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Cuando la historia se conforma en una ciudad

POTSDAM

Potsdam fue fundada probablemente en el siglo VII como un pueblo eslavo llamado Poztupimi, centrado en un castillo. Una posible traducción del nombre podría ser bajo los robles. Se menciona por primera vez por escrito en el año 993, y para el año 1317 está mencionada como una ciudad pequeña, para entonces ya alemana. Ganó su carta de población en 1345. En 1573 aún era una pequeña ciudad de mercado de 2.000 habitantes. Después de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), Potsdam había perdido casi la mitad de la población.

La fortuna de Potsdam cambió radicalmente cuando fue elegida en 1660 como residencia de caza de Federico Guillermo I, elector de Brandemburgo, el núcleo del poderoso Estado que más tarde se convertiría en el Reino de Prusia. También albergó cuarteles prusianos.

Después del Edicto de Potsdam en 1685, se convirtió en un centro de inmigración europea. Su libertad religiosa atrajo a gente de Francia (hugonotes), Rusia, los Países Bajos y Bohemia. El edicto aceleró el crecimiento de la población y la recuperación económica.

Más tarde, la ciudad fue residencia de la familia real prusiana. Los majestuosos edificios de las residencias reales se construyeron principalmente durante el reinado de Federico el Grande. Uno de estos es el Palacio de Sanssouci (en francés: «sin preocupaciones», por Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff, 1744), famoso por sus jardines formales e interiores rococó. Otras residencias reales son el Palacio Nuevo y la Orangerie.

Berlín fue la capital oficial de Prusia y más tarde del Imperio Alemán, pero la corte permaneció en Potsdam, donde se asentaron muchos funcionarios gubernamentales. En 1914, el emperador Guillermo II firmó la Declaración de Guerra en el Neues Palais. En 1918, al final de la Primera Guerra Mundial, la ciudad perdió su estatus de «segunda capital» de Alemania cuando Guillermo II abdicó.

Al comienzo del Tercer Reich en 1933 se dieron la mano de una manera ceremonial entre el Presidente Paul von Hindenburg y el nuevo Canciller Adolf Hitler el 21 de marzo de 1933 en la Garnisonkirche (Iglesia de la Guarnición) de Potsdam. Esto simbolizó la coalición entre los militares (Reichswehr) y el nazismo. En abril de 1945, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue bombardeada por la Royal Air Force, que destruyó la mayor parte de su centro histórico, quedando Potsdam seriamente dañada.

Del 17 de julio al 2 de agosto de 1945, se celebró la Conferencia de Potsdam en el Palacio Cecilienhof de la ciudad. Los victoriosos líderes aliados Harry S. Truman, Winston Churchill y su sucesor Clement Attlee, así como Stalin, se reunieron para decidir el futuro de Alemania y la Europa de posguerra en general. Estados Unidos y la URSS tuvieron pequeños enfrentamientos por el control de Berlín. Por esto se dividió la capital alemana en cuatro sectores. La conferencia acabó con el Acuerdo de Potsdam y la Declaración de Potsdam.

El gobierno de Alemania del Este (formalmente conocida como la República Democrática Alemana, en alemán Deutsche Demokratische Republik, DDR) intentó eliminar los símbolos del militarismo prusiano. Muchos edificios históricos, algunos de ellos gravemente dañados por la guerra, fueron demolidos.

Potsdam, al suroeste de Berlín, quedó justo afuera de Berlín Occidental después de la construcción del Muro de Berlín. La erección del muro no sólo aisló a Potsdam respecto a Berlín Occidental, sino que también dobló el tiempo que se tardaba en llegar a Berlín Oriental. El puente Glienicke sobre el Havel conectaba la ciudad con Berlín Occidental y fue el escenario de algunos intercambios de espías durante la Guerra Fría.

En 1990, con la reunificación alemana Potsdam se convierte en capital del Estado de Brandeburgo, apareciendo muchas ideas y esfuerzos para reconstruir la apariencia original de la ciudad, muy destacadamente el Palacio Urbano de Potsdam y la Iglesia de la Guarnición.

