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Cuando una ciudad es escenario de luchas

VERONA

Verona fue habitada desde el neolítico, cuando se tiene constancia de un villa en la zona meridional de la actual ciudad, a lo largo del rio Adige. En este área se han encontrado muchos restos de casas que formaban la antigua villa. En época protohistórica, los Galos Cenómanos se estacionaron en el oeste, estableciéndose junto a los Vénetos a lo largo del río.

Los primeros contactos entre Roma y Verona están documentados entorno al siglo III a. C., cuando se establecieron relaciones de amistad y alianza, ayudando a Roma a la conquista de la Galia Cisalpina. En el 174 a. C., tras la sumisión de la Galia Cisalpina y el inicio de un nuevo periodo de colonización de la llanura Padana, se reveló la gran importancia estratégica de Verona. El Senado Romano solicitó a los Cenómanos y Vénetos  la ampliación del castrum fortificado, mientras colonos romanos y población indígena ponían las bases para la edifciación de una nueva ciudad al interior del recodo del río Adige.

Gracias a César, Verona obtuvo en el 49 a. C., la ciudadanía romana, obteniendo el rango de “municipium” con el nombre de “Res publica Veronensium”.

Durante el periodo republicano Verona se desarrolló, reforzándose económicamente y ampliándose los límites de la ciudad. Durante el periodo imperial la ciudad se convirtió en un nudo estratégico importante, siendo utilizada como base temporal para las legiones. Bajo el emperador Vespasiano la ciudad alcanzó su máxima riqueza y esplendor: la última gran obra, en el siglo I, fue la Arena, construida debido a que la ciudad había superado los 25000 habitantes, y tenía la necesidad de un gran edificio para permitir a todos los habitantes de asistir a los espectáculos.

Verona se encontró pronto asolada por las invasiones bárbaras, siendo el primer baluarte de Italia ante el descenso de los bárbaros del norte de Europa. Por eso, el emperador Galieno en el año 265 hizo alargar las murallas de la ciudad, incluyendo la Arena, y fortificando la ciudad en tan sólo siete meses.

Bajo Teodorico el Grande, Verona se convirtió en un centro militar de gran importancia, siendo la sede favorita del rey. Teodorico devolvió a la ciudad su antiguo esplendor y reedificó las murallas semidestruidas por las anteriores incursiones bárbaras. Posteriormente los Lombardos interrumpieron el breve dominio bizantino, convirtiéndola en la capital de Italia, hasta el 571, año en el que la sede de la corte lombarda fue trasladada a Pavia. No obstante, Verona siguió siendo un importante ducado lombardo y una de las principales ciudades de Lombardía Mayor, junto con Milán, Cividale y Pavía.

En el 774, Carlo Magno redujo en Verona la última resistencia de los Lombardos, poniendo fin al Reino Lombardo. Tras la caída de los Lombardos, se instala el Imperio Carolingio, con la coronación de Carlo Magno en el año 800.

En los años posteriores al año 1000, la parte septentrional de Italia fue escenario de numerosas guerras, pero Verona siempre se mantuvo fiel a los emperadores del Sacro Imperio Romano durante toda la duración de la Querella de las Investiduras. En 1136 se establece la Comuna a través de la elección de los primeros cónsules, mientras se perfilaban dos partidos que pronto serían conocidos como güelfos y gibelinos. En un principio, Verona fue especialmente afectada por la lucha entre estas dos facciones, ya que en el condado se encontraban las principales fuerzas del partido güelfo, mientras que la ciudad era preferentemente gibelina (con los Montescos como sus principales exponentes).

En el 1223 Ezzelino III da Romano se alza con el poder de Verona. Al inicio de su regencia, Verona vivió una época de paz, pero tras los constantes rumores de un ataque de los güelfos, Ezzelino mandó aprisionar a numerosos exponentes güelfos de la ciudad, ganándose el apodo de “vicario imperial de Italia”. Se inició una época de numerosas batallas en la ciudad. El propio emperador Federico II, empezó a preocuparse de la prepotencia de Ezzelino y de la situación de la ciudad. El papa Alejandro IV promovió una cruzada contra Ezzelino, quien fue finalmente capturado y muerto. Tras su muerte, Verona fue la única ciudad bajo su dominio que no acabó en manos de los güelfos.

La facción gibelina toma la ventaja en Verona y, con Mastino I della Scala, la ciudad venéta pasó de una Comuna a una Señoría. Con Cangrande I della Scala, hombre iluminado, la ciudad vivió un nuevo periodo de esplendor e importancia, de tal modo que Dante le dedicó a él la cántica del Paraíso en la Divina Comedia. Su poder se extendió en buena parte de Italia septentrional, convirtiéndose en señor de Verona, Vicenza, Padua, Treviso, Belluno, Feltre, Monselice, Bassano, además de vicario imperial de Mantua y cabeza de la facción gibelina en Italia. Sin embargo, Cangrande murió a los 38 años, dejando la Señoría sin descendencia directa, por lo que el poder recayó en su sobrino Mastino II della Scala.

Posteriormente, la Señoría Escalígera sufrió una redistribución territorial, divididiéndose por las discordias entre las familias más influyentes. Finalmente, la Señoría fue derrotada por una coalición compuesta por la Casa de Visconti, de Carraresi, la Casa de Este y por los Gonzaga, contra los cuales el ejército veronés luchó en dos grandes batallas antes de la rendición final. El dominio de la Casa de los Visconti fue rigido, pero tras la muerte de Gian Galeazzo Visconti, la ciuda cayó bajo el dominio de los Carraresi. Venecia, aprovechando el descontento de los veroneses y los desórdenes que continuaban produciéndose dentro de la ciudad, su ejército, ayudado por el propio pueblo, consiguió entrar en la ciudad y derrotar a los Carraresi.

En 1405 sucedió por tanto la adicción de Verona a Venecia. La ciudad gozó de un largo periodo de paz que sólo se vio interrumpido durante la Guerra de la Liga de Cambrai. En el siglo XVI hubo un resurgir de la economía, construyéndose numerosas iglesias y palacios importantes, siendo uno de sus artífices el arquitecto Michele Sammicheli. En 1630, Verona sufrió una epidemia de peste devastadora. La ciudad se llenó de cuerpos inertes que eran quemados o echados al río Adige por falta de espacio. Para la ciudad fue un verdadero desastre; en 1626 la población ascendía a 53.333 habitantes, reduciéndose a 20.738 al final de la epidemia, muriéndose más de la mitad de la población. El número de habitantes no consiguió alcanzar un nivel parecido hasta finales del siglo XVIII (en el año 1793 Verona contaba con 49.000 habitantes).

En 1797 Napoleón, con el Tratado de Campoformio, cedió la ciudad a los austriacos, después de que Verona intentase una valiente revuelta antifrancesa, las Pascuas Veronesas, durante la cual los veroneses demostraron su valor aunque no consiguieron resistir el asedio de 15000 soldados.  Con el Tratado de Lunéville, la ciudad de Verona se dividió en dos a lo largo del río Adige, la parte derecha para los franceses y la parte izquierda para los austriacos. Así permaneció hasta 1805, cuando los austríacos cedieron todo el Véneto a Francia. Con el Congreso de Viena de 1815, Verona pasó de nuevo a los austríacos. Verona se convirtió el vértice estratégico más importante del denominado Quadrilátero (sistema defensivo del Lombardo-venéto que se deplegaba sobre un cuadrilátero, cuyos vértices eran las fortalezas de Peschiera del Garda, Mantua, Legnago y Verona).

El 16 de Octubre de 1866, durante la Tercera Guerra de la Independencia, Véneto fue conquistada por la Casa de los Savoya, formando parte de Italia.

1. CASA DE JULIETA

En Verona se han reconocido diversos lugares donde se desarrollaron la tragedia de Romeo y Julieta que Shakespeare relató, mezclando elementos de leyenda con elementos reales. Efectivamente existieron dos familias de nombre Montescos y Capuletos (aunque el nombre exacto era “Cappelletti”). De los Cappelletti se tiene conocimiento de su existencia hasta los años en los que Dante permaneció en Verona, en la actual casa de Julieta, ubicada cerca de la Piazza Erbe. Este hecho aparece documentado por el escudo situado en la clave del arco de entrada al patio de la casa. Los Montescos, importantes mercaderes gibelinos veroneses, estuvieron implicados en luchas sanguinarias por el control del poder de Verona, en particular con la familia güelfa de Sambonifacio, aunque no existen noticias de rivalidad con los Cappelletti. Los Montescos y los Cappelletti fueron citados también en la Divina Comedia de Dante (exactamente en el canto IV del Purgatorio).

La “Casa de Julieta” se convirtió en el siglo XIV en un “hospitium”, y la nueva familia Capello que residió aquí (y que probablemente tomaron el nombre del lugar que habitaban), realizaron el trabajo de especieros hasta finales del siglo XV. Desde el siglo XVII al XIX se convirtió en un hotel (y de pésima calidad, según una cita que hizo el propio Dickens en  su libro “Pictures from Italy”). Solamente la torre data del siglo XIII, siendo el resto transformado en inumerables ocasiones.

 

El aspecto actual de la casa y del edificio adyacente (nacido para albergar el vestíbulo del Teatro Nuovo) ha sido remodelado entre 1937 – 1940 (bajo la dirección de Antonio Avena). En esta restauración se crearon una serie de elementos para recrear la antigua escenografía medieval. El balcón (que anteriormente tenía una barandilla de una casa popular) fue adornado con piezas de mármol del siglo XIV que se encontraban en el Museo de Castel Vecchio, según la discutible moda arquitectónica de ese periodo.

2. IGLESIA SANT’ANASTASIA

La actual iglesia se comenzó a construir en 1290 pero nunca fue terminada. Algunos creen que el diseño y el proyecto pertenece a Fra’ Benevenuto da Bologna y a Fra’ Nicola da Imola, pero no se han encontrado documentos que lo verifiquen. La Iglesia de Sant’Anastasia toma el nombre de una iglesia anterior, de época gótica. Además, la Iglesia pronto englobó otro edificio eclesiástico dedicado a San Remigio. En realidad la iglesia fue nombrada como San Pietro, mártir dominicano aseisnado el 4 de abril de 1252, sin embargo, los veroneses siempre la han llamado con el nombre de la iglesia precedente, y así es conocida también en el exterior. La consagración de la basilica fue en el año 1471 y hasta 1808 perteneció a los Dominicos. Posteriormente fue confiada al clero diocesano conviritiéndose en parroquia.

