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Cuando la calle se encierra

CENTRO DE INFORMACIÓN TURÍSTICA Y CULTURAL DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID
Plaza de Colón, Madrid

Autores: Álvaro Siza, Juan Miguel Hernández de León y Carlos Riaño

Este proyecto arquitectónico subterráneo es la primera actuación en Madrid del arquitecto portugués Álvaro Siza, en el cual, integra en al antiguo paso subterráneo de la Plaza de Colón la vía pública. Esto permite la continuación de su uso como espacio peatonal subterráneo, y un espacio singular de atención e información turística. Se enmarca dentro del Plan de Revitalización del Centro y es puerta de entrada a una de las zonas más emblemáticas de Madrid, el Eje Prado-Recoletos, proyecto ganado en concurso por un equipo encabezado por el arquitecto portugués. Se trata de una actuación integral que abarca la adecuación estructural y espacial del antiguo pasaje subterráneo a su nuevo uso, su mobiliario y señalización. Desde el principio, Álvaro Siza no pretende proyectar un pasaje subterráneo sino cualificar ese espacio como una calle madrileña. Para ello usa materiales típicos de Madrid, e introduce luz natural. Un elemento cúbico a modo de estandarte sirve de foco de atracción.

El espacio interior recrea la arquitectura tradicional madrileña, con el uso del granito para el suelo, ladrillo visto aplantillado para las paredes y madera para el mobiliario. El ladrillo aplantillado posee un rebaje donde se dispone el mortero, de modo que queda oculto, pareciendo que el aparejo está colocado a hueso. Este tipo de disposición es muy típico de la arquitectura madrileña.

En total, el subterráneo posee 804 metros cuadrados útiles, iluminados con una única entrada de luz natural a modo de gran lucernario abierto en la superficie de la Plaza de Colón que ilumina de forma directa un patio y una lámina de agua. Este elemento se convierte en el espacio central del pasaje, rompiendo así el carácter longitudinal del pasadizo primitivo. Para la construcción de este lucernario fue preciso atravesar el muro original de hormigón armado de 65 centímetros, y colocar una gran viga en forma de T de unos 2,5 metros para salvar la luz. La lámina de agua refleja la luz del sol, aumentando la iluminación del pasaje.

El centro cuenta con cuatro accesos a modo de apéndices, a través de escaleras y rampas de acceso. Estas entradas comunican las proximidades del Paseo de la Castellana y de las calles Goya y Génova, aumentando la superficie cuadrada útil a 1017 metros cuadrados. El acceso desde la calle Génova ha mejorado el núcleo de comunicación preexistente, reconstruyendo el núcleo de escaleras y eliminando la rampa original para sustituirla por un ascensor de mayor transparencia y menor presencia, que permitie el uso del centro por personas con movilidad reducida. Estandarte y ascensor son los únicos elementos que denotan la presencia del espacio al exterior.

El muro de la Sala de proyección fija se dispone de manera oblicua para crear perspectiva y no constreñir el espacio. Visualmente dilata el espacio, pareciéndo más profundo de lo que realmente es.

~ by lostonsite on 9 octubre, 2008.

Arquitectura, Edificios

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