. PALACIO NUEVO

El edificio comenzó a construirse en 1763, al finalizar la Guerra de los Siete Años, bajo el mandato de Federico el Grande, para celebrar el éxito de Prusia. Para la forma arquitectónica, Federico el Grande quisó demostrar el poder y las glorias de Prusia,  buscando la ostentación y el esplendor de mármol, piedra y dorados.

Para el Rey, el Nuevo Palacio no fue su principal residencia, pero sí un lugar para la recepción de importantes personalidades. Más de 200 habitaciones, con cuatro salas principales de reuniones y un teatro se dispusieron para las funciones reales y de estado. Durante sus estancias ocasionales en el palacio, Federico ocupó las habitaciones del ala sur del edificio, compuestas por dos antecámaras, un estudio, un sala de música, un salón de comida y una habitación, entre otras.

Tras la muerte de Federico el Grande en 1786, el Nuevo Palacio dejó de ser utilizado, y raramente fue ocupado como residencia o como lugar de entretenamiento. Sin embargo, a partir de 1859 se convirtió en la residencia de verano del Príncipe Federico Guillermo, futuro Federico III de Alemania. El palacio fue la residencia preferida de Federico III y su emperatriz Victoria durante su reinado de 99 días. En este corto reinado, el palacio fue renombrado como Palacio Friedrichskron y un foso se excavó alrededor de éste. La subida al poder de Guillermo II, el palacio tuvo una serie de renovaciones y restauraciones, como la instalación de calefacción por vapor, baños en los apartamentos de estado y la introducción de la electricidad. Hasta el año 1918, el palacio permaneció como la residencia preferida de Guillermo II y su emperatriz Augusta.

Tras la Revolución de Noviembre y la abdicación del Kaiser Guillermo II, el Nuevo Palacio se convirtió en un museo, permaneciendo así hasta la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de su mobiliario se trasladó  a la residencia del exiliado Kaiser Guillermo II Huis Doorn, en Holanda. Algunos de los tesoros del palacio fueron quitados por el Ejército Soviético al finalizar la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de los muebles fueron descubiertos por los holandeses en 1970, todavía en sus originales cajas de embalaje, siendo devueltos a Potsdam. Gracias a esto, y porque el palacio tuvo la fortuna de librarse de las bombas durante la contienda, el palacio ha conservado el aspecto que tenía en 1918.

Mientras que el Rococó se estableció en el Palacio de Sanssouci, Federico el Grande construyó el Nuevo Palacio en diversas formas de arquitectura y decoración barroca, con algunas desviaciones. El Rey prefirió el rococo y el barroco frente al clasicismo que estaba imponiéndose en Europa en esa época. El arquitecto Johann Gottfried Büring, con la ayuda de Heinrich Ludwig Manger, fue asignado con la responsabilidad de proyectar el Nuevo Palacio después de haber demostrado su valía con la finalización de la Casa del Té de China y la Galería de Pintura en el parque real de Sanssouci.

Tras algunos desacuerdos sobre el diseño del palacio, en 1764 el proyecto recayó totalmente en el arquitecto Carl von Gontard. La fachada de tres pisos había empezado a levantarse con los interiores inacabados, mientras la construcción estaba en proceso. Con 220 metros de fachadas este y oeste, la posición central del palacio fue coronado con una enorme cúpula, donde se situó en la parte más alta a Tres Gracias que sostienen la Corona real de Prusia. La cúpula provee al palacio de una zona de ático bajo las vigas. Además, las alas norte y sur fueron cubiertas con cúpulas soportadas por águilas doradas. Entre los pilares, lo que aparentemente es ladrillo en realidad se trata de un efecto pintado, dejando tan sólo el ala sur del Rey con ladrillo visto. Alrededor de 400 estatuas exentas y figuras adorna el palacio y los edificios auxiliares, creadas por escultores notables, como Johann Peter Benckert, Johann Matthias Gottlieb Heymüller, los hermanos Johann David y Johann Lorenz Räntz, entre otros.

Junto con los espléndidos apartamentos reales, cuatro grandes salas de fiestas ocupan la parte central del palacio. En el piso inferior se encuentra la Sala Grotto, atribuida a Carl von Gontard, cuyas paredes enstán incrustadas con conchas, piedras, mármol, cuarzo y piedras semi-preciosas, siendo enriquecidas en el siglo XIX. En el suelo de mármol aparece representados animales marinos y plantas, mientras que en el techo, la pintura representa a Venus y Amor, las Tres Gracias y Putti. Atribuida a Johann Gottfried Niedlich, la pintura reemplazó una obra anterior.

La Galería de Mármol del ala sur, en la zona inferior, lleva a los apartamentos del Rey. Decorados en mármol blanco y en jaspe rojo, es uno de los más importantes ejemplos de decoración rococó en el palacio. Seis ventanas se disponen frente a espejos que reflejan la luz por toda la habitación. Tres grandes arañas de cristal están suspendidas de un cielo dorado donde están tres grandes pinturas: Noche, Mañana y Mediodía por el artista Bernhard Rode.

Sobre la Sala Grotto se encuentra la Sala de Mármol, la sala más grande de las Salas de fiesta, usada como Sala de Baile y de Banquete. Elevándose dos pisos, la sala se dispone sobre los parterres del Este y la visita axial que termina enSanssouci.

Tras la revolución de 1918 que derrocó la monarquía, la República de Weimar permitió que todo el mobiliario del Palacio fuese cargado en un tren para el exiliado Kaiser Guillermo II, hecho que hizo que se conservase en la actualidad.

En la parte oeste del patio abierto están los Comunes, diseñado por Carl von Gontard y Jean Laurent Le Geay. Del mismo estilo que el propio palacio, los dos edificios albergaban las cocinas reales, servicios, talleres de jardineros, residencia de los guardias del palacio y sirvientes. Entre los dos edificios se extendía una columnata curva, decorada con estatuas y obeliscos. En 1896, Guillermo II construyó un tunel subterráneo para permitir el paso entre el palacio y los Comunes, evitando las inclemencias del tiempo. Actualmente los edificios son usados por la Universidad de Potsdam.

. PALACIO SANSSOUCI.

Sanssouci era el palacio de verano oficial de Federico II el Grande, Rey de Prusia. El estilo de Sanssouci es de un absoluto rococó siendo también notable por los numerosos templetes y pabellones diseminados por el parque que rodea el conjunto. El palacio fue obra del arquitecto Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff, y fue construido entre 1745 y 1747 como residencia privada del rey Federico, donde pudiera relajarse lejos de la pompa y la ceremonia de la corte de Berlín. Esta circunstancia es patente en el mismo nombre del palacio: Sanssouci es un termino francés que puede traducirse como Sin preocupaciones, simbolizando que el palacio era más bien un lugar de descanso que un centro de poder.

El palacio, con solo 10 habitaciones principales, fue edificado en la cima de un pequeño tozal aterrazado situado en medio del parque. Tan grande fue la influencia del gusto personal de Federico en el diseño y decoración del palacio, que su estilo ha sido calificado como «Rococó federicano».

Durante el siglo XIX el palacio se convirtió en una de las residencias de Federico Guillermo IV de Prusia. Este contrató al arquitecto Ludwig Persius para restaurar y ampliar el palacio, y a Ferdinand von Arnim para mejorar la ciudad y de esta forma, las vistas desde el palacio. La ciudad de Potsdam, con sus palacios, fue uno de los lugares residenciales preferidos por la familia imperial alemana hasta la caída de la dinastía de los Hohenzollern el año 1918.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el palacio se convirtió en una atracción turística en Alemania del Este. Se mantuvo completamente, de acuerdo con su importancia histórica y fue abierto al público. Tras la reunificación alemana en 1990, se hizo realidad el deseo de Federico: sus restos mortales fueron finalmente trasladados a su amado palacio y enterrados en una nueva tumba situada sobre los jardines que él había creado. El año 1990, Sanssouci y sus grandes jardines fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En 1995 se creó la Fundación de los Palacios y Jardines de Prusia en Berlín-Brandenburgo, con el objetivo de conservar Sanssouci y otros palacios imperiales en Berlín y sus cercanías.