La estructura de la fachada está dividida en tres secciones que corresponden a las naves interiores. La fachada está incompleta y en su gran mayoría en ladrillo. La Iglesia se construyó con una estructura similar a la iglesia de San Giovanni e Paolo de Venecia, perteneciente a la misma orden dominicana y construida casi en el mismo periodo. La fachada es totalmente simétrica, con un timpano central y con un sencillo rosetón en la parte superior. En la parte inferior está ocupada por una portada del siglo XV, dividido en dos secciones con dos arcos sostenidos por columnas ornamentales hecas de mármol rojo, blanco y negro.

La luneta principal tiene en su interior la representación de la Santísima Trinidad junto con San José y la Virgen. El Padre está sentado sobre una catedra de estilo gótico con el Crucifijo entre sus rodillas y Cristo junto con la paloma. La figura se completa con una pareja de ángeles sobre la Trinidad.

En las dos lunetas menores están representados el Arzobispo como guía del pueblo verones con el estandarte de la ciudad, y a San Pedro mártir como guía de los frailes y con el estandarte blanco y negro de los dominicanos. Ambos grupos se dirigen hacia la Trinidad.

Los arcos menores están decoradso con seis representaciones en orden cronológico de la vida de Cristo: La Anunciación, el Nacimiento de Cristo, la Adoración de los Reyes Magos, Subida al Calvario, Crucifixión y Resurrección.

La columna divisoria tiene tres altorrelives, uno en la parte frontal y dos a los lados. Al frente San Domenico con la estrella bajo sus pies, a la izquierda San Pedro Mártir con el sol abajo y a la derecha Santo Tomás sobre la luna, con un libro de los doctores de la iglesia en la mano mientras instruye a un joven monje.

Sobre el arquitrabe aparecen tres estatuas, la central (de dimensiones mayores) representa a una Virgen con Jesús, de escuela veneciana, mientras que las dos pequeñas estatuatas a los lados representan a Santa Anastasia a la derecha y Santa Caterina a la izquierda. A los lados del tímpano central se desarrollan dos seccionas con largas ventanas de dos luces con vidriera.

El interior está dividido en tres naves cubiertas con bóveda de crucería. Las naves están separadas por dos series de seis columnas, de mármol blanco y mármol rojo veronés con capiteles góticos. Tanto estas columnas como las del altar mayor tienen el escudo de Castelbarco di Avio, con el león rampante. La familia de Trento fue una de las más generosas para la construcción de la iglesia. Guglielmo de Castelbarco, podestà de Verona, quiso vincularse a la iglesia construyendo el arca al lado de la plaza de la iglesia, que se convirtió en su tumba. La Iglesia tiene un gran ábside, cuatro capillas y numerosos altares que se desponen sobre una planta de cruz latina.

 

Una característica casi única de la Iglesia son las dos pilas de agua bendita junto a las primeras columnas, que están sostenidas por dos jorobados con grandes bigotes. Uno tiene las manos sobre las rodillas (atribuido a Gabriele Caliari, padre de Paolo Veronese), mientras que el otro posa su cabeza sobre una mano en una postura que expresa preocupación (probablemente de Alessandrino Rossi).

 

Al interior se encuentra uno de los monumentos más interesantes: el monumento de Cortesia Serego, mezcla de escultura y pintrua de inicios del siglo XV. El cenotafio, en la parte izquierda del ábside, está constituido por un núcleo central en el que se representa la figura de Cortesia a caballo con armadura y con el bastón de mando en su mano. El caballo está sobre un sarcófago, el cual siempre ha permanecido vacío.

En el Transepto de la Iglesia se encuentra la Capilla Pellegrini, célebre por contener la obra maestra de Pisanello, “San Jorge y la Princesa”, fresco de la pared externa sobre el arco de entrada. Encargado por la familia Pellegrino, el fresco conservado era parte de un ciclo que decoraba toda la capilla, pero que se ha perdido. La datación es incierta, aunque en general se cree que se realizó entre su regreso a Roma en 1433 y su partida a Ferrara en 1438.

Debido a las infiltraciones de agua procedentes del techo de la iglesia, el fresco ha sufrido numerosos daños, perdiéndose todas las decoraciones metálicas y dorados.

El fresco está compuesto por dos partes, a la derecha con la despedida de San Jorge de la princesa de Trebisonda (que se conservado en buenas condiciones) y a la izquierda con el dragón (casi totalmente perdida). En la representación de San Jorge, Pisanello le sitúa en el centro, junto con su caballo blanco y un galgo, mientras que a la derecha se encuentra la princesa, de rasgos nobles y finisimos, con dos caballos, uno de frente y otro de perfil. La riqueza de las armadura y de los vestidos de cabalgar son extraordinarios, al igual que la riqueza de los vestidos y del tocado de la princesa y de su séquito. La princesa está pintada de perfil, con en las efigies de las medallas, y tiene un tocado muy elaborado, según la moda de las primeras décadas del siglo.

 

El santo está representado con un pie sobre el estribo, en el acto de subir al caballo y con la mirada dirigida hacia su destino, una barca que lo transportará hasta el monstruoso dragón. En la parte inferior aparece un perrito y un muflón, demostrando la predilección de Pisanello por la representación de animales. La parte izquierda está ocupada por un grupo de curiosos que se sitúan cercanos al atraque de la barca. Sus rostros presentan una gran variedad, estudiados cuidadosamente como testimonian muchos de los diseños realizados por Pisanello y su taller (gran parte conservados en el “Cabinet des dessins” del Louvre).

