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Cuando te asientas en tierras arenosas

SABBIONETA

La ciudad Sabbioneta fue fundada por Vespasiano Gonzaga Colonna entre 1554 / 1556 y 1591, (año de la muerte de Vespasiano), a lo largo de la antigua calzada romana Via Vitelliana, en una ribera arenosa del río Po, de donde deriva su nombre (sabbioneta significa «arenosa» en italiano). Para Vespasiano Gonzaga, Sabbioneta tenía que ser sobre todo una fortaleza, y sus grandes murallas hicieron que fuese, en aquellos tiempos, uno de los baluartes más fortificados de la Lombardía de dominio español.

 

Sabbioneta fue sobre todo la capital de un pequeño estado entre dos grandes estados regionales: el Ducado de Milán al oeste, regido en aquella época por un gobierno español, el Ducado de Mantua al este, gobernado por los Gonzaga, y el Ducado de Parma y Piacenza al sur, domino de la Casa de Farnesio. El territorio del pequeño estado de Sabbioneta tenía una situación estratégica de gran importancia, lugar de paso para el tráfico comercial que seguía el curso del rio Po y por su situación entre las llanuras de Brescia y Emilia.

 

El periodo más próspero en la historia de la ciudad ocurrió en los años de su reedificación bajo el dominio de Vespasiano, que lo usó como una residencia y fortaleza personal. Fue también en esta época cuando se convirtió en un centro musical menor; compositores como Benedetto Pallavicino fueron empleados aquí por Vespasiano Gonzaga, antes de trasladarse a la ciudad principal de los Gonzaga, que era Mantua.

La ciudad, construida en base a los principios humanísticos de la ciudad ideal, alberga en su interior diversos monumentos como el Palacio Ducal (actualmente llamado Municipio), residencia ducal y lugar destinado a la administración del estado, el Teatro all’Antica (1590) diseñado por Vincenzo Scamozzi y el Palazzo Giardino o Casino con frescos de Bernardino Campi.

La ciudad es muy conocida también por su histórico barrio judío y por su prensa en hebreo. En 1567 Tobías Foa estableció la imprenta hebrea en Sabbioneta; además, publicó algunos libros «anti-cristianos» lo que hizo que su carrera terminara. Se piensa que su trabajo fue retomado por un impresor cristiano Vicenzo Conte.

1. PALAZZO GIARDINO (1578 – 1588)

El Palazzo Giardino es una villa suburbana reservada exclusivamente al príncipe. Constituía un lugar de recreo en el que el duque se retiraba para leer, estudiar y encontrar descanso de las obligaciones del gobierno. Edificio de modestas dimensiones, el Palacio del Jardín se caracteriza por una fachada enlucida de blanco, en contraste con la cornisa de roble. En 1588 el duque hizo pintar el exterior con motivos geométricos fingiendo mármol. El edificio, de dos plantas y de forma alargada, fue transformado a partir de 1578, finalizándose las obras en 1587 aproximadamente. La dirección de las obras de decoración fue llevada a cabo en 1582 por el célebre pintor de Cremona Bernardino Campi. A pesar de la sobria estructura, en el interior se descubre un itinerario decorativo basado en la amplia cultura literaria de Vespasiano. Probablemente el propio duque dio indicaciones precisas en el programa iconográfico.

– Piano terra:

. Sala de los vientos: Cubierta con una bóveda rebajada, la decoración representa un cielo cubierto de nubes, con una tempestad desatada por la furia de los seis vientos mayores de la antigüedad, personificados con cabezas de putti soplando con todas sus fuerzas. Entre las nubes se encuentran varios pájaros y en las esquinas de la sala se dislumbran árboles y matorrales curvados por la furia de los elementos. Trazas de frescos en los muros (atribuidos a Bernardino Campi) han permitido suponer que las paredes también estuviesen enteramente cubiertas con frescos. La chimenea es de mármol rojo de Verona con dos ménsulas en cornucopia de la que salen hojas y frutos.