La localización y paisaje de Sanssouci sobre una viña reflejaba el ideal pre-romántico de armonía entre el hombre y la naturaleza, en un ambiente natural ordenado por la intervención humana. No obstante, la producción de vino era un objetivo secundario en el diseño del palacio y de los jardines. El tozal en el que Federico creó las viñas aterrazadas debía ser el punto focal de su dominio, coronado por su nuevo, pero pequeño palacio. Con sus grandes vistas sobre las cercanías, en medio de la naturaleza, Federico quería vivir así sans souci («sin preocupaciones») y dedicarse a sus aficiones personales y a sus intereses artísticos. Por lo tanto, el palacio fue edificado para el uso de Federico y sus invitados personales solo durante los meses de verano, desde finales de abril hasta principios de octubre.

Veinte años después de la construcción de Sanssouci, Federico edificó el Nuevo Palacio (Neues Palais) en el lado oeste del parque. Este palacio, bastante más grande y en estilo barroco, contrastaba con la motivación vacacional de Sanssouci y daba muestras al mundo el poder y la firmeza de Federico. El diseño del Nuevo Palacio quería demostrar que el poder de Prusia continuaba vivo, a pesar de la reciente derrota en la Guerra de los Siete Años. Federico no ocultó esta intención, incluso refiriéndose a la nueva construcción como su «fanfarronada».

Este concepto de gran palacio destinado a impresionar ha llevado a la comparación entre los conjuntos de Postdam y Versalles, con la cual, Sanssouci ocuparía el lugar de los Trianons. Esta analogía, aunque resulta atractiva, ignora los méritos de Sanssouci, el palacio para el cual fue creado el parque y el conjunto entero. A diferencia de los Trianones, Sanssouci no era un refugio para escapar del gran palacio, por la sencilla razón de que el gran palacio no existía en el momento de la creación de Sanssouci. Ahora bien, es cierto que Sanssouci fue concebido como un lugar de retiro personal y no como un centro de expresión de poder, firmeza o mérito arquitectónico. A diferencia de los Trianones, Sanssouci fue diseñado como una unidad en él mismo.

Sanssouci es pequeño, con el cuerpo principal (o corps de logis) consistente en una única planta con una fila de solo diez habitaciones que incluye un pasadizo y cámaras de servicio tras ellas. El esbozo que hizo el mismo Federico el año 1745 demuestra que su arquitecto, Knobelsdorff, actuó más como técnico que como creador, dado que la obra final responde fielmente al proyecto del rey. Parece que Federico no aceptó ninguna sugerencia, rechazando la idea de Knobelsdorff respecto a que el palacio debía de disponer de un piso semi-sótano, que podía haberse usado para que las áreas de servicio estuvieran más a mano, y habría elevado el piso principal a un nivel de planta noble. Eso habría otorgado al palacio no solo una mayor presencia, si no que también habría prevenido los problemas de humedad que siempre ha sufrido. No obstante, Federico quería un palacio íntimo para vivir. Insistió en que fuese contruido a nivel del suelo, considerando que el tozal era suficiente como pedestal. Sus encargos recurrentes tuvieron que ver con el deseo de una casa con una conexión directa con la naturaleza. Las habitaciones principales, iluminadas por otras ventanas, dan al sur sobre la viña; el acceso se encuentra en la fachada norte, donde fue construida una cour d’honneur semicircular con dos columnatas segmentadas de orden corintio.

En el lado este del parque, se encuentra la «Galería de Pintura de Sanssouci», construida entre 1755 y 1764 bajo la supervisión del arquitecto Johann Gottfried Büring. Se eleva al lugar donde Federico disponía de su invernadero, para el cultivo de frutas tropicales. La Galería de Pintura es el museo más antiguo aún existente construido por un gobernante en Alemania. Como en el caso del palacio, es largo y bajo, con un cuerpo central de tres naves abovedadas.

Tras la muerte de Federico comenzó una nueva era, manifestándose en la evolución del estilo arquitectónico. Así, el neoclasicismo, popular en Europa pero ignorado por Federico, encontró ahora su sitio en Potsdam y Berlín durante el reinado de Federico Guillermo II de Prusia. Este ordenó la construcción de un nuevo palacio en un estilo más moderno, viviendo en Sanssouci sólo ocasionalmente.

El recibidor y las habitaciones fueron completamente alterados inmediatamente después de la muerte de Federico. Frederick William von Erdmannsdorff fue el encargado de la reforma. Mientras que Federico había hecho construir el Nuevo Palacio en estilo barroco entre 1763 y 1769, Erdmannsdorff, un defensor del neoclasicismo, había creado Schloss Wörlitz en el Parque Wörlitz, el primer palacio neoclásico de Alemania. Como resultado de esta influencia, Sanssouci se convirtió en el primero de los palacios en Postdam y Berlín en ser remodelado con un interior neoclásico. El año 1797, Federico Guillermo fue sucedido por Federico Guillermo III. Este visitó Sanssouci aun menos frecuentemente que su padre, prefiriendo más pasar el verano en el Palacio Paretz o en el Pfaueninsel de Berlín.

. Arquitectura: No fue una coincidencia la elección por parte de Federico del estilo arquitectónico rococó para Sanssouci. Este estilo desenfadado, casi caprichoso, entonces de moda, correspondía exactamente con el uso que Federico quería dar al palacio. El estilo rococó apareció en Francia a principios del siglo XVIII como una continuación del estilo barroco. Pero en contraste con los temas serios y los colores oscuros del barroco, el rococó se caracterizó por la opulencia, la gracia, la frivolidad y la ligereza. Los motivos rococó expresaban la vida despreocupada de las clases aristocráticas y los idilios superficiales más que las batallas heroicas o los temas religiosos. También se solían representar escenas en plena naturaleza. Esto, de nuevo, cuadraba perfectamente con la idea de Federico sobre la armonía entre la naturaleza y la arquitectura. El palacio fue construido siguiendo bastante fielmente los esbozos de Federico.

El palacio consta de un cuerpo principal de una única planta y dos alas adyacentes, ocupando casi completamente la terraza superior del tozal. La potencial monotonía de la fachada se rompe con una cúpula central que se eleva sobre el tejado, y donde está el nombre del palacio en letras de bronce dorado. Les alas secundarias frente al jardín están tapadas por dos líneas simétricas de árboles, y acaban en unos gazebos enrejados, ricamente decorados con ornamentos dorados.

La fachada que da al jardín está decorada con figuras talladas de atlantes y cariátides; agrupadoss en pares entre las ventanas, simulando soportar la balaustrada superior. Ejecutados en arenisca, estas figuras de ambos sexos representan ménades, compañeros del dios del vino Baco, y proceden del taller del escultor Friedrich Christian Glume. El mismo taller produjo los jarrones de la balustrada y el grupo de querubines situados sobre las ventanas de la cúpula.

En contraste, la fachada norte, por donde se accede al palacio, es más austera. Dos columnatas divididas en segmentos formadas por 88 columnas corintias, se curvan desde el edificio para abrazar la semicircular cour d’honneur. Como en la fachada sur, una balaustrada con jarrones de arenisca decora el tejado del cuerpo principal del palacio.

Flanqueando el cuerpo principal hay dos alas secundarias que se utilizaban para hospedar el servicio y como dependencias de trabajo doméstico necesario para atender a un monarca del siglo XVIII, incluso en su tiempo de descanso. En tiempo de Federico, estas alas de una sola planta estaban cubiertas de plantas enredaderas con la intención de esconder su prosaica finalidad. El ala Este albergaba las habitaciones de los secretarios, jardineros y sirvientes, mientras que el ala Oeste contenía la cocina, el establo y una cochera.

Federico habitó regularmente el palacio cada verano, pero después de su muerte, el año 1786, este permaneció prácticamente olvidado y desocupado hasta la mitad del siglo XIX. El año 1840, 100 años después de la ascensión al trono de Federico el Grande, el hijo de su sobrino, Federico Guillermo IV y su mujer volvieron a residir el palacio. La pareja real conservó el mobiliario original y reemplazó las piezas desaparecidas por otras de la época de Federico el Grande. Se planteó el proyecto de volver a su estado original la habitación donde había muerto Federico el Grande, pero finalmente no pudo ser realizado a causa de la ausencia de planos y documentos originales. No obstante, la butaca en que había muerto fue nuevamente trasladada al palacio el año 1843.

Federico Guillermo IV, un dibujante interesado tanto en la arquitectura como en el paisajismo, transformó el palacio desde la casa de descanso de su tío-abuelo a una funcional casa de campo a la moda del momento. Las pequeñas alas de servicio fueron ampliadas entre 1840 y 1842. Estas modificaciones fueron necesarias porque, aunque Federico el Grande filosofaba e interpretaba música en Sanssouci, le gustaba vivir modestamente y sin esplendor. A medida que fue envejeciendo, su modestia evolucionó hacia la avaricia. No permitió obras de mantenimiento en la fachada, y a duras penas las autorizó en el interior. Este comportamiento fue relacionado con su deseo de que Sanssouci no durara más allá de su propia vida. El ala Oeste comenzó a ser conocida como «El ala de las damas» porque contenía las habitaciones de las damas de compañía y las invitadas. Las habitaciones fueron decoradas con intricadas boiseries, paneles y tapices.

Federico esbozó la decoración y la distribución, y sus esbozos fueron interpretados por artistas como Johann August Nahl, los hermanos Hoppenhaupt, los hermanos Spindler y Johann Melchior Kambly, que no solo crearon obras de arte, si no que decoraron las habitaciones en estilo rococó. Aunque Federico no era demasiado exigente en temas de protocolo y de moda, quiso estar envuelto de bellos objetos de arte. Arregló sus apartamentos personales de acuerdo con su gusto y sus necesidades, a menudo ignorando las tendencias y modas contemporáneas.

El área principal de acceso, consistente en dos antesalas, la Sala Recibidor y la Sala de Mármol, se encuentra en el centro, proveyendo así de un lugar de reunión para los invitados y la corte, en la tradición del concepto barroco de las salas oficiales, mientras que las habitaciones principales adyacentes a la Sala de Mármol se convierten progresivamente en más íntimas y privadas. Así, la Sala de Mármol era el principal lugar de recepción de la cúpula central. Al lado Oeste hay cinco habitaciones para invitados, mientras que los apartamentos del rey se encuentran en el lado Este – una sala de audiencia, una sala de música, un estudio, un dormitorio, una biblioteca y una larga galería hacia el lado Norte.

Habitualmente se accede al palacio a través de la Sala Recibidor, en el interior de la cual se continuó con la austera forma de la columnata exterior. Los muros de esta cámara rectangular fueron divididos por diez pares de columnas coríntias hechas con estuco de mármol con capiteles dorados. Hay tres cornisas en relieve sobre las puertas, con motivos sobre el mito de Baco, en línea con la viña que rodea el palacio. Georg Franz Ebenhech fue el autor de los estucos dorados. La estricta elegancia clásica fue aliviada mediante el fresco del techo, obra del pintor sueco Johann Harper, que representa la diosa Flora con sus acólitos, lanzando flores desde el cielo.

La ovalada Marmorsaal («Sala de Mármol»), decorada en blanco y oro y coronada por una cúpula, como principal sala de recepción fue la sede de las celebraciones en palacio. Las columnas emparejadas fueron realizadas en mármol de Carrara. Sobre estas, putti de estuco dejan colgar sus pies desde la cornisa. La bóveda es blanca con ornamentos dorados y el pavimento es de mosaico de mármol italiano, en teselas que irradian desde una figura central ovalada de forma enrejada. Hay tres ventanas coronadas por un arco en el lado del jardín; enfrente de estas, en dos hornacinas flanqueando la puerta de accéso, esculturas de Venus Urania, la diosa de la naturaleza virgen y la vida, y Apolo, el dios de las artes, realizadas por el escultor francés François Gaspard Adam, establecen la iconografía de Sanssouci como lugar donde el arte se unió con la naturaleza.

El Estudio del rey y el dormitorio, remodelados el año 1786 después de la muerte de Federico por Frederick William von Erdmannsdorff, contrastan hoy día con las salas rococó. Aquí reinan ahora las sobrias y netas líneas clásicas. No obstante, el escritorio de Federico y la butaca en que murió fueron reintegradas en la sala a mediados del siglo XIX. Desde entonces, algunos retratos y muebles desaparecidos de la época de Federico han sido reemplazados.

La biblioteca circular se desvía de la estructura espacial de la arquitectura palatina francesa. La sala se encuentra prácticamente oculta, solo accessible a través de un estrecho pasillo desde el dormitorio, subrayando su carácter privado. Los muros fueron revestidos con paneles de madera de cedro, material con el que también se hicieron las estanterías empotradas. Las estanterías contienen aproximadamente 2.100 volúmenes de literatura griega y romana y de historiografía, así como una colección de literatura francesa de los siglos XVII y XVIII, con un énfasis especial en la obra de Voltaire. Los libros están encuadernados en piel roja o marrón y ricamente dorados.

. Los Jardines aterrazados: La vista panorámica del jardín de Sanssouci es el resultado de la decisión de Federico el Grande de crear una viña aterrazada en el vertiente sur de los tozales de Bornstedt. El área había sido previamente reforestada, pero los árboles fueron talados durante el reinado del «rey sargento» Federico Guillermo I para permitir la expansión de la ciudad de Potsdam.

El 10 de agosto de 1744, Federico ordenó que el tozal fuera convertido en una viña aterrazada. Se crearon tres terrazas con el centro convexo para maximizar la luz solar. Los muros de les terrazas, de adobe, se agujerearon con 168 hornacinas esmaltadas. Contra el muro se plantaron viñas enredaderas procedentes de Portugal, Italia, Francia y de la cercana zona de Neuruppin, mientras que en las hornacinas se plantaron higueras.

Bajo el tozal se construyó en 1745 un jardín ornamental barroco a imagen del parterre del Palacio de Versalles. En 1748 se instaló en el centro de este jardín la Gran Fuente. Federico nunca la vio en funcionamiento porque los ingenieros que la diseñaron no tenían suficientes conocimientos de hidráulica. A partir del año 1750 se fueron colocando estátuas de mármol alrededor de la fuente. El conjunto fue también una copia de Versalles: figuras de Venus, Mercurio, Apolo, Diana, Juno, Júpiter, Marte y Minerva, así como retratos alegóricos de los cuatro elementos; fuego, agua, aire y tierra.

En su proyecto para los jardines, Federico dio mucha importancia a la combinación de jardines ornamentales con jardines prácticos, demostrando así su creencia en el hecho que el arte y la naturaleza deben estar unidos.

Una vez concluida la viña aterrazada y el palacio, Federico enfocó su atención al paisaje inmediato al palacio, iniciando la creación del Parque de Sanssouci. En su organización del Parque, Federico continuó lo que había iniciado en Neuruppin y Rheinsberg. Se trazó una avenida recta, de alrededor de 2,5 km de larga, comenzando al Este, en el obelisco 1748 y ampliada durante años hacia el Nuevo Palacio, que marca su límite Oeste.

Federico invirtió mucho dinero en un intento de introducir un sistema de fuentes en el Parque de Sanssouci, con el propósito de emular otros grandes jardines barrocos de Europa. En aquella época la hidráulica se encontraba en sus inicios, y a pesar de la construcción de sistemas de bombeo y depósitos, las fuentes de Sanssouci tuvieron que permanecer secas durante los siguientes 100 años. La invención de la máquina de vapor resolvió el problema un siglo después, y así los depósitos pudieron complir su función. Finalmente, alrededor de 1842, la Familia Real Prusiana pudo disfrutar de la maravilla de la Gran Fuente situada bajo las terrazas, expulsando agua a una altura de 38 metros. La misma estación de bombeo se convirtió otro pabellón del jardín en forma de mezquita turca con la chimenea como minarete.

El parque se amplió bajo el reinado de Federico Guillermo II, y después bajo el de su hijo Federico Guillermo III. Los arquitectos Karl Friedrich Schinkel y Ludwig Persius construyeron el Palacio de Charlottenhof en el parque, en el lugar donde había una granja, y a Peter Joseph Lenné le fue encargado el diseño del jardín. Con amplias prates se crearon avenidas visuales entre Charlottenhof, los Baños Romanos y el Palacio Nuevo , y se incorporaron pabellones, como el Templo de la Amistad de Federico el Grande.

Después de la Primera Guerra Mundial, y a pesar del final de la monarquía alemana, el palacio permaneció en posesión de los Hohenzollern. Pero, el 1 de abril de 1927 pasó a la protección de la «Verwaltung der Staatlichen Schlösser und Gärten» (Administración Prusiana de los Palacios y Parques Nacionales).

Al comenzar los bombardeos estratégicos sobre Berlín en la Segunda Guerra Mundial, las principales obras de arte de los palacios imperiales fueron trasladadas por seguridad a Rheinsberg (Brandenburgo) y Bernterode im Eichsfeld (Turingia). La estructura del palacio permaneció intacta a pesar de los combates que tuvieron lugar en sus cercanías el año 1945, pero el viejo molino de viento, conservado por Federico en el Parque con el objetivo de poner un toque de encanto rústico, fue destruido.

Al acabar la guerra, gran parte de los objetos que habían sido trasladados a Rheinsberg fueron transferidos a la Unión Soviética como botín de guerra; solo una pequeña parte fue devuelta al palacio el año 1958. Las obras de arte de Bernterode encontradas por soldados estadounidenses fueron transferidas en primer lugar al «Punto Central de Recojida de Bienes Artísticos» de Wiesbaden, y el año 1957 al Palacio de Charlottenburg, en Berlín Oest.

Comparado con otros edificios similares, el palacio se conservó bien durante al menos 50 años bajo el régimen comunista de Alemania del Este. La Iglesia de San Salvador de Sacrow y el centro de Postdam sufrieron el abandono, y parte del centro histórico de Potsdam fue demolido. Sanssouci sobrevivió intacto, y el año 1986 su imagen fue usada en los bitlletes de 5 DDM. Fue el Gobierno de la República Democrática Alemana quien gestionó la inclusión de Sanssouci en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Tras la reunificación alemana, la biblioteca de Federico fue devuelta en 1992 a su ubicación original en el Palacio de Sanssouci. Entre 1993 y 1995 se devolvieron treinta y seis pinturas al óleo. El año 1995 se constituyó la Fundación de los Palacios y Jardines Prusians de Berlín-Brandenburgo. El objetivo de esta Fundación es la administración y conservación de Sanssouci y los otros palacios imperiales en Berlín y Brandenburgo, que reciben cada año más de dos millones de visitantes de alrededor del mundo.

. CASTILLO CECILIENHOF

El castillo Cecilienjof es un palacio en la parte norte del parque del «Neuer Garten», cercana al lago de «Jungfernsee». Desde 1990 forma parte de los palacios y los jardínes declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Cecilienhof fue el último palacio construido por la familia Hohenzollern. El emperadro Guillermo II de Alemania erigió para su hijo Guillermo y su esposa la duquesa Cecilia de Mecklenburg-Schwerin. El edificio fue proyectado por Paul Schultze-Naumburg, imitando la apariencia de una casa de campo de estilo Tudor. Se construyó entre 1914 y 1917, basada en una casa llamada ‘Bidson Court’ (posteriormente ‘Hillbark’) en la Península de Wirral.

 

La construcción se demoró debido al estallido de la Primera Guerra Mundial, y el Príncipe Guillermo y Cecilia no pudieron trasladarse hasta allí hasta Agosto de 1917. Guillermo siguió a su padre hasta el exilio un año después, mientras que Cecilia permaneció en el palacio hasta Febrero de 1945, momento en el que huyó debido a la aproximación del Ejército Rojo.

Cecilienhof fue el lugar donde se desarrolló la Conferencia de Potsdam entre el 17 de Julio y el 2 de Agosto de 1945. Las habitaciones fueron remodeladas para encajar mejor con el gusto de los huépedes.

Actualmente Cecilienhof es un museo y un hotel. La reina Isabel II visitó Cecilienhof el 3 de Noviembre del 2004. Además el 30 de Mayo de 2007, el palacio fue usado para la reunión del G8.

~ by lostonsite on 8 octubre, 2009.

Alemania, Berlín, Viajes

One Response to “Cuando la historia se conforma en una ciudad”

  1. Hola
    Este año voy a estudiar a la unversidad de Postdam, grado en lenguas extranjeras.
    Soy de Vigo,España y me gustaria saber como es la universidad y
    la ciudad de Postdam, para estudiar y vivir.
    Es facil desplazarse a Berlín?
    Gracias

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