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Cuando la peña se asoma al río

SEPÚLVEDA

Los primeros datos sobre la ocupación humana de las tierras de Sepúlveda hacen referencia a la tribu de los arévacos y se remontan a la Edad del Hierro.
Los romanos se establecieron en la población que adquirió el estatus de municipio y llegó a tener un gran dinamismo en sus relaciones exteriores. Los visigodos ocuparon el lugar de los romanos. Los restos encontrados, como la necrópolis de Duratón (Pueblo Agregado o Barrio de Sepúlveda atestiguan una importante presencia y una influencia germánica relevante.
La villa de Sepúlveda es citada por primera vez en la Crónica de Alfonso III. En estas crónicas se hace referencia al desploblamiento de la misma consecuencia de las correrías de Alfonso I. En el año 940 se le encarga a Fernán González, conde de Castilla, su repoblación que estabiliza una zona cristiana más allá del río Duero. Existe una leyenda en la cual se cuenta la lucha de Fernán González y el Alcaide moro Abubad, esta leyenda, trasmitida por el Abad de Arlanza, Fray Gonzalo de Arredondo, esta reflejada en la fachada de la lamada «casa del Moro». Fernán González dio fuero a sepúlveda en su repoblación.
En el año 979 Almanzor intenta recuperar la villa sin éxito pero años más tarde, en el 984 la recuperarría, pero los castellanos la volverían a perder en los años 984 y 986. En el año 1010 la villa pasa definitivamente a manos cristianas al se rtomada por Sancho García, nieto de Fernán González.
El fuero de Fuero de Sepúlveda fue confirmado en varias ocasiones. El testimonio ducumental más antiguo es el latino de Alfonso VI del año 1076. Este fuero encarnaba el Derecho en la Extremadura Castellana. Ampliado posteriormente y codificado en 1300 fue otorgado a otras poblaciones como a Zaragoza y Teruel y, a partir de Uclés, a muchas poblaciones de la Orden de Santiago.
El territorio en el que el fuero tenia vigencia no era solo la villa de Sepúlveda, sino que se extendía en lo que se definió como Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda que todavía existe. Esta comunidad abarca 37 municipios.
En el año 1111 tierras de Sepúlveda se produjo la Batalla de Candespina (hoy Fresno de Cantespino) en la que Alfonso I de Aragón y el Conde Enrique de Portugal se enfrentaron y vencieron a doña Urraca, mujer de Alfonso I de Aragón. Esta victoria dio como resultado la independencia de Portugal y la incorporación de Sepúlveda a la corona aragonesa.
Los judíos son expulsado en 1468 y poco después se reconoce la soberanía de los futuros Reyes Católicos, en contra de Enrique IV de Castilla.
El Rey Carlos III visita la villa en el siglo XVIII regalando a su ayuntamiento un cuadro de su hijo Carlos IV a la edad de 17 años. Este cuadro es expone en el salón de plenos del ayuntamiento de la Villa.
Durante la ocupación francesa y la Guerra de la Independencia Sepúlveda fue asediada por las tropas francesas y en su territorio actuó el Empecinado que tenía su base en las cuevas del Cañón del río Duratón.
En las Guerras Carlistas fue tomada en 1838 por el general Gómez. En la Guerra Civil Española de 1936 Sepúlveda se mantuvo bajo la ocupación del ejército alzado contra la legalidad republicana. Fue puesto de mando de las tropas que controlaban el paso por el puerto de Somosierra.
En 1951, Sepúlveda es declarada Conjunto Histórico-Artisctico.

– IGLESIA DE SANTIAGO

Santiago es la única iglesia del románico sepulvedano en la que se empleó el ladrillo para su construcción. Abandonada al desplomarse la cubierta en los años treinta del siglo pasado, tras su restauración alberga el centro de interpretación de la naturaleza de las Hoces del Duratón.

•) El Templo:

Santiago es un templo románico (finales del siglo XII – principios del siglo XIII) de una sola nave, construida en mampostería y rematada por un ábside con arquerías de ladrillo, tanto en el interior como en el exterior. El ábside se cubre con bóvedas en horno y cañón, fabricadas en piedra. La torre, también en mampostería, se compone de dos cuerpos. El inferior es macizo, mientras que en el superior se abren vanos con arcos de medio punto. Una moldura de taqueado separa ambos.
El templo contaba también con pórtico que fue eliminado al construirse la carretera. En la portada aparece la imagen de San Juan Evangelista traída de la parroquia de su advocación cuando desapareció. Seguramente toda la piedra empleada para la portada tiene el mismo origen.
La presencia del ladrillo en la obra de Santiago, emparenta a esta iglesia con el románico de Cuellar y su tierra y la hace única en el conjunto sepulvedano.

•) La Cripta:

Separada de la nave por un estrecho pasillo, aparece una cripta funeraria prerrománica, cubierta por una bóveda de cañón. Antiguo osario, los restos humanos se acumulaban hasta la parte superior de la bóveda.
En el suelo de orca están excavadas un buen número de sepulturas antropomorfas, fechables en la segunda mitad del siglo X, al igual que la primera parte de la bóveda, apoyada sobre canes decorados con rollos. Este es un elemento muy característico de la arquitectura árabe. Se encuentran también en la iglesia de El Salvador, donde se han considerado influencia mozárabe.
Coincidiendo con la construcción de la iglesia románica, la bóveda se amplía y reviste de cal. La presencia de una imagen de la Virgen dibujado en trazos negros hace pensar que en un momento, ya entrado el siglo XIII, se pensó decorar la cripta con frescos.

•) Centro de Interpretación de la Naturaleza:

En 1992, se rehabilitó la iglesia de Santiago para albergar el Centro de Interpretación de la Naturaleza del Parque Natural “Hoces del Duratón”, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente de la junta de Castilla y León.
El centro cuenta con una exposición dotada con modernos medios, en la que se presentan al visitante los diversos paisajes del parque, su flora y fauna, a través de un recorrido simulado por las hoces. A lo largo de este paseo, el visitante podrá conocer y comprender la formación del cañón, el ecosistema del río y la riqueza ecológica de parameras, sabinares y pinares. El coro se ha dedicado a la historia, el arte y las tradiciones de Sepúlveda, principal núcleo de las Hoces del Duratón.

– IGLESIA DE EL SALVADOR:

La Iglesia románica de El Salvador corona el caserío de la villa. Sus obras se remontan a los últimos años del siglo XI, poco después de que Alfonso VI confirmara el fuero a los sepulvedanos. Una inscripción menciona la fecha Era MCXXXI, que corresponde al año 1093.

•) Arquitectura:

La Iglesia de El Salvador es un templo románico de una sola nave rematada por un ábside semicircular. Nave y cabecera se cubren con bóvedas de medio cañón y de horno, respectivamente. Debajo de la cabecera existió una cripta de la que hoy sólo queda el espacio, debido a un fallo en las tareas de restauración.
Junto al muro norte se sitúa una torre exenta, comunicada con la nave por un estrecho pasillo abovedado. Se trata de una torre-fortaleza que cumple con una función religiosa, como parte del templo, y una función militar, complementando la defensa del recinto amurallado. Consta de dos cuerpos, el inferior, macizo, y el superior, en el que se abren dos vanos típicamente románicos.
Completa el conjunto una galería porticada adosada a los muros oeste y sur. En el lado sur del pórtico se abren ocho arcos repartidos en cuatro arcadas y apeados de dos en dos en columnas centrales rematadas por robustos capiteles decorados. En el lado oeste han desaparecido las arquerías y se eleva un muro liso.
Toda la iglesia fue construida en sillería. Llama la atención la cantidad y variedad de marcas de cantero. Se pueden apreciar al menos veintiséis marcas distintas.

•) Escultura:

Capiteles, canecillos y molduras se decoran con motivos geométricos vegetales y animales. Entre estos últimos aparecen animales de la fauna regional, como carneros, cerdos, caballos y perros, y animales fantásticos en actitudes feroces. Las representaciones humanas son muy escasas, limitándose a algunas cabezas y figuras defectuosas y desproporcionadas.
A excepción de los lazos de tipo irlandés, presentes en los capiteles de la nave, se trata de temas decorativos característicos del arte visigodo, asturiano y mozárabe. Todos los estudios han señalado la enorme diferencia que existe entre la tosquedad y la rudeza arcaizante de su decoración, fiel a las raíces prerrománicas, y la maestría demostrada en el trazado de sus elementos arquitectónicos, que dota al edificio de unas proporciones perfectas.

•) Cronología

La inscripción fundacional, situada en el exterior del ábside, permite ver con claridad la fecha “ERA MCXXXI”, es decir el año 1093. Tradicionalmente se pensaba que dicha fecha indicaba la consagración del templo y marcaba, por tanto, el final de las obras de construcción.
De esta forma, El Salvador ha aparecido en todas las publicaciones, no sólo como la iglesia más antigua de Sepúlveda, sino como la iglesia románica más antigua del sur del río Duero. Sin embargo, recientes investigaciones defienden que el año 1093 es el momento en el que se inicia la construcción que terminaría en los primeros años del siglo XII. Es, por tanto, ligeramente posterior a la Iglesia de San Frutos del Duratón, consagrada en el año 1100.
Aunque románico, el pórtico se adosó en un momento posterior, posiblemente a principios del siglo XIII, como denota el estilo diferente usado para labrar sus capiteles.

– IGLESIA DE LA VIRGEN DE LA PEÑA

Románica, del siglo XII, su planta es idéntica a la de la Iglesia de El Salvador, aunque el pórtico actual es casi todo del siglo XVI. Tiene nave alta, ábside al saliente y torre adosada. La característica más significativa del templo es el Tímpano situado en la puerta de entrada, único en Segovia y en el románico segoviano.
De planta y tres cuerpos, la Torre fue construida por un magister, Dominicus Iulianus, de San Esteban. Dispone en sus dos cuerpos superiores de pares de ventanas con arcos separados por un parteluz. La torre, construida con grandes sillares de piedra, se remata en teja con una veleta. El ábside es casi idéntico al de El Salvador, con columnas adosadas, arcos abocelados en sus vanos y una moldura ajedrezada que recorre todo el hemiciclo. La bóveda es de sillar de medio cañón, con arcos ciegos a uno y otro lado, sobre los que corre la cornisa que sirve de apoyo a la bóveda, sustentada por impostas columnares de triple fuste.
Su galería porticada, muy posterior a la románica que hubo, protege una magnífica portada en el muro de la epístola donde aparece un tímpano con relieve que muestra un pantócrator, en el interior de un rombo truncado, con escenas del juicio final. Allí están representados los ángeles de la luz y los ancianos. En torno al Dios creador aparecen los símbolos de los evangelistas y abajo, en el dintel de la entrada, el crismón. A su lado, San Miguel y su inseparable diablo pesan las almas de los hombres, mientras que otro ser atraviesa un dragón de una lanzada.
En esta Iglesia se encuentra la imagen de la Patrona de la Villa y su Tierra. Ntra. Sra. de la Peña, talla en madera policromada del siglo XII, que representa a la Virgen sentada con el Niño en brazos. Una artística verja de hierro separa el altar mayor de la nave.

~ by lostonsite on 7 abril, 2009.

Castilla y León, España, Viajes

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