Allegro

PARTE II.

. JOHANN PACHELBEL
– Partita a tres nº4 (Nüremberg 1695)
Adagio – Aria
Courant – Aria

. ARCANGELO CORELLI
– Trio Sonata Op 3 nº3 (Roma 1689)
Grave – Vivace
Largo – Allegro

. FRANCISCO J. DE CASTRO
– Trio sonata Op.1 nº 5
Adagio
Allemanda – Giga

EL ARTE MVSICO:
Ángel Sampedro ……………. violín barroco
Teresa Casanova  …………… violín barroco
Diego Fernández ……………. clave

. ARCANGELO CORELLI (1653 – 1713)

Corelli nació en Fusignano (provincia de Rávena, Italia) el 17 de febrero de 1653, hijo de una de las familias más importantes de esta ciudad. Desde la infancia estudió violín en su ciudad natal, trasladándose a Bolonia en 1666 para seguir sus estudios junto a Giovanni Benvenuti y Leonardo Brugnoli. En 1670 pasa a ser miembro de la Academia Filarmónica de Bolonia, y cinco años más tarde se estableció en Roma, donde fue adoptado y alojado por el cardenal Pietro Ottoboni, sobrino del papa Alejandro VIII. En Roma alcanzaría una extraordinaria fama como violinista, a la vez que perfeccionaba su técnica compositiva. Corelli fue protegido por la reina Cristina de Suecia.

En 1682 se convirtió en’ primer’ violinista de la orquesta de capilla de la iglesia de San Luis de los Franceses, la iglesia nacional de la comunidad francesa en Roma. En 1684 ingresó en la Congregazione dei Virtuosi di Santa Cecilia, el mismo año que adoptó el nombre de Arcomelo Erimanteo. Su fama era tal, que en 1706 ingresó en la Academia de la Arcadia, una altísima distinción en esa época, donde conoció a Domenico Scarlatti, y dos años después a Händel. Falleció en Roma el 8 de enero de 1713, siendo enterrado en el panteón de la iglesia de Santa María ad martires (el Panteón de Roma).

Corelli es considerado como uno de los más grandes precursores de la sonata preclásica y el representante por excelencia del concerto grosso. La música de Corelli ejerció una gran influencia en los compositores alemanes, especialmente en Bach y Händel. Después de las de Franz Joseph Haydn, las obras de Corelli fueron las más publicadas y reeditadas de su tiempo.

. JOHANN JOSEPH FUX

Johann Joseph Fux (1660, Hirtenfeld, Estiria – 13 de febrero de 1741, Viena) fue un compositor, teórico de la música y pedagogo austríaco del último periodo del Barroco. Descendiente de una familia de campesinos, se desconocen los datos sobre su infancia y juventud. Se sabe que el 22 de mayo de 1680 se matriculó en la universidad de los jesuitas de Graz. Su talento musical llegó a ser evidente; a partir del 22 de febrero de 1682 fue también alumno del Ferdinandeum, que abandonó en 1684 en oscuras circunstancias. Fue asimismo organista en St. Moritz hasta 1688. Durante este período debió viajar a Italia, tal como demuestra la influencia en su obra de Arcangelo Corelli y compositores boloñeses.

En 1690, estando en Viena atrajo la atención del emperador Leopoldo I, quien quedó tan impresionado que a partir de ese momento le ayudó en su carrera musical. Fue organista de la Schottenkirche (1696-1702). En 1698 fue nombrado compositor de la corte. Hacia 1700 viajó de nuevo a Roma donde adquirió veneración por Giovanni Pierluigi da Palestrina. De regreso en Viena, fue segundo (1705-1713) y después primer maestro de capilla de la iglesia de San Esteban. En 1713 llegó a ser vicemaestro de capilla de Carlos VI, y maestro de capilla de la emperatriz viuda Wilhelmina Amalia. En 1715 sucedió a Marc’Antonio Ziani en las funciones de maestro de capilla en la Corte y conservó este puesto hasta su muerte.

Escribió 25 obras para teclado, 63 sonatas a 3, 15 sonatas a 4, 15 sonatas de orquesta, 110 misas y fragmentos de misas, 64 vísperas y salmos, 24 letanías, 6 Te Deum, 200 composiciones religiosas menores, 15 oratorios y 21 óperas.

La obra de Fux representa la cúspide del Barroco austríaco y le supuso, incluso en vida, una fama europea. Su estilo está marcado por un fuerte tradicionalismo (escritura polifónica) y al mismo tiempo ofrece rasgos más modernos (estilo napolitano).

Fux debe parte de su renombre contemporáneo y póstumo a su tratado Gradus ad Parnassum, que, planteando su estudio por «especies», sirvió de base para todos los tratados de contrapunto hasta la época actual. Esta obra redactada en latín alcanzó un éxito considerable y fue traducida a varias lenguas: alemán, francés, italiano, inglés; está escrita en forma de diálogo entre el maestro (Aloisio, latinización de Luigi, en referencia a Palestrina) y el discípulo José (personificación del propio Fux).

Es el tratado de contrapunto más completo de su tiempo y fue valorado como tal por algunos compositores como Haydn (que trabajó meticulosamente cada uno de sus ejercicios), J.S. Bach, Beethoven y Mozart (que fue instruido por su padre con dicho manual).

El libro de Fux fue objeto de exagerados halagos, así como de críticas injustas. No se puede negar que el orden establecido en él para la progresividad del estudio es excelente, racional y fundado sobre un sistema muy bueno de análisis del arte de la composición; de hecho fue apreciado a tal punto que todos los tratados de contrapunto y fuga publicados posteriormente repropusieron su esquema si bien los detalles fueron perfeccionándose con el transcurso del tiempo.

Este tratado sirvió también de fundamento teórico para la primera composición musical asistida para ordenador, de L.Hiller y L. Isaacson en 1956.

. JOHANN PACHELBEL

Johann Christoph Pachelbel (Nüremberg, Sacro Imperio, 1 de septiembre 1653 – ibídem, 3 de marzo 1706), fue un destacado compositor, clavicembalista y organista alemán del periodo barroco. Se cuenta entre los más importantes músicos de la generación anterior a Johann Sebastian Bach, de cuyo padre fue amigo. Entre sus numerosas composiciones hay que mencionar su célebre Canon en Re mayor, escrito para tres violines y bajo continuo, obra que ha sido objeto de numerosas grabaciones. Además de componer una gran cantidad de obras sacras y seculares, contribuyó al desarrollo del preludio de coral y fuga, lo que le granjeó un lugar entre los compositores más importantes de la era barroca.

La música de Pachelbel gozó de mucha popularidad en su época, gracias a la cual obtuvo muchos alumnos y logró convertirse en un modelo para los compositores del sur y la parte central de Alemania. La obra más conocida de Pachelbel Canon en re mayor fue el único canon que escribió – aunque en realidad, el término es relativamente inexacto, porque la pieza no es estrictamente un canon sino, más bien, un chaconne o un passacaille. Además del canon, su obra mejor conocida, se incluye Chaconne en fa menor, la Toccata en mi menor para órgano, y el Hexachordum Apollinis, una serie de variaciones musicales al teclado.

La música de Pachelbel fue influenciada por compositores de diversos orígenes, tales como Johann Jakob Froberger y Johann Kaspar Kerll del sur de Alemania, los italianos Girolamo Frescobaldi y Alessandro Poglietti, además de compositores franceses y de la llamada tradición de Núremberg. Pachelbel se decantaba por un estilo lúcido y sin complicaciones, haciendo especial énfasis en la claridad melódica y armónica. Comparándola con la de Dieterich Buxtehude, la música de Pachelbel era menos virtuosa y audaz armónicamente; sin embargo, el compositor experimentó con los mismos ensambles y combinaciones de instrumentos tanto en su música de cámara, como en su música vocal. Pachelbel exploró muchas técnicas y formas de variaciones musicales, dejándolas manifiestas en varias de sus obras, que fueron desde conciertos de música sacra hasta suites de clavicordios.

