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Cuando se ama a destiempo

EUGENIO ONEGUIN
PIOTR ILICH CHAIKOVSKI

TEATRO REAL
Septiembre 2010: 7, 8, 9, 10, 11, 12

Director musical ………………………………. Dmitri Jurowski
Director de escena y escenógrafo ………. Dmitri Tcherniakov
Director coro ……………………………………. Valery Borisov

Reparto del día 11 septiembre

Lárina ……………………….. Makvala Kasrashvili
Tatiana ……………..……….  Tatiana Monogarova
Olga ………………………..…. Oksana Volkova
Filípievna …..………………. Nina Romanova
Eugenio Oneguin .………… Mariusz Kwiecień
Lenski ……………..………….. Alexey Dolgov
El príncipe Gremin ………. Anatolij Kotscherga
Zaretski ………….…………… Valery Gilmanov

Orquesta y Coro del Teatro Bolshoi de Moscú
Producción del Teatro Bolshoi de Moscú (2006)

ARGUMENTO:

. Acto I:

Rusia en la década de 1820.

La viuda Doña Larina tiene dos hijas, Olga y Tatiana, de caracteres completamente distintos. Olga es muy risueña mientras que Tatiana es muy melancólica. Residen en el campo, en una hacienda propiedad de la familia.

Tatiana y Olga entonan una canción de amor que hace que Larina recuerde su juventud, cuando disfrutaba enormemente de escuchar historias de amor.

 

Olga elogia la vida libre y sociable y se mofa de que a Tatiana sea tan tímida y que se mantenga siempre pensativa y alejada, absorta en el mundo fantástico de sus libros. Vladimir Lensky, un poeta que corteja a Olga, llega con su amigo Eugene Oneguin. Oneguin es un recién llegado de la ciudad que acaba de heredar una propiedad cerca de allí. La belleza de Tatiana impresiona a Oneguin y ella, a su vez, ve en él al hombre de mundo y sofisticado de sus románticos sueños. Fascinado con la inocencia y los modales de campo de Tatiana, Oneguin hace una caminata con ella y le pregunta si no le cansa la existencia pastoril, a lo que ella responde que lee y sueña muchísimo.

 
Ambos se encuentran con Lensky y con Olga en el jardín en el momento en que éste le está declarando su amor a Olga. Anochece cuando todos entran a casa a cenar. Esa noche, en su habitación, Tatyana le ruega a Filipyevna que le cuente sobre su primer amor. Filipyevna le dice que ella nunca se ha enamorado, que tuvo que casarse con el hombre que sus padres le escogieron. Tatiana se da cuenta que se ha enamorado de Oneguin y le pide a Filipyevna que la deje a solas. Dispuesta a revelar su pasión, la inexperta joven se mantiene despierta toda la noche escribiéndole una carta a Oneguin. En ella le confiesa sus sentimientos y le suplica compasión y comprensión.

 

Al amanecer, envía su carta sin atreverse a releerla. Un grupo de mujeres pasa por el jardín recogiendo bayas y entonando canciones sobre las locuras del amor juvenil.

 

Tatiana se apresura a entrar, nerviosa y avergonzada porque Oneguin ha venido a visitarla. Él la sigue a la casa y se dirige a ella de una forma un tanto indiferente. Admite que la carta lo enterneció, pero él no está para casarse con nadie y sólo puede ofrecerle amor de hermano. Le aconseja que se controle en el futuro, no sea que otro hombre se aproveche de su inocencia, y la acompaña hasta la casa, dejándola muda y humillada.

 

. Acto II:

Tatiana celebra su fiesta de cumpleaños, a la cual han sido invitados muchos amigos de la familia, entre ellos Lensky y Oneguin. Pese a lo sucedido, Oneguin baila con Tatiana pero se encuentra visiblemente aburrido con las fiestas provincianas.

En busca de entretenimiento, Oneguin vuelve su atención hacia Olga para provocar los celos de Lensky. A todos les incomoda el coqueteo entre Oneguin y Olga. En el fondo, Oneguin lamenta su insensatez; Tatiana le choca ver el lado insensible de Onegin; Lensky desconfía de Olga y ésta desdeña la tendencia de los hombres a discutir.

 

Triquet, el anciano tutor de Tatiana, interrumpe durante un momento la tensión cuando le trae una serenata en francés a Tatiana. Sin embargo, una vez que se reanuda el baile, Olga vuelve a bailar con Onegin. Lensky se dirige a Onegin y lo reta a duelo al amanecer.

 

 

Al amanecer, Lensky espera la llegada de Oneguin. Lensky reflexiona sobre la insensatez de su breve vida, entristecido por el rumbo que han tomado las cosas. Onegin se presenta con su padrino. Aunque ambos están plenamente conscientes de haber actuado precipitadamente, no pueden retractarse. El duelo se lleva a cabo y, ante el horror de Oneguin, es Lensky el que muere.

 

Éste, apenado y trastornado por haber matado a su único y mejor amigo de manera tan estúpida, decide marcharse de la hacienda e intentar rehacer su vida lejos de allí.

. Acto III:

Algunos años después, en un palacio en San Petersburgo, se está llevando a cabo un opulento baile. Oneguin se deja llevar por la corriente entre los que bailan.

Oneguin ha viajado ampliamente, procurando, inútilmente, poner fin a su aburrimiento y tranquilizar su conciencia con respecto a la muerte de Lensky.De pronto ve a Tatiana, de porte distinguido y suntuosamente vestida. El príncipe Gremin, primo mayor de Oneguin, se ha casado con Tatiana y le cuenta lo felices que son.

 

Cuando Oneguin y Tatiana se encuentran, ella se comporta serena y callada, pero Oneguin sucumbe ante su hechizo. Inquieto por el repentino torrente de pasión que siente, Oneguin se marcha. Tatiana recibe a Oneguin en su casa, respondiendo al llamado que él le ha hecho por carta, pero se mantiene distante cuando él se postra ante sus pies. Recuerda la época en que ambos pudieron haber sido felices juntos; ahora él sólo puede traerle dolor y vergüenza. Ahora que reconoce sus verdaderos sentimientos hacia ella, Oneguin se siente más desesperado. Le suplica que le permita ser parte de su vida, pero Tatiana se mantiene fiel a sus votos matrimoniales. Ella admite que todavía lo ama, pero aún así lo deja sumido en su desesperación.

. CHAIKOVSKI Y EUGENIO ONEGUIN.

Chaikovski estrenó en 1879 la ópera Eugenio Onegin, compuesta de seis escenas líricas agrupadas en tres actos con libreto de Shilovski y Modest Chaikovski (hermano del compositor), basado en la novela homónima de Alejandro Pushkin (publicada en 1831).

Chaikovski es, junto con Verdi, Wagner o Mussorgski, uno de los nombres imprescindibles a la hora de escribir la historia de la ópera en la segunda mitad del siglo XIX.

En sus obras ha dejado una galería de personajes femeninos, verdaderamente arrebatadora, como Juana de Arco, Iolanta, Tatiana, que encarnan la desdicha del deseo que no puede confesar su nombre, porque de hacerlo se ve castigada o sumida en la desdicha o el abandono. Este hecho es una verdadera metáfora de la situación del propio Chaikovski, que vivió en una sociedad profundamente represiva como era la sociedad zarista de la época.

Chaikovski, nació en al año 1840, el mismo año que nació Giovanni Verga y Émile Zola, es decir, la generación de los autores que crearían el naturalismo literario. Se puede el Eugenio Oneguin como una verdadera anticipación del movimiento naturalista dentro del terreno operístico. Ésa es una de sus grandísimas originalidades.

El proyecto de la obra surge en mayo de 1877, año en el que Chaikovski estrenó con gran éxito, el ballet El Lago de los Cisnes. Lo primero que Chaikovski compuso de la ópera fue lo que sería una de las escenas más cruciales, la escena en la que Tatiana escribe una carta en el primer acto, trabajando directamente sobre los versos de Pushkin. La composición se prolongó hasta febrero de 1878, cuando Chaikovski la terminó en San Remo.

Durante este periodo, Chaikovski conoció a dos mujeres que serían fundamentales en su vida: Nadezhda von Meck, que va a ser su mecenas y con quien sólo tuvo una relación epistolar sin llegar nunca a conocerse, y Antonina Miliukova, una antigua alumna del Conservatorio que se había enamorado de Chaikovski y que decidió escribirle una carta incendiaria exponiendo sus sentimientos (al igual que sucede en Eugenio Oneguin). Chaikovski decidió casarse con ella, pero el matrimonio resultó ser un gran fracaso, divorciándose a los siete meses. Esto produjo una crisis nerviosa en Chaikovski por lo que decidió marcharse durante un tiempo de Rusia. En este periodo comenzó la composición de la Cuarta Sinfonía, que es coetánea con el Eugenio Oneguin. La finalización de estas dos obras hizo que Chaikovski comenzase a salir adelante y decidiese volver a Moscú.

Para el estreno de Eugenio Oneguin, Chaikovski no quería cantantes profesionales, porque era consciente que no se trataba de una ópera al uso. Así pues, el estreno se realizó con alumnos del Conservatorio en una primera versión con el primer y segundo acto, nada más, en diciembre de 1878 y posteriormente en el Teatro Maly, el 29 de marzo de 1879 a cargo de los mismos intérpretes. El estreno profesional se realizó dos años después, el 23 de enero de 1881 en el Teatro Bolshoi. Cuatro años más tarde, Chaikovski realizó algunos añadidos y cambios en el Acto tercero, estrenándose esta nueva versión revisada (y que será definitiva), en el teatro Mariinsky de San Petersburgo.

Pushkin es un autor que tiene un gran importancia en la ópera, ya que se han hecho más de un centenar de óperas sobre argumentos del escritor ruso, como El gallo de oro, de Rimsky, Boris Godunov, de Mussorgsky, o La Dama de Picas Mazeppa del propio Chaikovski. La novela dialogada de Eugenio Oneguin, posee una cierta carga de sarcasmo, de componente irónico, que en la ópera no aparece. Chaikovski dotó a la protagonista Tatiana de una gran dignidad y grandeza, convirtiendo la obra en un melodrama burgués de la máxima intensidad.

Chaikovski trabajó todo el material con el libretista Konstantin Shilovsky, sacado directamente de la novela de Pushkin, excepto tres pequeñas licencias procedentes de Shilovsky: la declaración de amor de Lensky a Olga en el acto primero, los couplets de Triquet en el acto segundo, y el aria de Gremin en el acto tercero.

La obra tiene una estructura muy singular porque siendo un melodrama, sin embargo, está gobernada por simetrías. Está dividida en tres actos, en el que cada acto se compone de dos escenas que tienen una relación de causa – efecto. Así pues, en la primera escena del acto primero Tatiana escribe una carta de amor a Oneguin y en la segunda, éste la desdeña. En la primera escena del acto segundo, en el cumpleaños de Tatiana, Oneguin provoca a su amigo Lenski llegando hasta el desafío, resuelto en la segunda escena con el duelo y la muerte de Lenski. En el tercer acto, se produce la situación contraria del primer acto: en la primera escena Oneguin declara su amor a Tatiana, y en la segunda es ahora Tatiana quien le rechaza. Mientras que cada escena de cada acto están ligadas estrechamiento, siendo una consecuencia de la otra, entre cada acto, sin embargo, existe una elipsis de tiempo que no se concreta.

Esta idea de las emociones es decisiva porque el tema filosófico y crucial de esta ópera es el paso del tiempo. El tiempo como una entidad que destruye los sueños, las ilusiones, los seres y las cosas. De hecho, todos los personajes en algún momento de la ópera reflexionan sobre esto. Al principio de la obra, Madame Larina recuerda con la nodriza un antiguo amor que no llegó a materializarse. Luego, será la nodriza quien hablará con Tatiana sobre los años pasados y sobre su juventud. Lenski, cuando está esperando antes del duelo, evoca el tiempo perdido mientras que en el acto tercero el príncipe Gremin recapacitará sobre el amor y el paso de los años. Finalmente será Tatiana quien medite sobre el pasado y cómo el destino ya es irrecuperable y no pueden volver atrás, al pasado.

La música de Chaikovski es absolutamente original, como el uso de las tonalidades en relación con los asuntos argumentales. En la escena de la carta de Tatiana, la tonalidad principal es Re b Mayor, que volverá a aparecer al final de la ópera cuando Tatiana y Oneguin vuelven a encontrarse y ella le confiesa que el sigue amando pero que ya ese amor es imposible. La tonalidad Re b Mayor es la tonalidad enarmónica de Do #, que es la tonalidad en la que muere Lenski en el segundo acto. Así pues, Chaikovski relaciona a través de un elemento puramente musical el amor con la muerte.

El musicólogo Richard Taruskin ha demostrado como la gran aria de la carta es una sucesión de tres arias da capo en miniatura en estilo semejante a las del barroco tardío o preclásico, y que están a su vez separadas por una aria de tipo estrófico. En definitiva, Chaikovski articula su gran melodrama trágico burgués a través de una gramática que en último extremo se remite al clasicismo, manifestándose, por tanto, como un genuino discípulo de Mozart.

~ by lostonsite on 11 septiembre, 2010.

Música, Ópera

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