header image
 

Cuando se varía en poco más de un siglo

NICHOLAS ANGELICH

Auditorio Nacional, Martes 17 de Febrero, 2009

FRANZ JOSEPH HAYDN (1732 – 1809):
– Variaciones en fa menor, Hob. XVII:6

JOHANNES SEBASTIAN BACH (1685 – 1750)
– Suite inglesa nº2 en la menor, BWV 807 (1717 – 1723):
Prelude
Allemande
Courante
Sarabande
Bourée I
Bourée II
Gigue

———————————————————————-

ROBERT SCHUMANN (1810 – 1856)
– Kreisleriana, op. 16 (1838)
Äusserst bewegt
Sehr innig und nicht zu rasch – Intermezzo I. Sehr leb haft – Intermezzo II. Etwas bewegter – Langsamer
Sehr aufgeregt – Etwas langsamer
Sehr langsam – Bewegter
Sehr lebhaft
Sehr langsam – Etwas bewegter
Sehr rasch – Noch schneller – Etwas langsamer
Schnell und spielend

TRES MUNDOS MUSICALES EN POCO MÁS DE UN SIGLO

Poco más de un siglo media entre la obra de Bach y la obra de Schumann, pero en ese lapso de tiempo, los avances estético-musicales que se dieron en Europa fueron de tal calibre que esas dos obras, vienen a representar tress eras musicales, tres mundos artísticos bien distintos, del Barroco, el Clasicismo y el Romanticismo centroeuropeos.
Corriendo en paralelo a la evolución estética, evolucionó la técnica de ejecución y el propio medio instrumental, de manera que fueron compuestas en tres instrumentos diversos: del clave o clavicembalo al piano romántico, pasando por el pianoforte.

BACH: SUITE INGLESA Nº2 EN LA MENOR BWV 807
Las suites inglesas pueden datarse en el período de Cöthren, es decir, entre 1717 y 1723. Bach venía de Weimar, en donde había trabajado entre 1708 y 1717 como organista, músico de cámara y Konzertmeister y había compuesto cantatas y corales luteranos, además de esplenderosas partituras organísticas con las que se consolidó como el más grande compositor para este instrumento. En Cöthren iba a disponer de una pequeña orquesta y se liberó de la obligación de componer continuamente para los oficios religiosos, todo lo cual se tradujo en la gran eclosión de la música orquestal, concertante, camarística y, en definitiva, instrumental que muestra el catálogo bachiano: en este período nacieron las cuatro Suites u Oberturas orquestales, los dos Conciertos para violín y orquesta, el de dos violines, los seis Conciertos de Barndemburgo, las tres Sonatas y tres Partitas para violín solo, y entre tantas obras, las colecciones de seis Suites inglesas BWV 806-811 y seis Suites francesas, BWV 812-817.
Justificar el título de Suites francesas es bien fácil, pues Bach utilizó términos en francés y, sobre todo, utilizó elementos compositivos muy típicos de las Oberturas francesas, con lo que queda clara su voluntad de recreación de aquella escuela. Pero las Suites inglesas no dan clave alguna para identificarlas como propiamente inglesas. Se apuntan diversas posibilidades: que fueran escritas para un caballero inglés, o que siguen un modelo similar al de las Suites que Haendel escribió en Londres poco antes. También hay constancia documental de la admiración de Bach por las suites de Charles Dieupart, de una de las cuales se conserva una copia de puño y letra y hasta se ha comprobado que se basó en un movimiento de Dieupart para el “Preludio” de su Suite inglesa en la mayor. Charles Dieupart fue un clavecionista, violinista y compositor, francés de nacimiento, pero fallecido en Londres, donde se había establecido tempranamente y donde hizo prácticamente toda su carrera; por lo tanto, es verosímil pensar que si Bach tomó las suites de Dieupart como modelo para esas seis Suites, tales obras pudieran ser calificadas como inglesas. Ésta viene aceptándose como la tesis más probable. En todo caso, no fue el propio Bach quien asignó el adjetivo a sus obras y, por otra parte, cualquiera que fuera el modelo al que mirara inicialmente o que hubiera actuado como motor, es evidente que Bach hizo música no sólo propia, sino profundamente personal.
Se proponen la sucesión de cuatro danzas básicas: “Alemanda”, “Courante”, “Zarabanda” y “Giga”, entre las cuales se intercala alguna otra.