. FRANCISCO JOSÉ DE CASTRO

El siglo XVII verá el progresivo desarrollo primero en Italia y después en toda Europa, de la música para conjunto de instrumentos. Este fenómeno tiene sus raíces en el siglo anterior con la aparición de versiones instrumentales de piezas vocales, pero será ahora cuando empiece a surgir un lenguaje más nítidamente instrumental. El paulatino abandono de la canzona en favor de la sonata, indica la aparición de este nuevo lenguaje cada vez más alejado de los modelos vocales.

En el caso de España sin embargo la situación parece claramente diferente. Si bien ha llegado hasta nosotros una importante cantidad de obras para instrumentos solistas, fundamentalmente órgano pero también arpa y guitarra (como las obras de Gaspar Sanz), la música para conjunto de instrumentos es prácticamente inexistente. Hay no obstante un par de obras de autores españoles publicadas en Italia a lo largo del siglo, cuya relación con la música que se hace en España en la misma época no siempre es evidente.

Éste es el caso del jesuita Francisco José de Castro y sus Trattenimenti Armonici da Camera, trio sonatas de inspiración corelliana como corresponde a un autor que en el prólogo de su obra, confiesa que estudió la música en Italia. En su viaje a Italia, Francisco José de Castro adoptará el nuevo estilo de escritura de Triosonatas da chiesa. El compositor español de finales del siglo XVII y principios del XVIII, estudió en Brescia con P. F. Alghisi, trabajando posteriormente en Bolonia.

El ARTE MVSICO es una agrupación de formación variable especializada en la interpretación histórica del repertorio para instrumentos de cuerda de los siglos XVII y XVIII. Los violinistas Ángel Sampedro y Teresa Casanova y el clavecinista Diego Fernández son el núcleo del grupo y para cada uno de sus programas reúnen a intérpretes especializados.

El grupo destaca por elaborar programas de gran calidad en los que incluye música relevante por su valor musicológico y estético. Se interesa por la recuperación del patrimonio musical español y europeo dedicando parte de su tiempo a proyectos de investigación. Consciente de la importancia de acercar la música barroca al público, El Arte Mvsico ejerce una doble actividad artística y pedagógica realizando conciertos, impartiendo conferencias, cursos especializados en interpretación histórica y participando de proyectos didácticos.

. Ángel Sampedro: se especializa en la interpretación de la música antigua con Sigiswald Kuijken en el Koninklijk Conservatorium de La Haya. Ha trabajado con orquestas como: Nederlandse Bachverenigin Barokorkest, The Amsterdam Baroque Orchestra, La Chapelle Royale, Orchestra della Capella Musicale di San Petronio, etc..

Desde 1990 hasta 2003 ha sido profesor de violín barroco en la Academia de Música Antigua de la Universidad de Salamanca, dedicándose durante trece años a la enseñanza de la técnica e interpretación de la música antigua y siendo uno de los profesores fundadores de dicha academia. A la vez desempeña el cargo de concertino-director de la Orquesta Barroca de la Universidad de Salamanca, con la que ha realizado numerosos conciertos en buena parte de España y Europa.

Entre sus grabaciones discográficas son destacables las 12 Sinfonías a Quatro de Antonio Caldara, como concertino-director, con la Orquesta Barroca de la Universidad de Salamanca, Tercer Libro de Piezas de Clavecín de Jacques Duphly con el clavecinista Tony Millán, con el sello discográfico Verso y la integral de las Sonatas para dos violines y bajo de Francisco José de Castro con RTVE. Es invitado, frecuentemente, a impartir cursos de violín barroco en diferentes conservatorios españoles y extranjeros.

. Teresa Casanova: Nace en Madrid, donde realiza sus estudios de violín que concluirá en 2001. Posteriormente, becada por la Universidad de Salamanca, comienza a especializarse en violín barroco en la Academia de Música Antigua con el profesor Ángel Sampedro. En 2004 se traslada a Bélgica para estudiar Violín Barroco con Sigiswald Kuijken en el Koninlijk Conservatorium de Bruselas, graduándose en 2007 y obteniendo en 2009 un Master en Interpetación Histórica del Violín.

Su mayor interés se centra en la música de cámara. En 2003 funda, junto con el violinista Ángel Sampedro, El Arte Mvsico y actúa desde entonces en su formación más reducida dedicada a la interpretación del repertorio para 2 violines y bajo continuo de los siglos XVII y XVIII. Ha sido miembro fundador del Sirocco String Quartet (Bélgica) cuarteto de cuerda dedicado al repertorio clásico con instrumentos originales que fue galardonado con una subvención del Ministerio de Cultura de Bélgica. También ha pertenecido al cuarteto con piano S plus (Bélgica), especializado en el repertorio clásico y romántico con instrumentos originales. Con estos y otros grupos ha actuado en España, Portugal, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Alemania y Francia.

Colabora asiduamente con diferentes orquestas especializadas en música antigua en Bélgica, España y Portugal, trabajando con directores como Sigiswald Kuijken, Christopher Hoogwood, Ángel Sampedro, Lars Ulrik Mortensen, Paul Dombrecht, Peter van Heyghen y Erik van Nevel entre otros.

En 2008 actúa como solista, junto al Ensemble Barroco de Bruselas, interpretando la Sinfonía Concertante para violín y viola de W. A. Mozart en Bruselas.

Compagina su actividad concertística con la docencia, impartiendo asiduamente cursos de Violín y Viola barrocos en diferentes conservatorios españoles así como conferencias sobre Interpretación Histórica e Historia de la Música. Dedica también parte de su tiempo a la transcripción y edición de música de los siglos XVII y XVIII.

. Diego Fernández: Nace en A Guarda (Pontevedra). Comienza sus estudios de clave en Vigo con Pilar Cancio, prosiguiéndolos en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca con Pilar Montoya. En septiembre de 2002 es admitido por unanimidad en la clase de Bajo Continuo de Yves Rechsteiner en el Conservatorio Nacional Superior de Música de Lyón (Francia) y obtiene en 2005 el Primer Premio de la especialidad por unanimidad y con las felicitaciones del jurado. Al mismo tiempo recibe consejos de maestros como J. Ogg, I. Wjuniski, Ch. Rousset, P.-A. Clerc, F. Eichelberger, L. Alvini, etc..

Ha trabajado como continuista en producciones como las Vísperas de Monteverdi (dir.Jean-Pierre Canihac), L’Orfeo de Monteverdi (dir. Philip Pickett) en una producción de la Ópera de Lyón; con solistas de la Orquesta Nacional de Lyón y Philippe Bernold con el Ensemble Baroque de Nice y Guillemette Laurens. También ha sido continuista de la Orquesta Barroca de Salamanca y el Consort de Violas de Gamba de la Universidad de Salamanca.

En el campo de la música de cámara ha dado recitales en formación de dos claves en la Fundación Juan March de Madrid (dúo de tecla Xácara), en el Teatro Filarmónico de Verona (Italia) con un instrumento clavecín-fortepiano vis-à-vis de Stein (1777) o como solista en el Festival de Tarantaise y el Festival de piano de La Charité sur Loire (France).

Es miembro de El Arte Mvsico desde 2009 y miembro fundador del Ensemble Quásar (Madrid), el Ensemble Lumine (Lyón) y La Paix du Parnasse (Madrid-Lisboa), grupos con los que ha actuado en diversos festivales españoles y europeos. Colabora habitualmente con grupos como La Grande Chapelle, Conductus Ensemble, o el Coro Francis Poulenc. Ha grabado para France 3, Canal Mezzo, Radio France y Radio Clásica.

. IGLESIA DEL CRISTO DEL OLIVAR

Los orígenes del Oratorio de El Olivar se remontan a 1607. Según parece en un templo de Londres habían sido profanadas las Sagradas Formas. Llegada a Madrid la sacrílega noticia, un grupo de personas piadosas se constituyó en Congregación de los Indignos Esclavos del Santísimo Sacramento en el convento de los Trinitarios Descalzos. A esta congregación pertenecieron entre otros personajes ilustres músicos y escritores como Lope de Vega, Miguel de Cervantes, Quevedo y Calderón de la Barca. En un principio se establecieron en la Trinidad Descalza, hasta que en 1615 pasaron al convento del Espíritu Santo y dos años después a la Magdalena. Finalmente, la Congregación pudo comprar un pequeño terreno ocupado por un olivar que separaba el barrio de San Sebastián de la judería de Lavapiés. Se iniciaron por tanto las obras para la construcción de un templo en 1647 por Manuel Aguiar.

En el año 1899 los dominicos obtienen la capellanía de los Indignos Esclavos, siendo además cofrades de pleno derecho. Por las mismas fechas, los frailes solicitan y obtienen permiso para instaurar la Cofradía del Rosario y para otros cultos dominicanos. Colocados los cimientos de la nueva comunidad El Olivar, con el nombre de Vicaría de Nuestra Señora de Atocha, se convierte en la residencia del Provincial y de la Curia de la Provincia Dominicana de España. Esta reconstrucción se realiza por Enrique María Repullés y Vargas, en piedra y ladrillo a imitación de la arquitectura barroca del siglo XVII.

En 1921 la Vicaría se convirtió en priorato, y cinco años más tarde el convento fue puesto bajo la advocación de Santo Tomás de Aquino. En julio de 1936, seis de los once frailes de la comunidad que no quisieron abandonar su puesto a pesar del peligro, fueron apresados y posteriormente ejecutados. Una lápida en la iglesia conserva sus nombres: Alfredo Fangal, Vicente A. Cienfuegos, Juan de Mendivelzua, Vicente Peña y Vicente Rodríguez. Terminada la guerra, El Olivar recomenzó una gran tarea cultural, sacramental, de predicación y de labor social.

En 1966 la iglesia-oratorio del Olivar fue erigida parroquia en el año 1966 con el título de “Santo Cristo del Olivar”. La parroquia comenzó su andadura con un perfecto conocimiento de la realidad social del barrio en el que se encontraba. Posteriormente trabajó para adaptarse a las nuevas directrices del Concilio Vaticano II continuando sus actividades propias de antes e inaugurando o renovando otras.

La fachada es de piedra, ladrillo y revoco, en sus elementos decorativos, enmarcándose los vanos y líneas estructurales. De corte herreriano, se estructura mediante un esbelto cuerpo central, entre dos más cortos laterales. El acceso se organiza a través de una gran portada compuesta de dos arcos superpuestos. El inferior, de ingreso, está culminado por un friso cuyas metopas se decoran con símbolos de la esclavitud. El cuerpo central culmina con un frontón triangular, en cuyo vértice se erige una espadaña con un vano de inspiración clasicista, rematada por una cruz de forja.

La iglesia es de tres naves, con bóvedas de medio punto y pilares con capiteles de orden compuesto. La cúpula central descansa sobre pechinas adornadas con cuatro escudos que aluden a la Real Congregación fundadora del Oratorio. En una pechina aparece una custodia, símbolo que conmemora la profanación sacrílega en un templo católico de Londres que motivó la fundación de la Hermandad.

En su interior se conservan dos importantes tallas: Cristo Crucificado del escultor Manuel Pereira y La Virgen del Rosario de Luis Salvador Carmona.

. Manuel Pereira. Nacido en Oporto en 1588, no se conoce otro dato de su vida y actividad hasta 1624, cuando ejecutó las estatuas en piedra de la Iglesia de la Compañía de Jesús en Alcalá de Henares. Un año después se encontraba ya en Madrid, a donde se había trasladado en compañía de su madre y de su hermano Pantaleón Gómez, también escultor, que colaboró con él hasta su muerte en 1645. En 1625 contrajo matrimonio en Madrid con María González de Estrada, del que nacerán dos hijos, enviudando en 1639. En 1635 se encontraba en prisión por deudas, saliéndole fiadores el ensamblador Juan Bautista Garrido y el pintor Jusepe Leonardo, policromador de algunas de sus obras.

