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Cuando Venecia es la imagen de la rivalidad

NATIONAL GALLERY

VENECIA. CANALETTO Y SUS RIVALES
Del 13 octubre 2010 hasta el 15 enero del 2011.

Durante el siglo XVIII, Venecia fue el principal destino para dignatarios y turistas, principalmente  jóvenes aristocráticos británicos, visitando monumentos culturales de Europa en su Grand Tour. Un cuadro de la ciudad, como un recuerdo de este viaje, se convirtió en algo muy común. Así pues, se comenzaron a hacer numerosas vedute de la ciudad de Venecia, siendo el más conocido entre estos pintores Giovanni Antonio Canal, más conocido como Canaletto («pequeño canal»).

Los artistas respondieron de diferentes formas las mismas vistas, revelando las inquietudes fuerzas y personalidades, y cómo manipularon el tema para hacer justicia a la especial belleza de Venecia. Lo que todos los pintores describieron en sus cuadros es una ciudad de espectaculares y magníficos edificios, regatas y grandes ceremonias cívicas, ambientadas en la brillante luz del lago, una ciudad conocida como La Serenissima, «La más Serena».

I. CANALETTO Y SUS PRIMEROS RIVALES

Gaspar van Wittel, artista holandés conocido en Italia como Vanvitelli, trajo la tradición del norte de Europa de realizar paisajes precisos a Venecia cuando realizó su primera vista de la ciudad en 1697. Canaletto nació en Venecia en el mismo año y primero hizo carrera como pintor de escenarios teatrales.

Cuando Canaletto empezó a pintar vistas de la ciudad a partir de la década de 1720, dos artistas se habían especializado en este género: Luca Carlevarijs y Johan Ricter. Luca Carlevarijs realizó cuadros de vistas de Venecia desde 1703, y pronto estableció las convenciones para la descripción de las vistas más famosas y las ceremonias.

El artista sueco Johan Richter se estableció en Venecia en 1717 y se interesó en una amplia variedad de vistas más allá del centro histórico de la ciudad junto con composiciones más inusuales.

Canaletto pronto empezó a eclipsar a estos dos artistas. Al final de la década de 1720, su estilo estaba esencialmente formado y su dominio en el mercado extranjero asegurado. Lo que le hizo destacar fue su habilidad para animar la vida cotidiana, capturar elementos como la formación de nubes, y observar los efectos de la luz del sol, todo en sus cuadros está definido por la luz.

En 1725, Canaletto conoce al empresario Owen McSwiney y la tratante de arte y cónsul de Inglaterra en Venecia Joseph Smith. McSwiney, le indica su idea de realizar cuadros de paisajes para la decoración de las mansiones de los nobles ingleses que visitaban Venecia durante el Gran Tour. Poco tiempo después Smith releva a McSwiney en esta tarea y se convierte en su principal tratante.

– Canaletto – La plaza de San Marcos en Venecia (1723)

Obra de juventud donde aparecen, pese a la fecha, las características más notables de su estilo. La plaza más famosa de Venecia se representa desde un punto de vista alto con el fin de dar un encuadre más amplio a la composición. La línea horizontal que forman al fondo las fachadas de San Marcos y el Palacio Ducal contrasta enormemente con la verticalidad del campanile y las Procuradurías, que situadas a ambos lados dan profundidad a la perspectiva. La pintura de Canaletto se caracteriza también por la minuciosidad en la ejecución de todos los elementos que aparecen en sus cuadros, de esta manera crea el ambiente de sus escenas urbanas.

La exactitud con licencias con las que el artista plasmó sus vistas de Venecia han servido, por otra parte, para establecer correctamente sus fechas de ejecución. En el caso de La plaza de San Marcos en Venecia hay que observar que el cambio de pavimento de la plaza, que se refleja con sumo cuidado en el óleo, se realizó en el conjunto entre 1723 y 1734, estando diseñado por Andrea Tirali. En el cuadro se encuentran soladas las calles adyacentes a las dos Procuradurías y falta por completar el trabajo en las calles centrales, que se organizaron con un dibujo geométrico, tal como se refleja en la vista de la colección del duque de Bedford, fechada en la década siguiente a este lienzo. La fase de la pavimentación que Canaletto ha registrado en este cuadro tuvo lugar entre 1723 y 1724; entre 1725 y 1727 se finalizaría el suelo decorativo paralelo a la zona central.

