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Cuando la ciudad alta se unió a la baja

BÉRGAMO.

Bérgamo ocupa el lugar de la antigua ciudad de «Bergomum», un municipio romano destruido por Atila en el siglo V. Entre 1264 y 1428 la ciudad fue controlada por Milán, pero pasó al control veneciano hasta 1797; los venecianos fortificaron la parte alta de la ciudad. Después de la ocupación napoleónica fue ciudad austriaca hasta 1859.

En 1156, Federico Barbarroja concede a la ciudad el derecho de acuñar moneda, pero el 11 de marzo de ese mismo año estalla, por motivos de dominio territorial, la primera guerra contra Brescia. Para Bérgamo la situación fue catastrófica y solo después de diez días firman un tratado de paz, gracias a la intervención del emperador.

El 7 de abril de 1167, en el monasterio de Pontida, se funda la Liga Lombarda, la cual derrota en Legnano al ejército imperial. El 7 de julio de 1191 la ciudad de Bérgamo es derrotada por Brescia, obligándolos a retirarse del campo de batalla, donde perdieron la vida más de tres mil soldados.

El 14 de febrero de 1230 los habitantes de Bérgamo, extenuados de tantas matanzas, decidieron celebrar el nacimiento de la Sociedad del pueblo, creando un estatuto y reclutando aproximadamente doscientos hombres con el fin de proveer de seguridad y de igualdad a los ciudadanos.

La ciudad fue conquistada por los Malatesta en 1407. En 1428 la República de Venecia toma el control de la ciudad fortaleciendola mediante la construcción de las murallas (Muraine) para proteger a los burgueses que se habían establecido fuera de las paredes medievales.

A principios de siglo XVI la ciudad fue atacada dos veces por los franceses y siete por los españoles, alternándose con las reconquistas venecianas. En 1561 se da inicio a la construcción de las murallas en ciudad alta (Bérgamo Alta).

En 1796 las tropas francesas entran a la ciudad poniendo fin al dominio veneciano y fundan la República Bergamasca, la cual concluye con el Tratado de Campoformio y su inclusión en el Reino de Napoleón en Italia (1805).

El Congreso de Viena (1815), convierte a Bérgamo en una colonia austriaca. El 8 de junio de 1859 Giuseppe Garibaldi entra en la ciudad, poniendo fin al dominio austriaco. La puerta San Lorenzo, por la cual pasó, fue renombrada a Puerta Garibaldi. El año siguiente, 174 bergamascos parten con Garibaldi en la Spedizione dei Mille (Expedición de los Miles), dando pruebas de coraje, como atestiguó Garibaldi el 10 de febrero del 1864 enviando una carta al alcalde Camozzi.

– Catedral de Bergamo: La Catedral de Bergamo se construyo en el lugar donde se encontaba la antigua iglesia de San Vincenzo, construida quizás en época lombarda. En la Edad Media, Bergamo tuvo dos catedrales: San Alejandro y San Vicenzo. Esta situación anómala, produjo las luchas internas entre los dos cabildos, hasta que en 1561, los venecianos destruyeron por exigencias militares la antigua catedral dedicada a San Alejandro.

A mediados del siglo XV, el obispo Giovanni Barozzi encargó el proyecto de la nueva catedral a Filarete, aunque el edificio sufrió una reestructuración por el arquitecto Carlo Fontana en 1689, alzando la cúpula y alargando el ábside.

El interior está formado por una sola nave de cruz latina, y en sus capillas y muros se han conservado algunas pinturas atribuidas a Giovanni Cariani y Sebastiano Ricci. El altar fue construido por diseño de Filippo Juvara, y la cripta conserva un fresco del siglo XIV.

– Basílica de Santa María Mayor: Fue fundada en 1137 en el lugar en el que se encontraba otra antigua iglesia del siglo VIII dedicada a Santa María; esta iglesia se había construido sobre un templo romano dedicado a la clemencia.

El altar mayor se consagró en 1185 y en el 1187 se terminaban las obras del presbiterio y de las alas del transepto. Por problemas económicos, las obras quedaron paralizadas durante los siglos XIII y XIV. La torre de la iglesia se inició en 1436 y su construcción finalizó a finales del siglo XV. Entre 1481 y 1491 se añadió una nueva sacristía después de que la original fuera destruida por Bartolomeo Colleoni para erigir su propio mausoleo, la Capilla Colleoni.

En 1521, Pietro Isabello finalizó el portal del sudoeste, conocido como Porta della Fontana. El edificio fue modificado y restaurado en el siglo XVII.

La iglesia se abre en la piazza del Duomo por su parte izquierda. La fachada principal no tiene entrada y estuvo en origen unida con el palacio espiscopal. El exterior de la basílica conserva la estructura arquitectónica original de estilo lombardo-románico. Se puede acceder al templo por dos entradas: la de Giovanni da Campione (1353) y la porta della Fontana de Isabello.

El ábside principal esta coronado por una loggia cubierta con bóveda de cañón. La loggia está delimitada por dos frisos con dibujos geométricos y de vegetales. Tiene arcos ciegos con semi columnas. Los capiteles tienen también motivos vegetales con la excepción de uno que está decorado con ángeles con las trompetas del Juicio Final. El ábside del transepto tiene una estructura muy parecida a la del principal.

Destaca el nártex del transepto izquierdo, obra de Giovanni de Campione, soportado por columnas que se encuentran sobre unos leones de mármol de Verona. El arco tiene un friso con escenas de caza mientras que la bóveda está decorada con escudos policromados. En el pórtico se pueden ver estatuas de santa Bárbara, san Vicente y san Alejandro. Dentro de un nicho de estilo gótico se encuentra la Madonna col Bambino, obra de Andreolo de’ Bianchi (1398). El nártex del transepto de la derecha es también de Campione y tiene una estructura muy similar. Las columnas están soportadas por leones de mármol blanco. Tiene relieves de Cristo coronado y de pájaros en el baptisterio.

El interior conserva la planta original de cruz griega, con una nave y dos pasillos dividios por pilastras y que culmina en un ábside. La decoración, sin embargo, es fruto de la renovación barroca realizada en el siglo XVII.

La paredes están decoradas con tapices; algunos fueron realizados en Florencia (1583-1586) por Alessandro Allori; otros son de origen flamenco, como el que representa la vida de María. En el tapiz de la cricificción (hecho en Amberes en 1698, se encuentra una pintura de Luca Giordano, el paso del mar Rojo, de 1691.

A la izquierda de la entrada se encuentra el sepulcro del cardenal Guglielmo Longhi, obra de Ugo da Campione (1319-1320). En la pared posterior está la tumba del compositor Gaetano Donizetti, de Vicenzo Vela (1855) y de su maestro Simone Mayr. Al inicio del pasillo de la izquierda está un confesionario barroco esculpido por Andrea Fantoni en 1704. Un crucifijo del siglo XIV corona la balaustrada del presbiterio.

En ese presbiterio se encuentra un coro de madera diseñado por Bernardino Zenale y Andrea Previtali. Los relieves con relatos bíblicos fueron realizados entre 1524 y 1555 por Lorenzo Lotto. Se caracterizan por el efecto policromado obtenido al utilizar diferentes tipos de madera.

El transepto de la derecha tiene frescos de autor desconocido con estilo parecido al de Giotto. Aparecen escenas de la vida de San Egido, la última cena y el árbol de la vida y están parcialmente cubiertos por un fresco del siglo XVII.

– Capilla Colleoni: Junto a la Basílica de Santa Maria Mayor se encuentra la Capilla Colleoni, obra renacentista del arquitecto Giovanni Antonio Amadeo. 

Está dedicada a los santos Bartolomé, Marcos y Juan el Bautista y fue construida entre 1472 y 1476 como mausoleo propio por Bartolomeo Colleoni, miembro de una de las familias más importantes de la ciudad, y también como mausoleo de su hija, Medea. El lugar escogido fue la sacristía de la cercana iglesia de Santa María la Mayor, demolida por los soldados de Colleoni.

El diseño fue encargado a Giovanni Antonio Amadeo cuyos planos respetaban el estilo de la iglesia, algo que puede verse en el tambor octogonal de la cúpula así como en los mármoles policromados.

La fachada se caracteriza por el uso de decoraciones en forma de rombo realizadas en mármol policromado de colores blanco, rojo y negro. Sobre el portal principal está el rosetón, flaqueado por dos medallones con retratos de Julio César y Trajano.

La parte más alta de la base tiene nueve filas de relieves con historias bíblicas y cuatro bajorrelieves representando la vida de Hércules. Las cuatro pilastras de la ventana que flanquea el portal están coronadas por estatuas que representan a las cuatro virtudes. La parte más alta de la fachada tiene una logia de estilo románico.

