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Cuando el agua crea espacios

CUEVAS DEL DRACH. PORTOCRISTO.

Las cuevas del Drach son un conjunto de un total de cuatro cuevas situadas en Porto Cristo, Mallorca. Las cuatro cuevas, denominadas Cueva Negra, Cueva Blanca, Cueva de Luis Salvador, y Cueva de los franceses, se encuentran conectadas entre sí, alcanzando 2,4 km de longitud y 25 m de profundidad.

Las cuevas del Drach son de origen cárstico y por acción de la entrada del agua del mar Mediterráneo, posiblemente en el periodo miocénico. En su interior se encuentra uno de los mayores lagos subterráneos del mundo, el Lago Martel con  117 m de longitud y 30 m de ancho. Este lago tiene una temperatura de 17ºC y es ligeramente salado, prueba de su conexión con el mar Mediterráneo.

La existencia de estas cuevas data de tiempos inmemoriales. Los habitantes de Mallorca tienen conocimiento de su existencia desde hace más de 3000 años, llegando a comentarse que los piratas de aquellos tiempos guardaban sus tesoros en dicha cueva, en la cual consideraban que estarían protegidos.

La primera noticia escrita que se conoce de las Cuevas del Drach data de 1338, cuando Rover de Rovenach, gobernador de la isla y alcalde de Manacor, envió a un grupo de soldados, por decreto, para que buscaran el «Tesoro del Templo», el cual fue encontrado (o eso se dice). Se da fe de este suceso en 1339, en los Archivos del Reino de Mallorca, donde se haya un acta que documenta paso a paso toda la expedición.

El nombre, Drach, lo leemos por primera vez en el libro de 1632 “Historia del Reino de Mallorca” de Juan Dameto (1554 – 1633). Sin embargo, hasta bien entrado el siglo XVIII las Cuevas del Drach no son nombradas en ningún mapa. Será en 1784 cuando las cuevas aparecerán incluidas en el mapa de Mallorca del Cardenal Despuig. Antoni Despuig Dameto (1745 – 1813) fue rector de la Universitad Luliana, donde ayudó al geógrafo Julià Ballester Mas en la confección del mapa de Mallorca que fue grabado por Josep Muntaner en 1785. Posteriormente, en 1880, aparecerán las primeras cartografías de la cueva a cargo del cartógrafo y espeleólogo M. F. Will.

Julio Verne menciona a las cuevas del Drach en su libro «Los Viajes de Clovis Dartentor» (1896): «En suma; lo más lamentable era la falta de tiempo, que no permitía organizar la completa exploración de la admirable Mallorca. No es bastante haber recorrido los diversos barrios de Palma, su capital; es preciso visitar las demás ciudades… ¿y cuáles más dignas de atraer a los turistas que Soller, Inca, Manacor, Valldemosa? ¡Y las grutas naturales de Artá y Drach, consideradas como las más bellas del mundo, con sus lagos legendarios, sus capillas de estalactitas, sus baños de aguas límpidas y frescas, su teatro, su infierno, denominaciones fantásticas si se quiere, pero que merecen las maravillas de aquellas inmensidades subterráneas! ¡Y que diremos de Miramar, el incomparable dominio el archiduque Luis Salvador; de los bosques milenarios, cuyos árboles ha respetado este príncipe sabio y artista; y de su castillo, edificado sobre un alto que domina el litoral; y de “hospedería”, cuyos gastos paga S.A., abierta a todos los que pasan, que les ofrece lecho y comida durante dos días gratuitamente, y hasta, los que en ello tienen empeño,
procuran inútilmente agradecer por una gratificación a las gentes del Archiduque la acogida! ¿Y no es digna también de ser visitada la Cartuja de Valldemosa, desierta ahora, silenciosa, abandonada, y en la que Jorge Sand y Chopin han pasado una temporada, lo que nos ha valido bellísimas obras del gran artista, y del gran novelista la relación de Un invierno en Mallorca y la extraña novela Spiridión? En suma; lo más lamentable era la falta de tiempo, que no permitía organizar la completa exploración de la admirable Mallorca.»
Capítulo VII: En el que Clovis Dardentor vuelve del Castillo de Bellver más deprisa de lo que ha ido.

La verdadera exploración científica y rigurosa data del 1896 y se debe al archiduque Luis Salvador de Habsburgo-Lorena que encargó dicho trabajo al espeleólogo Eduardo Martel. En ella se descubrieron cuatro cuevas comunicadas entre si, y el lago que recibió el nombre de Martel en honor a su descubridor.

~ by lostonsite on 18 julio, 2009.

España, Islas Baleares, Viajes

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