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Cuando la Belleza se desengaña con el tiempo

IL TRIONFO DEL TEMPO E DEL DISINGANNO.
Georg Friedrich Händel (1685 – 1759)

Teatro Real:
Noviembre 2008: 2, 4, 5, 6, 8, 9, 10, 11, 13, 14, 15, 16

Ficha artística:

Director musical ……………….. Paul McCreesh
Director de escena ……………. Jürgen Flimm

Reparto del día 14-11-2008:
Belleza …………………………… Isabel Rey
Placer ……………………………. Vivica Genaux
Desengaño ………………………. Marijana Mijanovic
Tiempo …………………………… Steve Davislim

Orquesta Titular del Teatro Real.
Producción de la Opernhaus de Zúrich.

Il Trionfo del Tempo e del Disinganno (1707) no es una ópera, sino una alternancia de recitativos y arias da capo, a modo de oratorio, cantata alegórica o serenata moral. El libreto es de Benedetto Pamphili, y se estrenó en Roma en 1707.

Argumento:

La obra se inicia con la Sonata del overture, un breve y corelliano concerto grosso con violines y oboes en tres movimientos de aire imitativo, cantabile y danzable

Parte I.

Belleza canta alegre el aria «Fido specchio» mientras se contempla satisfecha en su espejo de mano. A su lado, Placer le garantiza que será eternamente atractiva; la joven se compromete a no abandonarle o caerá en sufrimiento. Placer canta el aria «Fosco genio, e nero duolo», donde insta con autoridad a Belleza para que deje a un lado los pensamientos tristes. Se presentan a continuación Tiempo junto con Desengaño y ambos pretenden demostrar la fugacidad de la belleza, que se marchita tan rápido como una flor. Para ello, Desengaño toma la palabra y canta el aria «Se la Bellezza perde vaghezza» de tono sencillo e intimista. Al término, Placer propone una discusión para ver cual de los cuatro es más fuerte. Inicia la discusión Belleza con la chispeante aria, «Una schiera di piaceri», donde se ponde de lado de Placer y reta con sorna a Tiempo. Éste reacciona de forma siniestra en «Urne voi, che racchiudete» al proponer que se abran las tumbas para verificar la descomposición de la belleza. Belleza y Placer, más unidas que nunca, cantan a dúo con oboes y cuerda los placeres de la eterna juventud en «Il voler nel fior degl’anni». Desengaño prosigue la discusión con Belleza, oponiendo la infinidad del tiempo a la limitación de la vida, cuando Placer irrumpe cantando «Un pensiero nemico di pace», una virtuosística aria acompañada por violines (originalmente para Belleza), en la que denuncia lo imperativo del tiempo y concluye que lo mejor es negar su existencia. Desengaño vuelve a la disputa, y esta vez pide a Belleza que recuerde lo que queda de sus antepasados; ella mantiene su postura de ignorar a Tiempo y seguir del lado de Placer. Para mostrarle que se equivoca, Tiempo y Desengaño cantan dos arias muy similares de forma consecutiva «Nasce l’uomo, ma nasce bambino» y «L’uomo sempre se stesso distrugge», donde contraponen la fugacidad de la vida humana y el avance inexorable del tiempo desde el pasado; el hombre se autodestruye mientras el tiempo siempre se renueva.
Belleza se queda pensativa, aunque Placer le muestras las ventajas de serle fiel; su morada está protegida contra la tristeza y la maldad. Comienza de improviso una animada sonata para cuerda, oboes y órgano obligado. Entre Belleza y pregunta por lo que suena; Placer le responde con el aria danzable «Un leggiadro giovinetto» que un apuesto joven quiere deleitarles con su música (una clara alusión del propio Händel que es representado además por el órgano solista). Belleza alaba al músico y, muy segura de sí misma, reta a Tiempo a que destruya estos placeres en «Venga il Tempo, e con l’ali funeste»; Desengaño le dice que se equivoca y en la sección central del aria con flautas y cuerda «Crede l’uom ch’egli riposi» le recuerda que antes o después sus efectos se hacen visibles. Tiempo vuelve en sí y reafirma las palabras de Desengaño; en «Folle, dunque tu solo presumi» demuestra a Belleza que él está en todas partes. Juntos invitan a la joven a visitar la morada del placer sincero, allí donde habita la verdad. La primera parte se cierra con un aria a cuatro cuando Belleza acepta seguir a Tiempo, quien junto a Desengaño le mostrará el espejo de la verdad, mientras Placer le disuade con la felicidad del momento presente.

Parte II.

Belleza llega con Tiempo para introducirse en el mundo de la verdad, donde no necesita ponerse adorno alguno; sin embargo, Placer trata de recuperarla monstrándole con aire pastoral en «Chiudi, chiudi i vaghi rai» la necesidad de liberar su mente para ser feliz. Tiempo insiste a Belleza que, a pesar de haberse equivocado en el pasado, todavía hay esperanza para ella en el futuro. La joven se dirige a Placer en «Io sperai trovar nel vero» y con la ayuda del bello tono del oboe le expresa su distanciamiento. Placer, lejos de arredrarse, responde a Belleza con rabia y obstinación en «Tu giurasti di mai non lasciarmi» que su tormento es el resultado de su deslealtad.
Placer se retira y Tiempo insta a Belleza para que se decida; ella reconoce en «Io vorrei due cori in seno» que le gustaría dividirse y disponer de dos corazones para poder a un tiempo arrepentirse y disfrutar. Belleza teme haber perdido a Placer y Desengaño le reitera su error en «Più non cura valle oscura» donde reivindica con flautas y cuerda la belleza del alma; Tiempo compara la obstinación de Belleza con un timonel que se niega a cambiar un rumbo equivocado con la tormentosa aria «È ben folle quel nocchier». Por fin, Belleza le da la razón , aunque inicia a continuación la imponenete aria a cuatro «Voglio Tempo per risolvere» donde reconoce que no puede decidir ahora, mientras Tiempo, Desengaño y Placer se arremolinan en torno a ella tratando de convencerla.
Belleza quiere estar segura y Desengaño le aclara metafóricamente la relación de Placer con el mundo insano, el dolor de los amantes y la muerte. Placer no puede más y trata de aconsejar a Belleza que abandone el dolor y aproveche su juventud, algo que Händel convierte en el momento más bello de la obra: la famosa aira «Lascia la spina» (cuya melodía reutiliza de Almira y luego incluirá en Rinaldo). Belleza se despide de Placer y abraza el arrepentimiento en «Voglio cangiar desio»; sin embargo, descarga a continuación toda su ira contra Placer y, ante la intención de éste de defenderse, Desengaño se recrea cantando con saña su ruina en «Chi già fu del biondo crine».
Belleza se horroriza ahora al verse como realmente es y decide despojarse de todas sus riquezas mientras canta «Ricco pino nel cammino». Händel utiliza ahora el recitativo accompagnato para subrayar la transformación piadosa de Belleza, que revela su decisión de retirarse a un convento, mientras Tiempo y Desengaño cantan con austeridad religiosa su triunfo en el dúo «Il bel pianto dell’aurora che s’indora». Aparece Placer y al ver la transformación de Belleza huye despavorido, no sin antes cantar con bravura y nostalgia el aria «Come nembo che fugge col vento». La obra termina con el delirio místico de Belleza que opta por dedicar su vida a Dios en «Tu del Ciel ministro eletto» acompañada por un violín solista.

~ by lostonsite on 14 noviembre, 2008.

Música, Ópera

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