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Cuando se pintan historias

REMBRANDT. PINTOR DE HISTORIAS

Museo del Prado: 15 de Octubre 2008 – 6 de Enero de 2009

Rembrandt Harmenszoon van Rijn (Leiden, 15 de julio, de 1606 – † Ámsterdam, 4 de octubre de 1669) está considerado uno de los más grandes pintores en la historia del arte europeo, y el más importante en la historia de Holanda. Rembrandt fue además un grabador experto, y publicó muchos dibujos. Sus contribuciones al arte tuvieron lugar en un período que los historiadores llaman la Edad de Oro holandesa, que corresponde aproximadamente al siglo XVII. En esa época, la cultura, ciencia, comercio, poderío e influencia política de Holanda alcanzaron su punto máximo. Su pintura está en un constante proceso de búsqueda cuyo fin es representar las emociones de las personas de la manera más incisiva y conmovedora posible.

En Rembrandt se pueden distinguir tres etapas diferenciadas:
– Soporte de tabla: composiciones pequeñas donde Rembrandt se muestra detallista, minucioso con pinceladas precisas, colores muy fuertes. Cronológicamente esta etapa se corresponde a la estancia de Rembrandt en Leiden.
Su periodo de formación en Leiden se estableció entre los años 1620 y 1631, cuando se mudó a Amsterdam. No existe un único estilo característico de Rembrandt en estos años, sino una variedad de idiomas a través de los cuales el pintor buscaba expresar con la mayor intensidad posible los sentimientos de los protagonistas de sus historias.
En los últimos años de la década de 1620 se observa en algunas obras de Rembrandt la influencia de Rubens (1577-1640), que en esos años se había convertido en el artista más famoso de Europa, y cuya obra conoció fundamentalmente a través de grabados. Durante más de una década, hasta 1645 aproximadamente, Rubens fue para Rembrandt un modelo a imitar desde el punto de vista artístico y profesional, que espoleó su ambición de convertirse en un gran pintor.
– Soporte de tela: la pincelada es más esponjosa, con un tamaño más monumental aunque no deja de lado un gran detallismo. Se corresponde con su estancia en Ámsterdam, cuando se convirtió en el artista de mayor éxito de la ciudad. Son los años en que la forma de pintar de Rembrandt se acerca más a la de Rubens, a quien emula sin renunciar a su búsqueda de un idioma propio. Rembrandt combina en sus cuadros intensidad y dramatismo con una sensación de proximidad, y se recrea en las texturas de los materiales.
– Última etapa: A partir de 1645 aproximadamente observamos una transformación radical en el estilo de Rembrandt. Las expresiones extrovertidas y el dinamismo de las composiciones desaparecen de sus cuadros, y los sustituyen la quietud y la concentración psicológica. El vigor físico característico de los personajes de Rembrandt en años anteriores se transforma ahora en vigor de espíritu. En muchas zonas de los cuadros las gruesas pinceladas, más que definir las formas, las sugieren. La pincelada, muy libre y sintética, contrasta con los periodos anteriores.

Rembrandt, en sus cuadros, es un gran contador de historias. A través de sus pinturas nos narra diversos episodios bíblicos o históricos. Además, es muy característico de Rembrandt retratar la escena con mayor tensión dramática de la historia.

. Autorretrato con traje oriental (1631). Rembrandt nunca salió de su país pero estaba atento de todas las artes fuera de Holanda. En este autorretrato aparecen muchos elementos italianizantes. Pinceladas que retretatan los detalles de los distintos tejidos, el tratamiento de la luz… Además usa muchas diagonales y composiciones en aspa que da movimiento (elemento barroco). Las estancias quedan difuminadas muy finamente.

. La expulsión de los mercaderes en el templo (1626). En este cuadro se puede observar una raíz italianizante muy fuerte con un detalle muy preciso en todos los planos (en los primeros planos, precisos detalles en los rasgos, y en el fondo, detalle de la arquitectura). También aparece una composición en aspa, creando mucho movimiento, potenciado por la posición de las manos y las caras.

Rembrandt fue un gran admirador de Rubens, dato que se puede constatar en cuadros como:
1- La discusión entre San Pedro y San Pablo (1628)
2- Jeremías lamenta la destrucción del templo (1630): Texturas, fondos difuminados con sombras también difuminadas creando volumen y perspectiva aérea.
3- San Pedro en prisión (1631). Siguiendo la estela de Caravaggio, Micheloangelo, Rembrandt usa un modelo al natural no idealizado.

  

. Artemisa o Judit en banquete de Holofernes. Este cuadro se trata de uno de los encargos que Rembrandt tenía que cumplir. El cuadro está cargado de alegorías, compuesto por mujeres voluminosas y con gran detalle en los vestidos. La novedad iconográfica de este lienzo ha provocado que a lo largo de su historia se haya cuestionado su tema. Es una obra de tres personajes, enconcreto tres mujeres, que ocupan toda la composición. La importancia plástica recae en la gran dama sentada al lado de una mesa cubierta por un paño de brocado sobre la que está abierto un libro. Por el ángulo inferior izquierdo surge una pequeña doncella que porta en su mano derecha velada una copa con líquido rosáceo que ofrece a su señora. Del fondo en penumbra, entre el espacio dejado por la rotundidad de la fisionomía de la matrona y la doncella, aparece una mujer entrada en años que lleva un paño entre sus manos. Rembrandt destaca por medio de la luz la figura de la dama y la copa, dejando en semipenumbra a la criada, la cual también está colocada de espaldas para no desviar la atención del foco principal. A ello contribuye el fondo oscuro que recorta la figura de la reina. Fue realizado en 1634, como indica la fecha en el brazo del sillón donde se asienta la matrona.Atendiendo al análisis formal, el tema elegido por Rembrandt provoca dudas pues pudo haber sido Artemisa tomando las cenizas de su marido Mausolo o Sofonisba bebiendo la copa de veneno. La confusión de estos dos temas se debe a que tienen varios nexos en común. En primer lugar que ambas historias hacen referencia a dos mujeres que son reinas, y ambas tienen que tomar una decisión transcendente en un momento dado; ser la sepultura viviente de su marido en el caso de Artemisa, y beber lacopa de vino con veneno enviada por su marido en el de Sofonisba. Artemisa, reina de Caria, sufre la muerte de su marido Mausolo, de quien estaba profundamente enamorada. Esto la lleva a querer perpetuar la memoria de su cónyuge a través de un gran monumento funerario (el Mausoleo de Halicarnaso, una de las Antiguas Siete Maravillas) y de unos juegos de elocuencia en su honor. Pero, no satisfecha con estas muestras públicas de dolor decide convertirse en la tumba de su marido para lo que manda incinerar los restos de su esposo para después beberlos mezclados con agua.
La historia de Masinisa y Sofonisba hay que encuadrarla dentro de las guerras que libraban los romanos contra los numidas, donde cayó prisionero el rey Sifax, marido de Sofonisba. Ella también está retenida por los romanos, uno de cuyos generales es Masinisa, de origen cartaginés igual que la reina. Por ello ésta le pide que la despose para así evitar caer en manos de los romanos, pues siendo su mujer no osarían dañarla, y si esto no puede prometerle le pide que la mate ante la más mínima duda. Masinisa deslumbrado por su belleza se casa con ella, después de lo cual es amonestado por Escipión. Masinisa acosado por el deber adquirido con la que es su mujer y por los consejos de Escipión toma la decisión de enviarle, a través de un fiel criado, una copa con veneno y que sea ella la que determine lo que quiere hacer pues él no puede cumplir su palabra dada en el momento del matrimonio. Artemisa opta por hacer público su dolor y ese acto desesperado por mantener la memoria de su marido y su proximidad la lleva a beber sus cenizas, pero como un acto individual determinado por sí misma. En cambio, Sofonisba está recluida a manos de Masinisa, general cartaginés bajo mando romano, por ello en la mayoría de las representaciones aparece aislada en un interior, donde pueden aparecer criados y soldados, y un personaje le acerca la copa con el fatal brebaje mientras le comunica el mensaje de su marido. Un contexto completamente distinto en el que la mujer debe decidir entre las propuestas sugeridas por una segunda persona, su reciente marido. Por tanto un acto de obediencia conyugal.

. Minerva. Encargo de una persona muy influyente de la sociedad holandesa, el cuadro está cargado de alegorías. Minerva, la hija de Zeus, aparece con casco y lanza porque es la diosa de la guerra, pero además es la portadora de la sabiduría. Composición piramidal muy pesada, el cuadro nos da una visión de la guerra entre España y Holanda, decantándose por la paz, porque el que encargó el cuadro estaba a favor de la tregua.

. Jóven en su tocador (¿Judit?) (1632). Presenta un interior siguiendo la tradición holandesa mientras que el tratamiento del color con tonos cálidos y dorados viene de la escuela veneciana del siglo XVI. Rembrandt vuelve a hacer uso de las diagonales, y se esmera en los detalles de los bordados.

. Susana y los viejos (1636). En la versión griega del Libro de Daniel se narra la historia de Susana, esposa del rico Joaquin. Susana es una mujer hermosa y felizmente casada que todas las tardes toma sus baños frente a su mansión. Sin embargo, un día es observada por dos viejos que la intentan forzar. Al no conseguirlo deciden acusarla de adulterio aunque la intervención del profeta Daniel impidió que Susana fuese ejecutada. Rembrandt decide representar el momento en el que Susana se despoja de sus vestidos pero, una rama rota en el fondo por uno de los viejos, alerta a Susana de su presencia y se tapa. El cuadro está lleno de elementos iconográficos y simbolismo.

. El rapto de Europa (1632). Júpiter se enamora de Europa, hija de un rey fenicio. Para poder tenerla decide raptarla transformándose en un toro blanco. Así consigue llevarse a Europa hasta la isla de Creta, atravesando el mar. El cuadro de Rembrandt presenta características de los paisajes holandeses, con la línea del horizonte muy bajo y un celaje muy amplio.

. El banquete de Baltasar (1635). Durante un banquete presidido por Baltasar, aparece una mano misteriosa que escribe en arameo, advirtiendo a Baltasar que sus horas están contadas por ser sacrílego. Esa misma noche, Baltasar moriría a manos de Darío, rey persa. Rembrandt decide pintar el momento de mayor tensión, en el que Baltasar advierte el mensaje y se asusta. El tamaño del cuadro es más grande, siendo muy minucioso en los detalles y en los objetos.

. Banquete nupcial de Sansón (1638). Cuadro de tamaño más monumental, lleno de diagonales y con una composición piramidal que le da mucho peso. Rembrandt pinta el momento en el que Sansón está contando a los filibusteos un acertijo. Todos prestan mucha atención, excepto la mujer que parece abstraida de la escena.

. El Descendimiento (1633). Grabado en el que aparecen dos tipos de luces; una luz que moldea los cuerpos y otra que da rasgos divinos y sobrenaturales. Rembrandt no distingue entre grabado y pintura a la hora de hacer detalles. Su faceta de grabador camina en paralelo a su pintura.

. Sansón cegado por los filisteos (1636). Se trata de un regalo que hizo Rembrandt a uno de sus amigos. Aparecen diagonales muy movidas, llenos de movimiento. Representa una escena con mucha tensión que se manifiesta en la posición de los pies, las dientes… Al fondo, Dalila huye con los cabellos de Sansón en la mano.

. Sagrada Familia (1633-35). Composición muy parecida a Rafaello y con claras. San José aparece pendiente de su mujer, protegiéndola. La virgen, símbolo de santidad por el velo. Cristo está arropado por una piel de cordero (símbolo del Agnus Dei).

. Moisés arrojando las tablas de la Ley (1659). Pincelada sintética con brío y fuerza. No interesa ya plasmar muchos detalles, sino con un toque dinámico del pincel consigue retratar todo.

. Cristo crucificado entre los dos ladrones (1653). Como el grabado sigue un camino paralelo al de la pintura, en este caso, en el grabado no se muestran muchos detalles.

. Flora (1654). Nos habla del renacer con toques de color precisos. La cubre con una espléndida camisa hecha con toques de pincel  grandes.

. Autorretrato como Zeuxis (1667 – 1668). Zeuxis, pintor griego que se murió de un ataque de risa cuando una mujer muy fea y vieja visitó su estudio para que la retratase guapa y joven. Rembrandt se siente identificado con Zeuxis, retratándose con el tiento de pintor y en el fondo aparece una mujer vieja y fea.

~ by lostonsite on 18 diciembre, 2008.

Arte, Exposiciones

2 Responses to “Cuando se pintan historias”

  1. Preciosos cuadros muy buena selecion

  2. los felicito enormemente, Rembrandt un gran genio, me gustaría recibir acerca de la explicación de sus favulosas obras.

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