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Cuando se muestra lo encubierto

ENCUBRIMIENTOS

INSTITUTO CERVANTES
Del 11 de Junio al 12 Setiembre 2010

Exposición colectiva: Alejandro Lipszyc, Andrés Asturias, Andrea Aragón, Arelí Vargas, Cia de Foto, Cinthya Soto, Gerardo Repetto, Joao Castilho,  María Teresa Ponce, Sebastián Friedman.

<<Encubrimiento: 1. Acción y efecto de ocultar algo o no manifestarlo.>>

La exposición colectiva “Encubrimientos” es el resultado de una selección de los trabajos presentados en los dos visionados de porfolios celebrados en Ciudad de Guatemala y São Paulo a finales de 2009, dentro del programa de Descubrimientos PHE, con la colaboración de la AECID y el Instituto Cervantes.

El título de esta muestra, antónimo de descubrimientos, evita, por un lado, la tentación de redescubrir la fotografía latinoamericana a partir de un número limitado de autores, y por otro, evidencia la parcialidad que supondría extraer una lectura sobre la realidad latinoamericana desde la mirada de diez artistas seleccionados de entre los más de cuatrocientos porfolios presentados a las convocatorias.

El término encubrimientos tiene tantas implicaciones políticas como poéticas. Podría sugerir que “encubrimientos” encubre una implicación política tras una poética. No hay motivos para suponer que la fotografía en América Latina es más verosímil, más realista o más confiable que en cualquier otro lugar del mundo. Sin embargo, esta exposición puede estimular para preguntarse sobre las condiciones políticas y culturales que hacen tan recurrentes los procedimientos de ficción y simulacro en regiones donde la noción de realidad está tan peculiarmente sumergida en los discursos.

. ALEJANDRO LIPSZYC

Alejandro Lipszyc nació en 1971 en San Martín, provincia de Buenos Aires. Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicacion en la Universidad de Buenos Aires, fotografía con Juan Travnik y Alberto Goldenstein y Artes visuales con Nora Dobarro y Pablo Suárez. Trabaja como fotógrafo independiente para diferentes publicaciones y empresas. Desde el 2004 es fotógrafo del MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires). Ha realizado diversas exposiciones individuales y participado de varias muestras colectivas. En 2003, la Fundación Antorchas le otorgó un subsidio a la creación artística por su proyecto: Retratos de la crisis: Desocupados / Emigrantes.

LOS EMIGRANTES 

Esta serie muestra a aquellas personas que decidieron emigrar durante la crisis del 2001. En la puerta de sus casas, con las maletas y bolsos, posan para su última foto ante la puerta de su última casa. Después vendrá la emigración, la marcha a otro lugar. Aparecen familias en quietud, personas con miradas desafiantes o esquivas, fotos gigantes para momentos de perplejidad.

 

“Alejandro Lipszyc trabajó delicadamente sobre el filo de un instante, sobre la perentoria dilación del final y obtuvo las imágenes de lo que ya se deshace, pero aún no: un relato de la inminencia. La quietud reposada de esas caras, de esos bolsos y maletas, es el reverso exacto de su fugacidad siguiente. Una última foto en lo que fue la puerta de la última casa. Y después, ser lo que tantas veces hemos sido, lo que tantas veces el país nos ha llevado a ser: emigrantes, gente yéndose, en algún caso yéndose para siempre.” Alejandro Seselovsky.

 

. ANDREA ARAGÓN

Fotógrafa guatemalteca, realizó sus estudios de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y durante catorce años de trabajo en el campo de las comunicaciones ha asistido a seminarios realizados con el área. Andrea ha combinado su experiencia con talleres de fotografías en Estados Unidos y Francia. Su trabajo se ha mostrado en diversas exposiciones colectivas, algunas de ellas fuera de Guatemala, y en exposiciones personales. Durante los últimos años ha sido altamente publicada por diarios en Guatemala a trávés de fotoreportajes de tipo documental. Su trabajo sobre el Sida aparece en el libro editado en Nueva York “Pandemic. Facing Aids”, mientras que su trabajo sobre la prostitución aparece en el libro sobre fotografía latinoamericana contemporánea “Mapas Abiertos”, editado en Barcelona, España y en el libro “Cuerpos”, editado en Buenos Aires, Argentina. Su trabajo ha sido galardonado con diversos premios y reconocimientos.

La obra de Andrea Aragón ha indagado una intimidad un tanto distinta de la cultura de Guatemala. La propuesta de Andrea acarreó consigo la factura de una “conciencia social”, que para ella, dice, era inevitable y que, no obstante, desde el inicio tuvo claro que la “condición social” de sus fotografías quedarían desligadas de cualquier interpretación ideológica. Detrás de cada imagen, Aragón sí contempla un compromiso pero de una manera más personal. Ella se acerca con una intención sociológica que le permite crear un vínculo con cada uno de sus personajes fotografiados.

Para Andrea, su sentido crítico nació a una temprana edad. Su padre es médico y su madre maestra, por lo que formó parte de su educación conocer distintas realidades del país viajando a pueblos de alguna manera remotos de Guatemala. Eso hizo que la realidad adquiriese otra dimensión, sintiéndose más despierta.

Tras sus estudios, a través de la publicidad, Andrea se topó con el mundo de la fotografía y comenzó a enfocar su cámara en lo que realmente le importaba. Y lo que le importaba a Andrea era esa visión de una Guatemala inadvertida, la que ignoran los grandes anuncios de publicidad, una con puntos de vista más humanos y sobre todo reales. Aragón se dedicaba a escudriñar entre “aquellos invisibles” ocultos en Guatemala.

Su primera serie de fotografías se presentó en el evento Jóvenes Creadores Bancafé. Su trabajo se centró en enfermos terminales de VIH, con la única condición de presentar las imágenes una vez que sus protagonistas hubiesen fallecido.

Una de sus propuestas más distinguidas lleva por título Antipostales, conjunto de imágenes sobre las miserias guatemaltecas, reales, verdaderas y honestas. Este proyecto sirvió como catarsis para la artista en medio de una Guatemala con fotografía muy tradicional, (casi 10 años y aún en construcción) que contienen borrachos, trajes sucios, adornos kitch, rabia y miradas tristes.

Con otro trabajo, la fotógrafa le recordó a la sociedad guatemalteca su marcado moralismo. Con cámara en mano, y en compañía de una ONG en busca de la dignidad de la prostitución, Aragón se introdujo a La línea. Aragón es una fotógrafa distinta. En ella se percibe cierto gozo por la crítica a la sociedad actual, pero a la vez, es de las pocas personas que prolonga una conexión profunda con sus proyectos.

Siguiendo esa misma línea, Aragón ha abordado el tema de los llamados niños pegamenteros (Inhalando muerte. 2003), o las otras vidas paralelas de las clase media alta de Guatemala encerrada en sus condominios (Guetos, XVII Bienal Paiz), la indagación sobre el universo oculto en el Centro Comercial El Capitol (Mundo Capitol, 2008), o un estudio sobre la estética artificial (Super Rubias).

SÚPER – RUBIAS

Esta serie refleja el gusto de Guatemala por el pelo rubio, existiendo un cierto menosprecio por el moreno. Desde mujeres indígenas a travestis y gente de la ciudad, las mujeres de todas partes se desesperan por teñirse el cabello de rubio y parecer más occidentales y femeninas.

 

“Mi abuela solía teñirse el cabello de rubio platinado. Cuando aún vivía, la llevé de viaje a los Estados Unidos. Días antes del viaje me dijo bromeando: “Cuando la gente nos vea en el aeropuerto de Houston, dirán: ahí va esa vieja millonaria con su sirvienta”. Ésa era yo, con mi cabello negro, llevándola del brazo por los pasillos.

Crecí en un ambiente donde llamar a alguien “indio” es un insulto. Todas mis muñecas siempre fueron rubias. Así crecimos, con un modelo de belleza dominante que ha pasado de generación en generación y que, al crecer, muchas tratan de alcanzar. Mis amigas de escuela son ahora rubias porque pueden pagar para verse como quieren ser. Un simple tinte puede subirte un peldaño en la escala social de Guatemala pues se vincula una clase social a un estereotipo de belleza. Super-Rubias retrata las relaciones de poder construidas en mi país a raíz de la dominación europea y luego norteamericana. Una dominación que en un inicio fue política, pero ahora es cultural. El proyecto muestra el rol que juegan las mujeres según su clase y el gran salto existente entre los que sirven y los que son servidos.”

 

Guatemala es un país lleno de contrastes culturales y sociales entre los muy ricos y los muy pobres, entre lo rural y lo urbano. Probablemente, lo único que todo el mundo tiene en común es el deseo por el rubio. Recuerdo un comercial que había cuando era niña de una cerveza nacional: la cerveza se llamaba ‘súper rubia’ y la publicidad mostraba a una hermosa mujer con unos rizos rubios estilo Barbie que flotaban seductoramente en el viento. La imagen de esa mujer está indeleblemente grabada mi imaginación y en la de toda mi generación. Su bella cara sonriente no solo vendía la cerveza ‘súper rubia’, sino litros de tintura rubia. Un simple tinte puede subirte un peldaño en la escala social de Guatemala –explica la autora-, pues se vincula una clase social a un estereotipo de belleza.”

. ANDRÉS ASTURIAS

Nació en Guatemala el 13 de febrero de 1978. Inició su carrera fotográfica en 1999 como fotoperiodista y editor del periódico The Oracle (Tampa, Florida), donde recibió varios reconocimientos. Dos años después, la NFL Hall of Fame lo premia por su trabajo fotográfico del equipo Tampa Bay Buccaneers. En 2002 regresa a su país natal y empieza a exponer su obra en importantes centros culturales y galerías. Ha recibido premios en la Bienal de Arte Paiz (2002 y 2004) y fue ganador de Jóvenes Creadores Bancafé (2003).

Andrés Asturias ah realizado exposiciones individuales en Sol del Río Arte Contemporánea, Carlos Woods y en el Palacio Nacional de la Cultura y ha participado en importantes colectivas nacionales e internacionales.

En el 2010 tuvo a su cargo la revisión y edición fotográfica de la segunda edición del libro Eterna Primavera, Eterna Tiranía de la fotógrafa y periodista americana Jean-Marie Simon. Fue responsable de la imagen de los proyectos editoriales de Librovisor del Centro Cultural de España: La Guía de Arquitectura Moderna, Arquitectura de Remesas y Colección Pensamiento II. Sus imágenes han sido publicadas en revistas especializadas en arte y fotografía.

ARE NA NEGRA.

Puerto San José. Mar Pacífico, Guatemala. Es Semana Santa y la gente se dispone a pasar sus vacaciones en el mar. Muchos lo verán por primera vez, otros lo hacen cada año. La playa se llena a lo largo de carpas improvisadas con comedores improvisados, que venden cervezas frías, ceviche: esa suerte de ensalada de camarón crudo, mojarras fritas y fruta fresca.

La clases menos favorecidas convergen entre la arena volcánica, negra, característica del pacífico guatemalteco, entre las columnas oxidadas de un antiguo muelle, cayéndose a pedazos. Allí “se juntan todas las sangres y todos los anhelos y también los naufragios en un estruendo de olas”.

Los enormes grupos familiares han llegado con un solo propósito: divertirse, a pesar de las adversidades: la enorme contaminación, la insalubridad del espacio, las masas y ese mar violentísimo que los arrastra.

Al caminar entre la gente, cubierto inevitablemente de arena negra y grasoso salitre, haciéndose espacio entre los platos desechables y latas de cerveza vacías que yacen en el suelo, uno parece descubrir la esencia de esa sociedad. Esta sociedad guatemalteca, pobre, cuya vida parece ser una eterna lucha. Y sin embargo todos están contentos. La playa los hace felices, parece liberarlos.

CONEY ISLAND

Coney Island es una feria en una playa, pero también el área residencial de la clase media y baja al sur de Nueva York.

A partir de las exposiciones universales de principios del siglo XX en Coney Island, un área que había pasado de ser una playa exclusiva para las clases altas, a un centro de mala muerte, mafias, prostitución y casinos, surgen establecimientos para diversión de la clase media. Nacen entonces las famosas montañas rusas, tiros al blanco y circos y se extienden hasta que la playa se vio delineada por innumerables parques a lo largo de la costa atlántica. Allí nace el hot-dog, dando paso a un mercado de comida chatarra que al día de hoy resulta ser un éxito entre las personas que acuden y habitan la isla, en su mayoría afroamericanos y latinos emigrantes.

Desde mediados del siglo pasado, muchos de ésos parque se convirtieron a en viviendas colectivas de interés social, las cuales son parte de su paisaje actual.

A partir de entonces, éstos conjuntos habitacionales se fueron poblando de personas en situaciones económicas desfavorables, llevando al área un ambiente de hostilidad, poblada principalmente por desempleados y vándalos, que a su vez incrementaron el nivel de criminalidad en sus calles.

Actualmente Coney Island, o “la isla de los conejos” como la habrían de bautizar los colonos neocelandeses, es una mezcla de culturas y costumbres que se reúnen en un parque de atracciones desgastado, decadente; Astroland. Un lugar dónde la diversidad cultural no es un problema sino una de sus tantas características.

Es difícil pasar por alto la riqueza que éste lugar aún hoy posee. Gente curiosa, gente “extraña” caminando por el boulevard Riegelmann a lo largo de la playa blanca, bailando, sentada en las bancas, comiendo un helado o un hot dog.

Gente tan diversa compartiendo un espacio. Gente que ríe, gestos duros, diversión y pobreza. La cultura americana en su máxima expresión, la cultura de los viejos y nuevos inmigrantes, el peso de la historia; un lugar donde convergen todas las diferencias, y pasan desapercibidas.

. ARELÍ VARGAS

Arelí Vargas (Guanajuato, 1976) estudió Artes Plásticas en la Universidad de Guanajuato. Actualmente es Coordinadora de Exposiciones de la Universidad de Guanajuato y Cursa el Doctorado en Artes Visuales e Intermedia. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en países como México, Venezuela, Canadá, España, Bolivia…

De manera individual participó en el Festival Fotoseptiembre 2003 y el Encuentro de Fotografía Morelia 2002, entre otros. Obtuvo la beca del programa Jóvenes Creadores del Fonca 2003, la beca del Programa Integral FotoGuanajuato (2004-2005) y del Encuentro de Foto Guanajuato 2005. Ha recibido numerosos reconocimientos, entre los que destacan, el Gran Premio de la Bienal Internacional SIART en Bolivia. Su obra ha sido publicada en Coordenadas privadas, Foto Guanajuato I, Región Diferenciada y Tragaluz.

AXIOMAS INEVITABLES

La serie “Axiomas Inevitables” reconstruye espacios físicos e imaginarios a partir de unas cartas póstumas publicadas en un estudio sobre el suicidio en Guanajuato. Las cartas se utilizan como material de producción en un contexto narrativo que exalta la metáfora del suicidio como una puesta en escena.

 

El trabajo de Arelí explora los motivos de los que deciden quitarse la vida, regresando a la escena del acto, la autora escudriña los rincones, los objetos y el medio ambiente que rodeaba la vida cotidiana de sus sujetos de estudio imaginarios, tratando de relacionar los textos póstumos con los escenarios testigos del acto suicida.

 

. CIA DE FOTO

CIA de Foto es un colectivo de artistas fotográficos cuya sede se encuentra en Sâo  Paulo. El estudio que surgió en 2003 está compuesto por diversos fotógrafos que trabajan para periódicos, revistas o agencias de publicidad; sin embargo, no olvidan trabajar para ellos mismos, creando historias personales que piensan que son importantes para desarrollar en su fotografía. El ambiente de producción de CIA es dinámico, creativo y sutentanble. La prioridad son los temas propuestos por la CIA. Ensayos que a través de nuevos medios y soportes ponen a disposición para fines comerciales y de entretenimiento. Un acervo de 150.000 imágenes. El mayor objetivo es garantizar una producción documental que dialogue con trabajos más allá de sus fronteras y expectativas. Algunos de los integrantes de Cia de Foto son: Rafael Jacinto, Pío Figueiroa, Joâo Kehl, Flávia Padrâo, Vinicius Assencio, Carol Lopes, Malu Teodoro, Deborah Pepe.

POLÍTICOS

En la serie “Políticos”, las imágenes de este colectivo fueron tomadas durante la campaña política para las elecciones en São Paulo. Cada evento fue registrado de manera simultánea desde tres ángulos; esta pluralidad de puntos de vista descubre la puesta en escena del acto político.

“Políticos es una serie de fotos tomadas durante la campaña política para elecciones en São Paulo. Cada evento fue registrado simultáneamente desde tres ángulos diferentes. Esta multiplicidad de la mirada revela la multiplicidad del evento fotografiado. Y en esa pluralidad de puntos de vista, se descubre la puesta en escena del gesto político como representación y como performance. Aquí se exhibe lo que generalmente encubre una foto, cuando se presenta como objeto único, relacionado con una realidad singular. Se deconstruye el mito de la neutralidad de la fotografía documental (sobre todo, de prensa) que había sido resumido en la disyuntiva entre registro o intervención. Y Cia de Foto saca provecho, no sin cierta dosis de humor, de su condición de colectivo que también explora la pluralidad de la figura autoral.”

CAJA DE ZAPATOS

El trabajo de “Caja de Zapatos” fue realizado para el MAM-SP. Se trata de un video producido por Alex Carvalho y GUAB a partir de imágenes exclusivas. El video, compuesto con más de doscientas fotos, es un ensayo sobre la intimidad de la vida diaria de un colectivo.

“Caja de Zapatos es nuestro ejercicio de existencia. Le imponemos a ella un contenido íntimo. Nuestros eventos rutinarios son elegidos en fotos y permanecen allí. La Caja es un pacto. Una formación del lenguaje y de fantasía. La vida que queremos tener está ahí, más allá de la que tenemos. Nuestro pasado es una ficción. Hace que nuestro futuro resulte de un invento. Es común tener una colección de fotos en una caja de zapatos. Un lugar que guarda una relación muy íntma con la fotografía. La tenemos para recordar. La caja de zapatos de nuestras casas tiene fotos hechas por aquellos que viven alrededor de las situaciones guardadas allí. No importa el fotógrafo pero sí el momento. Y principalmente quién abre esa caja. Quién la está viendo y a la hora que la está viendo. El exacto instante de apreciación. El momento en que vagamos en toda historia que una imagen nos puede contar. Las cajas de zapato, son un vehículo de organización colectiva. Un objeto que nos remite a la memoria. Un uso noble e intuitivo de la fotografía.”

. CINTHYA SOTO

Cinthya Soto (Alajuela, Costa Rica, 1969), tras sus estudios de arquitectura se orienta hacia las artes plásticas y se licencia en la Universidad Nacional, en Heredia, Costa Rica. En 1999 se instala en Zurich, Suiza, donde profundiza en estudios de cine y video, siendo tres años más tarde su primera exposición individual, galardonada con el Premio Nacional de Artes Plásticas Aquileo Echevarría. Desde entonces se suceden numerosas exposiciones individuales y colectivas en diversos países como Bélgica, Taiwan, España, Guatemala…

PICTOGRÁFICAS

La serie “Pictográficas” esta compuesta de 28 fotografías que documentan iconografías locales latinoamericanas, presentes en el muralismo y rotulismo vernáculo, que subsisten paralelamente a la estandarización de la estética globalizadora. Encuadra pinturas decorativas de bares, restaurantes o almacenes junto con utensilios y objetos varios relativos a la actividad que allí se desarrolla. Con ello destaca la inmediatez del día a día.

Además de constituir una enfática validación de la diversidad de las estéticas locales de raigambre popular, esta serie retrata un conjunto de espacios que tienen como denominador común una especie de saturación semántica casi desbordante, vinculada con los sujetos y con los usos que se dan cita en esos espacios cotidianamente.

En esta serie, la aproximación penetrante de Soto parece jugar con la porosidad de los límites en todas sus aristas, avanzando desde las delimitaciones afectivas y relacionales propias de los distintos espacios, hasta distinciones ancladas en problematizaciones de orden estético, renovando así discusiones sobre la fragilidad de los límites entre lo pictórico y lo fotográfico, entre una estética “central” y una estética “marginal”; o entre la autoría anónima o de raigambre popular, y la autoría de la propia artista.

 

Así, sin desvincularse de su obra anterior, Pictografías trata de la convergencia de lo cotidiano, lo pictórico y lo fotográfico en un mismo y nuevo plano bidimensional, reformulando relaciones espaciales entre el paisaje habitado y el imaginado. Se trata de una serie que lo mismo versa sobre la cotidianidad de lo pictórico, como sobre la pictoricidad de lo cotidiano.

 

. GERARDO REPETTO

Nació en 1976, en Villa Huidobro, provincia de Córdoba (Argentina). Ingresó como Fotógrafo de la Escuela Superior de Artes Aplicadas Lino Enea Spilimbergo en 1998. Desde entonces, ha realizado talleres y seminarios de perfeccionamiento, tanto en Fotografía específicamente, como vinculados a las artes plásticas y escénicas.

Desde 2000, desarrolla su principal actividad artística en el campo de la fotografía experimental, realizando cruces con otras disciplinas. Ha expuesto individual y colectivamente en diversas ciudades de Argentina y también en el extranjero (Estados Unidos, Brasil, España). Entre otros reconocimientos recibidos, cabe destacar: la Beca Fondo Nacional de las Artes, de Perfeccionamiento para Artistas y Escritores del Interior del País, en 2005; la Beca FotoFest, para asistir al Internacional Meeting Place, Houston, Estados Unidos en 2006; y, durante este año, la nominación al premio KLM Paul Huf Award 2007, organizado por el Foam_Fotografiemuseum Amsterdam, Holanda.

Sus obras se encuentran en colecciones privadas de Argentina y EEUU. Es docente de Fotografía en instituciones educativas. Vive y trabaja en Córdoba Capital.

HELIOGRÁFICAS

La serie se compone de retratos a escala natural realizados por proyección directa de sombra sobre papel heliográfico. Este material es utilizado en la reproducción de planos de arquitectura, aunque casi ha caído en desuso. Su baja sensibilidad fotográfica da lugar a poses muy prolongadas frente al papel virgen. Así, registrar un gesto mínimo se vuelve una misión incómoda de la que sólo queda una huella discreta y frágil.

Cada experiencia, consiste en retratar personas a escala natural, mientras posan “quietas” frente al papel, durante varias horas. Los resultados son piezas fotográficas de grandes dimensiones, producidas en un contexto de gran austeridad tecnológica y material.

Los tiempos prolongados de exposición que requiere dicho papel, habilitan, desde la pose sostenida, la reflexión/acción en torno al sacrificio, la resistencia, el tiempo (im)productivo… confrontando esfuerzos máximos con resultados frágiles.

La elección del soporte heliográfico, se debe principalmente a que es un material fotosensible no estandarizado, de bajo costo y que posibilita copias de gran tamaño; no obstante, es frágil e inestable. Esta apelación deliberada a la austeridad tecnológica, plantea una resistencia moderada ante ciertas exigencias actuales con las piezas fotográficas y propone dar cuenta del contexto de producción particular de la obra. Es un proyecto dinámico donde cada pieza responde a diferentes planteos conceptuales, generando cada vez variaciones procesuales y nuevas experimentaciones.

 

. JOÃO CASTILHO

João Castilho nació en 1978 en Belo Horizonte, Brazil. Se graduó en el 2001 en Periodismo, completando sus estudios en Arte Contemporáneo. Junto con Pedro David y Pedro Motta, João Castilho colaboró con el proyecto “Underwater Landscape” durante seis años, una experiencia entre distintas formas de fotografía. El proyecto, que retrata las vidas de tres familias en Jequitinhonha Valley ha sido expuesto en diversos lugares como en el Noordelicht Photofestival, Gronningen (2005), y ha sido también publicado en 2008 por Cosac Naify.

En el 2007, Castilho obtuvo una beca en el Rijksakademie. En el 2008, Castilho obtuvo otra beca para la Fundación de Artes Nacionales de Brasil, y el Premio de Fotografía de la fundación de Conrado Wessel, uno de los más prestigiosos premios de  fotografía en Brasil, lo que le permitió trabajar a tiempo completo como un artista visual de fotografía, video, instalaciones… João Castiloho ha realizado exposiciones individuales en países como Brasil y Bolivia.

REDEMUNHO

Redemunho (remolino en español) es un trabajo sobre el Sertão. El Sertão es un lugar en Brasil, es un espacio geográfico, pero es también un lugar dentro de nosotros. Geográficamente, se asocia a una zona desértica donde la cosecha es complicada, donde el agua es escasa, donde el acceso es arduo; en fin, donde la vida es dura. Dentro de este aislamiento, la gente en el interior del país ha aprendido a vivir en otro mundo que no es tan palpable, que no es inmediato, que no es material; en otras palabras, que no es tan real. Es un mundo metafísico, cosmológico, fantástico, si se quiere. En el Sertão, por ejemplo, se cree que el diablo vive en el interior del remolino.

 

Esta serie de fotografías viene de estas creencias y de las dicotomías que están muy presentes allí. Dios y el diablo, el cielo y la tierra, la luz y la oscuridad, la luz y la sombra son los elementos de la vida en el Sertão que me guiaron en este trabajo. Todo el ensayo fue editado y fotografiado de esta manera, las secuencias de azules seguidas por las naranjas y por fin secuencias negras. Algunas fotografías se refieren a lo divino (alas), otras a la oscuridad (serpientes), son cuerpos que se anulan en el exceso de luz y cuerpos que desaparecen en la oscuridad creando una atmosfera propia en las fotografías. Una cosmología que también es visible en la literatura latinoamericana de José Luis Borges, Gabriel García Márquez y João Guimarães Rosa.

. MARIA TERESA PONCE

Maria Teresa Ponce (Quito, 1974), estudió Arquitectura en la “University of Notre Dame”, en South Bend, Indiana (Estados Unidos). Posteriormente se decantó por el mundo de la fotografía, estudiando en la “School of Visual Arts” de Nueva York. Maria Teresa Ponce ha participado en varias exposiciones tanto nacionales como internacionales, incluyendo la Bienal de La Habana (Cuba), S-Files en el Museo del Barrio (Nueva York), Buenos Aires Photo (Argentina) New Langton Arts (San Francisco), Valoarte (Costa Rica) , Cuenca International Art Bienal (Ecuador), y en el Canal Isabel II (Madrid, España). Su obra forma parte de numerosas colecciones públicas y privadas, como el Museo del Barrio (NY), Queens Museum of Art (NY), Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Argentina), o la Fundación El Comercio (Ecuador). Además, su obra ha sido publicada en distintos libros como “No Sabe/No Contesta”, de Victoria Verlichak, “A Latino Biennal That Bucks a Global Trend”, de Martha Schwendener, “Tricolor” de Pablo Corral, o “Un día como hoy en Ecuador”, de Marcela García, entre otros.

Ponce trabaja con diferentes medios como el video, fotografía, arte público. Los temas que trabaja son socioculturales, medio ambientales entre otros. María Teresa cuenta que lo que le interesa es “indagar lo que está alrededor de cada representación, que significa que, no significa como se construye”

Para Maria Teresa sus proyectos son pensados para diferentes medios dependiendo de lo que se trate. Asegura que muchas veces inclusive el público puede ser parte de una obra como en la publicidad. Otros de sus proyectos son pensados para ser expuestos en galerias de arte.

OLEODUCTO

Oleoducto es una serie fotográfica, todavía en proceso, de paisajes en gran formato realizada en tres países sudamericanos exportadores de petróleo: Venezuela, Ecuador y Argentina. La serie conecta estos tres países a través del trayecto de un oleoducto común que visibiliza varias de las problemáticas de estos escenarios. Las imágenes dialogan con el paisajismo romántico del siglo XIX (RafaelTroya, Prilidiano Pueyrredon y Ferdinand Bellermann) y su estilo de composición, luz y proceso. A lo largo de este trayecto se ve la cotidianidad desarrollada al margen, encima y en torno al oleoducto, a manera de escenas dentro del paisaje.

Escenas creadas a partir de fotografías tomadas en distintas localizaciones y luego combinadas o comprimidas digitalmente en el tiempo y en el espacio, generando una nueva composición: una geografía construida. Al estar enterradas, gran parte de las instalaciones petroleras se vuelven casi invisibles y por consiguiente perceptibles como una ausencia latente.

Por su connotación en el marco de las políticas de desarrollo, el título de cada fotografía corresponde a la nomenclatura creada por las compañías petroleras que identifica cada área.

. SEBASTIÁN FRIEDMAN

Sebastián Friedman (Buenos Aires, Argentina, 1973), estudió Arte y Fotografía en Buenos Aires desde 1994 hasta 1999. Comenzó a trabajar profesionalmente como fotógrafo en sus propios proyectos y como asistente de diversos fotógrafos (incluyendo a Marcos López desde 1998 hasta el año 2000). Ha obtenido diversos premios y becas, como la beca Trama de la Fundación Espigas de Buenos Aires (2001), o el premio FotoFest Award de Houston (2004). Ha formado parte de numerosas muestras colectivas, entre ellas Colección de Fotografía Argentina del Museo de Arte Moderno con fotos de la serie de retratos a trabajadores urbanos. Cursó estudios con Laura Batkis en historia del arte y Gabriel Valansi y Juan Travnik en fotografía.

Friedman está intersado en fotografiar tanto los espacios, como sus habitantes y sus formas de relacionarse. El tema surge del devenir cotidiano. Pero, más allá de la temática, su deseo nace a partir de sentir cierta sensación de incomodidad. Es entonces cuando sus trabajos pretenden confrontar y desnaturalizar las nociones de normalidad, así dar visibilidad a lo que la fuerza de la cotideaneidad ha invisibilizado. Este universo personal convive, se contradice y se nutre del trabajo como fotógrafo publicitario y viceversa.

SOUVENIR

La serie “Souvenir” versa sobre el mundo familiar organizadas en dípticos, donde la composición del grupo diluye la condición de cada uno en un mundo idílico y estatuario.

La incorporación de la empleada doméstica en el retrato familiar clásico responde a una escenificación pseudo-paródica de este íntimo ritual, en donde las fronteras son móviles y los personajes a veces se confunden. La pose frontal, como apuesta formal, los constituye en el acto de posar. Ante el objetivo son a la vez aquél que creen ser, aquél que quisieran que crean; y aquél que el fotógrafo, cree que son.

Los tiempos de la modernidad y de la cultura urbana trastocan la función primitiva de la doméstica. Ella deviene en madre, hermana, hija, abuela, empleada. Roles por los que debe transitar y donde inevitablemente circulan los movimientos del afecto. Es el lugar en el que empleador y empleada se necesitan, se quieren, se ignoran, se desean, se pelean.

Al realizar el mismo ritual pero esta vez fotografiando a la empleada doméstica con su familia consanguínea y en su propia casa, Friedman busca contrastar, por un lado su rol histórico familiar y por el otro los roles que debe cumplir con la familia empleadora. Este proyecto se constituye además, como registro histórico de una costumbre de la clase media nacional, tendiente a desaparecer bajo los efectos de decomposición social provocados por el modelo globalizador.

“Las fotografías de Sebastián Friedman sobre el mundo familiar ocupan dos partes. La mirada debe desplazarse de un hemisferio a otro. Estos pares son turbadores. Se trata de familias y en principio la empleada doméstica -o como se le diga- está integrada a ellas. Virtud de la foto. La situación de pose deja a todo el grupo en una situación equivalente, en un semejante rango de existencia. Aunque de inmediato comienza a trabajar el ojo intuitivo, que quiere ver la anomalía. ¿Quién está de más? ¿Quién cumple con una tarea en la realidad? En la foto lo que iguala el acto fotográfico lo desiguala la mirada del que descubre la disparidad de un elemento diferente. La composición del grupo diluye la condición de cada uno -acaso por argucia del fotógrafo- en un mundo idílico y estatuario donde lo que se manifiesta es una utopía inmutable de celebración cotidiana.” Horacio González.

~ by lostonsite on 29 junio, 2010.

Arte, Exposiciones

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