En un curioso contrato, por el que el ensamblador y arquitecto Pedro de la Torre se comprometía en 1652 a realizar el retablo de la capilla del beato Simón de Rojas en la Iglesia de la Trinidad de Madrid, se pone como condición que las esculturas han de ser de mano de Pereira o de Juan Sánchez Barba, «y no de ningún otro», condición que se repetiría en 1661 en el contrato de un retablo para el convento de la Merced con el ensamblador Juan de Ocaña. En ambos casos parece que el elegido fue Sánchez Barba, el único imaginero que podía competir en Madrid con Pereira en estos años.

Obtuvo el nombramiento de Familiar del Santo Oficio, título que preferirá en su testamento al de escultor, para lo que hubo de presentar pruebas de limpieza de sangre. El mismo prurito nobiliario pondrá de manifiesto al casar a su hija Damiana con José de Mendieta, caballero de la Orden de Santiago, a la que también pertenecerán sus nietos, alegando un testigo «que él y sus ascendientes eran cavalleros fidalgos del Reyno de Portugal, donde havían exercido los oficios y ocupaciones que en aquel Reyno sólo pueden tener los cavalleros hixodalgos». Murió en Madrid en 1683, casi ciego y después de más de diez años de inactividad.

Discípulos o colaboradores fueron, además de su hermano Pantaleón ya citado, Manuel Correa, natural también de Oporto y doce años más joven, Manuel Delgado y el navarro José Martínez.

Aunque se supone que su formación tuvo lugar en Oporto Pereira se va a convertir en uno de los grandes representantes de la escuela madrileña de escultura. A excepción de un grupo de esculturas destinadas al convento portugués de Santo Domingo de Benfica, de las que se ocupó sin salir de Madrid en 1636 por encargo del conde de Figueiro, todas sus obras conocidas se distribuyen entre Madrid, Alcalá de Henares, Burgos, Segovia y otras localidades próximas. Pereira fue exclusivamente escultor, en piedra, alabastro o madera, no ocupándose nunca de la arquitectura de sus retablos ni del policromado. Tampoco se conocen relieves de su mano y su obra, aún trabajando para la corte, es casi exclusivamente religiosa, mencionándose tan sólo la ejecución de una escultura de Neptuno fuera de ese género.

Establecido en la corte desde joven, su obra revela un espíritu clásico. En sus figuras de canon alargado, expresión sobria y sereno patetismo, evitará siempre la crudeza y el gesto desgarrado. Su primera obra conocida es de 1624, para la fachada de la iglesia de la Compañía de Jesús de Alcalá de Henares, donde realizó varias figuras de santos. A la manera de la escuela castellana, las figuras son de volúmenes amplios y pliegues secos y quebrados, pero en el San Bernardo que realizó en fecha poco posterior para la fachada de las Bernardas de la misma ciudad se encuentran ya las características de su propio estilo, quizá influido por Alonso Cano. Estas obras hechas en Alcalá le proporcionarán de inmediato notable fama y los siguientes encargos irán en la misma línea: estatuas en madera para retablos y santos en piedra para ocupar las hornacinas de las fachadas de iglesias y otros edificios públicos, como la Cárcel de Corte, destacando entre las conservadas el San Antonio de Padua de la iglesia de San Antonio de los Portugueses en Madrid (1647) y, muy especialmente, el San Bruno de la Hospedería que la Cartuja de El Paular tenía en la calle de Alcalá de Madrid (1652), actualmente en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, talla ante la que, según Antonio Palomino, acostumbraba a detenrse el rey Felipe IV.

En madera realizó una serie de imágenes de gran realismo y de extraordinaria intensidad expresiva, entre las que se pueden destacar el San Marcos de la parroquial de Martín Muñoz de las Posadas (Segovia), en actitud mística, el San Antonio de Padua del retablo mayor de la iglesia de San Antonio de los Portugueses en Madrid, 1631, o el San Bruno de la Cartuja de Miraflores, anterior a 1635. Muy notables son también una serie de Cristos crucificados, de cuerpo estilizado y rostro intensamente emotivo, encabezados, al parecer, por el Crucifijo de la parroquia del Sagrario de la catedral de Sevilla. Consta que en 1646 don Alonso de Aguilar, regidor de Segovia, encargó a Pereira otro Cristo que había de seguir el modelo del que anteriormente había realizado para el obispo de la misma ciudad castellana. Este segundo Crucificado ha sido identificado con el llamado Cristo de Lozoya, actualmente localizado en la catedral de Segovia, que es, sin duda, el más célebre de la serie y aquél en el que Cristo se presenta con los brazos elevados en mayor tensión. Otro más, ricamente policromado, se encuentra en el Oratorio del Olivar de Madrid, diferente de los anteriores por la posición más abierta de los brazos. Este Cristo fue realizado el mismo año de construcción de la iglesia, en 1647, situándose en un altar lateral. En la actualidad, la talla preside el Altar Mayor, enmarcado en un retablo de madera.

