header image
 

Cuando evoluciona un instrumento

MURRAY PERAHIA

JOHANN SEBASTIAN BACH (1685 – 1750)

– Partita nº6 en mi menor, BWV 830 (1726 – 1730):
Toccata
Allemanda
Corrente
Air
Sarabande
Tempo di gavotta
Gigue

LUDWIG VAN BEETHOVEN

– Sonata nº 15 en Re Mayor, op. 28, “Pastoral” (1802)
Allegro
Andante
Scherzo: Allegro vivace
Rondó: Allegro ma non troppo

—————————————————

JOHANNES BRAHMS (1833 – 1897)

– Variaciones y fuga sobre un tema de Haendel en Mi b Mayor, op. 24 (1861)
Aria. Rythmisch, mit Humor
Variación 1. L’istesso tempo
Variación 2. Con espressiones
Variación 3. Grazioso
Variación 4. Risoluto, con fuoco, staccato
Variación 5. Affetuoso, espressivo
Variación 6. Sordo e legato
Variación 7. Con vivacità
Variación 8. Martellato, Distinto, con legato
Variación 9. Poco sostenuto, legato
Variación 10. Energico
Variación 11. Lusingando, con tenerezza, dolce, legato
Variación 12. L’istesso tempo, semplice, dolce, legato
Variación 13. Largamente, ma non più, espressivo
Variación 14. Vivace, sciolto
Variación 15. L’istesso tempo
Variación 16. Scherzando
Variación 17. Più mosso, semplice
Variación 18. Grazioso
Variación 19. Leggiero e vivace, alla Siciliana
Variación 20. Andante, expresivo, legato
Variación 21. Allegretto vivace, dolce / leggiero
Variación 22. Alla Musette
Variación 23. Vivace, sospetto, vivace, staccato
Variación 24. L’istesso tempo, tumultuoso, feroce
Variación 25. Poco più lento, festivo, fieramente, con tutta forza
Fuga. Allegro sostenuto e fermo

—————————

Bises:

FRANZ SCHUBERT:
– Impromptu nº 2 en Mi b M, op. 90, D 899
– Impromptu nº 4 en La b M, op. 90, D 899

Bach con sus obras para teclado, Clavierübung, y singularmente en sus partitas, plantea la necesidad práctica de un instumento de más cubicaje que el clave, pero menos que los inamovibles órganos. Para la composición de las partitas, Bach utilizó claves muy desarrollados, y probó los primeros pianofortes, que incluso ayudó a diseñar.
Beethoven pudo utilizar pianofortes más evolucionados, pero sus sonatas pianísticas tienen justamente en las partitas de Bach su primer antecesor, y el sucesor fue Mozart. Beethoven estudió a conciencia El clave bien temperado e interpretó asimismo el catálogo organístico de Bach, con lo cual liberó a la mano izquierda de tributar a la derecha.
Brahms es de vinculación semiautomática a Beethoven -la primera sinfonía de Brahms fue bautizada por Hans von Bülow como la Décima Sinfonía de Beethoven-, mientras que la vinculación con Bach se remonta a sus inicios concertísticos, ya que Brahms comenzó interpretando a Bach, leyéndolo como inspiración metodológica.

La Partita nº 6 parte del primer volumen del Klavierübung (Ejercicios de teclado) que editó el mismo Bach a su peculio, con el epígrafe de Opus 1. Fue obra compuesta entre 1726 y 1730, y en ella empieza a desarrollar la protohistoria de la técnica pianística moderna: situación de la mano a lo largo del teclado, desplazándose toda ella en función de cada centro de gravedad de sonido en una suerte de ergonomía pentatónica; papel a los dedos débiles, el pulgar y el meñique, que se han tratado de evitar incluso en ciertas técnicas no tan lejanas; concepto de la pulsación por encima de la percusión, a base de una presión digital de fuera adentro, en lugar del staccato de martillo… Bach hizo a menudo de sus obras creativas tratados de técnica, de la ciencia aplicada emergía la ciencia pura, eran reacciones químicas reversibles.
La Partita nº 6 es conocida como toccata, por la preponderancia del desarrollo de la misma. Es un trasunto organísitico, pero la traducción al piano ofrece sorpresas sonoras. Las partitas tienen en común, además de su genialidad, un altísimo listón de dificultad mecánica.

La Sonata nº 15 en Re Mayor, op. 28, “Pastoral”, de Beethoven fue compuesta entre los polos referenciales de la Marcha fúnebre y la Sinfonía Heroica, y es la inmediatamente posterior a la “Quasi una fantasia”, también conocida como “Claro de luna”. La Sonata nº 15 es descriptiva, aunque el adjetivo de “Pastoral” es totalmente aleatorio y no fue puesto por el compositor.
Mantiene la Sonata nº 15, una afirmación absoluta de la contundente tonalidad Re Mayor, de la que sólo se libera en el Andante. La obstinación por el Re -ya la arrastra del “Claro”, aunque disimulada en el Mi Mayor, en el papel estelar de nota sensible- arranca y cierra el primer movimiento en ostinato grave, y el breve “Scherzo” es una melodía brillante construida a través de los más simples arpegios, que potencia en el “Rondó” final, en una escritura que evoca los diálogos de Bach en la Toccata y fuga.

Brahms gustó de evocar a algunos de sus compositores predilectos: Paganini, Haydn, Schumann, Haendel. En el caso de Haendel toma como leitmotiv el aria de la primera de las Suites de pieces pour le clavecin, con cinco variaciones, editadas en Londres en 1733. La obra teclística de Haendel no es ni mucho menos conocida e interpretada como la de Bach. Algunos críticos sitúan las Variaciones y fuga sobre un tema de Haendel en Mi b Mayor, op. 24 en la cima del catálogo pianístico de Brahms, por el contenido, pero también por lo que consigue hacerle decir al piano, en plena evolución del instrumento. No es extraño que ante un ingenio nuevo, se intente que mimetice lo antiguo. Brahms, de otra parte, abordó a Haendel después de haberse estudiado sus óperas, como coeditor de la edición de 1858. Se sabía bien el contexto para saber destilar el texto.

Murray Perahia

Nació en 1947 en Nueva York en una familia de origen sefardí. Comenzó a estudiar piano a los cuatro años e ingresó en el Mannes College of Music a los diecisiete. Se graduó como director y compositor. Realizó cursos de verano en la Escuela de Música y en el Festival de Marlboro en Vermont, donde conoció y colaboró con músicos como Rudolf Serkin, Pablo Casals y miembros del Cuarteto Budapest. Después de ganar el Concurso Internacional de Piano de Leeds en 1972, recibió varias invitaciones para tocar por toda Europa. Em 1973 realizó su primer concierto en el Festival de Aldeburgh, donde conoció y trabajó estrechamente con Benjamin Britten y Peter Pears. Acompañó a Pears en muchos recitales y desde 1981 y 1989 trabajó como director artístico del Festival de Aldeburgh. También desarrolló una cercana amistad con Vladimir Horowitz. Desde entonces ha realizado presentaciones y giras por todo el mundo. Actúa con las principales orquestas y graba numerosos discos. Entres sus hitos están la grabación de todos los Conciertos para piano de Mozart como solista y director de la Orquesta de Cámara Inglesa, todos los Conciertos para piano de Beethoven con la Orquesta del Concertgebouw y Bernard Haitink, así como los Conciertos de Mendelsshon, Chopin, Grieg y Schumann. Ha colaborado con Georg Solti y con los cuartetos Amadus, Guarneri y Budapest. Asimismo ha realizado importantes incursiones discográficas en la obra de Bach, Scarlatti y Haendel. Como director musical aceptó su primer puesto como director invitado de la Academia de St. Martin in the Fields. En las últimas temporadas ha tocado en el Carnegie Hall de Nueva York con la Orquesta del Festival del Lucerna y David Robertson. Además, a lo largo de 2008 ha ofrecido recitales en Ámsterdam, Zúrich, París, Viena y Londres; ha dirigido la Academy of St. Martin in the Fields en una gira americana. Entres sus últimas grabaciones destacan las Sonatas D 958, 959 y 960 de Schubert.

~ by lostonsite on 2 junio, 2009.

Conciertos, Música

Leave a Reply




 
A %d blogueros les gusta esto: