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Cuando la ciudad se engalana para la custodia

PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI EN TOLEDO

La procesión del Corpus Christi en Toledo es una festividad que desde 1595 se viene celebrando en la conmemoración del Corpus Christi. El día del Corpus Christi tiene el lugar el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Pascua (es decir, 60 días después del Domingo de Pascua).

Unos días antes de la fiesta empiezan las preparaciones tanto en las calles del recorrido como en la propia catedral. Las calles se cubren con los antiguos toldos que proceden de los gremios de tejedores y sederos. Las calzadas se salpican de plantas olorosas (cantueso, romero, tomillo). Los propietarios de las casas de todas estas calles adornan sus balcones con reposteros, banderas y otros ornamentos apropiados.

La catedral también se ve engalanada con los cuarenta y ocho tapices flamencos del siglo XVII que se colocan en sus muros durante estos días especiales. Incluso son adornadas algunas calles contiguas a las del paso de la procesión, así como los patios de las casas particulares.

 

El día anterior al Corpus tienen lugar las distintas reuniones de los gremios y hermandades que celebran sus propios actos, como entrega de medallas o admisión de nuevos miembros. Sobre las once de la noche se hace una especie de ensayo con una comitiva oficial donde va el pertiguero vestido de negro, cuya medida de la vara corresponde a la altura que alcanza la custodia; este día va midiendo los espacios correspondientes para que nada impida el lucimiento del cortejo al día siguiente. Por la tarde sale también otro pequeño desfile con la Tarasca, los Gigantones y una serie de comparsas de música, para animar a los toledanos y prepararles para el día siguiente.

La procesión del Corpus Christi está dividida en dos partes cuyo centro es la custodia. En la primera parte desfilan las hermandades, capítulos y gremios de creación más reciente. El protocolo sobre el orden de autoridades y de símbolos suele ser el mismo cada año y siguiendo unas normas y tradiciones muy antiguas.

La procesión (que transcurre formando dos filas paralelas) se abre con una cruz procesional del siglo XVI. A continuación van los Infanzones de Illescas encabezados por el alférez portaestandarte, que va acompañado a su vez por los flanqueadores, que se unen al pendón por un cabo largo. Los siguientes en desfilar son los Caballeros Mozárabes, de creación reciente (1966), cuyo grupo está compuesto por personas que han demostrado su ascendencia cristiana y que han realizado estudios e investigaciones sobre los mozárabes en Toledo. A continuación, los Caballeros del Santo Sepulcro que datan de 1928 y que constituyen la Guardia de Honor del Primado de España.  Después van los Caballeros del Corpus Christi, grupo integrado por personalidades hispanoamericanas acreditadas en España y altos cargos del Instituto de Cultura Hispánica, más el acompañamiento del deán de la catedral.

 

La segunda parte de la procesión y tras la custodia está integrada por las máximas representaciones religiosas; en cabeza va el Arzobispo Primado con su séquito y tras ellos las autoridades de la provincia y locales, más las militares.

La custodia es la protagonista del cortejo, es el objeto litúrgico en virtud del cual (o mejor, de lo que representa) se organiza esta procesión. Es también el objeto más importante que se guarda en la capilla del Tesoro de la catedral de Toledo. Su autor es Enrique de Arfe, el gran orfebre del siglo XVI, debido a un encargo del cardenal Cisneros. Es de traza gótica arcaizante y de una gran belleza arquitectónica. En un principio se labró en plata pero a finales del siglo XVI el arzobispo Gaspar de Quiroga mandó que se dorase, para hacer juego con la custodia del altar mayor que es de madera dorada.

 

La custodia tardó siete años en elaborarse y su coste supero los quince millones de maravedíes, de los que Arfe recibió, además de los 2.700 reales estipulados, un aguinaldo de 2.500 maravedíes que el cabildo catedralicio le entregó en la Navidad de 1523 impresionado por su trabajo.

La custodia sale en la procesión sobre una carroza fabricada para este fin con una nivelación muy ajustada que se acciona mecánicamente. Va escoltada por las autoridades eclesiásticas y políticas (por delante de ella) y por los cadetes de la Academia de Infantería (por detrás). A su paso es costumbre mantener un gran silencio en señal de respeto.

~ by lostonsite on 3 junio, 2010.

Castilla La Mancha, España, Viajes

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