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Cuando el valle fue la última morada real

VALLE DE LOS REYES. LUXOR.

El Valle de los Reyes es una necrópolis real del Antiguo Egipto. En ella se encuentran la mayoría de los faraones del Imperio Nuevo (dinastías XVIII, XIX y XX – del 1550 a. C. al 1070 a. C.).

El primer rey que decidió abandonar la antigua necrópolis tebana fue Tutmosis I, que encargó a su arquitecto real Ineni la construcción de su tumba en un lugar secreto. Puede ser que en un principio el Valle de los Reyes se pensase como un cementerio familiar, no sólo dedicado a los reyes, pero a partir de la construcción del Valle de las Reinas, el número de personajes no reales enterrados en el Valle de los Reyes desciende drásticamente.

Con las dinastías XIX y XX, las tumbas pasan a ser de diseño recto, frente a las tumbas de la dinastía XVIII que presenta acodamientos. Esto hace que la entrada sea más fácil de descubrir y que por tanto se sucedieran los robos y saqueos.

Pese a que Tebas perdió la capitalidad a favor de Pi-Ramsés, los reyes mantuvieron la tradición de construir sus templos funerarios enla orilla occidental tebana. Sin embargo, poco a poco los monarcas se desentendieron de la antigua capital, y los sacerdotes de Amón fueron adquiriendo más control. El debilitamiento del poder real, el peligro de una invasión, así como el hambre y la pobreza que comenzó a hacer su aparición en las clases populares, provocó que el Imperio Nuevo colapsara durante el reinado de Ramsés III. Es entonces cuando se tiene noticias de la primera huelga conocida de la Historia, cuando los contructores de tumbas exigieron más comida y un salario mejor.

Los siguientes faraones de la dinastía XX, no hicieron mucho por mejorar la situación. Con Ramsés XI, Tebas se asfixiaba, y el Sumo Sacerdote de Amón se autoproclamó rey, escindiéndose del norte del país. Ramsés XI que estaba construyéndose su tumba en el Valle de los Reyes, nunca llegó a ocuparla, poniéndose fin a la larga tradición que 430 años antes había forjado el reinado de Tutmosis I.

– TUMBA RAMSÉS I. KV 16

Ramsés I fue el fundador de la XIX dinastía. Como militar, Ramsés I se ganó el favor del faraón Horemheb que le designó visir, y a su muerte vinculó a su visir al trono. Como Ramsés I era ya un hombre de edad, asoció inmediatamente su hijo al trono, el futuro Sethy I. Su reinado no fue más que una época de transición entre el de Horemheb y el de Sethy I, entre los años 1295 a. C. al 1294 a. C.

La tumba de Ramsés I se halla en el centro del Valle de los Reyes. Sufrió el daño de las violentísimas inundaciones que periódicamente has asolado las necrópolis tebanas, aunque no con consecuencias desastrosas. La planta de la tumba revela que la construcción fue rápida y precipitada, sin atender a excesivos cuidados y ornamentos arquitectónicos. Fue excavada con gran maestría no exenta de simplicidad y economía de espacio y tiempo.

 
Las primeras estancias se corresponden al diseño típico de una tumba real. Una escalera de entrada, una rampa con gran pendiente descendente y una última escalera.
Los pasillos son menores que otros sepulcros reales para agilizar tiempos debido a lo avanzado de la edad del faraón. De hecho, al poco de terminar la segunda escalera falleció Ramsés I. Los constructores, en un alarde de profesionalidad, aceleraron las obras, improvisando una pequeña cámara sepulcral bien excavada y pulida. De haber vivido algún tiempo más, seguramente se habría seguido con las estancias tradicionales (pasillo, pozo funerario, sala de pilares, dos corredores más, antecámara y la propia cripta), pero sólo se tenían unos pocos meses para acabar el trabajo.
El programa decorativo también se vió reducido, pintándose sólo la cámara sepulcral. Las pinturas son muy similares tanto en formas como en motivos a su predecesor, Horemheb.
La tumba fue descubierta en octubre de 1817 por el italiano Giovanni Battista Belzoni.

– TUMBA DE SIPTAH. KV 47

Siptah fue el séptimo faraón de la XIX Dinastía egipcia, gobernando durante seis años, de 1194 a 1188 a. C.

La situación del Egipto que le tocó vivir a Siptah era muy inestable. Los últimos años del largo reinado de Ramsés II habían frenado el desarrollo del país, y el posterior conflicto dinástico entre Sethy II y Amenmeses, más las escasas cosechas y aumento de la pobreza, hicieron crítica la situación.
Siptah era aún un niño cuando fue proclamado faraón. Esto lo convirtió en una marioneta del canciller Bay y la reina Tausert, la viuda de Sethy II. En su breve reinado, Siptah, no realizó ninguna acción relevante. Cuando murió, aún en plena adolescencia, la situación en Egipto era muy complicada. La reina Tausert decidió gobernar en solitario pero su reinado sólo duró dos años, hasta que fue derrotada por Sethnajt, el enérgico fundador de la XX Dinastía.

La tumba de Siptah está situada en el ramal sudoeste del Valle. La entrada de la tumba consiste en una rampa con escaleras, a las que siguen tres pasillos suavemente inclinados seguidos por una cámara con columnas y otros dos pasillos que llevan a la cámara funerario donde se contiene un sarcófago de granito.

 

La tumba quedó inacabada, solamente los corredores fueron enyesados y adornados con escenas del Libro de los muertos. De la cámara funeraria se inició un nuevo corredor pero los trabajadores dejaron de excavar porque irrumpieron en la tumba KV 32.

– TUMBA DE RAMSÉS IV. KV 2

Ramsés IV fue el tercer faraón de la dinastía XX. Gobernó del 1153 a. C. hasta el 1147 a. C.. Pretendió ser un gran constructor pero la pobreza de su país y su breve reinado truncaron todas sus esperanzas. Ramsés IV tuvo que hacer frente a serios problemas de un Estado cada vez más lejos de su Edad de Oro, sumido en una gran crisis interna, inestabilidad y decadencia.

La tumba presenta un sólo eje recto y carece de pozo funerario. Es uno de los sepulcros más septentrionales del Valle. La historia de la construcción de la tumba ha llegado hasta nuestras manos debido a la tensión existente entre los funcionarios del faraón y los constructores de tumbas.
La tumba presenta un esquema muy similar a las tumbas reales de época ramésida, con poca inclinación y cámaras laterales, aunque es un tanto reducida en comparación con otros faraones. Su diseño se resume en: una rampa de entrada, tres corredores de ligera inclinación, seguidos de una pequeña cámara y de la propia cámara sepulcral. Ésta a su vez tiene anexo un pequeño pasillo. La muerte temprana de Ramsés IV hizo que los constructores de tumba acortasen la construcción, suprimiendo un nuevo corredor.

 

En su decoración, la tumba se encuentra mayoritariamente intacta, y mantiene un estado de conservación notable. Presenta por primera vez dos textos funerarios inéditos y de gran belleza, apareciendo escenas de la Letanía de Ra, el Libro de las Cavernas, el Libro de los Muerstos, el Libro de las Puertas, y por primera vez el Libro de los Cielos.

– TUMBA RAMSES IX. KV 6

Ramsés IX fue el octavo faraón de la dinastía XX, gobernando durante 18 años, desde 1126 a 1108 a. C.. En esta época Egipto sufría una díficil situación y un contínuo empobrecimiento, aumentado por la incapacidad del faraón y por el estado de disgregación que vivía el país. Con los reyes afincados desde hacía cien años en el norte, la antigua capital de Tebas había pasado a ser un centro religioso gobernado por los sacerdotes de Amón de forma prácticamente autónoma al poder central.
Ramsés IX siguió la misma línea que sus antecesores en el trono: una total falta de carisma y de voluntad para gobernar un país que ya estaba muy lejos de ser el gran imperio que fue anteriormente. El faraón tuvo que hacer frente a incursiones de nómadas en sus fronteras y al aumento de bandas de ladrones. El propio Valle de los Reyes se resintió, comenzándose a generalizarse robos y sacrilegios perpetrados en la necrópolis. Como muestra del desorden que sufría el país, sólo hay que observar la propia tumba del rey que en 18 largos años no llegó a ser finalizada, pese a ser de dimensiones más o menos modestas y no ofrecer ninguna complicación arquitectónica.

La tumba KV 6 está situada en la mitad norte del Valle, donde la densidad de tumbas aumenta, estableciéndose muy cercanas entre sí. Su tumba se estructura de manera similar a la de todos los faraones ramésidas. Un inicial corredor de entrada (uno de los más largos del Valle), de tres pasillos descendentes y una antecámara, una cámara de pilares con rampa que se une directamente a la cámara sepulcral.
Las obras de construcción de la tumba fueron increiblemente lentas y tortuosas, y a la muerte del faraón no se había llegado a decorar ni la mitad de la tumba. Los constructores tuvieron que terminar toda la decoración en muy poco tiempo, siendo la últimba tumba del Valle de los Reyes en ser completamente pintada. Los temas de decoración son partes del Libro de las Cavernas, la Letanía de Ra, el Libro de los Muertos, el Libro de los Cielos… etc.

~ by lostonsite on 29 octubre, 2008.

Egipto, Viajes

2 Responses to “Cuando el valle fue la última morada real”

  1. PODRIA SER QUE EL PECTORAL DE RAMSES II, ENCONTRADO EN UNA TUMBA DE UN APIS, SEA EL SIGNIFICADO DE EMPEZAR UNA NUEVA ERA, LA DEL CARNERO, PUES EN EL PECTORAL EL BUITRE TIENE LA CARA DE UN CARNERO, Y COMO EL APIS ERA EL REPRESENTANTE DE LA CONSTELACION DEL TORO……………….Y DESPUES DE ESTA CONSTELACION VIENE LA DEL CARNERO………… SI ALGUIEN ME PUEDE CONTESTAR, POR FAVOR. JOANA DE GIRONA

  2. GRACIAS

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