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Cuando se posó la cabeza del viejo cuervo

CAPOCORB VELL: POBLADO MEGALÍTICO.

– La cultura talayótica.

El periodo megalítico de las Islas Baleares (taulas, navetas, talaiots) es un periodo con características propias, que lo convierten en una manifestación particular. La cultura talayótica se desarrolló en la Edad del Bronce, desde los últimos siglos del segundo milenio aC. hasta la romanización. Su nombre deriva de los talayots, denominación popular que recibieron las grandes torres o atalayas construidos con sillares ciclópeos que protegían los poblados. Estos sillares son de gran tamaño y la técnica de construcción es en piedra seca. La estructura general del talayot es la de una cámara central, un corredor de acceso y una columna para sostener la cubierta. Estas construcciones de piedra fueron utilizadas como baluartes defensivos, como atalayas para el control visual de un territorio y como centros públicos de reunión en cuyo interior se desarrollaron actividades de orden económico y político. El parecido de los talaiots con las nuragas de Cerdeña y las torres de Córcega ha hecho aventurar la teoría de que esta cultura tuvo su origen en la llegada de gentes de aquellas islas.

  

El poblado prehistórico de Capocorb Vell (literalmente «cabeza de cuervo viejo») es uno de los  más importantes de Mallorca y fue uno de los más extensos.  Actualmente quedan de él cinco talayots (dos cuadrados y tres redondos), y 28 viviendas distribuidas en una configuración casi laberíntica. La antigüedad de este poblado es de unos 1000 años aC, y es probable que siguera siendo utilizado por los indígenas mallorquines hasta bien entrada la colonización romana de Mallorca, es decir, hasta el cambio de Era.


Las primeras excavaciones científicas se realizaron en la década de 1910 a 1920 por el arqueólogo Josep Colominas Roca, que tiene levantado un monolito a su memoria en el mismo poblado, gracias al mecenazgo de otro prehistoriador insigne, Luis Pericat, gloria de la arqueología hispana. Josep Colominas lo excavó por cuenta del «Institut d’Estudis Catalans», y dado su enorme importancia histórica y arquitectónica, este poblado fue declarado Monumento Histórico Artístico el 3 de Junio de 1931.

En los años 60, el doctor Bartolomé Font Obrador, Cronista Oficial de la Ciudad de Llucmajor, excavó de nuevo el yacimiento centrándose en la vivienda número 28 formada por cuatro habitáculos. Colominas encontró restos de enterramientos por inhumación y por incineración en los dos talayots cuadrados, de lo que dedujo que los talayots eran monumentos funerarios (hoy se sabe que los enterramientos son muy posteriores a la construcción de los talayots). Font encontró cerámica que delataba, entre otras cosas, que al menos una de las habitaciones continuó siendo utilizada a través de las épocas romana, musulmana y hasta la edad media (un milenio y medio de perduración), lo que claramente muestra que poco queda del poblado talayótico original.

Talayot cuadrado A: Se trata de un talayot muy singular debido a ciertas características. Se encuentra integrado en un poblado presentando una entrada descentrada. La orientación de la puerta sí es la habitual, hacia el sureste, sin embargo, es el único talayot que presenta un corredor que accede a un camarín subterráneo. A ras del suelo aparece una abertura que es la entrada a una galería subterránea de unos 0’80 metros de ancho por una altura que varía entre 0’70 y 1’50 metros. El corredor desciende suavemente en espiral hasta una pequeña cámara techada en parte por troncos de acebuche, caso muy excepcional en la Prehistoria de Mallorca (sólo se conoce otro caso de un talayot con vigas de lentisco, el talayot de «Sant Agustí Vell.» en Menorca). Por el reducido tamaño de la cámara terminal se ha desechado cualquier posibilidad funcional. Sería un lugar de culto, un habitáculo mágico, relacionado con las creencias religiosas del hombre prehistórico mallorquín.  Las excavaciones llevadas a cabo en el poblado por J. Colominas entre 1918 y 1920 no produjeron grandes hallazgos en este talayot, salvo un esqueleto humano depositado en el corredor descendente, de época posterior a la talayótica. En su cámara superior aparece una pilastra formada por tambores de piedra superpuestas, con una altura total de 2’15 metros. Era el sostén central de una cubierta formada por losas de piedras colocadas en disposición radial. Todas las lajas de cobertura han ido sucumbiendo durante el siglo XX, reduciendo su altura hasta los 5 metros que posee en la actualidad.

Talayot cuadrado B: El otro talayot cuadrado ha sido modificado, tapiándose su puerta original, y convirtiendo la columna central en un muro que separa dos ámbitos. En tiempos tardíos fue utilizado para cremaciones. Dos de los talayots ciruculares, el más cercano a la entrada del yacimiento y el situado en el extremo occidental del conjunto tienen portales con corredor reconocibles.

Entre los dos talayots cuadrados se extiende una serie de viviendas primitivas, algunas con un pequeño corral delantero posiblemente destinado a aprisco: lugar para recoger el ganado (ovejas y cabras).

~ by lostonsite on 19 julio, 2009.

España, Islas Baleares, Viajes

2 Responses to “Cuando se posó la cabeza del viejo cuervo”

  1. Hola, tengo que hacer un trabajo sobre este poblado, centrandome en el Talayot cuadrado A, y necesito bibliografía. Me podrías indicar algún libro?? gracias

  2. hola tengo que hacer un trabajo de historia con este monumento tan interesante. Me podrias pasar informacion mas concreta ? Gracias

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