La parte superior está ocupada por una alta peña, y por la ciudad ideal de Trebisonda, con una riquísima arquitectura, poblada de numerosas torres, agujas de edificios religiosos y por un castillo. Esta arquitectura imaginaria contribuye a la creacción de una átmosfera irreal y fabulosa, pero como es típico en el gótico internacional, aparecen pequeños detalles macabros y grotescos: fuera de la puerta de la ciudad aparecen dos ahorcados, uno de ellos con los pantalones bajados.

 

El cielo está ya oscurecido, no permitiendo comprender los juegos de luces que unificaban toda la representación. Los rostros han perdido las veladuras, adquiriendo una palidez exagerada. La plata de las armaduras, se ha perdido completamente, dejando una superficie negra.

Existe una interpretación histórica de los frescos de San Jorge, que se relaciona con la aproximación entre la Iglesia griega y la Iglesia latina, la salvación de Constantinopla y la herencia del desmantelado Imperio bizantino. La posibilidad está sugerida por la presencia de personajes con los peinados típicos de la corte bizantina, y por el tema en general: San Jorge sería el símbolo de la Cristiandad que se prepara para liberarse de un peligro de ultramar (los turcos), para salvar una princesa que representaría Constantinopla. El dragón sería la representación simbólica del sultán otomano Murad I.

Las tintas son delicadas, con colores suaves que recuerdan la obra de Gentile da Fabriano. También la plasticidad de las figuras son influencia de Gentile. La precisa descripción del abmiente, procede sin embargo, de la tradición tardogótica, filtrada por la cultura lombarda. El gusto por la línea ágil, que dirige la mirada del espectador hacia infinitos detalles, es típico de Pisanello, que crea un conjunto elegante y de gran tensión a la vez.

3. IL DUOMO

La Catedral de Verona se erigió sobre los restos de dos iglesias paleocristianas derrumbadas por el terremoto de 1117. Se construyó en estilo románico, siendo consagrada el 13 de septiembre de 1187. Su estructura ha sido alterada con el paso del tiempo debido a posteriores remodelaciones, aunque la planta no ha sufrido ningún cambio.

La fachada está dividida en tres, con un frontón y en el centro un pórtico que sobresale decorado con mámoles blancos y rosáceos. A los lados del pórtico central se disponen decoraciones con motivos vegetales esculpidos, escenas de caza y figuras de santos. La parte superior presenta un arco coronado por un tímpano y apoyado sobre dos grifos y ocho columnas. El portal está esculpido con imágenes de profetas y de animales.

El aspecto actual del interior se debe a las modificaciones realizadas en la iglesia durante el siglo XV. Está dividido en tres naves por altos pilares de mármol rojo de Verona que sostienen arcos góticos. Las tres primeras capillas de cada lada presentan un aspecto unitario. La nave central finaliza en la capilla mayor, realizada por el arquitecto Michele Sanmicheli. Las capillas laterales están decoradas con numerosas esculturas y obras pictóricas, la mayoría renacentistas.

El campanario fue realizado en el siglo XVI por Sanmicheli, aunque en el siglo XX, el arquitecto Fagiuoli realizó la parte superior. La torre de 75 metros de altura, alberga un conjunto de grandes campanas.

4. CASA DE ROMEO

La Casa de Romeo es el último lugar, en órden cronológico, que ha sido reconocido como escenario de la tragedia de Romeo y Julieta. Este palacio medieval presenta un aspecto intacto de casa fortificada. Perteneciente a la familia Nogarola, amigos fieles de los Scaligeri, la Casa de Romeo se encuentra cerca a las Arcas Scaligeras, donde reposa Bartolomeo I de la Scala, bajo cuyo poder se habría desarrollado la historia de Romeo y Julieta según el escritor Luigi da Porto (1485 – 1529).

La casa, articulada alrededor de una serie de patios, más que una residencia parece un castillo, con su torre y su imponente muro ciego. Esto se debe a las luchas entre las dos facciones feudales, los güelfos y gibelinos, que dividió Italia durante el medioevo.

5. PIAZZA DEI SIGNORI

La Piazza dei Signori, se encuentra en el centro histórico de Verona, adyacente a la Piazza delle Erbe. La plaza surgió en el medioevo por el desarrollo de los palacios scaligeri, ligada desde el inicio a las funciones políticas, administrativas y de representación. La plaza está encuadrada por algunos edificios monumentales, ligados entre sí por arcadas y logias.

– PALAZZO DEL COMUNE (PALAZZO DELLA RAGIONE)

El Palacio fue sede del Comune, albergando por bastante tiempo la Pretura y la Corte de Assís. El edificio presenta una planta cuadrada, con un patio central. El complejo se encuentra sobre la zona que constituía el foro romano. Sobre la fecha de construcción del palacio, existen dos placas con dos fechas diferentes: una con el año 1138 y otra con el año 1193. En 1218, el palacio fue parcialmente destruido por un incendio, reconstruyéndose y finalizándose sus obras en 1219.

