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Cuando la composición se hace virtual

LA PÁGINA EN BLANCO
PILAR JURADO

TEATRO REAL
Febrero: 11, 14, 16, 18, 22, 25, 28
Marzo: 2

Ópera en dos actos en lengua española. Libreto de la compositora Pilar Jurado.

Ricardo Estapé …………………… Otto Katzameier
Xavi Novarro …………………….. Nikolai Schukoff
Aisha Djarou ……………………… Pilar Jurado
Marta Stewart ……………………. Natascha Petrinsky
Gérard Musy……………………… Hernán Iturralde
Kobayashi ………………………….. Andrew Watts
Ramón Delgado …………………. José Luis Sola

Director musical ………………… Titus Engel
Director de escena…………….. David  Hermann
Escenógrafo …………………….. Alexander Polzin
Director del coro ……………… Andrés Máspero

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intermezzo y Orquesta Sinfónica de Madrid)

Un compositor enfrentado a la página en blanco se inquieta cuando le llegan extraños e-mails. Un cibercantante japonés, réplica del compositor, pero aún más perfecto. Una prima donna que seduce al compositor, cambiando el carácter de su obra. El Apocalipsis como inspiración… Ópera dentro de la ópera, La página en blanco se sumerge en una trepidante historia de ciencia-ficción en la que la música se pone al servicio de un libreto de gran tensión cinematográfica. Compositora, libretista y cantante, Pilar Jurado, la primera mujer que escribe una ópera para el Teatro Real, logra una fusión entre la tradición y la vanguardia. Con un prólogo y dos actos, la ópera presenta recitativos, arias e interludios musicales al modo tradicional, pero con un lenguaje innovador que le convierte en un viaje existencial, musical y visual.

. Argumento.

– Acto I

Escena I
La escena primera tiene lugar en el estudio de Ricardo, un compositor de música. El espacio es oscuro y hay una extraña quietud. Ricardo intenta componer pero no es capaz de rellenar ni una página, se encuentra creativamente bloqueado. Recibe un e-mail que rompe la estaticidad del momento. Es una página en blanco.

 

Repentinamente se abre la puerta y entra Marta (ex mujer del compositor) que, mientras señala a unos operarios los objetos que se llevará, acusa a Ricardo de falta de interés por ella y le promete que le quitará lo único que le importa, su música, impidiendo así que sea reconocido por la Historia. Ricardo se enoja y explota cuando ella desaparece de la escena. La excitación le hace comenzar a escribir.

 

Escena II
El escenario sufre una transformación y a lo largo de esta escena se hace presente la mente del creador y el universo que en ella se está fraguando. Ricardo sueña con su ópera.

Escena III
Ricardo despierta con la llegada de un nuevo e-mail con idéntico contenido al de las páginas que él ha escrito previamente, y una última página en blanco. En ese momento llega su amigo Xavi Novarro, un científico de prestigio especialista en biomedicina técnica y responsable de grandes avances cibernéticos, al que comenta el extraño e-mail recibido y le pregunta cómo es posible que alguien pueda enviarle lo que él mismo acaba de escribir. Xavi pide a Ricardo que se tranquilice y le comenta la posibilidad de introducir entre los intérpretes de su ópera a un prototipo de “cibercantante” que acaban de crear en Japón. Se trata de un robot capaz de interpretar la ópera con absoluta perfección, tal y como Ricardo la conciba. Este robot podría ser una buena herramienta para ayudarle en su composición de la ópera, y además generaría cierta proyección y publicidad.

 

Posteriormente llega Gérard, el director del teatro que presiona a Ricardo para que concluya su obra, y más tarde la soprano, Aisha Djarou, que se queda a solas con Ricardo para comenzar a trabajar en las partituras que ella deberá interpretar. Aisha, contempla la partitura que el compositor ha compuesto para ella y comienza a cantar, pero se frena bruscamente y muestra su asombro ante la falta de emoción en lo que Ricardo ha escrito y le explica que, para un cantante, un aria es un momento realmente especial de comunicación con el público. Durante su explicación Ricardo empieza a sentir una profunda atracción por ella.

  

Escena IV
La cuarta escena tiene lugar en un espacio público, un lugar de encuentro en el que los personajes se van distribuyendo. Ha pasado algún tiempo. Aisha acude a su cita con Gérard, el director del teatro, y le dice que no está preparada para lo que está viviendo. Siente que en el tiempo que lleva trabajando con Ricardo, éste cada vez muestra más interés por ella y cree que no puede continuar con esta situación. Gérard le anima a seguir, “el futuro nos dará la razón”, Ricardo necesita emociones para crear y no existe un sentimiento más fuerte que el amor. Posteriormente entra en escena Marta que llega con un amigo periodista, Ramón Delgado, un hombre joven, ambicioso y resuelto, que dice querer participar también en este proyecto. Marta les recuerda constantemente que todo depende de su autorización. Finaliza este primer acto con un quinteto de los solistas en el que expresan cada uno su postura ante el plan que han diseñado.

 

– Acto II

Escena V
El compositor espera en su estudio la llegada de su amigo Xavi y el nuevo prototipo de robot cantante. Mientras espera, recibe uno más de los ya muy incómodos e-mails con una copia de la partitura que ha ido realizando hasta el momento y una página en blanco.

Entra entonces en un estado paranoico que le obliga a registrar todo su entorno, pues cree que alguien pudiera haber colocado un dispositivo que le roba el contenido de su ordenador. Cuando llega Xavi con Kobayashi, el cibercantante, Ricardo descubre en el prototipo a su propio doble con parte del rostro deteriorado.

Ricardo, perplejo, inicia un diálogo con Kobayashi que más bien parece un monólogo, ya que éste último es capaz de decir las palabras del compositor simultáneamente.

Escena VI
Escena de la ópera que está componiendo Ricardo y cuyo argumento se basa en el Apocalipsis. Un único protagonista en esta escena: Kobayashi con una de las arias más virtuosísticas de la obra, acompañado por las voces del coro.

Escena VII
Finalmente el compositor ha concluido su ópera. Aisha comparte con él su vida desde hace algún tiempo. Ricardo está muy cansando pero tan contento que podría morir en ese instante, aunque siente que hay tantas páginas en blanco por escribir con ella… Le declara su amor y su compromiso: “ahora eres tú y estás en todo”. Satisfecho, aliviado y lleno de ilusiones se tiende junto a Aisha y se duerme.

 

Escena VIII
Se abre un nuevo espacio en el escenario, se trata de un laboratorio con el cuerpo del compositor suspendido en el aire y lleno de cables y tubos. Allí está Aisha, junto a los demás investigadores, entre los que se puede reconocer a todos los personajes que han formado parte de la historia de Ricardo durante los últimos meses.

En este laboratorio se descubre la realidad: Ricardo tuvo un accidente por el cual entró en coma irreversible. Xavi le introdujo un chip en el cerebro mediante el cual han conseguido “sacarle” la ópera al compositor. Así pues, todo lo que ha sucedido en el escenario hasta ahora ha sido sólo el mundo virtual presente en la mente de Ricardo.

 

Todos están encantados con el resultado y el éxito, excepto la doctora Aisha (que no era soprano), que es la única que se lamenta de haber jugado con la vida y los sentimientos. Para evitar que siga existiendo como un despojo humano, Aisha desconecta a Ricardo de la máquina.

 

Escena IX
Solistas y coro aparecen maniatados interpretando la escena final de la ópera de Ricardo que versa sobre el Apocalipsis. Como siempre ocurre, la ópera sobrevive al propio compositor.

. Aspectos musicales de La página en blanco

En 1982, la musicóloga inglesa Patricia Adkins publicó “Mujeres en la música”, donde recogía las biografías de 426 compositoras, incluyendo desde Hildegarda de Bingen hasta Ethel Smyth. Con la misma intención, el Ministerio de Cultura español, en 2009, publicó un volumen “Compositoras españolas”, en el que reseñaba 124 mujeres que se han dedicado a la música. Entre ellas, se encuentra Pilar Jurado, soprano, directora de orquesta y compositora.

Por encargo del Teatro Real, Pilar Jurado realizó La página en blanco, cuyo estreno mundial tuvo lugar en febrero del año 2011. La ópera presenta una escritura vocal muy virtuosística pero al mismo tiempo, muy lírica también, en el que elementos casi “belcantistas” que hay en muchos momentos, con elementos de tipo decorativo o virtuosístico, juegan siempre un papel esencial, no sólo dramatúrgicamente, sino desde el punto de vista de la configuración de la escritura melódica en cada instante. Toda la música está en función, o procede de la propia rítmica del lenguaje, tomando una especie de unidad subterránea, a partir de la cual se modela la declamación del lenguaje.

La tópica vocal está perfectamente respetada, hay una soprano, una mezzosoprano, dos tenores -uno lírico y otro más ligero-, dos barítono -uno más dramático y otro más lírico-, y un contratenor.

La obra tiene una escritura instrumental para una orquesta relativamente reducida, sin embargo, la gran variedad tímbrica que logra presentar, está obtenida sin transgredir el modo tradicional de producción del sonido en cada uno de los instrumentos, sino que se consigue a través de las combinaciones de instrumentos y los tratamientos de las tesituras que provocan interesantes sonoridades y de la mayor variedad. Respecto a los personajes, cada personaje está focalizado, preponderantemente, hacia una altura. Así el personaje del compositor Ricardo es el Mi, su mujer Marta es el Si y subsidiariamente el Fa, el científico Xavi es el Re, la soprano Aisha es el Mi y también es el La… Existe una especie de polarización que está en relación con los personajes.

Más que verdaderos leitmotivs en la obra, lo que existen son ‘temas rítmicos’, ciertos ‘ostinati’ rítmicos que algunos son recurrentes y que sirven para señalar, identificar y distinguir perfectamente los personajes, configurándolos dramáticamente. Además existe un papel importantísimo desempeñado por el coro. En obras importantes del siglo XX como el Pelléas y Mélisande de Debussy, el Wozzeck de Alban Berg, o el Peter Grimes de Britten, aparecen grandes interludios instrumentales que separan las escenas. En La página en blanco, estos interludios actúan como meditaciones sinfónico-corales que están asumiendo un papel perfectamente comparable al del coro de la tragedia griega, es decir, están anunciando el futuro. Su papel es por tanto fundamental dentro de la obra. Está escrito constantemente a cuatro voces, en una escritura muy contrapuntística y con elementos de tipo imitativo, como incluso la aparición de una forma de fuga, dando a la obra por momentos un aire de oratorio, que transita entre el oratorio y la ópera. Ese protagonismo del coro tiene también un papel narrativamente importante, encuadrando las escenas.

Musicalmente la obra suena en ocasiones tonal, aunque en absoluto lo es. De este modo, en algunos momentos de la primera aria de Aisha en el acto primero, puede parecer que está en la menor. Esto es porque la materia armónica se basa en acordes y en agregados por cuartas superpuestas, por quintas también, y por tanto en consonancia constante. Además existen cláusulas a finales de escena, donde la música descansa sobre acordes perfectos (mayores, menores…), pero que luego están enturbiados por la presencia de un tritono, de una segunda, de una séptima… Esto hace que la música se perciba a la vez tonal como atonal, a la vez diatónica como cromática… Es un equilibrio muy difícil de mantener, asociando las desviaciones a ciertas funciones dramatúrgicas.

La obra presenta algunas referencias explícitas a otras obras, como el uso del vibráfono para representar el timbre de entrada a la puerta de la casa del compositor, recurso utilizado por Alban Berg en Lulú. Y ese instrumento a su vez representa en La página en blanco al personaje soprano protagonista, Aisha, en una referencia cruzada con la obra de Alban Berg. Existen además referencias musicales, aunque no explícitas, a la música modal orientalista, a la música de autores como Debussy o Messiaen, muy apreciados por Pilar Jurado. También aparecen referencias al cine y a la ciencia ficción.

. PILAR JURADO

Pilar Jurado (1968) es una soprano española, compositora y directora de orquesa, con actividad en múltiples géneros musicales.

Pilar Jurado nació en Madrid. Empezó sus estudios en e Real Conservatorio Superior de Música de Madrid en 1974 (con 8 años), donde cursó piano, canto, composición, musicología, pedagogía musical y dirección de orquesta. Amplió su formación en cursos especializados con maestros como Leonardo Balada, Luis de Pablo, José Evangelista, Claudio Prieto, Javier Darias, Tom Johnson y Franco Donatoni.

Su debut en 1992 como solista de la ópera Antigua fe, de Luis de Pablo, le proporcionaría un gran éxito que la llevó a actuar a los mejores teatros operísticos de Europa, obteniendo su consagración ese mismo año con su representación de la ópera barroca Viento es la dicha de amor, de José de Nebra.

En 1997, actúa en la primera representación que se hizo en el Teatro Real de Madrid en su reinauguración, con la ópera de Manuel de Falla La vida breve. Su relación con el teatro madrileño se prolonga con varias montajes sucesivos durante numerosas temporadas. En 2000, Pilar Jurado debuta en el Concertgebouw de Amsterdam y en el Liceo de Barcelona en la ópera DQ de Jose Luis Turina, con montaje de La Fura dels Baus. Jurado se hace hueco en los teatros de toda Europa y Asia.

Además, es profesora de contrapunto del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Como compositora, ha recibido numerosos encargos de distintas instituciones como la Fundacion Juan March o Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, así como el Teatro Real.

El día 11 de febrero de 2011 se realizó el estreno de la ópera encargo del Teatro Real, La página en blanco, siendo así la primera mujer de la historia en ver representada una ópera en el Teatro Real (además de ser la primera mujer en estrenar una ópera en el coliseo madrileño).

El día 3 de junio de 2011 estrenó con gran éxito en la Clerecía de Salamanca su trabajo musical Vitae mysterium, Cantata al numen que ve lo invisible, siente lo intangible y logra lo imposible, como obra de apertura del 7º Festival Internacional de las Artes de Castilla y León FÀCIL, realizada por encargo del mismo Festival y de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, que estrenó la obra con la colaboración del coro Ars Nova, de Salamanca, y la Escolanía de Segovia, actuando como soprano la misma Pilar Jurado y bajo la dirección de Titus Engel.

~ by lostonsite on 18 febrero, 2011.

Música, Ópera

One Response to “Cuando la composición se hace virtual”

  1. Cierto es que cuando hablas uno se enamora de tu voz envuelta en sonrisa constante, pero cuando cantas …….(no puedo continuar….lo siento, me he quedado sin palabras para expresar lo que evocas, que es tanto….)

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