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Cuando se expone el comercio

NUEVA FERIA DE MILÁN

Proyecto: Nueva Feria de Milán
Dirección: Viale delle Ferrovie, Viale degli Alberghi
Tipología: Museo
Autor: Massimiliano Fuksas
Año del proyecto / Construcción:
Coordenadas:  45°31’14.99″N, 9° 4’38.62″E
Bibliografía: AV Monografías, 115, “Materiales de Construcción” pág: 40-47
Localización

Las antiguas instalaciones de la feria de Milán, inauguradas en 1923 y situadas al oeste de la ciudad, quedaron obsoletas en 2002. La fundación propietaria decidió organizar un concurso para construir unas nuevas, que habrían de lentarse en un lugar próximo a la vieja feria -en los terrenos donde se hallaba anteriormente una refinería de petróleo, entre el aeropuerto de Malpensa y el casco urbano- en un plazo temporal breve.

Resultó ganador el proyecto que garantizaba la construcción del nuevo complejo, de casi 530.000 metros cuadrados, en apenas treinta meses, y que articulaba una serie de pabellones por medio de un eje alabeado de vidrio laminado que ha pasado a constituir -una vez hecho realidad- la imagen y sello de identidad de la “Fiera”.

 

Un conjunto de vías rodadas rápidas, así como el metro y el ferrocarril, garantizan la accesibilidad al recinto, que se organiza mediante una sencilla retícula ortogonal. Ocho pabellones y un centro de convenciones se sitúan a ambos lados del eje, que con 1,5 kilómetros de longitud se abre en los dos extremos y recoge los flujos de entrada y salida.

Seis de los pabellones son de una altura y corresponden a las exposiciones: de hormigón y acero y una dimensión de 224 x 164 metros, poseen una cubierta de pendiente mínima puntualmente perforada por dos conos truncados a modo de aluminio. Los dos pabellones centrales, de 530 x 730 metros, poseen dos alturas y se revisten de acero pulido. En el eje aloja las circulaciones y las actividades de ocio y esparcimiento relacionadas con la feria: en el nivel superior una cinta mecánica elevada traslada a los visitantes; en el inferior se suceden los lugares de estar, stands y cafeterías, estos últimos como piezas exentas de metal y vidrio.

 

La estructura del eje, que va de los cuarenta metros de anchura en los extremos a los treinta en su recorrido por el interior de la feria, se compone de 183 pilares arborescentes unidos a una estructura secundaria. Cada pilar consta de seis brazos, dos de los cuales se utilizan para desaguar la cubierta. La malla metálica se compone de piezas de acero sobre el que apoya el vidrio laminado.

Las piezas, cuadrangulares en las áreas planas y triangulares cuando la cubierta se inclina y cambia de altura, se articulan en 26000 nudos capaces de absorber los movimientos de la estructura. Las formas de este velo transparente imitan a las de la naturaleza: cráteres, olas, dunas o colinas animan la feria, proporcionando al visitante perspectivas siempre cambiantes.

DOS TORRES PARA UN HOTEL DE 3 Y 4 ESTRELLAS, MILÁN, ITALIA

Proyecto: Dos Torres de hotel, Milán
Dirección: Via Sempione
Tipología: Hotel
Autor: Dominique Perrault
Cliente: Sviluppo Sistema Fiena e Fondazione Fiera Milano
Concurso Internacional: Proyecto ganador
Año del proyecto / Construcción: 2006-2008
Gabinetes técnicos: Perrault Projets (ingeniería arquitectónica), Ing. D. Insinúa (estructuras), Pool Professionale Milán (instalaciones), Sinesis (ingeniería arquitectónica), Marion Consulting (fachadas), Luca Bengo (asesor en arquitectura)
Mandatario: Consorcio Cooperative Costruzioni, Cooperativa Munatori e Braccianti di Carpi, Mancona Costruzioni, Pessina Costruzioni
Programa: Las dos torres de 60 y 67 m de altura albergan 400 habitaciones de hotel de 3 y 4 estrellas, salas de conferencias y reunión, y 3700 m2 de espacios públicos (bares, restaurantes, etc.)
Superficie construida: 23800 m2
Superficie del emplazamiento: 15500 m2
Coordenadas:  45°31’2.82″N, 9° 4’34.76″E
Bibliografía: AV Monografías nº134, “Dominique Perrault”, pág: 110-113

El hotel en la nueva feria de Rho-Pero (noroeste de Milán) es el resultado de una investigación conceptual sobre el monolítico. El edificio está compuesto por dos torres paralelepípedas de base cuadrada – una de 20 pisos, la otra de 18 -. Están implantadas siguiendo un eje diagonal que retoma el esquema director del master plan del barrio de la Feria, y sus siluetas forman un ángulo de 5 grados con respecto a la vertical.

Aunque visualmente parecen dos bloques imponentes, su oblicuidad crea un efecto de desequilibrio y una tensión con el suelo que desplazan los códigos de la arquitectura hacia la abstracción plástica. La materialidad de las fachadas, superposición de una placa de gres y de una placa de pasa vitrificada negra, le otorga una masa que acentúa el minimalismo de la volumetría. Las ventanas hacen pensar que la disposición es aleatoria y niegan la idea del orden para intensificar el efecto de superficie de envoltura.

El proyecto para dos torres de hotel en el nuevo recinto ferial en Rho-Pero, Milán, sigue la tradición arqutiectónica de la ciudad. Dos paralelepípedos de formas geométricas puras, de sesenta metros de alto y dispuestos en ángulo, emergen del paisaje horizontal de la Feria. La pureza radical de los dos edificios representa las características más profundamente arraigadas en Milán: la sobriedad y la simplicidad. Su forma también recuerda el estilo vernáculo de Bolonia y San Gimignano.

Las dos estructuras están situadas en el centro de la planta ortogonal del recinto. Cada torre está inclinada en un ángulo de cinco grados: la torre más alta en dirección a la Feria, al norte; la segunda, por el contrario, marca con su inclinación el camino de acceso peatonal. En su base, una construcción en forma de cruz surge de la intersección de dos grandes brazos semitransparentes.

La transparencia de sus muros depende de la luz y fluye siempre en la misma dirección. La cruz contiene tanto los accesos a las plantas de las torres de habitaciones como los pasillos que conectan diversos servicios de restauración: bar, brasserie, restaurante, salas de banquetes y de reunión son fácilmente identificables y accesibles a través de un espacioso vestíbulo, que se extiende sin interrupciones dentro de las torres a través de dos grandes huecos.

 

Las entradas principales a la recepción -situada cerca del centro de la cruz, donde resulta inmediatamente visible y reconocible- se ubican en los extremos de este volumen. Las torres arrancan, por el contrario, en los lados opuestos a la cruz y desde una cota inferior, con dos rampas de acceso a los niveles que contienen los servicios comunes y, sobre ellos, las plantas del hotel de tres estrellas al oeste y de cuatro estrellas al este.

 

Una marquesina, realizada mediante pórticos de acero que soportan una cubierta ligera de vidrio serigrafiado, conecta la entrada de la Feria -obra de Massimiliano Fuksas- con el centro de convenciones y con la cruz, para continuar hasta un aparcamiento y una zona de acceso público ajardinada. Las veinte y dieciocho plantas de las torres las convierten en los edificios más altos del nuevo complejo, creando un simple pero potente hito en el paisaje.

  

Las dos estructuras parecen dos brillantes monolitos de mármol desde una cierta distancia. De cerca, puede observarse que sus frentes contienen huecos de diferentes tamaños, creando un patrón irregular con las fachadas. La  materialidad de su superficie, un aplacado de pasta de vidrio negro vitrificado sobre rastreles de aluminio, acentúa el carácter minimalista de la volumetría.

Parte de la información ha sido extraída del artículo: Cuando el muro se convierte en malla

~ by lostonsite on 10 Julio, 2010.

Italia, Viajes

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