. Sala de Marte: La bóveda está dividida, a través de marcos de estuco tallado y dorado, en cinco partes. En el recuadro central está pintada una escena campestre con animales que se aproximan a una fuente para beber. Los óvalos más largos encierran dos escenas bíblicas: el «Juicio de Salomón» y el «Sacrificio en el desierto». El óvalo situado en la pared que da hacia la plaza tiene una escena de Alejandro Magno sentado con la Victoria alada en su mano. En el óvalo de enfrente aparece Julio César. En las otras partes de la bóveda están pintadas luchas entre fieras reales e imaginarias, como leones, dragones, cervatillos y toros. La decoración pictórica está atribuida a Alberto Cavalli.

– Piano nobile:

. Cámara de los Césares: Sobre las paredes está pintado un peristilo con columnas agrupadas de dos en dos. En los intercolumnios aparecen estatuas de Césares. En la pared del fondo, Minerva, con la Victoria alada entre sus manos, está flanqueada por dos prisioneros atados. En el lado de la ventana, la Fama alada sostiene una trompeta. En las lunetas aparecen grandes medallas, pintadas en un sólo color, con los retratos y perfiles de algunos emperadores.

. Cámara de Filemón y Baucis: En las paredes están representados el Circo Maximo y el Circo Flaminio según los grabados de Antoine Lafrery, junto con una perspectiva urbana que alude a la escena pintada por Scamozzi en el Teatro, y una escena campestre, obra de un desconocido pintor flamenco. El techo está dividido en recuardros mediante un rico marco en estuco realizado por Giovan Francesco Bicesi, llamado el Fornarino. En el recuadro central aparece una figura alada que sostiene el escudo ducal, rodeada por leones y garzas. Las catorce lunetas representan la fábula mitológica de Filemón y Baucis, tratada en el VIII libro de la Metamorfosis de Ovideo, pintadas por Bernardino Campi.

. Cámara de los mitos: En la bóveda, dividida por elaborados marcos en estuco modelados por el Fornarino y dorados por Martire Pesenti, se encuentran óvalos con en los que se representan mitos como Dédalo e Ícaro, Aracne y Minerva, Faetón, Apolo y Marsia. En el recuadro central, sin embargo, aparece un mito muy poco representado: Saturno y Filira, una ninfa del mar. En los frisos aparecen bóvedas formadas por un cuarto de esfera con ménsulas con hazañas de los Gonzaga. En el siglo XVI sobre las ménsulas se encontraban bustos de emperadores romanos. La ventana está formada por dos luces, dividida por una columna salomónica en mármol. Las piedras preciosas incrustadas en el mármol que revestían la parte inferior de las paredes, el pavimento y la chimenea fueron desmontadas a finales del siglo XVIII y llevadas a Mantua para adornar algunas estancias del Palacio Ducal.

. Pasillo de Orfeo: Pintado por un alumno de Carlo Urbino, el principal colaborador de Bernardino Campi, el pasillo representa cuatro episodios del célebre mito de Orfeo. A la izquierda, para quien se dirige hacia la Sala de los Espejos, Orfeo amansa a las fieras con el sonido de su lira y a la derecha, Orfeo está ante Plutón y Proserpina.

. Camerino de Eneas: Uno de las estancias más bellas del Palacio, fue el camerino del duque Vespasiano. En las paredes están representados episodios tratados en los primeros seis libros de la Eneida, pintados en 1585 por Carlo Urbino y sus ayudantes. La bóveda semiesférica está dividida en diversas partes por un elaborado marco en estuco modelado por el Fornarino y dorado por Martire Pesenti. En los cinco octógonos Bernardino Campi pintó putti que llevan los atributos del algunos dioses, mientras que en las divisiones menores aparecen las cuatro virtudes cardinales (Justicia, Fuerza, Prudencia y Templanza). En la parte inferior del techo están insertos tres decoraciones con temas vegetales en estuco y con bajorrelieves con escenas de vida romana, obra de Bartolomeo Conti. Sobre la ventana se encuentra el escudo ducal, caracterizado por el águila imperial y el lema «LIBERTAS».

