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Cuando se excava la última morada

PETRA.

Recientes descubrimientos en un yacimiento situado junto a la vecina Al Bayda, conocida como Pequeña Petra, remontan la presencia humana al año 7000 a. C. Pocas ciudades (como Jericó en Cisjordania) presumen de tanta edad en esta región. De todas formas, Petra está directamente asociada al pueblo nabateo, que llegó a estos parajes cuando el antiguo reino de Edom luchaba por sobrevivir junto a los poderosos hebreos de Judá. Los nabateos llegaron siendo nómadas desde la península arábiga, en torno al siglo VI a. C. Por entonces, los persas, debido a diversos problemas, descuidó sus territorios palestinos (Edom, Judá, Moab, etc.). Este hecho fue aprovechado por las tribus nabateas para campar por la región. Fundaron una ciudad escondida en un valle de difícil acceso y la convirtieron en la capital de sus dominios, que fueron extendiéndose hacia el norte. Al principio eran temidos asaltadores de caminos, y una vez asentados en este valle rocoso (Requem en arameo, Sela en hebreo, Petra en griego) pasaron a cobrar aranceles y peajes a cuantas caravanas recorrían el camino de los Reyes entre el Mar Muerto y las ciudades helenizadas de la Decápolis, al norte del Mar Muerto. El rigor del desierto impedía a los caravaneros buscar otros caminos para evitar el paso por Petra. Tolomeos y seléucidas presentaron batalla cuando el imperio de Alejandro Magno quedó dividido (312 a. C.), pero los conocimientos de los nabateos, que se movían con facilidad por el desierto y sabían encontrar el agua que éste esconde, afianzaron la presencia de esta tribu en la región. En poco tiempo, los nabateos extendieron su influencia hacia la provincia de Siria, donde se toparon con otra civilización importante, la romana.

El nabateo era un pueblo comerciante y abierto a cuantas novedades llegaran por las rutas comerciales. Su permeabilidad cultural pronto se hizo notar en aspectos como el arquitectónico. El gusto por lo helenístico y egipcio se manifestó en las fachadas y estructuras de sus edificios principales. La convivencia con Roma fue tensa debido a dichas rutas comerciales. Las rutas de incienso y mirra, de márfil africano, de seda y especies, pasaban por Petra en dirección al norte, hacia Damasco y el Mediterráneo. Aretas III llegó a un acuerdo con Pompeyo, negociando la independencia temporal de Petra a cambio de 300 talentos de plata. El reino nabateo siguió dependiendo de Roma pero con ciertas libertades. Al dejar de pagar, Herodes el Grande intentó conquistarla hacia el año 31 a. C., pero fue en vano. No sería hasta el año 106 d. C. cuando los romanos consiguieron conquistar Petra. Los romanos añadieron sus templos y trazados urbanísticos. Posteriormente los bizantinos también dejaron su impronta hasta que los árabes conquistaron Petra en el siglo VII. Desde entonces, el pueblo nabateo y Petra dejaron de tener la importancia de siglos pasados, puesto que el nuevo centro de poder musulmán se desplazó a Bagdad, y con él todas las rutas comerciales. Petra  pasó a ser una morada secreta de los beduinos descendientes de los nabateos. Ni siquiera los cruzados realizaron incursiones durante el siglo XII. La ciudad sucumbió ante el abandono y el olvido. Fue en 1812  cuando un explorador suizo, Johann Ludwig Burckhardt,  pudo entrar con algunas argucias en la gran ciudad excavada en roca. Desde entonces continuos estudios y exploraciones científicas condujeron a ingleses, franceses y americanos hasta Petra.

En la actualidad, se han recuperado más de 800 monumentos y hallazgos que superan los 2000 años de antigüedad. Éstos, se encuentran repartidos por colinas, valles y desfiladeros, excavados en rocas de tonalidades rojizas y escondidos en un misterioso e imperturbable valle que los ha mantenido ajenos al devenir histórico durante siglos.

-) Bloques Djinn: Los denominados bloques Djinn o de los espíritus son tres grandes bloques de piedra que nunca fueron terminados, desconociéndose su función. Los Djinn, de forma de torre cuadrada, se yerguen cual sólidos centinelas. Se les conoce con el nombre de Djinn por una imaginativa asociación con los espíritus malvados del folklore árabe. Aunque no se sabe con exactitud la fecha, se cree que son de las primeras tumbas de Petra, encontrándose un total de veintiséis bloques djinn.

-) La tumba de los obeliscos: La tumba con los obeliscos data del siglo I a. C. en tiempos de Malicos II. La parte inferior está formada por un triclinium, un comedor con tres bancos y otras dos salas laterales donde se celebraban banquetes funerarios en honor a alguna deidad (probablemente a Dushara). La parte alta, a su vez, está reservada para la cámara mortuoria, adornada con cuatro grandes obeslicos o pilares.

-) El Siq (El Desfiladero): Fue durante siglos la única entrada directa a Petra. Esta recóndita garganta, que en algunos tramos supera con creces los 100 metros de altura, se formó por causas naturales. Primero por cataclismos y fuerzas tectónicas, y luego por la fuerza del agua y el viento. Los nabateos construyeron una presa para detener y desviar la corriente del Wadi Mousa que discurría por el Siq (año 50 d. C.), acción repetida en 1963 para salvarlo de la destrucción natural. Los nabateos canalizaron las aguas a su antojo y construyeron una entrada inexpugnable y misteriosa. Durante 1.200 metros, las paredes del siq se estrechan y retuercen, pero siempre dejan pasar algo de luz con la que resaltan los tonos rojizos y azulados de estas rocas areniscas. El siq permite ver los canales que los nabateos construyeron para capturar toda el agua de lluvia que resbala por las paredes estriadas de esta garganta, canales que conducían el agua al interior de Petra. Algunos tramos aún conservan los canalones de barro, reservados para el agua de consumo humano. Para algunos estudiosos, la baja altura de estos canales hace suponer que el siq y toda Petra fueron mucho más profundos (el paso del tiempo ha ido sumando sedimentos). Una serie de nichos votivos (50 de ellos), tallados en la roca a cada lado del desfiladero, transforman el Siq de una mera vía de acceso, a ser un camino sagrado para los nabateos. Varios de los nichos contienen una piedra-dios.

 

-) El Tesoro (Al-Khazneh): Espacio que los nabateos construyeron como tumba real. Su nombre procede de una leyenda beduina, la cual aseguraba que los saqueadores y bandidos, luego recaudadores, habían ido guardando sus tesores en la urna que corona su fachada. De hecho se pueden observar las codiciosas huellas de disparos otomanos que presenta dicha urna y la parte superior. Los nabatos tallaron esta fachada de 40 x 28  metros a golpe de cincel y martillo, desde arriba hacia abajo, y lo hicieron hacia el siglo I d. C., dejando una cornisa natural con forma de cubierta canalizada para impedir que la lluvia o el viento tocaran y estopearan la obra arquitectónica. La fachada se puede dividir en dos pisos. El primero, adornado con impresionantes columnas corintias de 12 metros de altura, desponde de una escalinata de acceso a una sala vacía que los nabateos reservaban para las ofrendas a sus principales dioses, Allat, Al Uzza, Dushara. El piso superior se hizo en homenaje a la diosa Isis, protectora de los muertos. El nicho central termina en forma cónica y sujeta la legendaria urna del tesoro. No tiene ningún acceso o comunicación con el inferior. En los laterales de ambos pisos se intuyen tallas de lo que pudieron ser deidades nabateas. Las influencias helenísticas y egipcias de los nabateos se ven enriquecidas por el color rojizo de la piedra caliza. En el año 2003 se descubrió otro piso enterrado del Tesoro. Los arqueólogos afirman que se trata de la parte de Petra que aún queda bajo tierra. Presenta una profundidad de 6 metros, y esconde un nuevo propileos con partes construidas en mármol, donde se distingue una escalinata, dos tumbas conectadas y una tercera tumba cerrada.

-) El Altar de los Sacrificios (Al Madbah): El Lugar Alto de los Sacrificios en la cumbre del Jabal Madhbah, parece haber sido el más importante de todos los lugares altos de los nabateos. Antiguamente existían innumerables escaleras talladas en roca que permitían su acceso desde todas las direcciones. El Altar de Sacrificios ocupa la cima de la montaña, la cual fue nivelada por cinceles nabateos. Se trata de un gran patio rectangular de unos 14.5 metros por 6.5 metros, tallada en la roca a una profundidad de unos 40 centímetros y con una alineación de eje norte-sur. Cerca del centro del recinto hay una pequeña plataforma elevada, probablemente usada por el sacerdote oficiante. Se desconoce el propósito de los sacrificios y de los rituales de los cultos nabateos.

-) La Fuente del León: Excavada en la pared rocosa, que también forma parte del sistema hidráulico, aparece la Fuente del León. En su día, brotaba el agua de la boca abierta del león y caía en un pilón, aunque actualmente la cabeza no se ha conservado. Con esta reserva de agua, se intentaba aliviar la sed del peregrino que ascendía hasta el Altar de los Sacrificios.

-) Triclinium del Jardín: La función de este templo se desconoce. Una pequeña cisterna excavada en la roca forma el patio que está justo delante de él. La fachada es de estilo sencillo con dos columnas exentas en el centro y flanqueada por pilares empotrados. En su parte derecha hay una pared sólida, que cierra una grieta natural que hay en la roca para forma una impoente cisterna, cubierta por la parte inferior. Era parte del sistema hidráulico nabateo, donde se vertía el agua de los manantiales de las colinas del este y a la que se le unían otros canales que recogían agua de Jabal Madhbah.

-) Tumba del Soldado Romano: Se le conoce así porque tiene la estatua de un soldado romano, aunque no se conserva ni las piernas ni la cabeza. Dado que está ataviado con un conocido uniforme de un soldado romano de un rango muy elevado, se supone que la tumba fue construida después de la anexión del reino nabateo a Roma en el 106 d. C. Siguiendo valoraciones estilísticas, como el diseño del friso, el frontón encima de la entrada, y los capiteles florales, se ha reconsiderado su fecha de construcción hacia la primera mitad del siglo primero.

-) Tumba del Renacimiento: Se le ha dado el nombre porque representa la sobria elegancia de su estilo. Tiene un frontón poco profundo en el que hay tres urnas, al igual que en el bello arco que hay en la parte superior de la puerta. Dada la similitud de las porporciones de esta tumba con la tumba de Sextius Florentinus, aunque carente de su elaboración, se cree que fue construida hacia el mismo tiempo (129 d. C.), o quizá unos años después.

-) El Gran Templo: Las primeras investigaciones asumieron que se trataba de un templo períptero con una fila de columnas rodeando la cella, pero las excavaciones han demostrado que las columnas estaban dentro del edificio. Puede, por lo tanto, que no se trate de un templo sino de un edificio real o municipal. Tal vez fuese un lugar destinado a audiencias reales. Sobre una terraza nivelada se erigió la primera etapa del monumento en el siglo primero a. C.

-) El Palacio de la Niña (Qasr Al-Bint): Es el monumento edificado menos dañado por los terremotos y por el paso del tiempo de todo Petra. Su nombre indica una leyenda según la cual, una princesa anunció que se casaría con el primer hombre que consiguiera llevar agua hasta el palacio. Como dos hombres lo consiguieron el mismo día, la princesa eligó al que consideró más honesto y piadoso. En realidad no se trata de un palacio sino del templo más importante de Petra, donde los fieles procedían a través del largo y estrecho témenos hasta llegar al altar. Se cree que el templo nabateo se erigió por mandato del predecesor de Aretas IV.

-) El Monasterio: En la cima de una de las montañas se yergue el Deir. Su nombre proviene de su uso cristiano hacia el siglo IV ó V cuando las cruces eran grabadas en la pared trasera de las hornacinas y también en las molduras circulares de los frisos dóricos. El edificio se talló en el siglo II d. C. y presenta una única entrada de 8 metros de altura y 4 metros de anchura, y un interior vacío. El diseño está claramente basado en el Tesoro, con dos niveles y un tholos circular en medio de un frontón quebrado. Pero el Monasterio es mucho más grande y menos elaborado.

-) Iglesia Bizantina: Iglesia con triple ábside y planta basílical que se sitúa al norte de la Vía Columnada. El suelo de las naves está decorado con bellos mosaicos con representaciones de figuras humanas, pájaros y animales. Se cree que esta iglesia data del siglo VI.

-) Las Tumbas Reales: Por su grandeza se cree que estarían destinadas a ser las tumbas reales, aunque se desconoce el nombre de los reyes que se asocia con cada tumba. La tumba más grande excavada es la Tumba del Palacio, llamada así por su parecido a un palacio romano. Sus 49 metros de anchura de fachada están estructurados en cinco niveles, construidos algunos con bloques de piedra. Parte de ésta superestructura no se ha conservado, por lo que se desconoce su altura total. No se sabe para quién fue tallado pero se estima que sería en el reinado de su último rey, Rabel II (70 – 106 d. C.).

La Tumba Corintia posee una de las fachadas más erosionadas de todo Petra. En 1828 se consideró que las columnas y capiteles florales eran corintias, de ahí su nombre.

La Tumba de la Seda es nombrada así por las vetas que presenta en su fachada. Sus vetas son de gran colorido tornasolado que recuerda la tela de una seda. Su tamaño es mucho más reducido que otras tumbas reales.
La Tumba de la Urna es una de las tumbas más importantes. Su alta y estrecha fachada se alza sobre dos filas de pórticos. Su fecha se remonta a la primera mitad del siglo I d. C. y podría tratarse del sepulcro de Malicos II, que murió en el año 70 d. C., o tal vez de su antecesor Aretas IV, unos treinta años antes. A mediados del siglo V, la Tumba de la Urna fue convertida en iglesia, alterando la configuración inicial al excavar un ábside grande y profundo.

 

-) El Teatro: El teatro se erigió en medio de los sepulcros hacia el año 4 a. C. y el 27 d. C., durante el reinado de Aretas IV. Los Romanos también hicieron reformas en el teatro, pero su construcción excavada est claramente nabatea. La técnica de construcción es una combinación del dominio matemático, con una gran dedicación al trabajo duro y destreza en el arte de tallar la roca.

~ by lostonsite on 6 noviembre, 2008.

Jordania, Viajes

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