header image
 

Cuando se vende el alma

THE RAKE’S PROGRESS
Igor Stravinski (1882 – 1971)

Teatro Real:
Enero 2009: 11, 13, 15, 17, 19, 22, 24, 26, 28

Ficha artística:

Director musical ………………..Christopher Hogwood
Director de escena ……………. Robert Lepage

Reparto:
Trulove …………………..………… Darren Jeffery
Anne Trulove ..…….……………. Maria Bayo
Tom Rakewell .………..…………. Toby Spence
Nick Shadow ..………….………… Johan Reuter
Mother Goose ……………………. Julianne Young
Baba la Turca .……………………. Daniela Barcellona
Sellem ..…………….…………….… Eduardo Santamaría
Un celador ..………….……………. Josep Ribot

Coro y Orquesta Titular del Teatro Real.
Nueva producción del Teatro Real en coproducción con el Théatre de La Monnaie de Bruselas, la Opéra de Lyon, la San Francisco Opera y la Royal Opera House, Covent Garden, de Londres, en colaboración con Ex Machina.

Antes de que se levante el telón escuchamos una breve fanfarria en el metal orquestada de forma sencilla.
Acto I
Escena I
La ópera comienza en el jardín de la casa campestre de Trulove en una tarde primaveral. Su hija Anne y Tom Rakewell celebran su amor formando un dúo, que se convierte en trío con la llegada de Trulove,
preocupado por la relación de su hija. En un recitativo secco, Trulove propone a Rakewell desempeñar un puesto en la contaduría de un amigo, pero el joven no acepta. A solas, Rakewell proclama airadamente en el
recitativo y aria “Here I stand… Since it is not by merit” que no está hecho para una vida de trabajo penoso y formula el primero de sus deseos: “Ojalá tuviera dinero”. El sonido del clave introduce de improviso un extraño personaje llamado Nick Shadow,que le anuncia haber heredado una fortuna.
En el cuarteto “I wished but once” todos reaccionan con gratitud ante la noticia. Shadow acepta trabajar para Rakewell y le insta a trasladarse a Londres. En el duettino “Farewell for now” los enamorados se despiden. Rakewell pregunta a Shadow por su salario y éste responde acompañado por el tono sombrío del fagot que en un año y un día harán cuentas, y el joven sella su destino con un apretón de manos. Rakewell
promete a Anne y a su padre que pronto los llevará con él a la ciudad en el arioso “Dear father Trulove” y se despide con el terzettino “Laughter and light”. Antes de que cambie la escena, Shadow se vuelve al público y proclama en tono demoníaco: “La CARRERA DE UN LIBERTINO aquí da inicio”.

Escena II
La escena se sitúa ahora en el burdel de Mother Goose en Londres; putas y pendencieros bailan, beben y se pelean mientras cantan bulliciosamente ‘“With air commanding”. Shadow y Mother Goose catequizan a Rakewell en la filosofía del placer. Se hace tarde y Rakewell quiere marcharse, pero Shadow lo impide retrasando el reloj y mostrándole que tiene el tiempo de su lado. Vuelven putas y pendencieros cantando escandalosamente “Soon dawn will glitter”.
En un breve recitativo secco, Shadow presenta públicamente a Rakewell y le insta a cantar una canción como parte de su ritual iniciático. Rakewell canta entonces la cavatina “Love, too frequently betrayed” donde lamenta las traiciones cometidas contra el amor. Su sinceridad emociona a las putas que se lo disputan mientras cantan “How sad a song”, pero Mother Gosse hace valer su preeminencia de edad. Mientras se inicia el coro “The sun is brigh, the grass is green”, Mother Gosse se lleva a Rakewell con ella. La escena termina en un evocador diminuendo mientras Shadow advierte que cuando Rakewell deje de soñar morirá.

Escena III
Volvemos al jardín de la primera escena, durante una noche de otoño. Tras meses de espera, Anne no comprende el silencio de Rakewell y piensa ir a buscarlo. En el aria “Quietly, night” invoca el apoyo de la
noche y la guía de la luna, acompañada por cuerdas y fagot. Tras un momento de duda, toma la determinación de abandonar a su padre y marcharse a Londres, cantando con decisión la cabaletta “I go to him” con la que termina el acto.

Acto II
Escena I
Es por la mañana y vemos a Rakewell en su casa con aspecto hastiado. El joven expresa el tedio de la vida urbana en el aria “Vary the song” que sigue a la introducción orquestal. Rakewell anhela la vida simple del campo y formula el segundo de sus deseos: “Ojalá fuera feliz”. El sonido del clave introduce una nueva aparición de Shadow que le muestra un anuncio de Baba la Turca, una mujer barbuda que se exhibe en la Feria de St. Gilles. En un arioso acompañado con ímpetu por la cuerda, Shadow trata de convencerle para que se case con ella, y en el aria “In youth the panting slave pursues” le explica cómo la verdadera felicidad del hombre consiste en liberarse de las ataduras de la pasión y las limitaciones de la conciencia. Ambos se ríen a carcajadas, para terminar la escena compartiendo el duet-finale “My tale shall be told” donde Rakewell acepta con entusiasmo la propuesta y piensa que se hará famoso.

