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Cuando la duda no te deja ser

HAMLET.

Teatro María Guerrero: Del 4 de Diciembre 2008, al 4 de Enero de 2009

Reparto:
Hamlet, príncipe de Dinamarca ………..………… Juan Diego Botto
Gertrudis, reina de Dinamarca .…………..………. Nieve de Medina
Claudio, rey de Dinamarca ………….…….….……. Jose Coronado
Polonio, consejero ……………………………………… Luis Hostalot
Ofelia, hija de Polonio ……………………….………. Marta Etura
Laertes, hijo de Polonio ……………………………. Juan Carlos Vellido
Horacio, amigo de Hamlet …………..…………..… Emilio Buale

Escenografía .……………………………………………. Llorenç Corbella
Música original .………………………..………………. Alejandro Pelayo
Dirección ..………………………………………………… Juan Diego Botto

Hamlet es sin duda una de las más famosas de las tragedias de Shakespeare, quien a su vez es considerado el dramaturgo por excelencia. Hamlet es sinónimo de teatro, y una de las obras universales más editadas, traducidas, representadas y filmadas. Se estima que tuvo que ser escrita entre 1598 y 1602 y fue publicada por primera vez, en una edición pirata y llena de errores, en 1603.

 

Basada en una saga nórdica medieval, nos cuenta la venganza del príncipe Hamlet sobre su tío Claudio, asesino de su padre y usurpador del trono y del amor de la reina, su madre.

 

La duda deja paso a los planes de venganza que se resolverán al final en una orgía de muerte; estocadas, suicidio, intrigas y veneno acaban con la casi totalidad de los protagonistas.

 

Hamlet ahonda temas como la locura, las dudas del protagonista ante la madre adúltera y cómplice en el asesinato del padre, y patentiza la lucha entre la razón y la locura, entre el bien y el mal, indagando en los sentimientos y pasiones humanas. Va más allá de otras tragedias centradas en la venganza, pues retrata de un modo escalofriante la mezcla de gloria y sordidez que caracteriza la naturaleza humana.

Hamlet siente que vive en un mundo de engaños y corrupción, sentimiento que le viene confirmado por el asesinato de su padre y por la sensualidad desenfrenada de su madre. Estas revelaciones lo conducen a un estado en el que los momentos de angustia e indecisión (duda) se atropellan con frenéticas actuaciones, situación cuyas profundas razones continúan hoy siendo motivo de distintas interpretaciones.

 

La encarnación de este doble sentimiento es Claudio. Pese a todas las insolencias, los insultos con los que lo abruma, Hamlet no puede culpar profundamente a su tío por un crimen audaz que él mismo sueña con cometer.

Si no cesa de evocar a su madre en los términos más sensuales ni de vilipendiar al rey por su lujuria, es porque el incesto lo obsesiona.

 

Hasta mezclará las fechas del casamiento y del asesinato, mostrando de esta suerte que la muerte de su padre no puede significar para él sino la posesión de su madre. El tío ha cometido pues, los dos crímenes juntos.

Se puede considerar a Hamlet como una conciencia sin acción. Durante toda la obra delibera, acerca de los actos que podría cometer.

 

El dilema de Hamlet, la razón de su parálisis, consistiría en: si no actuar sería para él convertirse en cómplice de un criminal, actuar no es más que convertirse en el servidor de un muerto.

Matando a su tío, el príncipe no cumpliría más que un destino suyo propio y, lejos de realizarse, sería simplemente el instrumento de un sueño paternal.

 

Es indeciso e impotente para actuar, oponiéndose a Laertes, que sería una acción sin conciencia, quien desencadena el desenlace de la obra (por el deseo de vengar a su padre) y a Fortinbrás, héroe que reúne todas las virtudes de los otros dos, sin tener sus defectos.

~ by lostonsite on 20 diciembre, 2008.

Arte, Teatro

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