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Cuando una mujer reina

TEMPLO DE HATSHEPSUT. DEIR EL-BAHARI.

Hatshepsut fue la más importante reina-faraón del Antiguo Egipto. Perteneciente a la dinastía XVIII de Egipto, reinó desde el 1479 a. C. hasta el 1457 a. C.
Hatshepsut era hija del gran faraón Tutmosis I, que logró expandir el Imperio de manera nunca antes vista. A su muerte, Hatshepsut era la mejor situada para sucederle, pues todos sus hermanos varones ya habían muerto. Sin embargo, debido a una conjura palaciega dirigida por el arquitecto real Ineni, se proclamó faraón a Tutmosis II, nacido de una esposa secundaria. Hatshepsut se convirtió en la Gran Esposa Real de su hermanastro, ostentando el importantísimo título de Esposa del dios. Pronto, Hatshepsut comenzó a rodearse de un círculo de adeptos que no dejaron de crecer en poder e influencias.

Tutmosis II murió en plena juventud, cuando sus hijos aún estaban en la primera infancia, por lo que volvió a abrirse una crisis sucesoria. Se nombró como rey a Tutmosis III, hijo de Tutmosis II y una concubina, pero como era demasiado pequeño para gobernar, la gran esposa real Hatsheput asumió la regencia. Durante los primeros años de reinado de Tutmosis III, Hatshepsut preparó minuciosamente un «golpe de Estado», autoproclamandose también faraón de las Dos Tierras y asumió todos los atributos masculinos de su cargo.
Esta situación se consiguió gracias al apoyo que obtuvo entre el clero del dios de Amón en Tebas, que disfrutaron de cuantiosas donaciones y privilegios.

Hatshepsut dedicó la mayor parte de su reinado a embellecer el país y a restaurar los templos, con el beneplácito de sus aliados los sacerdotes. Egipto había sufrido hacía dos genereaciones la última de sus guerras, cuando se expulsó a los hicsos, un pueblo semita que había conseguido dominar el país durante cien años. Hatshepsut invirtió mucho en borrar todos los daños ocasionados por la guerra de liberación que había elevado a su dinastía a lo más alto.

Uno de los templos más importantes que se construyó durante su reinado fue el templo funerario en la orilla oeste de Tebas. Hatshepsut escogió el paraje de Deir el-Bahari para edificar su templo, y encargó la tarea a su arquitecto favorito Senenmut.

Sin embargo, fue a raíz de la finalización del templo de Deir el-Bahari, cuando la estrella de Hatshepsut comenzó a menguar a favor de la de Tutmosis III, jóven que cada vez ansiaba más el poder. En apenas un año murieron los dos principales sustentos de la reina y sus más grandes apoyos, Hapuseneb y Senenmut. Y por si fuera poco, poco después murió la gran esperanza de Hapshepsut, su hija Neferura, a quién había proclamado «Heredera».
Fue un golpe tan duro para la reina, que prácticamente se retiró del cargo, muriendo en su palacio de Tebas tras un largo reinado de 22 años, abandonada por todos.

El templo funerario de Hapshepsut es el más importante de los construidos en Deir el-Bahari y único en Egipto. Se estructura en terrazas de grandes dimensiones con columnas que se confunden con la ladera de la montaña. Parte del templo está excavado en la roca y e parte construido externamente.

Una calzada de 36 metros de anchura rodeada de esfinges conducía hasta el gran patio. Desde éste, se accedía a través de dos terrazas escalonadas, construidas en la ladera de la montaña y unidas mediante rampas. Las terrazas se apoyan en muros de carga y están separadas por columnatas o pórticos.

~ by lostonsite on 29 octubre, 2008.

Egipto, Viajes

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