Escena II
La escena tiene lugar ahora en la calle frente a la casa de Rakewell. Durante una nostálgica introducción con un solo de trompeta vemos llegar a Anne; en el recitativo y arioso “How strange!… O heart, be stronger” trata de infundirse valor a la espera de una recompensa amorosa. Es sorprendida por un extraño grupo de personas y cree estar soñando. Llega Rakewell en un coche con Baba la Turca y Anne lo reconoce al salir; el joven se queda atónito al ver a su prometida y le confiesa en el duet “Anne! Here!” que la ciudad lo ha corrompido y que ya no es digno de ella. Les interrumpe Baba con impaciencia y Rakewell reconoce a Anne que esa mujer es su esposa. La joven inicia con amargura el trio “Could it then have been known?” en
donde ambos reflexionan sobre su relación frustrada, mientras Baba se muestra cada vez más impaciente y furiosa desde el coche. Anne se va y comienza el Finale, una grand sarabande camerística, que termina
por implicar a toda la orquesta; Rakewell ayuda a Baba a salir del coche, atienden a la multitud y ella les concede el deseo de mostrarles su barba.

Escena III
Volvemos a la casa de Rakewell, ahora mucho más lujosa que antes; el joven está desayunando con su esposa. Baba parlotea sin parar en el aria “As I was saying” mientras Rakewell la mira disgustado. Ella trata de engatusarle con la canción a cappella “Come, sweet, come”, pero Rakewell se enfurece. Ella estalla y se queja con rabia del trato de su esposo en el aria “Scorned! Abused!”, pero éste consigue que se calle y se quede quieta. Rakewell se recuesta cansado y duerme, mientras Shadow entra tarareando y portando
una “máquina fantástica y extravagante”. En una breve pantomima orquestal muestra al público el truco de su funcionamiento. Rakewell despierta y formula el tercero de sus deseos: “Ojalá fuera cierto”. Suena el
clave y cuenta en una sucesión de recitativo-arioso-recitativo que ha soñado con una máquina que convierte las piedras en pan con la que piensa erradicar el hambre y la miseria. Shadow le muestra la máquina con la que ha soñado; Rakewell la prueba y piensa que con ella podrá recuperar a Anne. En el duet
“Thanks to this excelent device” los delirios de Rakewell se combinan con la burla de Shadow a su credulidad. Para terminar el acto, Shadow le informa de las trámites para su comercialización y salen juntos sin Baba, pues según Rakewell la ha enterrado.

Acto III
Escena I
En el mismo lugar de la escena anterior, pero ahora con aspecto sucio y descuidado. Es una tarde primaveral y una multitud se reúne en casa de Rakewell para asistir a la subasta de sus bienes tras haberse arruinado, algo que subraya el inicio del coro con las palabras: “Ruin. Disaster. Shame”. Llega Anne en
busca del joven. Con la entrada de Sellem, un subastador, comienza la venta, que se realiza con un aria que combina un ritmo de vals con las interrupciones de las pujas del coro. El último objeto subastado resulta
ser Baba, que reacciona en el aria “Sold! Annoyed!” con la misma música y rabia del acto anterior. Fuera de escena se escuchan las voces de Rakewell y Shadow cantando a cappella “‘Old wives for sale!”. Vuelve Anne y Baba le dice en el duet “You love him” que Rakewell aún la quiere y le advierte contra Shadow. Vuelven a escucharse las voces de ambos fuera de escena y en el strettofinale, “I go to him”, Anne se marcha llena de esperanza, mientras Baba recuerda a la multitud que es una estrella.

 

Escena II
Un cementerio en una noche sin estrellas. Introduce la escena un tortuoso y cromático preludio para cuarteto de cuerda, cuyo ambiente describe Rakewell en el inicio del duet “How dark and dreadful is this
place”. Shadow le dice que ha pasado un año y un día desde que se conocieron y revela su identidad y sus intenciones; ofrece al joven varias formas de suicidarse antes de medianoche para obtener su alma como
pago. Comienzan a sonar las campanadas y Rakewell pide clemencia; Shadow las detiene y en un recitativo secco le propone un juego de cartas para recuperar su libertad: Rakewell deberá acertar tres cartas al azar. El juego se desarrolla en el duet final “Well, then” acompañado únicamente por un clave.
Rakewell acierta la primera carta pensando en Anne (la Reina de Corazones), la caída de la pala le lleva a adivinar involuntariamente la segunda (el dos de espadas). Shadow trata de engañarle y cambia la última carta por la Reina de Corazones, pero Rakewell escucha la voz de Anne, formula otro deseo, “nada más deseo”, esta vez precedido del sonido del clave, confía ciegamente en el amor y vuelve a acertar. Shadow se hunde derrotado en la tumba destinada a Rakewell al sonar la duodécima campanada, no sin antes volverlo demente. La escena termina con un postludio para trompeta solista y un ritonello para la madera que acompaña a Rakewell mientras canta “With roses crowned” creyendo ser Adonis.

Escena III
Rakewell está ahora recluido en un manicomio con otros locos. Los exhorta en un arioso para celebrar su boda con Venus, aunque ellos desconfían de sus palabras y terminan cantándole un burlesco minueto. Entra Anne y Rakewell piensa que es Venus. Cantan el duet “In a foolish dream”; Rakewell le pide perdón y Anne le dice que la bese. El joven demente se siente cansado y Anne le canta una bella canción de cuna acompañada por el coro de locos. Entra Trulove y pide a su hija que vuelvan a casa; Anne se despide de
Rakewell y encuentra consuelo cantando un duettino con su padre. Rakewell se despierta e inicia el Finale preguntando en vano por Venus, se desespera al no encontrarla, siente cómo se le rompe el corazón y muere. La escena termina con el coro fúnebre “Mourn for Adonis”.

Epílogo
La ópera termina con un inesperado vodevil, frente al telón y con luz en la sala, que cantan Baba, Rakewell, Shadow, Trulove y Anne e incluye la supuesta moraleja de la obra: “Al que amar o pensar renuncia así, / al gandul, al ocioso y holgazán / le adjudica y confía Lucifer / un pasatiempo”.

~ by lostonsite on 15 enero, 2009.

Música, Ópera

Leave a Reply




 
A %d blogueros les gusta esto: