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Cuando te extravías en el desierto poblado de París

LA TRAVIATA
Giuseppe Verdi

STAATSOPER UNTER DEN LINDEN:
Septiembre: 6, 10, 13, 20, 27 y Octubre: 10, 2009

Ficha artística:

Director musical ………………………… Alexander Vitlin
Director de escena ……………………… Peter Mussbach
Escenografía ……………………………… Erich Wonder

Reparto:
Violeta Valery …………………………… Ailyn Perez
Flora Bervoix ……………………………. Rachel Frenkel
Anina ………………………………………. Martina Welschenbach
Alfredo Germont ……………………….. Daniil Shtoda
Giorgio Germont ………………………..  Alexander Marco-Buhrmester
Gaston ……………………………………… Paul O’Neill
Baron Douphol ………………………….. Bernd Zettisch
Marqués D’Obigny ……………………… James Homann
Doktor Grenvil ………………………….. Rosen Krastev

Staatskapelle Berlin
Staatsopernchor

La Traviata (‘La extraviada’) es una ópera de Giuseppe Verdi. El texto, de Francesco Maria Piave, está basado en la novela de Alexandre Dumas (hijo) La dama de las camelias. Fue estrenada en el teatro La Fenice de Venecia en 1853. Su estreno fue un fracaso; sin embargo, la representación que se realizó un año después tuvo mucho éxito, adquiriendo así la ópera la popularidad de que goza hoy día.

Con La Traviata Verdi alcanza un estilo maduro, con mayor hondura en la descripción de los personajes, mayor solidez en las construcciones dramáticas, y una orquesta más importante y rica.

Es una obra atípica dentro de la producción de Verdi por su carácter realista. No refiere a grandes hechos históricos como Nabucco ni está basada en tragedias como Macbeth, sino que es un drama psicológico de carácter intimista.

Está dividida en 3 actos que respetan la estructura tradicional de presentación, desarrollo y desenlace.

El eje dramático de la opera esta centrado en la protagonista, Violeta Valery, a diferencia de la novela de Alejandro Dumas centrada en su amante Alfredo Germont, y hace de ella un retrato aún más idealizado, mostrándola como un ser casi angelical.

. Preludio

El preludio está integrado musical y dramáticamente al resto de la opera. En él se reproduce musicalmente el recurso utilizado por Alejandro Dumas de comenzar la novela por el final de la historia, al presentar inicialmente el tema de la agonía de violeta, profundamente triste, seguido del tema de amor.

Lentamente, la música se va animando sin perder el tono melancólico hasta concluir enlazándose con el clima festivo que estalla al comienzo del primer acto.

. Acto I

En casa de Violeta
Violeta Valery, una afamada cortesana, da una fiesta en su mansión en París. Uno de los últimos en llegar a la fiesta es Gaston. Gaston llega acompañado de su amigo Alfredo Germont, que hacía tiempo que deseaba conocer a Violeta. Se inicia entonces uno de los momentos más brillantes y célebres de la ópera, la escena del brindis “Libiamo ne’ lieti calici”. Se trata de una escena de conjunto, que sirve de marco para el momento de seducción entre Violeta y Alfredo. Verdi sutilmente diferencia distintos planos musicales para separar a los amantes del resto de la gente. Alfredo, una vez presentados, le expresa su preocupación por su delicada salud, y luego le declara su amor. Violeta lo rechaza, pero le regala una camelia, diciéndole que regrese cuando la flor se haya marchitado. El tono orgulloso de Alfredo en el brindis se transforma a través de una línea melódica entrecortada y anhelante al comienzo del dúo de amor, antes del apasionado tema de amor de Alfredo, verdadero centro emocional de toda la obra. La respuesta de Violeta es un canto de coloratura, superficial que contrasta con el de Alfredo y la muestra distante de los sentimientos de aquél, hasta que paulatinamente las líneas melódicas se unen sellando el definitivo encuentro entre ambos («Un di, Felice, Eterea«). Después de que los invitados se han marchado, Violeta analiza la posibilidad de una relación con un amor verdadero («E Strano!» «Ah! Fors’e lui«), pero concluye con que ella no puede amar y debe ser siempre libre para vivir su vida, día y noche, de un placer a otro.(“Sempre libera”).

. Acto II

Escena 1: En una casa de campo.
Pocos meses después, Alfredo y Violeta llevan una existencia tranquila en una casa de campo, en las afueras de París -parece que Violeta se ha enamorado de Alfredo, a pesar de sus razonamientos anteriores en el sentido contrario-. El segundo acto comienza con el aria de Alfredo “De miei bollenti spiriti” donde muestra su agitación emocional reforzada por el pizzicato de las cuerdas. Violeta ha abandonado completamente su anterior estilo de vida. Sin embargo, Alfredo descubre que Violeta ha vendido todas sus pertenencias para financiar su vida en el campo y se dirige a París para corregir la situación. Mientras Alfredo está fuera, su padre llega a la casa y le comenta a Violeta que el futuro de Alfredo y la suerte de su hermana han sido destruidas por su relación con ella (su reputación como cortesana compromete el nombre Germont). Violeta escucha, con un creciente remordimiento, las patéticas palabras del señor Germont y decide abandonar a su amado, poniendo como excusa su deseo de regresar a su antigua y libertina existencia. En esta escena reside el punto de inflexión de todo el desarrollo dramático de la ópera. Arias como “Pura siccome un angelo”, en la que Violeta recupera su melodía entrecortada, “Un dí quando le veneri” en la que Germont canta 4 notas seguidas de un adorno, motivo que repite insistentemente para conseguir su propósito de convencer a Violeta, y el “Dite alla giovine”, en la que se alcanza el punto culminante con el conmovedor “piangi” de Germont acompañado del lamento de las cuerdas, se suceden describiendo musicalmente los cambios que van sufriendo estos personajes, especialmente en Violeta a través de variaciones en la línea melódica.

Escena 2: En casa de Flora
Para ahogar su pena, Violeta,se consume aún más profundamente en su libertinaje. Alfredo la confronta en una fiesta y la deshonra tirándole dinero que dice le debe por los servicios prestados mientras vivieron juntos. Violeta se desmaya abrumada por la enfermedad y la pena. Alfredo es desafiado a un duelo por el barón Duophol, el acompañante de Violeta, pero entonces ésta recupera sus fuerzas y confiesa su amor por Alfredo.

Acto III:

En la habitación de Violeta
El preludio al acto tercero subraya el tono sombrío de la situación. Algunos meses después de la fiesta, Violeta yace en cama debido al avance de la tuberculosis. Lee una carta del señor Germont («Teneste la Promesa«), en el que el solo de violín ejecutando el tema de amor de Alfredo y acompañado solo por un trémolo de las cuerdas es intercalado con la voz de Violeta. El uso de la voz hablada como recurso dramático, que volverá a aparecer al final del acto, permite a Verdi entrar de lleno en el realismo, dotando a esta escena de una sobrecogedora dimensión dramática. En la carta que Violeta lee en voz alta, Germont comunica que ha informado a Alfredo del sacrificio que Violeta ha hecho por él y su hermana. Violeta entona el aria “Addio del passato” que termina con una plegaria donde Violeta le pide a dios piedad para “la traviata”, la extraviada, lo cual finalmente le dará el título a la ópera.
Alfredo (vivo después de herir al barón Duophol en el duelo) se apresura a llegar a su lado, comprendiendo al fin que Violeta se había sacrificado por él. El reencuentro de los amantes se sella con el dúo de amor “Parigi, o cara, noi lasceremo”. La obra termina con el «Prendi quest´e L’Immagine«, en el que Violeta muere en sus brazos.

~ by lostonsite on 10 octubre, 2009.

Alemania, Berlín, Viajes

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