Bajo el domino de la República de Venecia, el palacio fue utilizado como tribunal, por el Colegio de Notarios y otros oficios. En 1447 se construyó en un lateral del edificio la Escalera, al interior del patio y bajo la Torre dei Lamberti.

El edificio se desarrolla actualmente en tres pisos. En la torre angular, las columnas sostienen los arcos, siendo una de las pocas arquitecturas orginales de notable valor conservadas en el interior del palacio (siglo XIII), junto con la Capilla de los Notarios (siglo XVI). Las numerosas restauraciones del siglo XIX fueron realizadas para intentar recrear las condiciones originales del edificio.

6. PIAZZA DELLE ERBE

La Piazza delle Erbe es la plaza más antigua de Verona, alzándose sobre la antigua área del Foro Romano. En la época romana era el centro de la vida política y económica. Con el tiempo, los edificios romanos han dejado su puesto a los edificios medievales. El lado norte está ocupado con el antiguo Palazzo del Comune, la Torre dei Lamberti, la Casa dei Giudici. En la plaza se encuentra una fuente coronada con la estatua “Madonna Verona”, estatua romana del año 380.

– TORRE DEL LAMBERTI

La Torre dei Lamberti es una torre medieval de 84 metros que se eleva en la Piazza Erbe, el centro histórico de la ciudad de Verona. Su construcción se comenzó en el 1172. En mayo de 1403, un rayó destrozó la parte superior de la torre, iniciándose su restauración en 1448 y finalizándose las obras en 1464.

En un principio, la torre tenía una altura menor a la actual, y las diversas etapas de construcción son aún visibles debido a los diferentes materiales utilizados: primero ladrillo y yeso, despúes solamente ladrillos y por último mármol. El gran reloj fue dispuesto en 1779.

En la torre se dispusieron dos campanas, la más pequeña (llamada Marangona), servía para señalar las horas del día y los avisos de incendio, mientras que la más grande (Rengo), para reunir al consejo comunal y para llamar a las armas a los ciudadanos.

7. IGLESIA SAN FERMO

Las primeras trazas de esta iglesia datan del siglo VIII, aunque se realizaron importantes remodelaciones por la orden de los benedictinos en el siglo XI. Construyeron tanto la iglesia superior como la inferior, y comenzaron la construcción del campanario, siendo terminado alrededor del siglo XIII.

La fachada de la Iglesia presenta dos logias y una ventan de tres luces, junto con un imponente portal típico de la arquitectura románica, y construido en el siglo XIV. Los ábsides del edificio están decorados con cúspides y pináculos junto con altas ventans y por una logia del siglo XV. El campanario está estructurado en series de ladrillo y yeso.

El interior de la Iglesia presenta una única nave con cinco ábsides, y el Altar de la Torre, del siglo XVIII, de estilo barroco. En un altar sepulcral del siglo XIV, se conservan los restos de Aventino Fracastoro, médico de los Scaligeri.

8. TUMBA DE JULIETA

La Tumba de Julieta se encuentra entre los muros del antiguo convento de San Francesco al Corso. Sin embargo, pese a la antigüedad del complejo (el convento, perteneciente entonces a los frailes Capuchinos, se remonta al siglo XIII), la tumba de Julieta, tal y como la vemos en la actualidad, data de 1937. En aquel año, el entonces responsable de los museos veroneses, Antonio Avena, autor de la remodelación de la casa de Julieta, decidió dar un nuevo rostro, más acorde a los deseos de los turistas, a este lugar identificado como sede de la sepultura de la heroina shakespeariana.

En el huerto del antiguo convento yacía desde décadas, incluso a lo mejor desde siglos, un antiguo sarcófago de mármol rojo. No se trataba de un abrevadero o una pileta como muchos han escrito, sino una tumba, quizás adaptado para otros usos posteriormente, y quizás perteneciente a la época romana. Desprovisto de cubricción, completamente vacío, el sarcófago fue identificado como sepultura de Julieta al principio del siglo XIX, pese a que la historia narra que los dos enamorados fueron depositados en una misma tumba con la intención de pacificar las respectivas familias. Sin embargo, desde principios del siglo XIX, la tumba se convirtió en lugar de peregrinaje de ilustres visitantes, que contribuyeron a difundir aún más el mito de Julieta y estos lugares. Algunos de estos personajes fueron Madame de Stael, (una de las primeras exponentes del movimiento romántico), el poeta inglés George Byron, Maria Luisa de Austria, (viuda de Napoleón), Antoine Claude Valéry, Heinrich Heine, o Charles Dickens.

 

9. MUSEO DE FRESCOS GIOVANNI BATTISTA CAVALCASELLE

Situado en el interior del antiguo convento de San Francisco del Siglo XIII, el Museo de Frescos “G.B. Cavalcaselle” fue inaugurado en 1975, exponiendo frescos procedentes de palacios veronese (datados entre los siglos X al XVI). En la Iglesia del antiguo convento se puede admirar pinturas del siglo XVI al siglo XVIII.

En el piso inferior se encuentran ánforas romanas del siglo I d. C., halladas durante las excavaciones de la zona. En el patio está expuesto material lapidario (arquitectónico y escultórico) medieval y moderno.

 

El museo se fundó gracias a Licisco Magagnato con la intención de dar valor el rico patrimonio de frescos pertenecientes a la colección de arte del Comune de Verona, y fue dedicado a Giovanni Battista Cavalcaselle, nacido en Legnago, provincia de Verona, que fue un pionero del siglo XIX de la historia de arte y de la conservación del patrimonio artístico.

Una de las obras más destacadas es la estnacia que recrea la Sala de Música del Palacio Guarienti, decorada con ricos frescos del siglo XVI por el pintor Paolo Farinati.

10. TEATRO ROMANO

El teatro romano de  Verona fue construido a finlaes del siglo I a. C., periodo en el que se realizó la monumentalización del colle San Pietro. Antes de su construcción entre el puente de Piedra y el puente Postumio, se edificaron murallas hacia el rio Adige, paralelas al propio teatro, para defenderlo de posibles  crecidas del río (actualmente sólo son visibles pequeños restos).

En 1830 fueron abatidos algunos edificios que se habían construido en esta zona con la intención de recuperar el monumento. Actualmente quedan la cavea y el graderío, bastantes arcadas de logías e importantes restos de la escena. Está considerado como el más importante teatro romano del norte de Italia.

El teatro estaba compuesto de dos parascenios laterales, un muro tras la escena y una escena que se articulaba en tres grandes nichos, el principal curvo y los laterales cuadrados, donde se encontraban las tres puertas que conducían al escenario. Éste estaba adornado con muchas estatuas y arquitecturas dispuestas en tres pisos, que hacía de decorado fijo para los espectáculos.

La cávea, con una longitud de 105 metros, se apoya en el cerro San Pedro, y solo lateralmente se apoya en muros radiales. Para eliminar el peligro de infiltraciones de agua de lluvia se excavó una profunda fosa a lo largo del perímetro de la cávea. El graderío está dividida en dos sectores, a su vez divididos por la escalinata. Algunos vomitorium permitían la entrada al graderío directamente desde la parte superior.

La fachada poseía una perspectiva unitaria, con semicolumnas que cambiaban de estilo en cada piso: en el piso inferior las semicolumnas eran de estilo toscano, en el segundo piso de órden jónico y en el úlitmo piso eran semipilares. Lateralmente la fachada se une al cerro con dos perspectivas monumentales.

Sobre la cávea se desarrollan tres terrazas, una sobre la otra, de una longitud de casi 120 metros, y que se concluyen con una explanada donde actualmente se erige el Castel San Pietro.

11. MUSEO ARQUEOLÓGICO

El Museo arqueológico de Verona se encuentra situado junto al teatro romano, en la sede del convento de los Jesuitas del siglo XV. Este museo se realizó en 1924, sobre el área del teatro romano. Las colecciones arqueológicas estuvieron depositadas desde 1857 en el museo cívico, procedentes de colecciones privadas donadas al Ayuntamiento de Verona. Entre éstos, existen muchos elementos y estatuas del teatro romano, urnas etruscas, estatuas en bronce, vasos griegos e inscripciones.

A las colecciones se añadieron numerosos hallazgos procedentes de numerosas obras para la construcción de muros de contención en el río Adige entre 1890 y 1893, como el grupo de estatuas de grandes dimensiones encontrados en 1890 en la base del muro medieval que se disponía entre la escalinata del Duomo y la Iglesia de San Pedro. Contribuyeron también al enriquecimiento del patrimonio arqueológico, los hallazgos casuales o a excavaciones ocasionales en la ciudad y provincia de Verona.

. La producción cerámica: El museo cubre el arco evolutivo de la producción de cerámica griega, desde algunos ejemplares de estilo geométrico (siglo VIII a. C.), que le sigue la fase orientalizante (siglo VII a. C.), caracterizada por la representación de filas de animales reales y fantásticos y por rosetas y cruces que llenan los espacios vacíos. Los colores son claros desde el rojo-marrón al amarillo y blanco claro. El repertorio figurativo de la producción de Corintio (segunda mitad del siglo VII a.C a inicios del siglo VI a. C.) está representado por panteras, leones, cabras y esfinges.

En la producción de figuras negras (600-520 a.C.) las imágenes están esculpidas y pintadas en negro sobre el fondo rojo de la arcilla. Los temas tratados están formados por episodios de la mitología griega. Las cerámicas de figuras rojas fue posterior (520 – primer cuarto del siglo III a. C.), cuya técnica consistía en trazar con la pintura negra, el contorno de las figuras y rellenar de negro el espacio circunstante. Además de los temas mitológicos, aparecen escenas de la vida cotidiana, de guerra, caza, cortejos nupciales y fúnebres.

. La escultura: El conjunto escultóreo del museo se puede dividir en tres partes:
1. Obras importadas o realizadas en Verona por maestros griegos: que comprende obras de producción neoática, obra denominada “oficial”  con retratos de la familia imperial o de ciudadanos privados.
2. Obras producidas por artistas locales, que en parte poseen influencia de las obras importadas.
3. Obras de producción local de relieves funerarios destinados a las necrópolis: sarcófagos, aras y estelas.

. Figuras de bronce: El museo posee estatuas de bronce paleovéneto, etruscas, itálicas, y romanas referentes a un periodo comprendido entre el primer milenio a. C. y el tercer siglo d. C.

. Producción de vidrio: Colección de vidrios de formas elegntes, y de gran finura de ejecución y de variedad de colores. Se pueden encuadrar entre el siglo I y el siglo II d. C., constituyendo un testimonio de la importancia comercial de Verona, nudo fluvial estratégico. Muchos de los vidrios proceden de ajuares funerarios hallados en la necrópolis de Verona, y del campo veronés, procedentes del intercambio comercial con Aquileia, sede de una importante industria de vidrio.

 

. Mosaicos: Los mosaicos más antiguos proceden del patio del Tribunal, fechados en la segunda mitad del siglo I a. C., conservándose además mosaicos de finales del siglo I a. C. (encontrados en1960 en la Piazzeta Portichetti), mitad del siglo II d. C. (hallados en la Via Diaz en 1935), y de inicios del siglo IV d. C. (como los restos procedentes de Vicolo Balena, descubiertos en 1875).

12. PALAZZO Y GIARDINO GIUSTI

El palacio se construyó en el siglo XVI con una clásica planta en forma de U, junto al jardín, considerado como un o de los más bellos ejemplos de jardines a la italiana. El jardín ha sido modificado en varias ocasiones a lo largo de su larga vida, ha sido particularmente restaurado tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, pese a ello se ha conservado la misma estructura que se proyectó en 1570 a cargo de Agostino Giusti, Cavaliere de la República Veneta y Gentilhombre del Gran Duque de Toscana. El jardín se proyectó como  fondo del palacio Giusti, dotado con numerosas terrazas para poder descubrir progresivamente la vista sobre la ciudad de Verona, a través de un recorrido previsto.

La parte más antigua del jardín fue proyectada geométricamente, cercano a las fuentes de agua y cerrado por una hilera de cipreses. En el jardín se encuentra también una gruta coronada por una gran máscara.

El jardín se puede dividir en varias zonas, de las cuales, es más importante la parte occidental frente la oriental. En la parte occidental se encuentran cuatro parterres cuadrados, flanqueados por un camino con árboles. En el primer cuadrado se encuentra una pileta con una fuente, donde están esculpidos unos delfines. En el resto de los parterres aparecen importantes esculturas paganas representando a diversos dioses de la mitología griega como Minerva y Apolo.

En la parte oriental se disponen dos parterres cuadrados, siguiendo la simetría respecto de la parte occidental. En el primer parterre aparece una fuente de mármol rojo de Verona, mientras que en el segundo se encuentra un laberinto de setos, uno de los pocos que aún se conservan en Verona y de los más antiguos de Europa.

El jardín ha sido visitado a lo largo de los siglos por numerosos personajes ilustres de la historia y de la cultura, como Cosimo de Medici, De Brosses, Addison, el Emperador Giuseppe II, Goethe, Mozart, Carlo Felice de Savoya o Gabriel Fauré.

13. BASÍLICA DE SAN ZENO MAGGIORE

El origen del primitivo núcleo de San Zeno hay que buscarlo en la Iglesia y el cenobio levantados en el área de enterramiento romana y paleocristiana cercana a la Vía Gallica, levantados sobre el lugar de sepultura del Obispo Zeno para conservar su memoria y reliquias. San Zeno, de orígen africano, fue el VIII Obispo de Verona (años 362-380 aproximadamente).

El primitivo núcleo sufrió en el siglo VI diversas reconstrucciones. Algún historiador considera que el oratorio de San Benedetto, todavía existente en el claustro, formaba parte del primitivo conjunto. Con la expansión del culto al Santo, el edificio comenzó a revlearse insuficiente. Y así, entre los años 805 y 806, la común decisión del rey Franco Pipino, del Obispo Ratoldo y del Archidiácono Parífico, llevó a la construcción de una iglesia más vasta con monasterio anexo.

El 8 de Diciembre del 806 la nueva basílica fue consagrada en presencia del rey Pipino. El 21 de Mayo del año 807 las reliquias del Santo Obispo fueron trasladadas allí, llevadas por los dos Santos eremitas Benigno y Caro, de nuevo en presencia del rey.

En el año 963, tras la destrucción causada por los húngaros, el emperador Ottone I y el Obispo Raterio hicieron reconstruir la basílica. Esta es la Iglesia que en el 983 vio la investidura imperial y la consagración episcopal de San Adalberto que llevó a cabo su acción pastoral en Europa Nororiental. Se trata de una construcción de tres naves y tres ábsides, de igual anchura que la actual, pero menos larga y provista de cripta.

A finales del siglo XI la iglesia fue objeto de una gran ampliación y renovación: la casi totalidad de la estructura actual está relacionada con esta fase de los trabajos. El terremoto de 1117 puso en peligro gran parte de la obra ya ejecutada: derrumbó el claustro, la parte superior del campanario así como algunas dependencias del monasterio. Los trabajos reanudados inmediatamente tras el terremoto se prolongaron hasta el año 1138. La iglesia se amplió hacia el oeste y se completó con la fachada y la portada del Niccolò. El campanario fue restaurado hasta el segundo orden de triforios en el año 1120 y se completó en el 1178, mientras que el claustro fue restaurado en 1123 por el Abad Gaudio (será elevado en el año 1293 y renovado en el 1313). Una ulterior intervención, a cargo del maestro Brioloto (entre 1217 y 1225) secundado por Andamino da San Giorgio, provoca la elevación de la fachada y la inserción del rosetón.