Suyas serán también las esculturas en madera que ocupan los altares de los machones en el madrileño Convento de San Plácido, con el ladeamiento de las cabezas y la estilización de los cuerpos que son características del maestro. Fueron célebres, además, algunas esculturas destruidas al estallar la guerra civil de 1936, entre ellas el Cristo del Perdón de los dominicos del Rosario de Madrid, según Palomino «cosa portentosa, a que ayudó mucho la encarnación, de mano de Camilo», del que existe una réplica, posiblemente del propio Pereira, en la capilla de los marqueses de Comillas en Cantabria, y la talla del santo titular en el retablo, labrado según trazas de Alonso Cano, de la iglesia de San Andrés. Para la capilla de San Isidro en la misma iglesia madrileña, iniciada su construcción en 1657, ejecutó una serie de santos labradores que, ya en el reinado de Carlos III, tras la expulsión de los jesuitas, pasaron a la iglesia del Colegio Imperial repintadas de blanco conforme a la moda neoclásica, resultando igualmente destruidas en 1936.

Otras obras que se pueden relacionar con Pereira son una Inmaculada Concepción en el convento de Agustinas Recoletas de Pamplona, el Ecce Homo de las Carmelitas de Larrea (Vizcaya) y un crucifijo conservado en la iglesia de San Juan de Rabanera de Soria, lleno de tensión barroca y elevando su mirada hacia lo alto.

. Luis Salvador Carmona (Nava del Rey, Valladolid, 1708 – Madrid, 1767) fue un escultor español del siglo XVIII. En sus primeros años de trabajo, Carmona realizó distintos trabajos en piedra en templos madrileños y participó en la serie de reyes del Palacio Real de Madrid (1750-53).

La mayor parte de su producción se centra en la imaginería religiosa, con claras referencias barrocas, si bien se perciben en su obra tendencias neoclásicas. Gran parte de su producción se realizó para Madrid, aunque muchas piezas se perdieron en la Guerra Civil.

Se conservan obras de este escultor e imaginero en las siguientes localidades: La Granja de San Ildefonso (Segovia), Salamanca, Serradilla (Cáceres), Menagarai (Álava)- talla de San Nicolás de Iza -, Segura (Gipuzkoa), Torrijos (Toledo), León, Medina de Rioseco, Nava del Rey y Valladolid – destacadamente, en el Museo Nacional Colegio de San Gregorio-. En la localidad sevillana de Estepa se encuentra un gran numero de obras destacables de su producción.

La imagen de La Virgen del Rosario de Luis Salvador Carmona se encuentra en la actualidad en la Iglesia del Cristo del Olivar. Esta imagen fue trasladada a esta iglesia cuando en 1889 se derribó el convento de Santo Tomás, en la calle de Atocha, donde hoy se encuentra la Iglesia de Santa Cruz. Esta talla de madera policromada fue realizada hacia el año 1760. La peana está compuesta por ángeles, serafines y nubes, formando un sólido bloque escultórico sobre el que se eleva María, sedente, en un trono de brazos curvos y amplio respaldo, imitando un sillón nobiliario del siglo XVIII. La Virgen sostiene al Niño en brazos y ambos portan un rosario, al igual que dos ángeles de la peana. La Virgen vista túnica roja, ceñida por un cinturón dorado y se envuelve en un manto azul, sujetado en el pecho por un gran broche de oro. Tanto la Virgen como el Niño, están coronados por una gran corona.

~ by lostonsite on 9 abril, 2011.

Conciertos, Música

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