El interior incluye una sala cuadrada y una pequeña habitación en la que se encuentra el altar principal. La tumba de Bartolomeo Colleoni (que murió el 2 de noviembre de 1475) está en la pared frente a la entrada. Está decorada con relieves de la historia de Jesús, estatuas, cabezas de leones y una estatua ecuestre del condotiero en madera dorada, realizada por un maestro alemán de Núremberg en 1501. Todo el reciento está rodeado por un arco de triunfo.

Amadeo fue también el encargado de realizar el monumento funerario de Medea Colleoni (fallecida el 6 de marzo de 1470). Está situado en la pared izquierda y tiene una estatua de la Piedad en un altorrelieve. La tumba se encontraba en Urgano hasta que en 1892 se trasladó a esta ubicación.

El presbiterio tiene un altar mayor esculpido por Bartolomeo Manni en 1676 con estatuas de los tres santos titulares del templo.

Son destacables los frescos de la cúpula, que relatan episodios de la vida de san Marcos, san Juan Bautista y san Bartolomé, realizados por Giovanni Battista Tiepolo entre 1732 y 1733.

– Palazzo della Ragione: Su construcción data del siglo XII. Tiene las características tipicas de los palacios comunales italianos, con el amplio pórtico abierto en el piso inferior y los salones de reuniones de consejo en el piso primero. Amplias ventanas iluminan el salón desde el cual se puede acceder al balcón donde se comunicaban al pueblo las decisiones tomadas.

Sala delle Capriate: Debido a las obras de restructuración de la Accademia Carrara, una parte de la colección están expuestas en la Sala delle Capriate del Palazzo della Regione de Bérgamo.

A. Las Joyas de la Colección: La Accademia Carrara posee numerosas obras maestras de la pintura italiana. Las consideradas joyas de la colección abarcan un periodo temporal que va desde el siglo XV, siglo de oro de la cultura italiana, al siglo XVIII, edad que se abre, con su reflexión cultural, a los desarrollos de la sociedad moderna. Artistas como Foppa, Tiziano, Lotto, Moroni, Tiepolo, Guardi testimonian el horizonte cultural europeo del coleccionismo de arte de la ciudad.

B. Entre Bérgamo y Milán. Siglo XIX. Intelectual iluminado y cosmopolita, Giacomo Carrara pensó la Accademia Carrara como una Escuela de Pintura y como Galería. Se trató de una elección extraordinariamente clarividente, creando un lugar de formación y una pinacoteca donde era posible el desarrollo de la producción artística contemporánea. De esta esculea surgieron artistas como Trécourt, Piccio, Coghetti… siendo sus maestros Diotti, Scuri, Tallone, Loverini… subrayando la indisoluble relación constituida entre la escuela de arte y el museo.

C. Para la mayor Gloria de Dios: El sentimiento que el hombre ha profesado durante siglos hacia la divinidad ha creado en el arte diversas declinaciones que no se tratan evidentemente de un mero componente de estilo. Obras de artistas como Botticelli, Bergognone, Moretto, Bassano o Sassoferrato demuestran la devoción y tratan temas de sentimientos universales como la piedad, la espiritualidad y la ternura.

D. Los grandes maestros en la historia de la ciudad: Bérgamo a lo largo de tres siglos ha albergado a personalidades que han seguido el luminoso camino del arte italiano. Lorenzo Lotto, cuya poética obra se desarrolló en Bérgamo, Giovan Battista Moroni,  excelente retratista de una verdadera humanidad, Evaristo Baschenis, maestro del silencio en sus naturalezas muertas de instrumentos musicales, o Fra’ Galgario son algunos ejemplos de estos artistas estrechamente relacionados con la ciudad de Bérgamo.

E.  Lo cotidiano en época de la Serenisima: Bérgamo, durante cuatro siglos tierra de los confines de la Serenisima, ha asimilado muchos aspectos de la cultura veneciana. En la segunda mitad del siglo XVI Venecia determinó indeleblemente la forma urbanística de la ciudad, inscribiendo Bérgamo en recinto amurallado. En el arte, aparece una síntesis de extraña inmediatez de mano de autores como Cariani, Ceresa, Bettera, Longhi y Guardi.

F. Cesare Tallone: «Retratos». La sección F (sección en rotación) está dedicada a los Retratos del pintor Cesare Tallone que pertenecen a la colección de la Accademia Carrara. Cesare Tallone (1853 – 1919) fue un pintor italiano del siglo XIX, cuyos retratos están considerados como su producción más importante.

~ by lostonsite on 18 agosto, 2009.

Italia, Viajes

2 Responses to “Cuando la ciudad alta se unió a la baja”

  1. ottimo, mis augorios , los felicito .

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