– Canaletto – Campo San Vidal y Santa Maria della Carità (The Stonemason’s Yard) (1725): Es considerado como una de las mejores obras de Canaletto en esta primera etapa. La gruesa pincelada y la precisa ejecución de las figuras es característico de los cuadros de Canaletto de la segunda mitad de la década de 1720. La pequeña plaza, Campo San Vidal, se encuentra frente a la Iglesia de Santa María della Carità. La plaza ha sido transformada en un taller de canteros para reparar la cercana Iglesia San Vidal, no mostrada en el cuadro. El tema tratado sugiere que este cuadro fue creado para un cliente local, en vez de un visitante extranjero.

II. CANALETTO Y MARIESCHI

Durante la década de 1730, Canaletto alcanzó madurez y produjo algunas de sus obras maestras. Desarrolló un acercamiento más comercial, en gran parte debido a su asociación con Joseph Smith. Pequeños cuadros de lugares famosos eran más fáciles de transportar para los turistas, principalmente de Inglaterra. Los grandes cuadros se destinan por tanto a clientes residentes en Venecia, como el propio Smith, quien más tarde vendió su colección al rey Jorge III.

A mitad de la década de 1730, el pintor Michele Marieschi emergió como un significativo rival de Canaletto. Marieschi, que también había comenzado su carrera como escenógrafo, procedía de las zonas más pobres de Venecia, al contrario de Canaletto que orgullosamente añadía en muchas de sus obras el escudo de armas familiar.

Las atrevidas composiciones de Marieschi a menudo contaban con dramática iluminación y asombrosas perspectivas. Utilizaba colores vivos y aplicaba la pintura en pinceladas gruesas y visibles. Mientras Canaletto daba a cada figura un carácter y una individualidad, Marieschi, un competente pero poco inspirado pintor de figuras, a menudo dejaba los elementos humanos a un especialista.

III. CANALETTO Y BELLOTTO

En 1722, cuando Canaletto se había convertido en un pintor de vistas, su hermana dio a luz a Bernardo Bellotto. El niño mostró un prodigioso talento natural para la pintura, y en su adolescencia Canaletto se hizo cargo de él.

Las primeras obras de Bellotto están basadas en su gran mayoría en la obra de su tío, a la que podía observar en su estudio. Pero Bellotto no se cohibió y utilizó su propia sensibilidad para reinterpretar la obra de Canaletto.

Las versiones de Bellotto son generalmente más grandes y tienden a dramatizar la grandiosidad de las estructuras. Tienen una pincelada más gruesa y muestra un discreto sentido del color, reemplazando la luz del sol de Canaletto por una luz mucho más fría.

La carrera de Bellotto, en Venecia, fue breve. Desde 1742 realizó vistas de otras ciudades italianas, y desde 1747, justo antes de cumplir 25 años, abandonó Venecia para dirigirse a Dresden para no volver. En vez de quedarse a la sombra de su tío, Belloto disfrutó de más de tres décadas de gran productividad en las grandes cortes del Norte de Europa, donde encontró la invernal luz que siempre le había interesado.

IV. FESTIVALES Y CEREMONIAS

Las más glamurosas obras sobre Venecia son las que describen sus espectaculares ceremonias y fiestas. Algunas de estas obras describen hechos específicos, como el recibimiento de un embajador, y eran generalmente encargados por la persona ensalzada. Mucho más numerosas son los cuadros que retratan fiestas anuales, que eran tan conocidas por su magnificencia que turistas ajustaban sus itinerarios para asistir a ellas.

La fiesta más importante era el día de la Ascensión. Acompañado por una flotilla de diversos barcos, la gran galera del estado, el Bucintoro, transportaba al dogo a la ceremonia en la que él lanzaba un anillo de boda a las aguas del Adriático para simbolizar la permanente unión entre Venecia y el mar. Esta escena era a menudo emparejada con la descripción de otro distintivo evento veneciano, una regata en el Gran Canal.

Hacia 1720, Luca Carlevarijs había establecido las convenciones compositivas básicas para describir estas ceremonias, al igual que la formación de pares con ciertas escenas. La rivalidad entre los distintos pintores que retrataron dichos eventos se centraba en la habilidad para orquestar las numerosas figuras y los detalles secundarios entre el esplendor visual y la pompa.

V. CANALETTO Y GUARDI

Canaletto estaba en la cumbre durante las décadas de 1730 y 1740, llegando a cumplir en 1746 su deseo de expandir sus horizontes más allá de Venecia disfrutando de una estancia de nueve años en Inglaterra. Pero durante la última década de su vida, tuvo un nuevo rival que le sobrevivió unos 25 años, proporcionando un capítulo glorioso final a la pintura de vistas sobre Venecia.

Francesco Guardi, que procedía de una familia de pintores, tenía unos cuarenta años cuando comenzó a pintar cuadros de vistas de la ciudad veneciana, probablemente copiando grabados de Canaletto mientras que éste residió en Inglaterra. Aunque Guardi continuó usando el ejemplo de Canaletto a lo largo de su carrera, sus vistas marcan un fuerte desarrollo estilístico. Se distinguen por la luz brumosa y pinceladas rápidas, en parte provocado por el interés del artista de expresar la atmósfera en vez de documentar la topografía de un lugar.

Uno de los primeros cuadros de Guardi versó sobre el canal Giudecca, pero es la luz y la atmósfera los verdaderos protagonistas del cuadro, anticipando sus cuadros más poéticos de la Laguna.

La habilidad de Canaletto para crear sorprendentes composiciones continuó sin disminuir hasta sus últimos años. Sin embargo, los tiempos habían cambiado y cada vez había menos demanda de estos cuadros de vistas, siendo el final de la gran era del Grand Tour. Canaletto falleció en 1768 en el modesto apartamento en el que había nacido.

Guardi fue requerido para producir cuadros destinados a aristócratas extranjeros, pero no tan frecuente como en épocas anteriores. Su obra atraía a otro tipo de coleccionista, puesto que sus cuadros representaban una nueva sensibilidad, más personal, en la descripción de Venecia. Mientras que la fama internacional de Canaletto eclipsó a Guardi, en el siglo XIX fue redescubierto y proclamado como un profeta. Sus retratos de la laguna, en los que la naturaleza domina sobre las obras del hombre, se aproximan al espíritu del cuadro del paisaje puro.

El último estilo de Guardi enfatiza la fragilidad de la ciudad más que su permanencia, algo bastante apropiado ya que el la República de la Serenissima llega a su fin cuatro años después de la muerte de Guardi con la invasión de las tropas de Napoleón en 1797.

PERSPECTIVAS MODERNAS: BEN JOHNSON

Del 8 diciembre 2010 al 23 enero 2011

Ben Johnson (1946 – ) es un pintor británico conocido por sus grandes series de vistas de ciudades. Los cuadros de edificios y arquitectura realizados por Johnson son de gran tamaño y muy detallados. Sus vistas se han centrado en ciudades como Hong Kong, Jerusalén, Zúrich y Liverpool (para celebrar la Ciudad Europea de Liverpool en 2008). Para realizar este cuadro, Johnson tardó tres años en completarlo con el artista trabajando junto con once asistentes. Su serie Cityscapes están pintados con puntos de vistas aéreos, utilizando maquetas para conseguir la composición correcta. Así pues, existen ciertas licencias artísticas empleadas para crear vistas «ideales» de las ciudades. Manipula sutilmente la topografía, al igual que Canaletto, para crear una visión ideal de la ciudad.

Del 8 de diciembre al 23 de enero, Ben Johnson trabajó en una sala de la National Gallery para crear un nuevo cuadro con una vista de Trafalgar Square, basándose en el cuadro de Canaletto «The Stonemason’s Yard»

~ by lostonsite on 18 diciembre, 2010.

Gran Bretaña, Viajes

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