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Cuando se construye a medio camino

CERTOSA DI PAVIA

La construcción de la cartuja de Pavía fue decisión de Gian Galeazzo Visconti, que inauguró los trabajos el 27 de agosto de 1396, poniendo la primer piedra, como documenta un bajorrelieve en la fachada. La posición era estratégica: a medio camino entre Milán, capital del ducado, y Pavía la segunda ciudad en importancia, donde había crecido el duque y donde tenía su sede la corte, en el espléndido castillo de los Visconti. El lugar escogido para la fundación era un bosque en el extremo septentrional del antiguo parque de los Visconti, una vastísima área cercada que unía el castillo de Pavía con una amplia zona boscosa de caza de los señores de Lombardía.

Inicialmente, durante la primera fase de las obras, los monjes residieron en el antiguo castillo de Torre del Mangano y en el castillo de Carpiano (o Grangia), uno de tantos territorios dejados a los monjes por Gian Galeazzo Visconti, para ocupar luego los ambientes conventuales, los primeros en ser edificados.

La iglesia fue el último edificio del complejo que se edificó, e iba a ser el mausoleo familiar de los Visconti. Fue diseñada como una gran estructura con una nave y central dos laterales, un tipo inusual para la orden cartujana. La nave central, en estilo gótico se acabó en 1465.

Sin embargo, desde su fundación, el Renacimiento se había extendido por Italia, y el resto del edificio fue construido según el nuevo estilo, rediseñado por Guiniforte Solari e incluyendo claustros nuevos. Solari fue seguido como director de las obras por Giovanni Antonio Amadeo, (1481-1499). La iglesia se consagró el 3 de mayo de 1497. La parte inferior de la fachada no se completó hasta 1507.

El contrato de construcción obligaba a los monjes a usar parte del ingreso de las tierras tenidas en beneficio al monasterio para continuar mejorando el edificio. En consecuencia, la cartuja incluye una amplia colección de obras de arte de todos los tiempos, desde el siglo XV al XVIII.

En 1782, los cartujos fueron expulsados por el emperador José II de Austria, y fueron sustituidos en el monasterio por los cistercienses en 1784 y luego por los carmelitas en 1789. En 1810 el monasterio fue cerrado hasta que lo volvieron a adquirir los cartujos en el año 1843. En 1866 fue declarado un monumento nacional y confiscado por el estado italiano, aunque algunos benedictinos residieron allí hasta 1880. Los monjes que actualmente viven en el monasterio son cistercienses que fueron admitidos en los años sesenta.

. La Iglesia.

La iglesia está construida con planta de cruz latina, con una nave central, dos laterales y transepto, típico de la arquitectura gótica. Está inspirada, en una escala reducida, por el Duomo de Milan. Las bóvedas están alternativamente decoradas con formas geométricas y cielos estrellados. El transepto y la capilla principal acaban con capillas de plano cuadrado con ábsides menores, semicirculares, en tres lados.

 

La fachada de la iglesia es famosa por su exuberante decoración, típica de la arquitectura lombarda, decorada toda su superficie con relieves, mármoles y estatuas. Entre los escultores que trabajaron aquí estuvieron Cristoforo Mantegazza y Giovanni Antonio Amadeo. Además de la escultura aplicada, la propia fachada en sí tiene una rica cualidad escultural debido al contraste entre superficies de texturas ricas, contrafuertes marcados, marcas horizontales y vanos con arcos, algunos de los cuales están cubiertos, mientras que aquellos de los campanarios pequeños están al aire.

 

El portal de estilo clasicista es obra de Benedetto Briosco (1501). El porche tiene un gran arco de forma clasicista que descansa sobre columnas corintias pareadas cada una de ellas coronada por una cornisa fuertemente modelada sobre la que descansa el arco, derivándose la construcción de los clásicos, usado por Brunelleschi, y empleado aquí para un efecto más marcado y sorprendente. La decoración es en bajorrelieve ilustrando la Historia de la cartuja. Sobre el arco central hay un balcón cubierto de tres arcos, sobre el cual se abre la ventana central.

El plan primigenio para la fachada era más sobrio, y puede verse en un fresco obra de Ambrogio Bergognone en el ábside del transepto derecho, (1490-1495), representando a Gian Galeazzo Visconti ofreciendo la maqueta de la cartuja a la Virgen María.

En el ábside principal de la iglesia hay un fresco obra de Bergognone celebrando la Coronación de María entre Francesco y Ludovico Sforza. Otros frescos con santos y profetas fueron ejecutados por artistas lombardos, incluyendo un joven Bernardino Zenale.

 

La cartuja tiene obras maestras de Bergognone incluyendo los paneles de san Ambrosio St. Ambrose (1490), y San Siro (1491) y, más destacadamente, la Crucifixión (1490). Otras obras de Bergognone se encuentran ahora en otros museos de Europa.

Otras pinturas de la iglesia incluyen un Dios Padre, resto de un políptico de Perugino y tablas de Giovanni Battista Crespi, Il Morazzone, Guercino, Francesco Cairo y Daniele Crespi.

En el transepto sur está la tumba de Gian Galeazzo Visconti, comenzada en 1494-1497 por Giovanni Cristoforo Romano y Benedetto Briosco, pero acabada solamente en 1562. El transepto norte alberga la tumba de Ludovico Sforza (el Moro), séptimo duque de Milán, y su esposa, Beatriz de Este. Las esculturas de la tumba fueron llevadas allí en 1564 desde la milanesa iglesia de Santa Maria delle Grazie, considerándose en general que las estatuas son la obra maestra de Cristoforo Solari.

. Claustros pequeño y grande

Un elegante portal, con esculturas de los hermanos Mantegazza y Giovanni Antonio Amadeo, conduce desde la iglesia al claustro pequeño (en italiano: Chiostro Piccolo). Tiene un pequeño jardín en el centro. Su rasgo más destacado es la decoración de terracota de las pequeñas pilastras, ejecutada por Rinaldo de Stauris entre 1463 y 1478. Algunas arcadas están decoradas por frescos de Daniele Crespi, actualmente arruinadas en parte. También es notable el lavabo de piedra y terracota de finales del siglo XIV, con escenas de Jesús con la Mujer de Samaria en el Pozo.

Decoraciones similares caracterizan también al claustro grande (Chiostro Grande), que mide 125 x 100 metros. Las elegantes celdas de los monjes se abren al jardín central. Las arcadas tienen columnas con preciosas decoraciones de terracota, con tondos representando santos, profetas y ángeles, alternando mármol de Verona rosa y blanco. En un tiempo hubo también pinturas de Vincenzo Foppa, hoy desaparecidas.

~ by lostonsite on 10 julio, 2010.

Italia, Viajes

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