En 1387 el abad Ottonello De’ Pasti comisionó la reconstrucción del ábside y de la cubierta de madera con la forma de la parte inferior de un barco; su realización implicó el levantamiento de las paredes de la nave central.

En 1870-1871 fue demolida la gran escalinata del siglo XVI que comunicaba la iglesia superior con la de la plebe y se sustituyó por las actuales escalinatas laterales, y la central de acceso a la cripta; además se reabrieron los dos absidiolos hasta entonces utilizados como desvanes.

A partir de 1931 se reconstruyó el área presbiterial con una mejor ubicación del retablo de Mantegna. Data de pocos años la colocación del altar y del púlpito con la utilización de material antiguo.

El conjunto de San Zeno, dejó de existir como monasterio por voluntad de la República Véneta en el 1770. La basílica transformada en parroquial en el 1806 es regida por el párroco que conserva el título de Abad.

La fachada, idealmente delimitada a la izquierda por la torre de la Abadía (siglo XIII) y a la derecha por el elegante campanario (siglo XII) se presenta coloridamente sugestiva, armoniosa y perfecta en las líneas arquitectónicas, sobria y ligera en la decoración: refleja la influencia de la arquitectura lombardo-emiliana en el Véneto. La mirada se siente atraída de inmediato hacia el rosetón figurado (como rueda de la fortuna) obra del maestro Brioloto (1217 – 1225).

1. Pórtico del Maestro Niccolò (1138). Simple y elegante estructura arquitectónica sostenida por leones. Las decoraciones escultóricas representan figuras de los mesías, profetas, elementos zoomorfos y vegetales. En el luneto San Zeno recibe el homenaje de la ciudad. En el friso aparecen escenas de la vida del Santo. A la derecha se disponen relieves, donde el Maestro Niccolò y su taller (principios del siglo XII) tallaron episodios del Antiguo Testamento y la Leyenda de Teodorico. A la izquierda el Maestro Guglielmo y ayudantes realizaron episodios del Nuevo Testamento y duelos entre cabalerros e infantes. La puerta de bronce es una valiosa manufactura reultante del ensamblaje de puertas diferentes en cuanto a cronología y época cultural, siendo obra de diversos maestros. El núcleo más antiguo de relieves tiene escenas de la vida de Cristo, obra de un artista de la zona alemana en activo entre finales del siglo XI y principios del siglo XII. Los relieves más recientes con escenas del Antiguo Testamento son obra del Maestro que trabajó en el interior de un taller local (segunda mitad del siglo XII).

2. La Cruz Estacionaria: Atribuida a Lorenzo Veneziano (primera mitad del siglo XIV, mientras que la Pila Bautismal fue esculpida por el maestro Brioloto entre el 1217 y 1225.

3. Altar renacentista (1515 – 1535). En el altar aparece un Retablo con la “Virgen y el Niño entre los santos Ana, Zeno, Sebastiano y Cristóbal”, de F. Torbido (1520 aprox.)

4. Frescos: La Basílica presenta diversos frescos que la decoran y enriquecen, siendo de gran importancia para la historia de la pintura veronesa. Esto frescos son de diversa época y autor, como por ejemplo los frescos de escuela Giottesca que representan a “Virgen en su trono con el niño”, llamada “Virgen Blanca” (siglo XII), frescos de clara influencia bizantina (del siglo XIII) o de la escuela de Altichiero (segunda mitad del siglo XIV).

5. Altar: Adaptación de las diversas partes de una portada románica destruida en el siglo XIII. En la pared frescos de Maestros anónimos (siglos XIV-XV).

6. Altar del Santísimo Sacramento: La disposición actual se remonta al siglo XIX. El ábside derecho, que aloja el altar es una de las partes más antiguas de la basílica (siglo X).

7. Capilla Mayor: Levantada con formas góticas entre 1386 y 1398 por Giovanni Niccolò da Ferrara, presenta frescos en el arco triunfal y en el ábside atribuidos a Martino da Verona (finales del siglo XIV). El Retablo mayor de madera con “Majestuosidad de la Virgen” es de Andrea Mantegna (1457-1459), obra maestra de la pintura renacentista de la Italia Septentrional. En la tarima aparecen copias de los originales expoliados por Napoleón.

 

8. San Zeno que ríe: Estatua policromada de mármol de escultor anónimo (siglo XIII). Esta imagen del Patrono debía encontrarse en posición elevada: quizás sobre la clave de bóveda del arco triunfal románico. El nivel del pavimento del ábside izquierdo documenta las diversas fases de construcción.

9. Altar barroco (1621). En la hornacina una Piedad en piedra blanda policromada. A izquierda y derecha del altar frescos votivos de maestros anónimos. Sobre la puerta que lleva al claustro, panel representando al Santo Obispo que adminstra el bautismo (siglo XIV).

10. Cripta: Sobre las arquivoltas de los arcos de acceso a la cripta, decoraciones escultóricas de Adamino da San Giorgio (siglo XIII). El escenario actual, un verdadero y auténtico bosque de columnas, es el resultado de la rehabilitación de la cripta del siglo X llevada a cabo entre finales del siglo XII y principios del siglo XIII. Muchas de las columnas y de los capiteles proceden de edificios anteriores.

~ by lostonsite on 15 agosto, 2009.

Italia, Viajes

One Response to “Cuando una ciudad es escenario de luchas”

  1. Q!ue belleza tan grande!!!!

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