HAYDN: VARIACIONES EN FA MENOR, HOB. XVII:6
Las últimas Sonatas para piano compuestas por Haydn datan de la década final del siglo XVIII, y a este esplendoroso momento creativo pertenecen también las variaciones en fa menor, Hob.XVII:6, una obra de notable envergadura y que nada tiene que ver con tantas composiciones de la época, que manejan el concepto de variación con criterios decorativos y acadamicistas: acaso por esto, la obra se presentaba como Sonata y como Piccolo divertimento. Realmente, la elección final del título fue acertada, pues la partitura ni se atiene al curso formal de la sonata tal y como el propio Haydn lo había fijado, ni su vuelo musical parece bien definido como divertimento. La obra se fecha en Viena en 1793, entre las dos celebradas estancias de Haydn en Londres. El planeamiento de esta obra es el de dobles variaciones. Se exponen dos temas, en fa menor el principal y en fa mayor el segundo, y ambos serán variados alternativamente, dos veces cada uno, culminándose la obra con una importante coda de grave expresividad.

SCHUMANN: KREISLERIANA, OP 16
Cuanto hubo de apasionado, hipersensible y excéntrico en el carácter del escritor Ernest Theodor Amadeus Hoffmann, tiene reflejo en tres relatos publicados en 1813, 1815 y 1822, en los cuales pulula la extraña, la singular personalidad de Johannes Kreisler, un maestro de capilla a quien los especialistas literarios han visto como una especie de alter ego del propio Hoffmann.
El compositor y pianista Robert Schumann quedó cautivado por la compleja personalidad de Kreisler y, bajo esa impresión, compondría, en 1838, una de sus obras más personales, enigmáticas, hondas y poéticas, estructurada en ocho movimientos estrechamente fundidos que tituló Kreisleriana. Es una de las más altas cimas alcanzadas por Schumann, partitura fundamental en el desarrollo del piano romántico.
Schumann dedicó esta obra a su admirado colega Fryderyk Chopin, que le correspondió al regalo de Schumann, dedicándole su Balada en fa Mayor.
En 1838 Schumann contaba con veintiocho años de edad. Era un pianista admirable, un compositor imaginativo, con personalidad apabullante, un hombre vital y enamorado.
La Kreisleriana de Schumann consiste en ocho piezas -Fantasías, las llamó su autor- encadenadas, en las que se alteran las de gran despliegue dinámico y energético con otras reposadas, a modo de fases contenidas que contrastarían con la euforia pasional de las otras y que, en todo caso, marcan una alternancia de caracteres expresivos paralela a las contraposiciones de caracteres y de humor propias de las personalidades de Kreisler, de Hoffmann… y, por supuesto de Schumann. La obra exige gran virtuosidad. Estas exigencias, tanto técnicas cuanto conceptuales, que la Kresleriana tiene, hace que para el intérprete tenga el más alto rango de dificultad.

NICHOLAS ANGELICH
Nació en 1970 en Estados Unidos. Comenzó sus estudios de piano a los cinco años con su madre. Cuando tenía trece años, ingresó en el Conservatorio Supérieur Nacional de Musique en Paris, donde estudió con Aldo Ciccolini. En esta época ganó el Primer Premio de Piano y de Música de Cámara. Luego continuó sus estudios con León Fleisher y Maria João Pires. En 1989 ganó el Segundo Premio en el Concurso Internacional de Piano Casadesus en Cleveland y en 1994 el Primer Premio en el Gina Bachauer en Salt Lake City.
En el mundo de la música de cámara toca de forma habitual con los violinistas Renaud Capuçon y Agustin Dumay. Ha grabado varios discos para el sello Harmonia Mundi, Lyrinx y Virgin Classics.

~ by lostonsite on 17 febrero, 2009.

Conciertos, Música

Leave a Reply




 
A %d blogueros les gusta esto: