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Cuando la arquitectura se vuelve transparente

88 WOOD STREET, LONDRES

Proyecto construido, 1994-1999
Cliente: Daiwa Europe Properties
Programa: Oficinas
Superficie: 33073 m2
Ingeniería de estructuras: Ove Arup & Partners
Bibliografia: Otro hilo
Coordenadas: 51°31’1.15″N, 0° 5’38.60″W
Localización

En 1990, tras un concurso restringido, Richard Rogers fue encargado por Daiwa Europe Properties para diseñar sus nuevas oficinas en Londres, en un solar que hacía esquina entre Wood Street y London Wall. La doble recesión económica que golpeaba Europa y en Extremo Oriente . obligó a Daiwa a replantearse su estrategia y el proyecto fue abandonado.

El solar estuvo vacante durante tres años, tras el cual, se volvió a contar con Richard Rogers para que diseñara un edificio para alquilar, de gran calidad y más grande que el anterior.

El solar se encuentra en el corazón de la City de Londres, entre la catedral St. Paul y Moorgate. Anteriormente se encontraba ocupado por dos edificios que albergaban unas centralitas telefónicas, uno de los cuales había sido declarado monumento clasificado antes de comenzar las obras. El edificio tuvo que ser desclasificado para poder ser demolido junto con el edificio de oficinas de la década de los años 1960 que estaba junto a él. Dentro del sótano existente, sin embargo, se encontraba una centralita operativa de British Telecom, que era necesario mantener en funcionamiento durante la demolición, construcción y ocupación del nuevo edificio.

 

88 Wood Street se encuentra junto a la torre de la Iglesia St. Alban, declarada Monumento de Grado I (Edificio de interés excepcional), diseñado por Sir Christopher Wren (el resto de la iglesia fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial). Además, el solar estaba delimitado por dos patios de antiguas iglesias: la de St. Mary al sur, y St. Olaves al oeste (esta última destruida durante el Gran Incendio de Londres). Alrededor del solar también existen diversos edificios contemporáneos con alturas que oscilan entre cuatro y 23 pisos.

 

El permiso urbanístico fue aprobado para el proyecto de oficinas iniciales del año 1992. Esto se consiguió gracias a unas complejas negociaciones con el departamento urbanístico de la Corporation of London, especialmente en relación a las perspectivas desde el South Bank, la Catedral St. Paul y Barbican Terrace. Para evitar tener que volver a presentar un nuevo permiso, el perfil establecido para el primer permiso se adquirió para el segundo proyecto, a pesar de que se requería mayor espacio de planta.

El desarrollo conceptual del proyecto, realizado en respuesta a las nuevas exigencias, explotaba todas las restricciones urbanísticas ligadas al solar para producir un edificio que satisficiese las demandas del mercado. En Wood Street, la escala se reduce a ocho niveles para ceñirse con la torre de St. Alban. La verdadera naturaleza del diseño, sin embargo, se revela hacia London Wll, donde se hace evidente que el edificio está compuesto de tres bloques, escalonados en altura, que partiendo de los 8 pisos en Wood Street, se suceden un cuerpo de 14 alturas y otro de 18. De este modo, cada bloque se relaciona en altura con su contexto más inmediato. Los tres bloques, de 18 metros de profundidad y vinculados por los forjados, tienen una longitud variable, posicionándose en paralelo a Wood Street para hacer referencia al diseño histórico de las calles, y la forma irregular del solar. El importante número de restricciones tiene la ventaja adicional de permitir un número mayor de oficinas en esquina, que están especialmente valoradas en el mercado de alquiler de Londres, además de permitir vistas sin obstáculos sobre la City.

 

El desarrollo del proyecto en distintos cuerpos también permite que un edificio de dimensiones tan grandes (33.000 m2) pueda ser fácilmente dividido en un edificio más pequeño, con contratos más flexibles como se requería.

En los espacios intermedios entre los bloques de 10 metros de longitud, son utilizados para zonas servidoras, como escaleras, ascensores, y servicios. Éstos están expresados como elementos discretos de arquitectura para maximizar las vistas y el espacio disponible para los alquileres (las zonas «servidas») dentro de la planta de oficinas. La entrada de doble altura y el área de recepción principal, con acceso un metro por encima del nivel de la calle, sirven para salvar la central telefónica que se encuentra debajo. Además, esta entrada atraviesa todo el solar, desde Wood Street hasta la entrada secundaria por el patio de la antigua iglesia de St Olave.

 

Un elemento se caracteriza sobre otros en el proyecto de Wood Street. Vidrio de alta claridad y con bajo contenido en hierro forman todas las fachadas del edificio. El vidrio, llamado Diamant Extra White, tiene un extraordinario nivel de transparencia comparada con el vidrio estándar. A pesar de su sorprendente falta de presencia, el vidrio actúa como una robusta piel que cubre todo el edificio. Componentes individuales como huecos de ascensores o escaleras son capaces de ser expresados sin comprometer la habilidad de la fachada de proteger el interior y los usuarios del clima.

Las escaleras y los ascensores panorámicos están expuestos para contemplar, tras el vidrio sin carpinterías, espectaculares vistas mientras se asciende o desciende por el exterior del edificio. Los vestíbulos de los ascensores en cada piso terminan en toda su altura. Sencillos vidrios casi invisibles tienen el efecto de convertir estos vestíbulos en terrazas exteriores con vistas sobre el Barbican y el skyline de Londres.

El vidrio también es utilizado con gran efecto sobre los suelos de oficinas, donde las ventanas de tres metros de vidrio de triple capa permite las vistas de toda la capital, extendiéndose desde la Catedral St. Paul hacia el oeste, hasta Canary Wharf al este.

En la entrada de ocho metros de altura, de nuevo, las paredes exteriores parecen virtualmente no existir, de modo que el espacio fluye libremente entre el edificio y el paisaje urbano de su alrededor.

El sistema del vidrio de los suelos de oficina también funciona como un efectivo sistema de control ambiental. La principal contribución de la eficiencia ambiental reside en el uso de persianas interiores, integradas en el sistema del vidrio y controlado por fotocélulas que automáticamente ajustan la posición de las persianas (totalmente cerradas, totalmente abiertas o medio abiertas) y aseguran tanto un efectivo control del clima como una apariencia limpia y uniforme al exterior. No existe control manual. La cavidad que alberga la persiana también es utilizada para extraer la ganancia solar no deseada, dirigiéndola hacia el techo y expulsándola.

La viabilidad de la construcción de un gran edificio de oficinas en un solar con enormes restricciones depende de la resolución de numerosos y significativos problemas estructurales. La estructura resultante está muy integrada dentro de la arquitectura, que de forma inusual para un edificio de oficinas, tiene columnas distribuidas dentro del perímetro y suelos postensados. La óptima cuadrícula estructural de 15 x 6 metros se consigue mediante la posición de columnas de 1.5 metros dentro del perímetro, y así minimizar el número de vigas de descargas.

 

La superestructura de apuntalamientos diagonales es una característica arquitectónica, apareciendo al exterior en los lados cortos de los tres bloques, en huecos de cuatro pisos de alturas. Por el contrario, los núcleos de comunicaciones y las escaleras están estabilizados por la estructura del edificio pero debido a la atrevida naturaleza del vidrio, de nuevo los destalles estructurales aportan una significante contribución a la arquitectura. Los detalles incluyen tramos de escalera pretensados para estabilizar las columnas de apoyo y barras pretensadas que actúan como soportes del vidrio.

 

El edificio de 88 Wood Street demuestra que puede haber proyectos comerciales de naturaleza especulativa que no hagan concesiones en materia de calidad y contribuyan a mejorar el espacio público. La parcela estuvo ocupada anteriormente por una central telefónica de los años 20. Los retrasos en la licencia de demolición de dicho edificio, combinados con la crisis económica de los 90, llevaron a que se cancelara un proyecto para construir allí la sede central de un importante banco. En 1993–94 se diseñó un proyecto de mayor escala destinado al alquiler especulativo.

El edificio está formado por la unión de tres bloques de oficinas cuyas ocho plantas se alzan sobre Wood Street, una zona donde hay dos edificios protegidos y donde la altura está limitada a 14 y luego a 18 plantas hacia el Oeste, en consonancia con la mayor altura del paisaje hacia London Wall. Para las instalaciones técnicas se utiliza el amplio sótano de la antigua central telefónica, lo que permite que las cubiertas estén prácticamente despejadas.

Las alas de oficinas están construidas con hormigón colado in situ, en contraste con la ligera estructura de acero de las torres de servicio. Este efecto es aún más acusado por el uso de colores muy llamativos. Las tomas y salidas de aire a nivel de la calle también están pintadas con colores brillantes que contrastan con la neutralidad de las plantas ocupadas. Las fachadas de las plantas principales para oficinas están acristaladas desde el suelo hasta el techo para aumentar la luz natural y mejorar las vistas. Las plantas 8, 12 y 16 se abren directamente a terrazas que ofrecen una impresionante panorámica de la City.

Aunque se construyó con un presupuesto estrictamente comercial, el edificio de 88 Wood Street cuenta con numerosos elementos innovadores. Su fachada con triple acristalamiento está formada por paneles individuales de vidrio flotante muy transparente. Las superficies interiores de los paneles externos llevan un recubrimiento de baja emisividad que contribuye a reducir el aumento de temperatura causado por el sol, mientras que la cavidad que hay entre las unidades con doble acristalamiento y el tercer panel está equipada con persianas horizontales eléctricas con tablillas perforadas. Las células fotoeléctricas instaladas en la cubierta controlan las condiciones de iluminación y ajustan el ángulo de las persianas para reducir el deslumbramiento, la subida de temperatura y el consumo de energía.

~ by lostonsite on 20 diciembre, 2010.

Gran Bretaña, Viajes

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