. Sala de los Espejos: Se trata de la sala más grande del palacio, destinado a las fiestas de la corte. Probablemente dos espejos venecianos se encontraban colocados en los arcos ciegos de las paredes, mientras que en los cinco casetones del techo se distribuían telas pintadas (esta decoración se desmontó en el siglo XVIII). A los lados de las ventanas y de la puerta están pintados unos pilares con armas y objetos anudados entre ellos por un paño que parte de una cabeza de león. Entre las ventanas se ven cuatro recuadros con frescos de paisajes realizados por el pintor flamenco, que trabajó en la corte de Vespasiano en 1586.

. Camerino de las Gracias: Estancia pequeña pero de gran belleza, con paredes enteramente decoradas con grotescos, y enriquecidos con un techo en estuco que gira alrededor de una cabeza de Gorgone situada en el centro. La refinada decoración de y estucos fueron realizados por Giovan Francesco Bicesi, el Fornarino.

. La Galería: Edificada entre 1584 y 1586 para contener la colección arqueológica del duque, un conjunto de mármoles antiguos que adquirió tras su regreso de la corte real de España en 1578. Bustos, estatuas, epígrafos y bajorrelieves fueron comprados en Roma y en Venecia a empresarios y soleccionistas. La colección comprendía también los trofeos de caza procedentes del conjunto imperial de Praga.

En 1589, tras una estancia en la corte de Rodolfo II, Vespasiano regresó a Sabbioneta con diversos obsequios que fueron colocados en la galeria entre las estatuas y los epígrafes antiguos, testimonio del profundo vínculo que unía el ducado de Sabbioneta con el Imperio de Habsburgo. La colección de mármoles antiguos y trofeos permaneció en el interior del edificio hasta 1773, cuando, por un decreto austriaco, se trasladó al Palazzo dell’Accademia de Mantua.

En 1774 los funcionarios al servicio del gobierno austriaco confiscaron todos los objetos muebles presentes en los palacios ducales de Sabbioneta y sobre todo los mármoles antiguos. En 1915 la Academia virgiliana cedió la propiedad al Ayuntamiento de Mantua que depositó los objetos en el Palacio Ducal de Mantua, donde se exponen actualmente.

La decoración de la Galeria con frescos que cubren todas las paredes, fue realizada en 1587 por Giovanni y Alessandro Alberti. La composición de objetos y de armas, los festones, los floreros y los escudos se debió a sus colaboradores. El techo de madera, en una ocasión pintado de azul, presenta en los casetones pequeños rosetas doradas.

2. TEATRO ALL’ANTICA (1588 – 1590)

El Teatro all’Antica es el primer ejemplo de teatro estable en Europa, construido ‘ex-novo’, sin estar vinculado a estructuras preexistentes, por lo que constituye un papel de gran importancia en el ámbito de los edificios teatrales europeos. Fue Vincenzo Scamozzi, liberado de las obras de edificación del Teatro Olímpico de Vicenza, quien en mayo de 1588 diseñó para el duque Vespasiano Gonzaga Colonna el proyecto de un teatro para la corte, siendo realizado entre 1588 y 1590.

El elegante exterior presenta dos órdenes: el orden inferior, con ventanas, portales y aristas rodeadas con sillares almohadillados que se apoyan sobre un alto zócalo, y el orden superior, distinguido por pilastras doricas agrupadas de dos en dos, nichos y ventanas coronadas con timpanos triangulares y gabletes con arcos que contienen tazas con forma ovoide.

En la parte superior del piso está inscrita la frase «ROMA QVANTA FVIT IPSA RVINA DOCET» (Las propias ruinas demuestran cuán grande fue Roma), lema presente en el frontespecio de dos de los siete libros de arquitectura escritos por Sebastiano Serlio.

La Sala tiene planta rectangular y está dividida en dos cuadrados separados por el pequeño rectángulo de la orquesta. Uno está ocupado por el escenario y el otro por la cavea semicircular. Un novedoso elemento es la entrada trasera que permite el acceso a los artistas (músicos y actores) a los camerinos.

Sobre el escenario sobreelevado se disponía un decorado fijo proyectado por Scamozzi, pero fue destruido en la segunda mitad del siglo XVIII. Éste representaba una perspectiva urbana, una calle llena de edificios nobles y burgueses. El sentido de la profundidad estaba acentuado por la inclinación del escenario y de un falso techo, una bóveda de cañón realizada con juncos de río entrelazados, con estucos y pintada de azul, y que se inclinaba sobre el propio escenario.

Los edificios del decorado, como los del Teatro Olímpico de Vicenza, fueron realizados en madera, estuco y telas pintadas imitando mármol y piedra. Los frescos que se encontraron a los lados del escenario formaban parte del decorado e integraban la perspectiva de Scamozzi.

Del proyecto original quedan la elegante y armoniosa loggia, formada por una columnata corintia coronada por un conjunto de estatuas que representan los dioses más importantes del Olimpo. Las estatuas de los dioses y la elegante decoración, toda en estuco, fueron realizadas por el escultor véneto Bernardino Quadri y por su equipo colaborador, siguiendo el diseño proyectado por Scamozzi. Las figuras pintadas en un solo color en la parde del fondo de la loggia representan a emperadores romanos. En los nichos están insertos cuatro bustos, representando a la diosa Cibeles y tres antiguos comandantes.

Los dos grandes frescos situados en las paredes simbolizan arcos triunfales antiguos, que se abren a perspectivas urbanas. A la izquierda está pintada la plaza del Campidoglio y a la derecha el Castel Sant’Angelo. Roma es por tanto la gran inspiración de toda la obra de Vespasiano. El arquitrabe que corona el arco de la derecha lleva una dedicatoria al emperador Rodolfo II de Habsburgo, que en 1577 elevó a Vespasiano al rango de duque. Los frescos que cubren el perimetro interior de la sala justo bajo el techo, simulan una animada loggia con músicos, cómicos, damas y caballeros, personajes vestidos según la moda de finales del siglo XVI. Parece evidente la referencia al estilo de Paolo Veronese, sobre todo en los frescos de la villa Barbaro.

El edificio, completado en febrero de 1590, se inauguró con los festejos del carnaval. Una compañía teatral estable costeada por el duque, permaneció en Sabbioneta hasta la muerte de Vespasiano. Tras su muerte, el teatro y toda la ciudad sufrió un largo periodod de decadencia. En los siglos posteriores, el teatro fue utilizado como almacén, granero, cuartel y como cine local a principios del siglo XX. Las restauraciones se iniciaron durante el siglo XX, reabriéndose como teatro en 1969 con la obra «Ballo delle ingrate» de Claudio Monteverdi. Actualmente es sede de importantes conciertos de música antigua, conferencias y diversos eventos culturales.

3. PALACIO DUCAL

Sede de representación, centro de la vida pública y administrativa del estado de Sabbioneta, el Palacio Ducal domina la homónima Plaza Ducal.

Fue realizado entre 1560 y 1561 tras un violento incendio que devastó el edificio anterior. El Palacio se desarrolla en cuatro niveles, situándose en la planta superior la residencia del duque Vespasiano.

La fachada presenta en la parte inferior un pórtico con sillares almohadillados y un nivel realzado, caracterizado por cinco aperturas con arcos. Una cornisa, sobre la que se apoyan cinco aberturas, separa la parte superior de la inferior. Las ventanas están perfiladas con mármol y están coronadas por tímpanos, alternándose triangulares y curvilíneos. Sobre los arquitrabes aparece la inscripción: «VESP. D. G. DVX SABLON. I.» (Vespasiano por gracia de Dios Primer duque de Sabbioneta). En el siglo XVI, sobre la ménsulas que se sitúan encima de las ventanas se encuentran bustos de mármol de emperadores romanos. A la derecha de la escalinata, sobre la plaza, sobre una base de mármol se situaba una estatua de bronce del duque, realizada por Leone Leoni. Actualmente está situada en la Iglesia dell’Incoronata. Encima del parapeto del balcón se disponían dos columnas de bronce que soportaban una pequeña cúpula de bronce, formando una pequeña loggia. La parte superior de la fachada fue pintada por Bernardino Campi y Michelangelo Veronese.

. Sala de Diana: En el recuadro del centro de la bóveda se encuentran restos de un pintura sobre «Diana y Endimión», dándole el nombre de la sala. El resto de la decoración era con grotescos, y con escenas de caza sobre las lunetas, alternándose con imágenes de la divinidad olímpica. Todas las decoraciones, incluso las grotescas, han sido atribuidos a Giulio Rubone, discípulo de Giulio Romano.

. Cámara de los Flechas: Es el vestíbulo de la «Sala del Duque» o «Sala de Oro». En el centro del techo de madera dorado se encuentra el escudo ducal rodeado del collar del Tosón de Oro con el símbolo heráldico del «rayo alado». En el siglo XVI la pequeña estancia tenía una chimenea donde se situaba una antigua escultura de mármol de Augusto.

. Sala del Duque o Sala de Oro: Durante un tiempo estuvo dedicada a Fernando Álvarez de Toledo, duque de Alba. Ahora alberga una imponente chimenea en mármol rosa de Verona, sostenida por leones. El arquitrabe porta la incsripción «VESP. D. G. DUX. SABLON. I.». En el nicho sobre la campana de la chimenea se disponía un busto de bronce con el retrato del duque de Alba, realizado por Leone Leoni. El techo de madera dorado estaba compuesto por casetones tallados. Una puerta de esta estancia conducía hacia la «Sala de los Caballos», la estancia más grande del palacio que fue destruida tras un incendio a principios del siglo XIX y en la que se encontraban diez estatuas ecuestres (las que se conservaron se encuentran expuestas en la «Sala de las Águilas»). En el lugar donde antes se erigía la «Sala de los Caballos», ahora se extiende un patio.

. Sala de las Águilas: La gran sala alberga lo que queda de la «Cabalgada», la serie de estatuas ecuestres esculpidas en 1587 por un artista véneto para celebrar la virtud militar de la estirpe Gonzaga. Las estatuas que no fueron destruidas durante el incendio fueron la de Vespasiano Gonzaga (representado con armadura y llevando el Tosón de Oro), la estatua de su padre Luigi, conocido como Rodomonte, la estatua de Gian Francesco, primer señor del feudo de Sabbioneta y la estatua de Ludovico, tercer capitán del pueblo, perteneciente a la línea principal de los Gonzaga de Mantua. En el fondo de la sala están expuestos cinco bustos que se recuperaron de las estatuas dañadas durante el incendio. El perimetro de la sala está enteramente cubierto con frescos con grandes águilas que sostienen festones de flores y fruta. Los blasones con los escudos de la familia Gonzaga cuelgan de los cuellos de las águilas. En época napoleónica los escudos fueron elminidos y se reemplazaron con letras que componen la frase «VIVA LA REPVBLICA».

. Sala de los Emperadores: Es la estancia más importante del Palacio. El precioso techo está dividido en nueve espacios, esculpido en 1561 y pintado y dorado en el siguiente año. En los cuatro grandes casetones de las esquinas aparecen escudos de madera pintada: el escudo de Gonzaga-Colonna caracterizado por las inciales V(espasiano) y G(onzaga) a los lados, y el escudo de la familia española de Aragón, marcado por las inciales A(nna) y A(ragón), segunda esposa del duque. En el centro un escudo que une a todos, representa el escudo Gonzaga-Colonna-Aragón.

En el friso pintado con motivos vegetales se encuentran vasos y ánforas, interrumpidos por ménsulas sobre las cuales, hasta 1773, se apoyaban bustos de mármol de emperadores. En los doce recuadros que quedan entre las ménsulas se pintaron retratos de emperadores romanos, realizados por Bernardino Campi, imitando famosos modelos de Tiziano, conservados actualmente en el «Camerino de los Césares» del Palacio Ducal de Mantua. Los ocho bustos antiguos y los doce retratos se encuentran en la actualidad en Mantua, en el palacio de los Gonzaga. Durante un tiempo las paredes fueron cubiertas con paneles de cuero en estilo español.

. Galería de los Antepasados: Según el gusto antiguo de colocar los retratos de los ancestros en el atrio de la domus, Vespasiano hizo disponer en este lugar los retratos en bajorrelieve de sus antepasados. La serie comienza con Luigi Corradi de Gonzaga, que el 16 de agosto de 1328 asumió el poder de Mantua, iniciando el dominio de la familia sobre esta ciudad, y termina con los retratos del propio Vespasiano, su segunda mujer Ana de Aragón y de su hijo Luigi. Sobre la ventana aparece la frase «VESP. GONZ. COL. GENTILIBVS SVIS» (Vespasiano Gonzaga Colonna con sus antepasados). La bóveda está decorada en estilo grotesco, mientras que un elaborado cordón en estuco la divide en diversos recuadros. En el recuadro central aparece Faetón pintado sobre el carro solar, mientras que en los dos óvalos del extremo se encuentran Mercurio y Marte. También cabe destacar las seis bellas pinturas con escenas flamencas en la base del techo.

. Sala de los Elefantes: Gran sala frente a la plaza probablemente usada para los importantes debates civiles y legales. Presenta un importante friso que representa una curiosa procesión de elefantes. El cuello de cada animal está atado por una cadena sostenida por un brazo humano, símbolo de la razón frenando las fuerzas de la naturaleza para recrear el orden que garantiza la justicia.

En el centro del friso aparece una alegoria de la Justicia, una figura femenina con una espada y una balanza. En el arquitrabe  pintado sobre la ventana se lee «VI SVPERVM» (por la fuerza de los dioses). En un tiempo, en las paredes se dispusieron los retratos de algunos doges venecianos, del emperador Carlos V y de Isabel Gonzaga Carafa, hija y heredera de Vespasiano.

. Sala de los leones: El elaborado techo de madera presenta en el centro dos fieras que sostienen el escudo ducal. Es el primero de una serie de cuatro techos tallados por carpinteros locales en madera de cedro, una madera dura y difícil de labrar, pero que ha permitido que se conserve intacto. Los techos tienen una rica decoración siguiendo el gusto manierista y muy próximo al estilo de la orfebrería española.

. Sala de las ciudades marineras: En las paredes quedan restos de dos frescos imitando tapices con vistas de la ciudad. Hoy sólo son visibles las vistas de Génova a la izquierda y Constantinopla a la derecha. En 1561 la sala formaba parte de un pasillo, la «Galería de las ciudades», con una longitud de casi 24 metros, englobaba las estancias adyacentes y recorría dos lados del patio interior. Constituía una galería en la cual Vespasiano colocó provisionalmente su colección de piezas arqueológicas, mientras se construía la «Galería» del Palazzo Giardino. Hacia 1580 la «Gallería de las ciudades» fue dividida, formando nuevas estancias.

. Sala de los Octógonos: Debe su nombre a la forma octogonal de los casetones que forman el techo de madera, de los que cuelgan preciosas piñas abiertas. Esta sala albergaba la «Libreria grande» del duque, una colección de manuscritos y libros, sobre todo tratados de arquitectura militar, geometría y matemáticas. Tras la muerte del duque la biblioteca fue transferida a otra sala, y tras el dominio napoleónico, se dispersó.

4. SINAGOGA

La Sinagoga de Sabbioneta se encuentra en la esquina de la plazita de la iglesia de San Rocco. La entrada se encuentra bajo un pórtico de columnas de mármol. De un pequeño atrio de ingreso se accede a una escalera de mármol que conduce hasta el templo.

La Sinagoga de Sabbioneta, lugar de culto y de reunión de la comunidad hebrea de la ciudad, fue edificada en 1824, probablemente por un proyecto del arquitecto Carlo Visioli (nacido en Sabbioneta en 1798), autor también del templo de Viadana (aunque la autoría es controvertida, porque según algunas fuentes el proyecto pertenece a Luigi Voghera). En 1840 se realizaron los estucos de la bóveda por el artista suizo Pietro Bolla. La actual Sinagoga sustituyó otra más antigua que se encontraba en el mismo edificio. La decisión de edificar este templo fue adoptada por 113 hebreos que residían en 1821 como reivindicación de autonomía frente a la propuesta del gobierno austríaco de unirse administrativamente a la comunidad de Mantua. El lugar se eligió tras las donaciones de Salomone Forti, propietario del inmueble. Tras un largo periodo de abandono, la restauració de la Sinagoga llevada a cabo en 1994, ha permitido la reapertura al público y al culto. De la vieja Sinagoga se conservó, hasta 1970, el Arca Santa, siendo transferida a Jerusalén.

El edificio en el que se encuentra la Sinagoga, se integra perfectamente con el carácter de la ciudad de Sabbioneta, formando parte de casas habitadas por judíos (en Sabbioneta nunca se creó la institución de un ghetto). El templo se realizó en la parte superior del inmueble para respetar el precepto de que todas las sinagogas tenían que encontrarse bajo la bóveda celeste, sin tener nada encima excepto el cielo. La sala de oración está precedida por un atrio de forma rectangular. El interior, también de planta rectangular, conserva un aspecto solemne. La tribuna donde se lee la Torá (tebá en sefardí, bimá en asquenazi), se encuentra en la pared oriental. La decoración está constituida por los antiguos bancos de madera, mientras que en la zona del tabernáculo o armario que contiene los rollos de la ley (llamado hejal en sefardí y arón en asquenazi), conserva aún su precioso aspecto que caracterizó los tiempos en los que la comunidad alcanzó su máximo esplendor.

A los lados del tabernáculo cuelgan dos lámparas y se disponen dos columnas con capiteles corintios, sobre éste se dispone un tímpano con una inscripción dorada con carácteres hebraicos. Al otro lado se sitúa el «matroneo» (espacio de oración reservado a las mujeres). Las paredes están decoradas con estuco imitando a mármol de varios colores. En los lados largos del salón se disponen tres puertas, una real y dos pintadas. Las ventanas del lado izquierdo se abren sobre un patio interior, mientras que en el lado derecho son pintadas. La bóveda está sostenida por una serie de pilastras y por cuatro columnas que aluden al templo de Salomón.

La presencia de judíos en Sabbioneta se remonta a 1436, año en el que Gianfrancesco Gonzaga condcedió a los hermanos Bonaiuto y Bonaventura, judíos de Pisa, el permiso de ejercitar la usura, abriendo un banco de préstamo. En la segunda mitad del siglo XVI la comunidad judía en Sabbioneta aprovechó el clima de tolerancia del duque Vespasiano, siendo éstos los años de mayor esplendor, especialemente a nivel cultural. En 1551, Sabbioneta fue sede de una imprenta judía (a cargo de la familia Foà), publicándose importantes ediciones de libros de oración. Tras la muerte de Vespasiano, la comunidad judía continuó prosperando. En 1848 la población judía de Sabbioneta probablemente contaba con 150 ánimas. A finales del siglo XIX, debido a la crisis económica que golpeó especialmente a Sabbioneta, muchos judíos se trasladaron a Milán, inciándose el descenso de la comunidad, que se extinguió en las primeras décadas del siglo XX.

~ by lostonsite on 14 agosto, 2009.

Italia, Viajes

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